Expediente Luque vuelve a la carga en ríoAREVALILLO
Queridos contactos del MSN de nuevo otra semana
mas os mando otro apasionante documento, que os generará mas duras y os
mostrará una realidad que solo unos pocos conocemos. Pero tranquilos todas las
dudas intentaran ser desveladas, aunque quizas haya que esperar un poco de
tiempo.
Para todos aquellos que como yo seais mas bien poco religiosos, no
os engañeis por como empieza el documento de hoy, aunque empiece asi poco
despues empieza a mostrar la realidad que se esconde en un hecho tan conocido e
ignorado.
Espero que los disfruteis, y muchos animos para todos aquellos que
aun seguimos con los examenes.
QUE LA FUERZA NOS ACOMPAÑE
El Diluvio Universal
"Hazte un arca de maderas resinosas, divídela en
compartimentos, y la calafetas con pez por dentro y por fuera. Hazla así,
trescientos codos de largo, cincuenta de ancho y treinta de alto; harás en ella
un tragaluz, y a un codo sobre este acabarás el arca por arriba; la puerta la
haces a un costado; harás en ella un primero, un segundo y un tercer piso. Voy
a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda carne que
bajo el cielo tiene un hálito de vida. Cuanto hay en la tierra perecerá. Pero
contigo haré yo mi alianza; y entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y
las mujeres de tus hijos. De todo viviente y de toda carne meterás en el arca
parejas para que vivan contigo; macho y hembra serán. De cada especie de aves,
de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la
vida..." (Génesis 6, 14-21)
Yavé-Dios no podía ser más claro con Noé. Ni sus especificaciones
arquitectónicas podían ser más concretas. Con las medidas e instrucciones dadas
por Yave, el justo varón se puso manos a la obra, y con la ayuda de sus hijos
Sem, Cam y Jafet construyó, según el relato del Pentateuco bíblico, una colosal
embarcación destinada a prolongar la vida tras el devastador diluvio.
Para los teólogos y exégetas más racionalistas, el arca no existió
como tal embarcación, sino que se trata de un símbolo del bautismo, o de la
Iglesia de Dios que salva a los pecadores que ingresan en ella. Para ello se
basan en las citas que hace Mateo, Lucas y el libro de los Hechos de los
Apóstoles. Sin embargo, dejando a un lado las divagaciones teológicas, el
diluvio, como un hecho histórico, aparece reseñado en demasiadas culturas
además de la judeocristiana. Y resulta demasiado poco convincente la teoría de
que, las increíbles coincidencias entre leyendas, precolombinas, hindúes,
mesopotámicas o egipcias, sean solo fruto de una casualidad...
El "Noé" de Gilgamesh y otros "diluvios"
"Destruye tu casa y construye una barca, abandona todas tus
pertenencias y ve en busca de la vida, deja atrás los bienes materiales y salva
tu alma... Destruye tu casa, te digo, y construye una barca con sus dimensiones
en la justa proporción con su anchura y longitud en armonía. Instala a bordo de
la barca la semilla de todos los seres vivos." Este texto nos puede
resultar familiar, pero no se trata de un relato bíblico sobre Noé y el
Diluvio, sino de la dramática odisea de un rey de la vieja Sumer, cuya proeza,
recogida en los mitos mesopotámicos, ha llegado hasta nosotros a través de
miles de tablillas de arcilla grabadas con escritura cuneiforme arrancadas, a
las arenas de Irak, donde permanecían desde el tercer milenio antes de Cristo.
Dios advierte a Gilgamesh de la inminente destrucción de la Tierra
inundada por las aguas, y el "Noé mesopotámico", como el judío,
acomoda en su arca a los hombres y animales que habrán de repoblar el mundo
tras el diluvio: "... Instalé a bordo a todos mis parientes, cabezas de
ganado, animales salvajes procedentes de los espacios abiertos, a toda suerte
de artesanos..."
Con una insólita sincronicidad con el relato bíblico, el
"arca de Gilgamesh" sufre las lluvias que inundarán la Tierra hasta
quedar varada en un Ararath iraki: "...A una distancia de catorce leguas
apareció una montaña, y la barca embarrancó allí: quedó atrapada en la montaña
de Nisir, inmóvil..."
Igual que en relata el Antiguo Testamento respecto a Noé,
Gilgamesh soltó una paloma tras haber embarrancado el arca "... pero como
no halló lugar donde posarse, regresó. Luego solté una golondrina; ésta se
alejó volando, pero al no hallar donde posarse también regresó. Solté después
un cuervo, el cual al comprobar que las aguas habían retrocedido comió,
revoloteó sobre la barca, emitió unos graznidos y no regresó...".
¿Coincidencia? ¿casualidad? Parece improbable, sobretodo si
tenemos en cuenta que en Centroamérica existen también relatos muy similares
sobre un apocalíptico diluvio.
En una rara colección de documentos aztecas conocida como
Vaticano-Latin Codex se recogen las leyendas de este pueblo, con relación a los
ciclos históricos que había vivido la tierra. Esos ciclos se dividen en
"soles" siendo la nuestra la era de "Los Hijos del Quinto
Sol". Antes que nosotros, afirma el Vaticano-Latin Codex, en la era del
Cuarto Sol o Tzontlilic, se produjo una destrucción masiva a manos de un
diluvio.
En otro documento azteca, la Piedra del Sol de Axayacatl, se
especifica que los hijos del Cuarto Sol perecieron a manos de la diosa del agua
"Chalchiuhtlicue" "La destrucción se produjo en forma de lluvias
torrenciales e inundaciones. Las montañas desaparecieron y los hombres se
transformaron en peces".
En Colombia los indios chibchas mantienen viva la leyenda de Chía,
que utilizó sus medios mágicos para provocar un diluvio en el que pereció la
mayoría de la población. En Ecuador son los indios cañaríes los que relatan una
vieja leyenda sobre un diluvio del que escaparon solo dos hermanos que se
habían refugiado en una alta montaña. Por su parte, en Perú, son muchas los
mitos referentes a un indio a quien una llama advirtió de que iba a producirse
un diluvio, salvándose gracias a aquella advertencia. También los araucanos de
Chile, y los yamana de Tierra de Fuego mantienen tradiciones similares.
Un mito universal
Según refleja Graham Hancock en La Huella de los Dioses (Ediciones
B), en Norteamérica también existen leyendas similares, "entre los inuit
de Alaska, existía también una tradición sobre un terrible diluvio que,
acompañado de un terremoto, se extendió por toda la tierra."
Los luisenos de baja California cuentan una leyenda sobre un
diluvio que inundó todas las montañas y destruyó a la mayor parte de la
humanidad. También ente los indios Dakotas se afirmaba "el mar y las aguas
habían anegado en una época la tierra, de forma que toda vida humana quedo
destruida". Por su parte, los chickasaws aseguraban que el mundo había
sido destruido por el agua "pero una familia se salvó junto con una pareja
de cada especie animal".
Pero el mito del cataclismo acuático no se limita a América. En un
lugar tan distante de la cálida California, como el bosque tropical malasio,
los chewong creen que cada cierto tiempo su mundo se ha visto boca abajo,
siendo inundado y destruido por el agua. En Laos, al norte de Tailandia, existe
la leyenda de unos seres llamados los Thens, que provocaron el fin de una era
creando un diluvio del que solo se salvaron tres grandes hombres y varias
mujeres, a bordo de una lancha. Asimismo los karins de Birmania poseen unas
tradiciones sobre el diluvio, al que tan solo sobrevivieron dos hermanos a
bordo de una lancha. En Vietnam se especifica que esos hermanos, hombre y
mujer, iban acompañados de una pareja de cada especie animal.
En la mitología griega también se insiste en varios cataclismos
debidos a inundaciones apocalípticas. Según la leyenda Zeus mandó destruir a
toda una humanidad que vivió como dioses, y tras esa civilización -curiosamente
la cuarta raza, como apuntan las leyendas aztecas- llegó la quinta humanidad
del planeta: la nuestra. De hecho, la famosa leyenda de la Atlántida, recogida
por el filósofo Platón en sus diálogos Timeo y Crítias también se refiere a la
desaparición de todas una civilización a causa de las aguas...
Mas aún, cuando el héroe Prometeo robó el fuego de los dioses para
entregárseloa los hombres, estos, llevados por la ira, decidieron destruir la
Tierra con un terrible diluvio. Sin embargo Zeus advirtió a Prometeo a través
de Deucalión, construyendo el héroe una caja de madera introduciendo en ella
todo cuanto era necesario, y salvándose así con Pirra del terrible diluvio.
En la India védica, un personaje similar a Noé era reverenciado
hace tres mil años: "...cuando un hombre sabio llamado Manu realizaba sus
abluciones, halló en la palma de su mano un pececillo que le rogó que le dejase
vivir. Manu se compadeció de él y lo metió en un tarro, Al día siguiente,
comprobó que el pez se había hecho muy grande y lo llevó a un lago. Al poco
tiempo el lago resultó demasiado pequeño para albergar al pez. 'Arrójame al mar
-dijo el pez (que en realidad era una manifestación del dios Visnú)- pues
estaré más cómodo'. Luego advirtió a Manu que iba a desencadenarse un diluvio.
Le envió una gran barca, con órdenes de instalar en ella a una pareja de cada
especie viva y las semillas de cada planta, y luego subiera el mismo a
bordo...".
Hasta en el Egipto faraónico, se recoge esta leyenda. En un texto
funerario conservado en la tumba del faraón Seti I, por ejemplo se habla del
diluvio. Las razones de ese cataclismo aparecen reflejadas en el capítulo CLXXV
del Libro de los Muertos donde el dios Toth sentencia: "... voy a destruir
todo cuanto he creado. La Tierra se hundirá en el abismo por medio de un diluvio,
y su superficie aparecerá lisa como en tiempos pretéritos...".
En total -afirma Hancock- se han rastreado más de quinientas
leyendas sobre el diluvio en todo el mundo. ¿Realmente puede atribuirse esa
leyenda universal a un cúmulo de casualidades entre los folcloristas de todo el
mundo? Parece muy poco probable.
Las glaciaciones y el diluvio
Para algunos autores, como el citado Graham Hancock (Las Huellas
de los Dioses), existe una evidencia "racional" de que el diluvio es
un hecho histórico. Según Hancock ya el mismísimo Charles Darwin encontró
restos de caballos entre fósiles de saurios en América, llegando a la
conclusión de que antes de las glaciaciones estos animales existían en el
continente americano. A esto debemos añadir el descubrimiento fósil de útiles
de piedra "congelados in situ en grandes profundidades, y en asociación
con la fauna del periodo glacial, lo cual viene a confirmar que existían
hombres contemporáneos de los animales extintos en Alaska".
También se han descubierto hierbas, campánulas, juncias tiernas y
habichuelas silvestres, todavía identificables y sin deteriorar en la boca de
animales congelados en Siberia, como mamuts prehistóricos. Por otro lado, según
Hancock, en Pekín se han encontrado restos humanos junto a los huesos de mamuts
y búfalos antiquísimos. Y hasta se han descubierto restos de vegetación
tropical congelada junto a los restos de esos animales en zonas hoy aún
polares. ¿Qué significa todo eso?
Para Hancock los estudios científicos demuestran que la última
glaciación se extendió por todo el planeta, congelando bajo montañas de hielo
medio mundo, incluyendo zonas tropicales. Sin embargo, por algún fenómeno
desconocido, el hielo, que se había formado durante una glaciación de miles de
años, se descongeló a una velocidad extrañamente rápida. En muy poco tiempo las
aguas crecieron de tal forma que inundaron zonas montañosas a las que no había
llegado el hielo, inundando millones de kilómetros cuadrados, y provocando una
catástrofe en la que perecería una humanidad anterior a la humana, cuyos
supervivientes recordarán aquel drama como un relato mítico: El Diluvio.