EL ROSTRO Y LA MASCARA DE RENÉ GUÉNON

René Guénon, masón convertido al islamismo y uno de los principales valedores del gnosticismo moderno, se inventó una leyenda sobre su proceso de "iniciación", leyenda que le permitiese aparecer como un "maestro" de la verdadera espiritualidad "tradicional" (según su falso concepto de la Tradición).

Una biografía cuidadosamente disimulada

Pero su historia real difiere bastante de la que han transmitido sus discípulos. En efecto, como señala Amadou, "durante mucho tiempo los guenonódulos (1) han disimulado las circunstancias en que su maestro 'ante litteram' entró en la sociedad y en los grupos ocultistas de finales del siglo XIX. Al decir de aquéllos, fue como una misión informativa, incluso de combate, desempeñada adrede y sin ilusiones sobre el valor iniciático de los magos, de las confraternidades, y de los dogmas. Ahora bien, la verdad es que Guénon, como tantos otros con él y después de él, creyó poder encontrar en el ocultismo contemporáneo la metafísica (usamos esta palabra que tan grata le era) y el esoterismo sin el cual las filosofías y las religiones parecerían ser aquello en que se han convertido: algo exangüe, vaciado de su esencia. Uno de los mayores biógrafos de Guénon se divierte parangonándolo a un embudo: todo el ocultismo de en torno al 1900 pasó por él; pero, agrega el ironista, el embudo iba provisto de filtro. Las fuentes de Guénon... ¡menudo objeto de investigación!" (2).

Como dice el profesor Renato del Ponte: "desde 1904 el jovencísimo Guénon (18 años) se establece en París para seguir un curso académico de matemáticas superiores en el internado Rollin. Pero dos años después, el fracaso cosechado en el 'topo' (término que en la jerga estudiantil hace referencia precisamente al curso preparatorio para la Escuela Politécnica) y el abandono de sus ambiciones universitarias le permiten satisfacer su gusto por el ocultismo. En el París de aquellos años pululaban innumerables sectas de 'buscadores de la Palabra Perdida', y entre ellos sobresalía, jefe más o menos reconocido por su prestigio y su 'autoridad esotérica', el famoso doctor Encusse, el célebre Papus... Era natural que el autor de que estamos tratando se hiciese admitir antes que nada, ya en 1906, como alumno de la Escuela Superior de Ciencias Herméticas, cuyo maestro era Papus. Muy rápidamente asciende los grados de la jerarquía martinista y se hace 'Superior Desconocido'. Al mismo tiempo, juzga cosa buena el hacerse iniciar por obediencias masónicas irregulares: la Logia Humanidad (española) y la del Rito primitivo y originario de Swedenborg; recibirá, por último, el cordón de Kadosh de manos de Teodoro Reuss, Gran Maestre del Gran Oriente y Soberano Santuario del Imperio de Alemania... En 1908 participa, como secretario de oficio, en el Congreso Espiritualista y Masónico organizado por Papus (quien le honró también confiriéndole el diploma de un alto grado del Rito de Misraím-Memfis), pero muy pronto decide actuar por su cuenta. En efecto: mientras que los detalles del itinerario ocultista del joven René Guénon, que hemos bosquejado hasta ahora, son en su mayor parte conocidos de casi todos, mucho menos conocido es, por el contrario (...) cómo el autor de que estamos tratando organizó en el interior de la estructura martinista un golpe verdadero y propio, al crear un organismo secreto consagrado a apoderarse de la Orden de Papus, a la cual llamará, con gran sentido de la originalidad, 'Orden del Templo renovado', o sin más ni más 'Orden de Guénon'" (3).

En el transcurso del Congreso Espiritualista y Masónico de 1908, René Guénon trabó conocimiento con Fabre des Essarts, mejor conocido como Synesius, "Patriarca de la Iglesia Gnóstica" (4) en la que Guénon muy pronto pedirá ser admitido. La afiliación de Guénon a dicha secta, acaecida en 1908, tuvo mucho que ver con la conjura urdida por éste para apoderarse de la Orden martinista.

Conjura entre masones

Los detalles de la conspiración constan en un informe remitido a Papus por "Téder", alias Henri Charles Détré (1855-1918), Venerable de la logia Humanidad. Extractamos lo siguiente: "martinistas miembros de la Orden de Guénon son René Guénon, Broulliox, Mikulski, Louis Faugeron, Alexandre Thomas, Desjobert, Charles Blanchard, Victor Blanchard, Dupuy, Grélé, Patrice Genty, Kopp, Dace, Maurice Schmidt, C. Beaudelot, Gastin, Bébin, Albert Noël, Léon Noël, Marc Haven, Merle... Me limito a recordar a nuestro Gran Maestre que, por disposición de Charles Blanchard, Guénon debía apoderarse del secretariado y de todas las enseñanzas martinistas. La orden de Guénon se funda en ideas contrarias a las enseñanzas del martinismo. Poseo documentos precisos a este respecto. Mientras que San Martín no quiso nunca oir hablar de venganza templaria, es sobre la venganza templaria sobre lo cual se basa la Orden (con Weishaupt como modelo). Mientras que el propio Saint-Yves no quiso tampoco oir hablar de dicho género de venganza, en su arqueómetra se pretende hallar fundamento para proclamar dicha venganza... ¡con el pretexto de que Guénon se define como un templario reencarnado! Entre los martinistas que señalo a la atención de nuestro Gran Maestre, los hay que son sencillamente víctimas de un engaño: los que no conocen más que el Ritual; pero hay otros que asistieron a las presuntas sesiones espiritistas, al final de las cuales, el 23 de febrero de 1908, fue elaborado el Ritual. En las sesiones espiritistas (cuyas actas siguen siendo secretas, pero que yo poseo íntegramente) es en donde se ve la finalidad secreta de la Orden de Guénon. Ahora bien, dicha finalidad es diametralmente opuesta a la del martinismo, y se engaña a los martinistas atraídos a la Orden de Guénon" (5).

El informe de Téder continúa diciendo que unos masones del Rito español juraron fidelidad a Guénon. En la logia que éste dirigía se enseñaba que ningún culto debe gozar de superioridad sobre otro, pero contradictoriamente se hacían esfuerzos por "entronizar" a la Iglesia Gnóstica. Por añadidura, los adversarios de Papus se afanaban por dejar "en suspenso" a la logia Humanidad.

Concluye el informe afirmando que se tomarán medidas enérgicas contra los conjurados. Observa que las maquinaciones de la Logia disidente coinciden con la campaña orquestada contra Papus por el F ... Limousin, y que también está detrás de dicha campaña Oswald Wirth (otro masón, por cierto). Termina con estas palabras: "el golpe debía ser asestado a nosotros y al Derecho Humano, simultáneamente".

A consecuencia de lo anterior Guénon fue excluido gradualmente de los ambientes martinistas y masónicos irregulares, mas su carrera dentro de la Iglesia Gnóstica sería meteórica: apenas un año después de haber conocido a Synesius, Guénon se convertía en "Obispo", nada menos, con el nombre gnóstico de Palingenius (1909). Según nos cuenta Renato del Ponte, "en el mismo 1909 sale en París el primer número de 'La Gnose', órgano oficial de la Iglesia Gnóstica Universal, bajo la dirección del 'obispo' Palingenius; aparece en él el que puede considerarse el primer escrito de Guénon: 'El demiurgo' (...) En 'La Gnose' publicó Palingenius por capítulos un estudio titulado 'L'Archeometra', que se inspiraba -hasta en el título- en una obra homónima de Alexandre Saint-Yves d'Alveydre (1842-1909), aquel fantasioso pseudoiniciado que con su 'Mission de l'Inde', publicada a título póstumo en 1910, parece ser que influyó en el mismo Guénon a la hora de escribir éste 'Le Roi du Monde' (1924); y recuérdese que precisamente el 'arqueómetra' era un importante puntal para la 'venganza templaria' de los espiritistas de la nueva 'Orden del Temple' (...) El caso es que 'L'Archeometra' de Saint-Yves es, en primer lugar, un inmenso disparatorio de las más aberrantes fantasías del ocultismo decimonónico, asumidas por entero precisamente por Palingenius en el escrito homónimo de 'La Gnose', redactado en obsequio al 'llorado maestro'" (6).

Desde el nº 4 de 1910 la revista La Gnose se define como "publicación mensual consagrada al estudio de las ciencias esotéricas", y desde entonces comenzó a publicar textos de los dos nuevos "maestros" de Guénon: Albert de Pouvourville (el célebre Matgioi, sedicente iniciado en el esoterismo chino y pretendido miembro de sociedades secretas taoístas) e Iván Agueli (un sueco pintor y feminista, que inició a Guénon en el sistema panteísta de Abenarabi de Murcia y en el esoterismo del sufismo islámico). Apunta Renato del Ponte que en ese mismo año de 1910 ingresaba Guénon en la masonería oficial, al ser admitido en la logia Thébah de la Gran Logia de Francia.

La revista La Gnose duró hasta 1912, fecha de la conversión de Guénon al Islam y año de su matrimonio.

Conclusión

A la vista de lo anterior, se dibuja una imagen de Guénon harto sórdida, muy distinta de la "leyenda dorada" que forjó. Guénon se presentó como "el maestro de los que saben", como un iniciado enviado por algún centro misterioso para restaurar la "Tradición" en Occidente. Falso, claro es, pues fue ocultista, espiritista, reencarnacionista, conspirador, subversivo (recuérdese su adhesión a las ideas de Weishaupt, el fundador de la secta revolucionaria de los Iluminados de Baviera) y, para colmo, jamás confesó sus errores de juventud; es decir: mintió hasta el final de sus días. ¿Qué crédito puede concederse a las ideas de un individuo de una catadura moral tan siniestra?

Joseph

Material extraído do site da Revista Católica SI SI NO NO no site:

http://www.libreopinion.com/sisinono/paganism/elrostro.htm

 

NOTAS

(1) El vocablo guenonódulos es voz formada a base de las palabras Guénon y nódulos, término griego que significa siervo; es decir: la voz guenonódulos significa "siervos de Guénon", y hace referencia a los "guenonianos de estricta observancia", los cuales rinden a Guénon un auténtico culto de dulía, pues hacen de él un ser de rara perfección.

(2) Amadou, R., Esotérisme de Guénon, en Les Cahiers de l'Homme-Esprit, nº 3 (1973) "René Guénon", pág. 98; citado por Renato Del Ponte, Zavorre occultistiche (ancora su Guénon e la tradizione romana), en Arthos, número doble especial 31-32, pág. 66.

(3) Renato del Ponte, op. cit., págs. 66-67.

(4) La denominada Iglesia Gnóstica Universal fue fundada por Jules Doinel (1842-1902), alias T. Valentino II, del cual fue alumno Paul Genty (alias T. Basilide), uno de los conjurados de la Orden del Templo renovado, cuyos escritos fueron publicados a menudo en Le Voile d'Isis, revista con la que Guénon colaboraba (apud Renato del Ponte, op. cit., pág. 73). En la misma página cita Renato del Ponte el siguiente texto relativo a la Orden del Templo renovado: "en aquel grupo, del que también formó parte Guénon (...) vibraba mayormente el espíritu iniciático y anticatólico. Todos eran masones miembros del Gran Oriente y en todos ardía sinceramente la actitud rebelde del gnóstico" (F. Brunelli, La dottrina dei primi gnostici di T. Basilide, vescovo Gnostico dei primi del '900, Amenothes, Génova 1979, pág. 1).

(5) El texto completo del informe se conserva en los Archivos Papus de la Biblioteca Municipal de Lyon, y fue reproducido en Les Cahiers de l'Homme-Esprit, nº 3 (1973); asimismo el Prof. Renato del Ponte los reprodujo en facsímil en su obra ya citada, pág. 75. También Paul Vulliaud, el famoso autor de La Kabbale juive, resumió la historia de la conjura en su libro Histoire et portraits de Rose-Croix, Arché, Milán 1987, págs. 168-170. Paul Vulliaud silenció los nombres de los conjurados, pero usó sus iniciales. Tocante a la sesiones espiritistas, se sabe que el "espíritu" más interrogado por Guénon y sus secuaces era el de Jacques de Molay, último Gran Maestre de la Orden del Temple.

(6) Renato del Ponte, op. cit., págs. 68-69.

 


VOLTAR PARA A PÁGINA PRINCIPAL  

 

Hosted by www.Geocities.ws

1