
(toda la información que detallamos se la agradecemos a Freddy)
El nombre del grupo fue inspirado por una historieta de Crist.
La historieta de Cris se llamaba"García y la Máquina de Hacer Pájaros" La banda se llamó al principio "Charly García y la Maquina de hacer Pájaros" (aqui fue cuando "Charlie"empezó a llamarse Charly, no?), para finalmentellamrse simplemente "La Máquina de Hacer Pájaros" Cuando le preguntaron el porqué del nombre dijo algo así como que los pájaros vendrían a ser el vuelo de su música y la maquina la batería tecnologica/humana que la genera.
Charly había formado un verdadero grupo con el que quería dedicarse a explorar nuevos sonidos, con un tratamiento instrumental más denso para las canciones. La intención era que todos compusieran y participaran en los arreglos. "Estoy un poco cansado de ser el líder y creo que ha llegado el momento de cambiar. Quiero ser uno más que aporte al desarrollo de la música del conjunto".
Sin embargo, a la vez Charly estaba aún muy conflictuado con su carrera musical, había formado un grupo, pero a la vez sentía la presion de la gente que lo vería como un solista. Alguna vez dijo que temía a la falta del carisma de Nito, por eso las voces en todos los temas del primer LP de La Máquina, están bien atrás y casi sin entenderse las letras
El primer Lp de la Máquina fue el vinilo mas caro de la historia del rock argentino, en su momento salió casi el doble que cualquier otro. Se justificó eso por la cantidad de horas de grabación utilizadas. Fueron ellos quienes inauguraron el "doble sobre"?: el disco dentro de un sobre de carton rígido, que a su vez iba dentro de otro sobre de carton rígido. En el primero, estaba la historieta de Crist. El sobre externo era esa tapa oscura espléndidamente diseñada por Gatti (por épocas aquí se hacían e imprimían buenas tapas, y por momentos no...una de las peores cubiertas fue seguramente- la del "Fantasma de Canterville" el tercer LP de León Gieco...realmente horrible)
Crítica de Revista Pelo al recital del Astral, 1976

Las transformaciones que ha sufrido Charly García como autor e intérprete constituyen un fenómeno notable. Su dirección evolutiva reconoce dos puntos estrictamente diferenciados. Uno corresponde a su trabajo con Sui Generis, un grupo de raíces folk algo desdibujadas por cierta sofisticación instrumental que caracterizó sus últimos tiempos. El otro tiene por nombre la Máquina de Hacer Pájaros y recién ahora parece haber encontrado una mayor definición en su estilo. Aunque no media más de un año entre los grupos arriba mencionados, la diferencia es bastante grande. Charly García construyó una banda notablemente inspirada en las formas rockafónicas que caracterizan la segunda parte de esta década. Por supuesto que armar un grupo de estas características demanda un esfuerzo técnico o intelectual muy arduo. Lo que el público asistente al espectáculo de café - concert escuchó fue el prólogo, apenas un esbozo, del proyecto musical de la Máquina. García es un músico inteligente y estuvo madurando durante el resto del año el sonido que tenía en su cabeza. Los primeros resultados de ese trabajo se pudieron apreciar durante los cinco días en que la Máquina se presentó en el teatro Astral. La formación de la banda es la que el público ya conocía con la excepción del nuevo tecladista Carlos Cutaia. El fue el encargado de iniciar el recital con un sentido solo de piano acústico, como introducción de un largo tema instrumental titulado "Obertura".
Charly García ejecutó piano eléctrico, sintetízador Moog y clave; mientras que Cutaia hizo lo propio con el órgano Hammond, el piano acústico y el sintetizador de cuerdas. La combinación de dos tecladistas, un intento antes inédito en Argentina, resultó ampliamente satisfactoria y por momentos fascinante.
El sonido de la Máquina es sumamente denso, cargado de arreglos que van desde lo clásico al rythm & blues. Casi todas las canciones tienen principio, desarrollo y fin, todo con abundantes solos bien repartidos entre Cutaia, García y Bazterrica.
Dos de los temas más festejados fueron "Bubulina", perfecto Bazterrica en guitarra, y el largo "Shh. . . ". En el medio de este tema se produjo un riff del bajo que introdujo un ritmo muy funk, sobre el que demostraron sus habilidades los solistas. Particularmente espectacular fue el intercambio unísono entre el Mooq y la guitarra. Gustavo Bazterrica es un guitarrista hábil e intuitivo, que ahora está más integrado al grupo y toca con mucha soltura. Todas sus intervenciones fueron ajustadas y por momentos muy emotivas, cualidad que no había exhibido anteriormente.
Cutaia también tuvo sus momentos de lucimiento, con buenos solos en órgano. Pero su trabajo más meritorio e importante fue en las bases; es allí donde demuestra su sabiduría y donde reside actualmente ese sonido cargado que el grupo tiene. Moro aportó su reconocido gusto y sentimiento para la batería, y José Luis Dengis tuvo un desempeño sobresaliente, realizando un trabajo de una energía abrumadora.
El único defecto evidente de la Máquina reside en las intervenciones vocales, García nunca fue un gran vocalista, y ahora que debe serlo, solo y para un estilo que requiere cierto timbre alto, se encuentra muy limitado. La falta de una buena voz se hizo notoria en temas como "No puedo verme" y "Boletos": la vocalización fue más ajustada en un tema folk como "Como mata el viento norte".
La escenografía estuvo a la altura de la música, con logrados efectos y buena iluminación. El sonido fue correcto, con la excepción de que no se escuchaban las letras, pero es difícil saber si por las voces o el sonido.
La Máquina de Hacer Pájaros plantea una experiencia de música elaborada que nunca fue profundizada en Argentina. La banda tuvo un trabajo correcto con momentos de gran altura musical, y es bastante factible que el grupo recién empiece a encontrar su personalidad musical. Habrá que esperar a que la Máquina alcance su mayor vuelo e intensidad musical.
Noviembre 1976 - Teatro AstralSeptiembre, 1975. Domingo por la madrugada.Ya terminaron los recitales de Adiós Sui Generis. Charly se va caminando por Corrientes, con una chica de cada barzo. Una es María Rosa Yorio, su novia; la otra una amiga de ella. Llegan a la pensión. Se sientan en el piso. Charly las mira a ambas...las toma de la mano...y las acaricia...ellas se enojan y se van. En el Luna Park había estado rodeado de 30.000 personas, y un rato mas tarde estaba solo en esa habitación. Charly miró el techo:
"Y ahora qué hago?"
Una historieta que aparecía en un semanario llamado Siete Días (García y la Máquina de Hacer Pájaros), le dió el nombre al nuevo grupo de Charly. Su primer disco fue el mas caro de la historia, costaba el doble que cualquier otro. La tapa fue diseñada por Juan Oreste Gatti. La pregunta era: Sui Generis se separó...y ahora quien va a cantar los temas de Charly? Nito había impuesto un estilo en aquel entonces: un buen cantante era aquel que lograba buenos agudos con su garganta. La voz de Charly en este primer disco de La Máquina, casi ni se escucha. En cambio sí pueden escucharse los coros de Celeste Carballo, con solo 20 años de edad en aquel entonces. Tal vez el temor motivó a llevarla a un segundo plano. Villa Gesell en el 76: Charly saltando sobre sus teclados gritando "No puedo verme, no puedo verme, cara de miedo le dijo al disfraz..." "Vamos al campo, ves como sale el sol, Vamos a andar en un buen cadillac frutillas rojas de Chapadmalal" "Julia que baila con tachos y calles y el mar, ya sera...la prometida del rey de los locos quizas o tal vez volvera en la madrugada con el nuevo sol en la nariz, a probar el vino y el agua salada..para olvidarse de ser rey y ser feliz" y "Bubulina: para hacer esta armonía es preciso un nuevo ser, capaz de nacer mil veces sin crecer" Era un café concert, Cartouche, y se prometía canilla libre: al entrar, sin emabargo, solo te daban un sintético jugo en vaso de cumpleaños.
El sobre interno del LP mas caro de la historia del rock nacional: Salía el doble que cualquier otro.1er. LP de La Máquina de Hacer Pájaros. Tapa invadida por el negro y una foto ilustrada por Juan O. Gatti
2do. LP de La Máquina de Hacer Pájaros. La tapa impregnada de amarillo y un fotomontaje de Juan O. Gatti.
Bazterrica Gustavo: guitarra
Cutaia Carlos: teclados
Fernández José Luis: bajo
García Charly: teclados y voz
Moro Oscar: batería
La Máquina de Hacer Pájaros es la banda de Charly García tras la disolución de Sui Generis. Es un proyecto novedoso que abandona el folk tan exitoso del dúo para orillar el rock sinfónico. En su corta vida tuvo dos discos editados: "La Máquina de Hacer Pájaros" (1976) y "Películas" (1977).
"En este grupo hacía lo que me gustaba", recuerda Charly. Influenciado por en rock "elaborado" de Steely Dan y el sinfonismo de Genesis, Charly García logró dar forma a una de las mejores bandas argentinas en el género. "Eramos el Yes del subdesarrollo", sintetiza García. Pero, en aquella época, ninguno de los dos LPs de La Máquina de Hacer Pájaros alcanzaron el éxito anhelado, sino que debieron esperar un tiempo para ser reconocidos. La Máquina fue el intento más complejo y profundo de rock sinfónico en la Argentina, y en él, García introdujo la novedad de dos tecladistas simultáneos. Quizás este nuevo estilo fue la mayor barrera entre el grupo y el público, habituado a Sui Generis.
La Máquina de Hacer Pájaros se disolvió por problemas internos hacia 1977. Charly recuerda: "Yo me separé de La Máquina después de un show. Terminó y me fui a un hotel, en donde estaba Zoca - ya por entonces su mujer - y nos dimos manija para ir al Brasil. Yo había empezado a escuchar a Milton Nascimento y su música me dio vuelta la cabeza" (Chirom, pág 30).
El Festival del Amor fue la última presentación de La Máquina, en un colmado Luna Park, el 11 de noviembre de 1977, donde compartieron en set con Mestre, Gieco, Porchetto, Gustavo Santaolalla, los hermanos Markoff y otros. Entre los músicos que formaron parte de la banda en este recital estuvieron David Lebón, la base acústica de Sui Generis (Rinaldo Rafanelli - Juan Rodríguez), Aníbal Kerpel y Pino Marrone, estos dos últimos del grupo Crucis. Uno de los hechos salientes del recital fue la hermosa versión que hicieron del tema "Volver a los diecisiete", de Violeta Parra, que no encontró mucha respuesta en un público bastante reticente a la música folklórica.
Charly García, tras un intento fallido de formar la Banda del Amor con Lebón y otros músicos, convence a éste de viajar a Brasil para darle forma al proyecto Serú Girán.




Discografía
La Máquina de Hacer Pájaros, 1976 
01- Bubulina
02- Cómo mata el viento norte
03- Boletos, pases y abonos
04- No puedo verme más
05- Rock and roll
06- Por probar el vino y el agua salada
07- Ah, te vi entre las luces
Películas, 1977 
01- Obertura 777
02- Marilyn, la cenicienta y las mujeres
03- No te dejes desanimar
04- Películas (Qué se puede hacer salvo ver)
05- Hipercandombe
06- El vendedor de las muñecas de plástico
07- Ruta perdedora
08- En las calles de Costa Rica