| Veamos en primer lugar la acción de los gases tóxicos, de los que existen más de una decena en el humo del cigarrillo, siendo los tres principales, el monóxido de carbono, el cianuro de hidrógeno y los óxidos de nitrógeno. |
| El monóxido de carbono que llega a estar en un porcentaje del 4% en el humo del cigarrillo, es el más peligroso de los gases presentes. Su principal acción esta referida al desplazamiento del oxígeno de la sangre, transformando la sustancia que lo transporta, la hemoglobina, en carboo-xihemoglobina-COHb- que impl ica un menor aporte de oxigeno a los tejidos y la posibilidad de trastornos, sobre todo a nivel del músculo cardíaco; favorece además el proceso de arterioesclerosis. |
| El cianuro de hidrógeno altera y destruye las cilias pulmonares, que son estructuras microscópicas que tapizan las vías respiratorias y que tienen una fundamental función protectora al barrer continuamente microbios, mucosidades y cuerpos extraños. La destrucción de las cilias provoca el depósito de alquitrán que entonces comienza a corroer la mucosa iniciando el camino a la bronquitis crónica, el enfisema y el cáncerpulmonar. |
| Los óxidos de nitrógeno por su parte también irritan la mucosa respiratoria; son responsables de la destrucción de células defensivas, llamadas micrófagos, cuya función es la de aspirar, englobar y digerir partículas extrañas y dañinas. |
| La nicotina, que es un alcaloide de gran capacidad tóxica, es la sustancia del tabaco responsable del hábito o dependencia con que los fumadores suelen encadenarse al cigarrillo. Actúa principalmente sobre las glándulas suprarrenales, liberando adrenalina y otras hormonas con particular efecto sobre la circulación general y la presión sanguínea; provoca una disminución apreciable del calibre de los vasos sanguíneos en general (vasoconstricción); aumenta las grasas circulantes y la posibilidad consecuente de arterioesclerosis; afecta la viscosidad de las plaquetas alterando a través de ellas los mecanismos de coagulación y favoreciendo la formación de trombas. |
| La brea o alquitrán del tabaco inhibe los procesos enzimáticos defensivos y la acción inmunitaria de las células macrófagas. Su efecto corrosivo local es responsable de las destrucciones propias de la bronquitis crónica y el cáncerpulmonar. |
| En los fumadores, al inhalar el humo, la mezcla íntegra penetra en el organismo, alcanzando en mayor o menor medida a todos los órganos. Un residuo de alquitrán se acumula en las vias respiratorias. En poco tiempo se instala un daño grande en algunos órganos principales, corazón y pulmones especialmente, pero, además, se produce una acción tóxica general que alcanza al organismo entero disminuyendo sus defensas y dejándolo sin protección librado a enfermedades que aparentemente parecieran no tener nada que ver con el cigarrillo. |
| 2001 |