EL BOTIQUIN

Para estar bien preparado siempre conviene tener en casa un botiquín con todo a punto y que incluya lo siguiente:

·                     Algodón.

·                     Gasas Estériles.

·                     Esparadrapo.

·                     Jabón.

·                     Antisépticos.

·                     Tijeras afiladas.

·                     Tiritas.

·                     Termómetro.

·                     Aspirina o paracetamol.

·                     Agua Oxigenada.

·                     Alcohol de 96°.

·                     Solución antiséptica tipo "Betadine".

·                     Crema antiséptica tipo "Bactroban".

·                     Crema de hidrocortisona, para picaduras e inflamaciones locales.

·                     Emulsión al amoníaco tipo "Afterbite".

·                     Vendas o esparadrapo quirúrgico (Steri- strips®).

 

Otras medicaciones que conviene que tenga a mano incluyen antihistamínicos (tipo "Polaramine"), medicaciones anti-diarreicas (tipo "Protector"), y todas aquellas medicaciones que la familia necesite debido a enfermedades concretas. Así, por ejemplo, si existe un diabético en la familia es esencial disponer de azúcar que pueda consumirse inmediatamente.

Heridas menores:

Los cortes, rozaduras o heridas menores no suelen requerir atención en Urgencias. Es esencial, sin embargo, tratar adecuadamente la infección u otras complicaciones de las mismas. A continuación se indican unos cuantos pasos a seguir en el control de heridas menores.

·        Una herida puede requerir puntos para juntar los bordes de la misma y para la cicatrización correcta. A veces puede evitarse el uso de puntos de sutura con una tira o dos de cinta adhesiva quirúrgica (Steri- strips®).

·        Si la herida aparece inflamada, es decir, tumefacta y enrojecida, o si rezuma pus u otros líquidos, consulte con su médico, ya que puede existir una infección que requiera tratamiento adicional.

Enfermedades menores:

Todo el mundo se pone enfermo de vez en cuando, con lo cual tampoco hay que levantar las manos y enfadarse cuando uno se encuentra mal.

A continuación se listan unos cuantos síntomas que normalmente acompañan a padecimientos menores, pero que también pueden encontrarse en enfermedades más serias.

1. Dolor: El dolor agudo, esto es, el dolor que llega de repente, normalmente es un aviso. Si uno experimenta un dolor severo y repentino que no ha tenido nunca antes, hay que consultar rápidamente a su médico.

2. Fiebre: La elevación de la temperatura del cuerpo es una manera de luchar contra la infección y contra algunas enfermedades. La fiebre aumenta la pérdida de líquidos por el cuerpo, por lo que es muy importante la reposición de líquidos, tomando abundante agua cuando se tiene fiebre.

La temperatura normal está entre 36 y 37°C. Hablamos de febrícula cuando la temperatura varía entre 37 y 38°C. Consulte a su médico si una temperatura de más de 38°C persiste durante más de dos o tres días, o si su temperatura es mayor de 40°C, o si un niño de 3 meses o menos tiene una temperatura de más de 38°C. La temperatura de más de 41°C puede, en un adulto, confundir los procesos mentales.

3. Tos: Una tos debida a un catarro es normal. Sin embargo, una tos que persista durante más de dos o tres semanas es razón para que consulte a su médico. Asimismo, consulte rápidamente a su médico si aparece sangre en el esputo.

4. Diarrea o vómitos persistentes: Si son severos y, especialmente en niños, pueden poner en peligro la vida. Por ello consulte inmediatamente a su médico en caso de diarrea o vómitos persistentes.

 

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