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| Manifiesto
del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra |
Jul./2002 |
A todas
las organizaciones sociales que nos han apoyado.
Al pueblo de México.
1. Por qué luchamos
Este gobierno
de Fox, que tanto nos prometió, no sabe cumplir. En su campaña,
Fox dijo que ayudaría al campo, que se encargarìa
de la regularización de las tierras y que nos daría
apoyo para la producción. Pero no ha hecho nada. Fox está
más preocupado en quedar bien con los extranjeros, que en
apoyar a los campesinos de su país para que el país
salga adelante. Nosotros no le debemos nada al gobierno, todo lo
que hemos construido ha sido con nuestro esfuerzo y sin su apoyo.
Nosotros conseguimos la semilla, sembramos, cosechamos y vendemos.
Hemos vivido así por mucho tiempo y somos un pueblo que trabaja,
por eso hemos podido salir adelante sin la ayuda de nadie.
La situación
del campo es terrible para muchos campesinos. No existen apoyos
reales, porque el gobieno prefiere dar los recursos para los bancos
y para los gringos. Nuestros productos salen a competir con los
productos de los extranjeros.
Nos han
tenido abandonados, el gobierno no ha atendido a nuestras necesidades,
sólo vienen cuando quieren que votemos por ellos. Encima
de todo, ahora nos quieren quitar las tierras para construir un
aeropuerto que no nos beneficia, buscan ayudar a los ricos sacrificándonos.
Para Fox y para Montiel, nosotros no importamos, a ellos sólo
les importa el dinero y sólo les importan sus compromisos
con empresarios de otros países.
Tantas mentiras
nos han dicho, que no podemos creerles que el aeropuerto nos va
a beneficiar. No les creemos que nos sacamos la lotería,
ni les creemos que nos va a dar mejores empleos. Sabemos que nuestra
tierra es nuestra madre, y que todo el dinero que nos quieren dar
no podrá pagar la herencia para nuestros hijos.
No queremos
el aereopuerto porque no nos beneficia en nada, sino al contrario,
nos va a perjudicar, nos quitarán nuestras tierras para hacer
pistas y hoteles y zonas comerciales a las que nosotros no entraremos.
Nuestra tierra nos da de comer, esa tierra es nuestra madre y no
vamos a vender a nuestra madre.
Cuando Fox
y Montiel hablan de desarrollo, sólo mencionan números,
cifras, cantidades, pero no mencionan que ésto es a favor
de las empresas transnacionales, no hablan de nosotros como personas,
como seres humanos; para nosotros, el verdadero desarrollo es aquél
que respeta nuestros derechos humanos, nuestra cultura, nuestra
historia e identidad, y sobre todo, nuestra vida, la cual hoy se
ve amenazada con la presencia de fuerzas militares en nuestros pueblos.
Nos levantamos
con los machetes en la mano porque somos campesinos y campesinos
sin tierra no valen nada. El decreto debe ser revocado porque la
tierra para nosotros no es una mercancía, sino una herencia
de nuestra vida. LA TIERRA NO SE VENDE, SE AMA, SE TRABAJA, SE DEFIENDE.
2. Qué
ha hecho el gobierno
Empezó
mal, y fue empeorando. Fox lanzó un decreto sin consultarnos,
no le interesó lo que opináramos los campesinos dueños
de estas tierras; pero además no quiso escucharnos, lo convocamos
a dialogar y no llegó.
Nosotros
intentamos resolver el problema por la vía pacífica,
explicamos nuestras razones y quisimos hablar, estábamos
dispuestos a escuchar y ser escuchados. En vez de dialogar, el gobierno
decidió usar la fuerza y la provocación: llamaron
a los ingenieros para que comenzaran a medir el terreno como si
nosotros no existiéramos; anunciaron que para octubre se
iniciaría la construcción como si nosotros no valiéramos
nada. No respetaron nuestros amparos, no les importó su propia
legalidad; pero si la usaron para levantar ordenes de aprehensión
contra algunos de nuestros compañeros.
Montiel
y Fox seguían diciendo que nos iban a dar mas dinero, pero
en verdad ni siquiera nos escucharon, no entendieron que no queremos
vender. En lugar de diálogo vino la amenaza de la represión.
El gobierno no tiene intención de solucionar el conflicto,
el gobierno no ha hecho nada para resolver.
3. El
camino que nosotros escogimos
No nos escucharon
y nos amenazaron, ante esto teníamos dos opciones:
Dejarlos
que avanzaran y construyeran su negocio en nuestras tierras, no
hacer nada para impedírselo y dejar que nos mataran a nosotros,
a nuestra cultura y a nuestra dignidad.
Pero también
podíamos detenerlos con nuestra presencia, hacer verdad nuestra
palabra cuando decimos que LA TIERRA NO SE VENDE.
Nosotros
escogimos el segundo camino. Hemos tenido que luchar porque nos
cerraron los caminos, porque Fox emitió un decreto sin consultarnos
y después no se interesó en dialogar con nosotros.
A diferencia
de los funcionarios del gobierno, los campesinos respaldamos nuestra
palabra con acciones para evitar que construyan su aeropuerto en
nuestras tierras. Marchamos como somos, con machetes y con palabras,
con toda la desventaja de ser sólo pueblo y no ser los dueños
del gobierno que controlan a la justicia y algunos medios de comunicación;
salimos a la calle y el pueblo nos entendió.
El proyecto
del aeropuerto está mas que muerto, sería una necedad
absurda que el gobierno se aferrara a construir su negocio. Tendrá
que derramar nuestra sangre para lograrlo. Deben abandonar su intención
porque están derrotados, el aeropuerto no va a poder pasar.
Nuestra fuerza no son los machetes, nuestra fuerza no son las barricadas
ni los bloqueos; nuestra fuerza es nuestra disposición a
luchar y morir por nuestra tierra, y nuestra fuerza es la convicción
de respetar nuestra palabra. Nuestra fuerza es también el
gran apoyo que hemos recibido de todo el pueblo de México
y también de otros pueblos del mundo.
4. La
represión del 11 de julio y lo que prepara el gobierno
Lo sucedido
el 11 de julio fue una provocación montada, pensada con anterioridad
por el gobierno estatal y federal.
Montiel
había clausurado todas sus giras que pudieran pasar cerca
de este pueblo, porque sabía que lo íbamos a buscar.
Ahora se acercó al pueblo para que fuéramos a encararlo,
pero preparó un contingente de granaderos que nos recibiera
antes de que pudiéramos llegar a él.
Nosotros
hicimos lo que teníamos que hacer, fuimos a buscar a Montiel
para reclamar que no nos ha escuchado. Fuimos pacíficamente
a protestar, con nuestros machetes, como ya lo hemos dicho, porque
son nuestras herramientas de trabajo, son el símbolo de nuestra
lucha y nunca los hemos usado para agredir a nadie.
Esta no
era la primera vez que intentaban hacer que cayéramos en
una provocación y nunca lo habían logrado. Esta vez,
tampoco lo lograron, el primer golpe no salió de nuestro
lado. Los mas de mil granaderos arremetieron contra la manifestación
de 150 campesinos y en especial golpearon y detuvieron a algunos
compañeros que han sido señalados por la prensa. La
golpiza fue salvaje, uno de nuestros compañeros aún
está en riesgo de perder su vida.
Nos orillaron
a retener algunos funcionarios y policías y a bloquear la
carretera Texcoco-Lechería, nos vimos obligados a tomar medidas
de fuerza ante la brutalidad de los granaderos y el secuestro de
nuestros compañeros, que ahora son rehenes de Fox.
Los golpes
no nos ablandan. Pensaron que sólo deteniendo algunos no
seguiríamos, pero el movimiento es todo el pueblo, todos
estamos contra el aeropuerto y todos vamos a luchar hasta las últimas
consecuencias.
Nosotros,
aunque sólo seamos pobres campesinos, valemos tanto como
los funcionarios del gobierno y que Fox y Montiel; nuestros compañeros
detenidos son tan importantes como los funcionarios que tenemos
aquí. Nosotros vamos a respetar los derechos de las personas
detenidas aquí, nosotros no los agredimos, no los golpeamos,
no los dejaremos sin comer, la prensa ha constatado que se encuentran
en perfectas condiciones. Estas personas serán puestas en
libertad en cuanto TODOS nuestros compañeros estén
con nosotros.
5. Llamado
al pueblo mexicano
El cerco
a nuestros pueblos es una amenaza muy fuerte de los gobiernos federal
y estatal. Todos los cuerpos policíacos están aquí,
al acecho. Nos señalan en la prensa como delincuentes, como
agresivos, como secuestradores. Continúan el amedrentamiento
y pretenden el chantaje con los compañeros presos. Preparan
otro golpe represivo.
Llamamos
a todas las organizaciones a la movilización, en todos lados,
de todas las formas posibles. A que vengan a las guardias todos
los días, a construir un cinturón para evitar la invasión
de la PFP, a no dejarnos solos.
Volantes,
carteles, mítines, marchas, bloqueos, todo, cualquier cosa
que nos apoye se debe hacer. Llamamos a la prensa a que difunda
la verdad, a que dejen que el pueblo nos juzgue por lo que realmente
somos y no por lo que el gobierno y los empresarios quieren hacer
ver que somos.
Nuestra
lucha va más allá del aeropuerto, va más allá
de la defensa de estas tierras. Nosotros estamos luchando por todos
los campesinos a los que quieren arrebatarles sus tierras para construir
carreteras, por todos los trabajadores que son sometidos a la miseria
para que unos pocos se sigan enriqueciendo, nuestra lucha es por
la dignidad de todo el pueblo. Esta lucha es de todos, todo el pueblo
debe defender sus derechos y su cultura. En Atenco estamos defendiendo
a todo el pueblo, todo el pueblo debe defender a Atenco.
Proponemos
una jornada de movilizaciones a nivel nacional para el día
martes 16 de julio. En todos los rincones del país, debe
haber las mas diversas movilizaciones.
NUESTRA
TIERRA NO SE VENDERÁ.
LIBERTAD
INMEDIATA DE TODOS NUESTROS COMPAÑEROS PRESOS.
RETIRO
DE LA FUERZA PÚBLICA DE NUESTROS PUEBLOS.
13
de Julio de 2002
Arriba
| Texto
integro sobre cancelación de expropiaciones para Aeropuerto |
Agosto
/2002 |
Texto
íntegro del Comunicado de la Secretaría de Comunicaciones
y Transportes acerca de la cancelación del Aeropuerto
México,
D. F., 1 de agosto del 2002.061
(1
de agosto de 2002, 21:45 horas)
COMUNICADO
DE PRENSA
Desde
el inicio de la nueva administración, el Gobierno Federal
se comprometió a impulsar la construcción de un nuevo
aeropuerto internacional con el fin de cubrir la creciente demanda
del servicio de transportación aérea en el centro
del país.
Con
base en estudios elaborados por especialistas en la materia, el
Gobierno Federal optó por la alternativa de Texcoco para
la nueva sede.
De
acuerdo con las facultades que la Constitución otorga al
Poder Ejecutivo, se emitieron los decretos expropiatorios para desarrollar
el proyecto aeroportuario en Texcoco y establecer una zona de regulación
ecológica de gran valor para el desarrollo sustentable del
Valle de México.
Los
decretos fueron impugnados ante los tribunales federales. El respeto
al ejercicio de este derecho, condujo al Gobierno Federal a abrir
un compás de espera en la ejecución del proyecto.
En
ese intervalo se fue construyendo una nueva oferta compuesta de
una mejor retribución económica por los terrenos expropiados
y una propuesta para hacer a las comunidades y a los ejidatarios,
partícipes de los beneficios económicos y sociales
del proyecto.
Simultáneamente
se hicieron diversos llamados al diálogo y se establecieron
negociaciones con todos aquellos representantes ejidales que estuvieron
dispuestos a buscar una solución conjunta.
Algunas
comunidades ejidales se opusieron de entrada al proyecto mientras
que otras, decidieron rechazar la nueva oferta del gobierno.
Dada
la negativa de las comunidades ejidales respecto al proyecto original
y habiendo, en las nuevas condiciones, opciones convenientes para
ampliar la base aeroportuaria del centro del país, el Gobierno
de la República ha tomado la decisión de realizar
los trámites conducentes para dejar sin efecto los decretos
expropiatorios.
Al
considerar otras alternativas, el Gobierno Federal logra el propósito
de conciliar el interés general en la construcción
de un nuevo aeropuerto con el interés particular de las comunidades
que han decidido conservar el destino original de sus tierras.
Asimismo,
el gobierno reitera su voluntad de coadyuvar al desarrollo económico
y social de la zona
Arriba
| Artículo
de opinion de Jaime Aviles |
Julio./2002 |
Intifada
en Atenco
DESFILADERO
Jaime Avilés
Desde
anteayer a mediodía, los dirigentes campesinos Jesús
Adán Espinoza e Ignacio del Valle están presos en
alguna cárcel del estado de México -todavía
no se sabe en cuál- por defender sus legítimos derechos
a la tierra, al trabajo y a la vida. A finales del año pasado,
el gobierno de Vicente Fox expropió el pequeño mundo
que habitan -sus casas, sus calles, sus escuelas, sus milpas, su
todo- y anunció que les pagaría la fabulosa suma de
siete pesos por cada metro cuadrado.
Ayer por
la tarde, mientras miles de campesinos como ellos resistían
el acoso militar y policiaco, exigiendo la liberación de
sus líderes, la empresa Alfombras y Decoraciones SA, que
opera en la capital del país, dio a conocer que de acuerdo
con su catálogo, el tapete más barato en existencia
tenía un precio de 55 pesos el metro cuadrado. Esto quiere
decir que para comprar un metro de ese producto textil, Jesús
Adán Espinoza e Ignacio del Valle necesitarían vender
ocho metros de su universo al gobierno de Vicente Fox.
Pero, ¿a
cuánto ascendería el precio del metro cuadrado en
San Salvador Atenco una vez que la administración federal
construyera en ese lugar el nuevo aeropuerto internacional que planea?
En Santa Ursula Coapa, donde en 1984 el gobierno de Miguel de la
Madrid expropió 33 hectáreas de la familia Ramos Millán,
el pasado 20 de mayo un tribunal condenó a la Secretaría
de la Reforma Agraria a pagar a los quejosos 3 mil 700 pesos por
cada metro cuadrado.
Claro, cuando
el gobierno de De la Madrid se apoderó de aquella superficie,
ese rincón de Coapa era un mosaico de ciudades perdidas,
que había renunciado a su antigua vocación rural y
estaba a punto de ser engullido por la especulación del mercado
inmobiliario. ¿No sucedería exactamente lo mismo con
las tierras agrícolas de San Salvador Atenco? A Ignacio del
Valle, a Jesús Adán y a los jefes de 4 mil 375 familias
de ejidatarios que viven en la zona de Texcoco, el gobierno de Fox
intenta comprarles el suelo donde tienen echadas sus raíces
desde hace más de 100 años a un precio ocho veces
inferior al del tapete más deleznable.
El problema,
por fortuna, no es de pesos y centavos. Los ejidatarios de San Salvador
Atenco; Chimalhuacán; San Martín Texcoco; Francisco
I. Madero; Santa Isabel Ixtapan; San Bernardino; Santiago Cuautlalpan;
San Felipe y Santa Cruz de Abajo; Magdalena Panoaya; Huexotla; Nexquipayac;
San Francisco Acuexcoman, secciones primera y segunda, y Tocuila
no están peleando por obtener mayor indemnización.
Luchan,
cosa que no pueden entender Fox y los empresarios del grupo Atlacomulco,
por preservar su unidad cultural, su modo tradicional de ganarse
la vida y su proyecto comunitario. Si Diego Fernández de
Cevallos, el mayor coyote de México, litigara en favor de
ellos y consiguiera que les pagaran no a 7, sino a 7 mil pesos el
metro cuadrado, tampoco aceptarían la recompensa.
Abandonar
la tierra que habitan y labran representa para ellos, y bien lo
saben, la muerte cultural con todas las amargas y terribles consecuencias
que ello implica. De allí su tenacidad y su feroz resistencia.
Si Santa Teresa de Avila escribió los clásicos versos
que empiezan diciendo: "muero porque no muero", los campesinos
del vaso de Texcoco bien podrían, cada uno, recitar: "muero
para que no me maten".
Gobierno
de empresarios
Hace un
año y medio, cuando estaba en plena luna de miel con sus
eufóricos electores -la inmensa mayoría de ellos pobres,
desesperados, sin perspectivas, pero llenos de esperanzas en el
supuesto "cambio"-, Vicente Fox declaró que el
suyo era un "gobierno de empresarios, por empresarios, para
empresarios". Esa definición es la que hoy está
en juego en Texcoco.
Después
de un largo forcejeo con el gobierno y la clase política
y empresarial de Hidalgo, el gobierno y la clase política
y empresarial del estado de México lograron que la administración
de Fox decidiera la edificación de un nuevo aeropuerto en
el territorio de los 15 sobrepoblados ejidos mexiquenses que tienen
como centro gravitacional a San Salvador Atenco.
Vino el
decreto expropiatorio del 22 de octubre de 2001, por el cual, sintiéndose
más listos que nadie, los empresarios foxistas, hechos gobierno,
condenaron a 4 mil 375 familias a abandonar la región y a
aceptar la famosa y humillante cantidad de siete pesos por metro
cuadrado, con la cual no alcanzarían a pagar siquiera la
mudanza hacia la nada. Porque a nadie se le ocurrió, ni en
Atlacomulco ni en Los Pinos, buscarles una solución espacial
y laboral que los pusiera a salvo de la indigencia.
El nuevo
aeropuerto, les dijeron, los reconvertiría en maleteros,
trapeadores de pisos y baños, empleados de MacDonald´s,
etcétera. Sólo tenían que confiar en Fox. De
dueños y señores de su tierra pasarían a convertirse
en parias. Cómo no.
Quince días
después de haber conocido la sentencia de muerte que de buenas
a primeras les dictaron los empresarios foxistas, los ejidatarios
resolvieron ampararse y, en el hecho más sorprendente y asombroso
de esta historia, confiaron su asunto al mayor amparista del país,
el abogado Ignacio Burgoa Orihuela, quien, en un gesto aún
más insólito, afirmó que ganaría el
pleito y "marearía" con su deslumbrante estrategia
al gobierno federal hasta vencerlo.
En pocos
meses, y con toda la razón de su lado, Burgoa consiguió
la suspensión del decreto expropiatorio, y ahora la última
palabra, o más bien la penúltima, la tiene la Suprema
Corte de Justicia de la Nación. Pero, no obstante que la
ley frenó el proceso, los empresarios del grupo Atlacomulco,
divididos tras la muerte de su patriarca, el profesor Carlos Hank
González, pero alentados tercamente por Fox, continuaron
con los preparativos, efectuando mediciones topográficas
a la sorda, mientras los campesinos, con Jesús Adán
e Ignacio a la cabeza, fortalecían su lucha política
presentándose en todos los foros posibles y apostando incansablemente
al recurso de la movilización.
Argentina
en Texcoco
Aprovechando
la palpable debilidad de Fox, a quien "sus" empresarios,
en público y en privado, presionan diariamente para que actúe
con mano firme y ponga de una vez por todas en marcha el proyecto
para el cual lo hicieron Presidente de la República, el gobernador
del estado de México montó el jueves por la mañana
una burda provocación contra los campesinos de Atenco. Se
acercó a la zona del conflicto, sabiendo que iba a ser interpelado
por aquéllos, y les echó encima a la policía.
Lo que no
imaginaban Montiel y sus secuaces era que, al golpear la cabeza
del movimiento aprehendiendo a sus líderes, las bases reaccionarían
como lo hicieron. Allí están los resultados de la
"jugada maestra" del torpe y cavernario gobernador: más
de mil camiones de carga atrapados hace más de 24 horas en
la carretera Texcoco-Lechería, un subprocurador y un puñado
de funcionarios públicos retenidos en la alcaldía
de San Salvador Atenco, autos y patrullas quemados y expuestos a
la vigilancia mediática de la opinión pública
internacional.
Ante los
ojos del mundo, ¿va Fox a tomar el palacio municipal de San
Salvador Atenco, empleando, porque no le quedaría de otra,
la saña y la furia de la que hizo gala Ariel Sharon en el
campamento palestino de Jenin? ¿Lanzará un ataque
de comandos especiales, bajo nubes de gases lacrimógenos,
para sofocar la resistencia y restablecer el "orden"?
Eso le están exigiendo "sus" empresarios.
El pasado
martes, Adolfo Gilly publicó en este diario un artículo
donde examina la útima recomendación del economista
estadunidense Rudiger Dornbusch para Argentina: "implantar
una dictadura militar (...) para poner orden y crear las condiciones
para que esa nación vuelva a recibir ayuda financiera externa".
Dos años antes, al hablar del "éxito" económico
de aquel país, Dornbusch afirmó que México
debería hacer lo mismo, esto es, dolarizar su economía
siguiendo el ejemplo de Carlos Menem.
Hoy, cuando
el "modelo" ha hundido a los argentinos en la miseria
absoluta, Dornbusch pide para ellos el golpe militar. Toda proporción
guardada, gracias al error estratégico de Arturo Montiel,
Fox tendría que establecer una pequeña dictadura en
el vaso de Texcoco para llevar adelante el proyecto del aeropuerto.
Eso es lo que quieren "sus" empresarios. Pero falta el
veredicto de la Suprema Corte, que tiene, insisto, la penúltima
palabra. Si ésta fallara contra las 4 mil 375 familias en
resistencia, la situación regresaría exactamente al
punto en que se encuentra hoy.
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La Jornada, 13 de julio de 2002
Arriba
| Comunicado
sobre Atenco de la Red de resistencia del Centro. |
Julio./2002 |
La tierra no esta en venta
Al pueblo.
Los colonos.
Y personas en general.
El pasado 11 de julio de 2002 fueron agredidos los
compañeros de San Salvador en el municipio de Acolman, los
hechos ocurrieron en Santa Catarina, ellos asistieron a un evento
en el cual asistiría el señor Montiel, su intención
no era la de provocar agresiones lo único que pedían
era una explicación respecto al por que de su posición
al minimizar el movimiento del Frente de Pueblos en Defensa de la
Tierra que llevan una lucha desde el 22 de octubre del 2001 desde
que se dio
el decreto expropiatorio sobre 14 pueblos del municipio de San Salvador
Atenco.
A sabiendas de que su lucha es legitima defienden
sus ejidos y de una forma cobarde fueron emboscados por la policía
federal preventiva esto provoco las de detenciones arbritarias sobre
los compañeros de san salvador Atenco
que entre los cuales se mencionan los nombres
José Anastasio serna..
Ignacio Yáñes.
Dante
espinosa..
Israel Serna Hernández..
Maria Isabel Avilés Ramirez..
Raquel rojas..
Pascual Martines García..
Manuel Núñez..
Cristina
Gómez.. Luis
enrique espinosa..
José Gonzáles Gonzáles. .
Gil morales..
Mauricio Pájaro Huerta.
Isaac Jiménez.
Doctor Abel
Galicia. Joaquín
Colín Flores
Y sus dos
hijos
Ignacio del Valle.
Adán Espinoza.
De los primeros acuerdos por parte del los compañeros
de San Salvador Atenco y el mal gobierno plantea este ultimo soltar
a todos los ejidatarios menos a los que suponen son sus dirigentes
refiriéndose en especial a los compas Ignacio del valle y
Adán espinosa a cambio de los retenidos por los de san salvador
Atenco, pero ante esta respuesta por parte del gobierno los compas
acuerdan que tienen que ser todos o ninguno.
Al enterarse de esta respuesta el mal gobierno radicaliza
su posición al autorizar el avance de la policía federal
preventiva que cabe mencionar, que en el trascurso de la noche del
jueves al amanecer del viernes ordeno un desplazamiento federal
hacia San Salvador Atenco con la firme intención de cercar
a los ejidatarios y reprimir por la fuerza el movimiento.
Al ver tal movilización el mal gobierno desiste
de su intento mientras los compas de san salvador presentan ante
los medios a los
funcionarios retenidos que se encuentran en buenas condiciones y
piden a su ves que el gobierno presente a los ejidatarios detenidos
en el estado en el que se encuentren y que los entregue.Cabe destacar
que en el municipio de San Salvador se efectúan vuelos rasantes
por parte e la policía con la finalidad de intimidar a los
habitantes
Viene una comisión de derechos humanos para
percatarse de el estado
en el que se encuentran los funcionarios, San Salvador Atenco a
su ves pide a esta misma comisión que los acompañe
para ver el estado de los ejidatarios detenidos pero no dejan que
esta comisión entre y quienes se pueden percatar de su estado
solo son procuradores.
Ante esta situación los ejidatarios de San
Salvador Atenco ven necesaria la necesidad de formar una comisión
para que muestre el pliego petitorio abierto al dialogo para el
gobierno federal que trata los siguientes puntos.
San Salvador ofrece:
- Desbloquear el tramo México Lechería y entregar
a los funcionarios siempre y cuando el gobierno cumpla con lo
siguiente:
- Libertad de los ejidatarios y cancelación de las
ordenes de aprehensión.
- Retiro de la policía de las inmediaciones de los
poblados.
- Atención medica de los detenidos
Con esto queda claro que la situación de los
presos no ha mejorado, los actos represivo pueden ocurrir en cualquier
momento y solicitan de nuestro apoyo en todos los sentidos por que
esta lucha defiende su tierra .
Red de resistencia del centro .
14-Julio-02
Arriba
Brutal
represión policial a una marcha campesina provoca revuelta
en varias poblaciones mexicanas
|
Jul./2002 |
Reprimen
marcha campesina de Atenco.
Tras provocación policiaca, revuelta campesina;
30 heridos. Trece funcionarios estatales y varios vehículos,
retenidos por los campesinos hasta ayer.
Javier Salinas
Cesareo y Rene Ramon Alvarado corresponsales de la Jornada, Acolman,
Mex., 11 de julio.
Al
menos un millar de policías de la Fuerza de Acción
y Reacción Inmediata (FARI) del estado de México arremetieron
contra más de 100 labriegos de San Salvador Atenco cuando
se dirigían a esta cabecera municipal a protestar en un acto
que encabezaba el gobernador mexiquense, Arturo Montiel Rojas; los
campesinos respondieron con machetes, piedras y palos en un choque
que dejó un saldo de al menos 30 ejidatarios lesionados,
varios de gravedad, 19 desaparecidos y tres agentes estatales heridos.
Todo comenzó
al filo de las 12:30 horas, cuando los campesinos de San Salvador
Atenco, en resistencia por la prevista construcción del aeropuerto
de la ciudad de México en la zona de Texcoco, se congregaron
en la plaza principal para partir en caravana hacia el municipio
de Teotihuacán y protestar en un acto que realizaría
el gobernador mexiquense. Un grupo de 40 labriegos, encabezados
por Jesús Adán Espinoza e Ignacio del Valle, líderes
del movimiento, emprendió en tres camionetas la ruta a Teotihuacán.
Al llegar
al poblado de Santa Catarina, sobre la vía Acolman-Pirámides,
casi un kilómetro antes de arribar a la cabecera de Acolman,
los campesinos se encontraron con un camión tipo torton rojo
que habían colocado los policías estatales para impedir
que la caravana pasara. Los labriegos empujaron el vehículo
que obstruía su paso y lo proyectaron a una canaleta del
costado de la vialidad; lo mismo hicieron con un camión de
pasajeros atravesado.
El grupo
de ejidatarios continuó su recorrido, pero metros adelante
una valla de casi 40 policías estatales del FARI, con equipo
antimotín y escudos, le hizo frente. Durante casi una hora
las agresiones sólo fueron verbales entre ambos bandos, unos
metros los separaban. Los labriegos dieron aviso a sus compañeros
que se encontraban en San Salvador Atenco, por lo que su contingente
aumentó a casi 120.
Ignacio
del Valle, uno de los dirigentes, solicitó a un comandante
de la policía se les permitiera el paso, pero los ánimos
se caldearon cuando de entre las milpas ubicadas a un costado de
la carretera un grupo de casi 100 policías vestidos de civil
salió y encaró a los campesinos.
El choque
El enfrentamiento
comenzó. Primero hubo golpes entre los efectivos vestidos
de civil y los campesinos, y estos últimos lograron replegarlos.
Pero inmediatamente cientos de granaderos se incorporaron a la valla
y comenzaron a arrojar gases lacrimógenos hacia los ejidatarios.
La policía
hizo decenas de disparos mientras enfrentaba y replegaba a los miembros
del movimiento en resistencia contra la construcción de la
terminal aérea. Una nube de gas cubrió la zona.
El equipo
antimotín avanzó, cubierto con cascos y caretas y
portando toletes y escudos. Del bloque de campesinos, uno a uno
iban cayendo a lo largo de casi un kilómetro de la carretera
Pirámides-Acolman, debido a que eran atacados también
por la retaguardia.
El campesino
conocido como Zapata, uno de los miembros más activos del
movimiento, no pudo replegarse debido a que cojea y fue golpeado
por al menos 20 policías. Su cuerpo quedó enmedio
de un charco de sangre, y casi sin conocimiento continuaba siendo
agredido. "¿No que muy chingón?", gritaban
los efectivos. Al acercarse estos corresponsales, el ejidatario
decía: "Me voy a morir, tengo sed".
Por lo menos
otros 20 campesinos fueron lesionados. Los policías arremetieron
también contra civiles que pasaban por el lugar y usuarios
del transporte que circulaban por la carretera. Del bando de los
uniformados varios resultaron lesionados por machete.
Al verse
copados por la retaguardia, los campesinos huyeron y se introdujeron
en varios domicilios particulares, mientras otros lograron abordar
las tres camionetas que se encontraban en su poder, ya que dos más
fueron destrozadas por los agentes antimotines.
Los campesinos
que lograron entrar en las viviendas fueron sacados por la fuerza
y detenidos. Mientras tanto, un helicóptero de la policía
estatal sobrevolaba la zona y un tripulante daba órdenes
con señas para que se siguiera a los campesinos que regresaban
a San Salvador Atenco.
Por la tarde
noche, al menos 300 ejidatarios ingresaron a la Subprocuraduría
de Justicia con sede en Texcoco, donde detuvieron a siete trabajadores
de esa dependencia, entre ellos a su titular, José Andrés
Mendiola Valdés, en respuesta porque en las galeras ya no
se encontraba uno de sus líderes, Ignacio del Valle Miranda,
detenido por agentes de la Policía Judicial cuando recibía
atención médica en un hospital particular de Texcoco,
tras el enfrentamiento de la mañana en Acolman.
Al conocerse
de los hechos sangrientos, cientos de habitantes y ejidatarios se
congregaron en la explanada principal de San Salvador Atenco, donde
de inmediato bloquearon cuatro puntos de la carretera federal Texcoco-Lechería.
A las 14:30
horas, alrededor de 3 mil 500 habitantes colocaron piedras y llantas
para impedir el paso a todo vehículo por la citada arteria.
De inmediato los enardecidos habitantes de los pueblos de Acuexcomac
y Atenco, municipio de San Salvador Atenco, y La Magdalena Panoaya
y Tocuila de Texcoco, se armaron con machetes, palos, piedras y
decenas de bombas molotov. Primero quemaron tres patrullas en la
entrada del poblado de Acuexcomac, con números 158 de la
Policía Judicial mexiquense; la 2703 de la Policía
Auxiliar del estado, y la 6927 de Seguridad Pública.
Mientras
tanto, en la entrada principal de Atenco, sobre la vía federal
Texcoco-Lechería fueron incendiados otros dos vehículos:
la unidad 97436 de la Policía Bancaria Industrial y un Volkswagen
particular con matrícula LRZ 1208, este último decomisado
a un presunto agente de Gobernación mexiquense. Simultáneamente
retuvieron tres tractocamiones de la empresa refresquera Coca-Cola
y una unidad para traslado de reos.
Entre la
confusión y la desesperación de la gente por no saber
si alguno de sus familiares estaba detenido, y cuáles eran
los nombres de los heridos, los inconformes retuvieron a las primeras
cinco personas: Marcelino Rocha, custodio de reclusorios; Apolinar
Vargas, policía judicial; Luciano Maldonado y Manuel Velázquez,
de la policía bancaria, y Rubén Martínez, "técnico
en medición de carreteras".
Eran las
18 horas cuando a bordo de cuatro camionetas, un tractocamión
de la empresa refresquera Coca-Cola, un autobús y decenas
de bicicletas los campesinos partieron rumbo a la Subprocuraduría
de Justicia con sede en Texcoco. Cuando intentaron ingresar, el
agente judicial David Gallardo González sacó su pistola,
cortó cartucho y encañonó a los ejidatarios.
"¡Aquí no entran, cabrones!", gritó,
pero al ver que la gente no se espantaba echó a correr; en
su intento de huida fue detenido y recibió varios golpes.
En protesta
porque en el lugar no encontraron a uno de sus dirigentes, los ejidatarios
y habitantes de San Salvador Atenco retuvieron al subprocurador
de Justicia, José Andrés Mendiola Valdés; al
jefe de Averiguaciones Previas, Guillermo Fragoso Martínez;
a los agentes David Gallardo y Alberto Teutle Márquez, y
a los secretarios del Ministerio Público Alfredo Chávez
Reyes, Leonel Medina Sánchez y René Limón Monterrosas.
"¡Aguántese
como los hombres, cabrón!"
El jefe
de Averiguaciones Previas y ex alcalde de Ecatepec, en su desesperación,
soltó el llanto, pero en respuesta recibió: "¡Aguántese
como los hombres, cabrón, que nuestra gente sí esta
herida y a usted no lo estamos agrediendo!"
Luego de
lograr su cometido, los manifestantes regresaron a la zona de los
bloqueos sin que ninguna autoridad policiaca interviniera, pese
a que durante todo el recorrido se escucharon sirenas.
En el auditorio
municipal de San Salvador Atenco, los siete empleados de la Procuraduría
General de Justicia del Estado de México adscritos a la subprocuraduría
de Justicia de Texcoco fueron presentados ante los medios de comunicación.
Antes, Felipe Alvarez, ejidatario de Nexquipayac, aseguró
que sus compañeros tienen derecho a manifestarse y sin embargo
fueron recibidos a balazos.
"Nosotros
exigimos que liberen a nuestros compañeros a cambio de los
empleados de Alfonso Navarrete Prida -procurador del estado-. Serán
los primeros muertos en caso de que el gobierno intente utilizar
la fuerza pública para liberarlos."
Por su parte,
el subprocurador de Justicia solicitó a Navarrete Prida que
llame al diálogo a los campesinos, pues expresó que
teme por su vida. Los campesinos amenazaron con quemar vivas a las
13 personas retenidas si en las próximas horas el gobierno
del estado no da respuesta a sus demandas.
Por la noche
ya se conocía la lista de los ejidatarios que participaron
en el enfrentamiento en Acolman y están desaparecidos: Fernando
Martínez, Erick Molina, Enrique Espinosa, Juan Martínez
Mendoza, Odilón del Valle, Víctor Márquez,
Manuel Núñez, Ignacio Yánez, José Medrano,
Pascual Martínez, Gil Morales Pérez, Isaías
Mata, Raquel Rojas, Enrique Chávez Rojas, Isabel Avilés
Ramírez, Jesús Espinoza Rojas, Abraham Zapata, Domingo
Pájaro y Felipe Martínez.
Hasta el
cierre de esta edición se mantenía un ambiente de
alarma y tensión, y persistía la amenaza de que fueran
incendiados los tres tractocamiones de una empresa refresquera,
los cuales fueron retenidos durante el bloqueo que se inició
poco después de las 14 horas y que aún se mantenía.
Al filo de las 10 de la noche los ejidatarios comenzaron a cavar
zanjas en las entradas al pueblo.
La
Jornada,11 de Julio del 2002
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