Curiosos en la Escena: Que hacer en un accidente de tránsito.
Ser un bombero paramédico y ocasional partícipe ileso o testigo directo de un accidente de tránsito, (curioso “profesional”) o un eventual usuario de la vía pública que se encuentre inesperadamente ante un cuadro generalmente desagradable, (curioso “no profesional”), producto de un accidente de tránsito, implica humana y legalmente, tomar la decisión solidaria de participar activamente en las operaciones iniciales de rescate.Para el caso particular de este último, del eventual usuario de la vía pública que no fuera bombero, es decir un curioso no profesional y que se vea sorprendido por esta situación, el mismo deberá estacionar su vehículo fuera de las calzadas y banquinas, con el fin de no entorpecer las maniobras de rescate, parando a continuación el motor, tras la colocación de la luces balizas.
Que hacer primero:Las acciones a desarrollar dependerán de cada situación de conflicto en particular.De existir malas condiciones de visibilidad, alta velocidad del tráfico pasante, impondrá el intento de extraer inmediatamente aquellos elementos que obstaculicen la normal circulación por la vía pública y que por su presencia, puedan originar un potencial accidente de mayores y peores consecuencias. De estar involucrados automotores, convendrá desconectar sus respectivas baterías para evitar cortocircuitos y posibles incendios.Será preciso, señalizar los obstáculos con la mayor anticipación (señales de advertencia) en zonas rurales: aproximadamente 100 m. antes y después del conflicto; en autopistas: a 30 y 100 m. antes del obstáculo y en calles y avenidas urbanas: por adelante y por detrás del vehículo y dentro del mismo carril). Se emplearán en horas de penumbra, balizas luminosas, eléctricas o en base a fuego, teniendo precaución en este último caso, de no instalarlas próximas a los vehículos siniestrados, ni provocar incendios de campos.Igual precaución deberá tenerse, en cuanto a no fumar en zona de accidente, no sólo para evitar focos de incendios en un ámbito con probable derrame de combustible, sino también para no alterar el sistema respiratorio de los heridos.De noche, otra alternativa sería iluminar los obstáculos y vehículos siniestrados, mediante los focos de otro vehículo colocado de forma transversal al camino, evitando así encandilar a los usuarios de la vía pública.
De producirse incendio en los vehículos siniestrados, deberá utilizarse para su combate el extintor atacando la base del fuego y evitando su aplicación sobre las personas. De existir derrames de combustibles se podrá emplear extintor CO2 si se cuanta con eso. Nunca se usara agua en estos casos.
Ante la presencia de curiosos, en su mayoría no profesional es menester operar con alto nivel de liderazgo, obligando a los presentes a circular o a desarrollar diversas acciones de apoyo, evitando aglomeraciones que vayan en detrimento de las eficientes operaciones de rescate y tratamiento de los heridos, a la manutención del tráfico pasante y en ocasiones límites, a la depredación de las víctimas o de los vehículos y bienes contenidos en los mismos.Es importante, comprometer individualmente a los ocasionales presentes, distribuyendo las tareas con vigor, a los efectos de garantizar el cumplimiento de los roles asignados. Un ejemplo clásico, es el de solicitar colaboración para que se llame a un servicio médico de urgencia. De hacerlo en forma genérica, nadie se compromete y consecuentemente ninguno se comunica con dicho servicio médico. (Ej. Llamen a los bomberos, pero lo real es que nadie lo hizo). Distinta es la respuesta, si a una determinada persona se le indica con firmeza llamar al número de teléfono 911 correspondiente a la Red de Emergencia (desde cualquier teléfono celular o público, llamada gratuita), o a otro número telefónico perteneciente a un servicio médico de urgencia. Indudablemente lo predispone de otra manera y lo compromete aún más, lográndose en definitiva el objetivo buscado.Esto nos indica, la importancia de tener presente permanentemente, los números telefónicos de los sistemas de emergencia correspondientes a nuestra localidad.La conjunción de todas las operaciones de rescate, ejecutadas a partir del momento del accidente, marcan el comienzo práctico de la etapa denominada: "prevención secundaria".
Operaciones de Auxilio en la escena del accidente: Ante esta circunstancia quien deba actuar, lo debe hacer con rapidez pero sin desesperación, con la mayor serenidad, tratando permanentemente de transmitir calma y tranquilidad, mediante palabras de aliento y apoyo a quienes encuentre con vida, evitando expresiones y actitudes frente a los heridos, que hagan más complejo el cuadro. Recuerde que aunque la víctima presente un estado de aparente inconsciencia, la misma puede estar en condiciones de ver, sentir u oír.Esta circunstancia, sumada a la actitud de respaldo y apoyo que debemos manifestar a las víctimas, nos obliga a no dejar solos a los accidentados, a acompañarlos y brindarles nuestra atención mientras se aguarda que llegue la ayuda solicitada.
De haber sido testigos directos del accidente, además de colaborar con los heridos para su rescate y recuperación, es nuestra obligación legal aportar los datos necesarios a la fuerza policial, para el esclarecimiento del accidente.Ante el inicial desconocimiento del estado de gravedad de las víctimas, en particular de la existencia de eventuales lesiones óseas o traumatismos internos, se deberá priorizar la inmovilidad de los afectados, esto es: tratar por todos los medios de evitar mover a los heridos.Es de tal importancia, este concepto, que cuando las víctimas quedan aprisionadas en el habitáculo de un vehículo, se recomienda el principio mundialmente conocido en el rescate vehicular, extraer el vehículo de las víctimas y no las víctimas del vehículo. Lo antedicho, debe ser encarado sin lugar a dudas por un buen equipo de rescate, mediante el empleo de herramientas de rescate.
El desconocimiento o el excesivo impulso solidario por proceder al traslado de un herido, ha dejado sus nefastas consecuencias, secuelas neurológicas que da una consecuencia desde una complicación que agrave su estado psicofísico (tal como profundizar lesiones en la médula espinal y consecuente parálisis permanente), hasta incluso el extremo de producir la muerte.Esta es la principal motivación que impone evitar mover a las víctimas, salvo que se lo haga dentro de determinados parámetros y en casos límites, tal como principios de incendio, imposibilidad de contactar con servicios médicos de urgencia o de realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Por: Team ESFO.
