| "Una luna se ve en cada lago; en cada lago, la única luna." |
| Los dichos zen del bosque |
| En general tratamos de buscar la perfección fuera de nosotros mismos. En una de sus obras, Bertrand Russell escribió: "el amor es la fuente de delicias más intensa que la vida tiene para ofrecer." También es la fuente de mucha de la infelicidad y frustración que la vida tiene para brindar. Amar a otra persona despierta el corazón y nos eleva por encima de los estrechos confines de nuestro propio interés. Pero amar a una persona puede, además, traer aparejados el dolor del apego, el deseo de poseer y el no sentirse correspondido. |
| En el pasado, el verdadero buscador espiritual a menudo elegía llevar una vida distante de las distracciones y tentaciones de la vida terrenal. De este modo, al abstenerse de entablar relaciones con otras personas, tenía la libertad de buscar una vida de simplicidad y desapego. |
| Esto puede haber resultado satisfactorio para el monje, el ermitaño, la monja o el peregrino errante, pero hoy en día, para la mayoría de nosotros, la relación con otros seres -por más dificultosas que puedan ser- es parte importante de nuestro derrotero espiritual. |
| Es obvio que la vida está hecha de relaciones, y todos nosotros estamos en `perfecta´ relación con todo lo que forma nuestra vida en este mismo momento. Sentir esta interconexión con todas las cosas; y saber que somos una parte del universo es uno de los grandes goces de la vida espiritual. Aquellos con los que mantenemos una relación íntima son los que nos brindan la gran oportunidad de aprender esta lección. |
| En la India, el amor entre el joven flautista Krishna y la doncella Radha simboliza la atracción eterna entre el mundo de los hombres y el mundo de los dioses. Estas relaciones, aunque parezcan remotas y mitológicas, nos recuerdan que en todas ellas hay un camino por seguir, un camino basado en reconocer y honrar la esencia y conciencia sagradas de nuestros compañeros. |
| Se puede señalar que las cualidades necesarias para lograr una relación plena -el amor, el compromiso, el perdón, la entrega y la honestidad- son las que también contribuyen a nuestro crecimiento espiritual. |
| La naturaleza de nuestra vida espiritual se refleja en la calidad de las relaciones que mantenemos con los demás. De este modo, ellas se comportan como un espejo fiel. Las personas con las que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, y que nos conocen mejor, pueden reflejar de modo inmediato y confiable lo que es nuestra vida. |
| El cuidado y el amor que dispensamos son, en realidad, el alma de la espiritualidad. Debido a que no existe de modo alguno separación entre nosotros, dar es recibir. Como cantaban los Beatles, "el amor que recibes es igual al amor que das." |
| 2002 |