Bolsas Neumáticas de Rescate: Una fuerza extraordinaria.
Por Carlos Britez - [email protected] 
Son herramientas de rescate que aprovechan el aire comprimido de un deposito para generar fuerza ya sea de elevación como de otro trabajo. Estas herramientas son muy útiles en levantamientos de objetos pesados y colapsados, siendo irremplazables en funciones.
El aire se utiliza como elemento de soporte en las ruedas de los vehículos, conteniéndolo dentro de un envoltorio de caucho armada. Este mismo principio se utiliza en las bolsas o cojines neumáticos elevadores, una de las herramientas neumáticas más comunes utilizadas por los bomberos. Esta herramienta se utilizo a partir del año 1.971 por petición del Cuerpo de Bomberos de Colonia (Alemania) para utilización en las obras del Metro de allí que se estaba construyendo.
Con estos cojines se aprovecha la expansión del aire comprimido contenido en un cilindro utilizadas para los equipos de respiración autónoma. Mediante unos dispositivos de regulación de presión, se permite el paso de ese aire hasta el interior de una bolsa, que se infla provocando el desplazamiento del elemento que se desea mover. Estas bolsas se utilizan para separación de masas que ejerzan una gran resistencia, o para elevar elementos muy pesados, como camiones de cargas, estructuras colapsadas entre otras. Pueden ser de dos tipos: alta presión y de baja presión. Se utilizan los de alta presión para conseguir desarrollar esfuerzos importantes, mientras que los de baja presión se utilizan para conseguir levantamientos amplios.
Bolsas de Alta presión.
Pueden tener formas y tamaños diferentes. Los más pequeños permiten su uso en espacios reducidos (foto), mientras los grandes tienen mayor utilidad cuando no hay problemas de espacio. Los más grandes al inflado máximo, pueden elevar pesos de hasta 40 toneladas Estos cojines o bolsas tienen varias capas, están formados por una goma de neopreno dura con exterior reforzado con armadura de alambre de acero y de fibra de aramidaKevlarÒ.
Cuando están desinflados los cojines, son completamente planos y tiene un grosor de unos 2,5 cm. aproximadamente y cuando son inflados pueden levantar hasta unos 50 cm. dependiendo del tamaño. La capa externa tiene un dibujo de X u 0 de color llamativo como para centrar la bolsa y equipados con unos relieves antideslizantes. Son capaces de desarrollar esfuerzos muy elevados. Su capacidad depende del modelo de cojín, no debiendo superarse los límites de resistencia, presión o altura de elevación recomendados por el fabricante. El máximo esfuerzo se desarrolla en el centro del cojín, por lo que es muy importante la colocación.
La presión de trabajo habitual de estas herramientas es de 8 bar. El aire de un cilindro cuando está lleno, se encuentra a una presión de 200 o 300 bar, según el tipo de cilindro del autónomo. Esta presión se reduce con un regulador que consta de dos manómetros. El primer manómetro mide la presión de la botella y el segundo la presión de paso de aire al circuito. La presión de trabajo es regulable con un mando y debe seleccionarse previamente, para posteriormente abrir la llave de paso para permitir que el aire llegue a la caja de control, desde el que se regula a la maniobra.
El regulador también dispone de una válvula de seguridad que abre en caso de sobrepresión que pueda dañar al equipo. La caja de control recibe el aire del regulador a través de una manguera, y lo distribuye hasta uno o dos bolsas. Dispone de manómetros y de dos válvulas de seguridad, es decir que retornan automáticamente a su posición de reposo cuando el operador la suelta.
La apertura de la válvula regula el caudal de aire; en la posición de reposo el circuito está cerrado y en la máxima apertura el aire pasa libremente; la apertura de estas válvulas debe ser progresiva, para impedir movimientos bruscos durante la operación. Si una elevación mayor es requerida con bolsas de aire de alta presión se puede utilizar una caja de bloques en su base, pero con la parte superior unida con bloques entre si sin dejar agujero alguno en el centro, ya que se puede desplazar y provocar hundimiento. El uso de tablones suelen ser de utilidad para tener una superficie de apoyo plano.
Bolsas de Baja presión.
Se utilizan cuando se necesita una gran altura de levantamiento. Estas bolsas se realizan también con materiales derivados del caucho y fibras sintéticas, aunque tienen mucha menor resistencia al corte y a la punción que los de alta presión, por lo que hay que incrementar las medidas de seguridad. La presión de trabajo de los cojines de baja presión es de 0,5 bar, razón por la cual el aire alcanza un volumen mucho mayor y los equipos de trabajo son similares, un regulador y una caja de control para dos bolsas o cojines.
Cuando se trabaja con cojines de baja presión hay que tener la precaución de utilizarlos siempre por parejas, dada su menor resistencia. El inflado de los cojines debe realizarse simultáneamente para evitar desequilibrios. Nunca se deben apilar dos cojines de baja presión. Al utilizar estas herramientas como lo son los cojines o bolsas de aire, tanto de alta como de baja presión, y especialmente con estos últimos, se debe intentar evitar elementos que puedan cortar o perforar el cojín. Si es necesario, pueden interponerse tablas u otras superficies más rígidas para evitar contactos con puntos peligrosos; los tableros de madera pueden ser útiles para este objetivo.
Cuando los cojines se están utilizando para elevar pesos, una vez que se haya alcanzado la máxima altura, deben colocarse otros elementos resistentes, como tablones de madera, que supongan una medida de seguridad adicional.
Seguridad: Suponiendo que se esté levantando un peso que mantiene atrapada a una víctima, deben colocarse cuanto antes, a ambos lados de la víctima entre ellos elementos estabilizadores que la protejan de movimientos bruscos de la carga, aunque se siga realizando la elevación para tener un mejor acceso o para liberarla completamente. Así pues, estos tablones o similares son complementos indispensables de los cojines en las operaciones de rescate.
Por tanto, ningún bombero debería introducirse total o parcialmente debajo de una carga que no esté asegurada con otros elementos estabilizadores, ya que, aunque sea improbable, un cojín puede romperse o moverse de modo imprevisto y ocurrir accidentes que no deberían ocurrir nunca.
