TRABAJO FIN DE CURSO DE DOCTORADO (UNED)

"TRANSICIÓN POLÍTICA EN LOS PAÍSES DE EUROPA DEL ESTE Y LA ANTIGUA URSS"

Facultad de Ciencias Políticas

Departamento de Ciencias Políticas y de la Administración

Alumno: Enrique Vázquez Pita

Profesor: Fernando Luengo Escalonila

 

 

 

 

 

JUEGO POLÍTICO Y ENERGÍA EN ASIA CENTRAL

 

 

 

 

 

"La reserva de crudo del Caspio es enorme, unos 100.000 millones de barriles diarios. Pero nadie lo sabe con certeza"

H. Layrance Furer, presidente de Amoco Coorporation

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INDICE

 

0. METODOLOGÍA DE TRABAJO

0.1. Introducción

1. CRECIMIENTO ECONÓMICO Y PRESIDENCIALISMO

1.1. De la retracción al crecimiento económico

1.1.1. Explotación de los recursos naturales

1.1.2. Proyectos entre repúblicas y multinacionales

1.1.3. Un fenómeno común a las economías de transición

1.1.3.1. Comparación con Europa del Este y media mundial

1.1.4. Evitar el monopolio ruso

2. RÉGIMEN PRESIDENCIALISTA E INVERSIÓN EXTRANJERA

2.1. Falta de democracia

2.2. Sin experencia de estado moderno

2.3. Diplomacia e intereses comerciales

2.3.1. Uzbekistán, aliado de Estados Unidos

2.3.2. Kazajstán, pro-ruso

2.3.3. Kirguizstán, con Rusia y China

2.3.4. Turkmenistán, entre Irán y Estados Unidos

2.3.5. Tayikistán, un avispero

3. EL GRAN JUEGO

3.1. El problema de la seguridad

3.2. El desmantelamiento económico

3.2.1. Privatizaciones para la nomenklatura

3.3. En aras de la estabilidad

3.4. Corrupción

4. LA DOBLE MORAL

4.1. Estados Unidos y la ley D’Amatto

4.2. Choques interétnicos y nacionalistas

5. CONCLUSIONES

5.1. El realismo político

5.2. El papel de la CEI

5.3. La teoría de la riqueza

6. ANEXO ESTADÍSTICO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Según lo convenido en Mayo y atendiendo a sus indicaciones, le remito el trabajo de fin de curso de doctorado, que analiza la política energética de cinco repúblicas ex-soviéticas de Asia Central entre 1991 y 1998. El trabajo también estudia el papel de estas nuevas "democracias" en el juego de intereses de las compañías multinacionales de hidrocarburos (Shell, Mobil, Petronas,Total) y las potencias políticas de la región (Rusia, Irán y China). Como podrá observar, el título de este trabajo remite al Gran Juego ejercido en la zona en el siglo XIX por el Imperio británico, el ruso y el otomano.

Conforme a su sugerencia, he centrado el trabajo en la situación energética de Asia Central-Mar Caspio. Debido a que el curso de doctorado lo estoy realizando en la facultad de Ciencias Políticas, he tomado como principal argumento que la estabilidad política en la conflictiva región es clave para su desarrollo económico, aunque ello no implica que los gobiernos presidenciales deban democratizarse más. Lo que reclaman los inversores extranjeros a los gobiernos de estos países es eficacia administrativa y seriedad en los negocios. El mismo trabajo analiza si la colaboración entre las cinco repúblicas será positiva si se unen entre sí, pero cuestiona los efectos beneficiosos de una mayor integración en la CEI.

 

 

0. METODOLOGÍA DE TRABAJO

Teniendo en cuenta siempre las recomendaciones realizadas por usted y el tribunal que revisó la primera versión de este trabajo en octubre de 1997, he optado finalmente por basar la mayor parte de mi documentación en datos estadísticos y referencias de actualidad (1991-1998). Esto se justifica debido a que la argumentación del trabajo se sostiene en la evolución coyuntural del crecimiento económico, las políticas puntuales de los gobiernos y las operaciones económicas más importantes de ese periodo. Sin acudir a las revistas especializadas, como es el caso de The Economist, sería difícil entender la importancia de las inversiones económicas en la zona. Desde el modo en que he planteado mi trabajo, sólo la prensa económica me permite seguir cada movimiento de las fichas de ese gran tablero de parchís que es Asia Central, donde China, Rusia, Estados Unidos e Irán ocupan una casilla.

Otro motivo de apostar por las estadísticas y revistas especializadas es la escasa bibliografía actualizada que figura sobre la zona. De todos modos, he complementado esta laguna con abundante bibliografía sobre la transición económica en Europa del Este y la antigua URSS.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

JUEGO POLÍTICO Y ENERGÍA EN ASIA CENTRAL

"REALISMO POLÍTICO" DE LAS MULTINACIONALES OCCIDENTALES EN ELCÁUCASO

 

 

INTRODUCCIÓN

Este trabajo sostiene que Asia Central se encuentra en el final de la retracción y que la falta de democratización no impedirá el despegue económico de estas futuras potencias petrolíferas situadas en la zona más conflictiva del planeta. Sin embargo, el mismo trabajo sostiene que aquellos países próximos a la órbita occidental (como Uzbekistán) y que han apostado por el incremento del comercio, tienen mayor probabilidad de desarrollar un sistema que garantice el desarrollo de las libertades políticas. Pero a juzgar por las recientes privatizaciones, sólo la oligarquía ex-soviética se beneficia de la desmantelación de la economía pública. No descarto revoluciones sociales en alguna de estas repúblicas. En general, en Asia Central impera el "realismo político", formulado por Kissinguer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1. CRECIMIENTO ECONÓMICO Y REGÍMENES PRESIDENCIALISTAS

1.1. De la retracción al crecimiento económico

1.1.1. Explotación de recursos naturales

żEl desarrollo económico va ligado a la democracia? En Asia Central, parece que no.

Cuatro de las cinco repúblicas ex soviéticas de Asia Central (Kazajstán, Uzbekistán, Turkmenistán, Kirguizstán y Tadjikistán -caso aparte, por la guerra civil-) han realizado grandes progresos económicos entre 1991 y 1998, pese a algunas revueltas populares por el aumento del paro o la crisis política. Lo cierto es que las expectativas de mercado son inmejorables para esta zona que cuenta con 55 millones de ciudadanos, en su mayoría jóvenes y de renta PIB de 2.500 a 1.500 dólares per cápita (les sitúa entre los países de renta media-baja). Las reservas comprobadas de petróleo ascienden a 14.400-29.000 millones de barriles. Algunos expertos, como el presidente de H. Laurance Fuller, presidente de Amoco Coorporation, consideran que las repúblicas islámicas de Asia Central y el Mar Caspio disponen de suficientes recursos energéticos sin explotar (163.000 millones de barriles de petróleo y 11.000 millones de toneladas métricas de gas) para convertirse en alternativa al Mar del Norte o, en menor proporción, al Golfo Pérsico. La AIOC (Azebaiyani International Operating Company) calculaba en mayo que aún quedan otros 25.000 sin explotar.

La relativa recuperación económica de Kazajstán, Ubekistán y Turkmenistán se basa en la creciente explotación de los yacimientos de petróleo (similares a los del Mar del Norte) y gas natural, cuya producción de barriles diarios es extremendemante baja (49 millones de barriles en total) en comparación con sus recursos.

A esto se une el interés de los estados europeos por explotar nuevos yacimientos, ya que la dependencia energética occidental sigue siendo alta (78%) y los yacimientos del Mar Caspio son una alternativa a la importación de crudo en el inestable Golfo Pérsico. Once oleoductos y gasoductos están siendo construídos por compañías extranjeras en la zona. China también elabora planes para transportar petróleo.

El Mar Caspio es una fuente inagotable de hidrocarburos y que despierta más controversias. En el caso de Azerbaiyán (en el Transcáucaso), éste país cuenta con importantes reservas de petróleo y gas mar adentro. Las compañías occidentales se ha disputado las mejores tajadas del Consorcio del Mar Caspio, del que forman parte la British Petroleum (17,1%), Amoco (17,01%), Pennzoil (9,8%), Unocal (9,5%) y Exxon (5%). La compañía nacional azerí SOCAR y la compañía rusa Lukoil poseen el 10% cada una. Tras imponer el paso de una parte del petróleo del Caspio por su territorio, Moscú ha seguido manteniéndose en su postura: el Mar Caspio tiene que ser asimilado a un lago y no a un mar, propiedad común de los cinco países ribereños. Pero Lukoil, señala el analista Charles Urjewicz, era parte interesada en el contrato suscrito a comienzos de junio de 1996 para la concesión del yacimiento de Shah Deniz.

1.1.2. Proyectos económicos entre repúblicas y multinacionales

En la otra orilla del Caspio, Kazajstán y Turkmenistán negocian distintas salidas a sus hidrocarburos con las multinacionales. Por ejemplo, en febrero de 1997, la empresa americana Mobil y la británica Monum Oil and Gas firmaron un contrato para producir petróleo y construir un pipeline de 2.000 kilómetros que, saliendo de la costa oeste de Turkmenistán hacia el Mar Negro. Por otra parte, la empresa malaya Petronas y la China National Petroleum Coorporation (CNPC) contrataron la explotación del campo de Ubez, mientras que Mobil compró un 25%. En Kazajstán, varias compañías del Consorcio del Oleoducto del Mar Caspio invirtieron 2 millardos de dólares en un oleoducto que enlace el campo petrolífero de Tengiz, el principal del país, con el mar Negro.

Otras compañías, como la británica Gas y la italiana Agip, gastaron 60 millones de dólares en el mantenimiento de sus yacimientos en Kazajstán, mientras que chevron invirtió un millardo de dólares en &Tengiz, en competencia con el Consorcio.

La americana Mobil también está estudiando llevar el petróleo que extrae de Turkmenistán a través de Rusia, transportándolo en tanques por el río Volga. Tanto rodeo se debe al bloqueo y sanciones económicas que mantiene Estados Unidos con el régimen de Teherán. El mismo problema se plantea Unocal, una firma de California, que intenta establecer desde Turkmenistán un pipeline que llegue al Golfo Pérsico sin pasar por Irán, a través del norte de Afganistán y atravesando Pakistán.

Por otra parte, la firma rusa Transneft quiere construir un oleducto que parta del norte de Kazajstán, atraviese territorio de Rusia y desemboque en el Mar Negro.

Mientras tanto, China intenta encontrar petróleo en la frontera del desierto de Xinguiang, en Tarin Basin, una provincia de cultura persa y turca, y con la etnia uigur levantada en armas, que se refugia en los países limítrofes de Asia Central y que realiza todo tipo de sabotajes. La CNPC quiere invertir 1 millardo de dólares en el desarrollo del campo de Ubez en Kazajstán y extender un oleoducto de 1.300 millas que atraviese el norte de Irán hacia Xinguiang. Pero el principal obstáculo va a ser los ataques de los separatistas uigures.

1.1.3. Un fenómeno común en las economías de transición

La caída en picado del PIB iniciada en 1991 ha cesado y el crecimiento ya es positivo a partir de 1997 (tal y como había predicho en la versión de este trabajo presentada el año pasado). La recuperación, un fenómeno común de las economías de transición, se ha producido con varios años de retraso respecto a los países socialistas de Europa del Este que iniciaron su proceso de democratización en 1989, tiempo durante el cual la antigua URSS no permitió ningún tipo de reforma política en las repúblicas soviéticas, que luego se integraron en la Comunidad de Estados Independientes (CEI).

Desde el proceso de apertura económica iniciado por la Perestroika y la Glasnot (1985-1991), el PNB no ha parado de bajar en todas las repúblicas soviéticas, luego países independientes (a partir de 1991). Lo único que se salvaba durante el periodo 1991-1997 era la industria uzbeca, que había experimentado un crecimiento positivo en 1995 del 0,2%, mientras que la agricultura "sólo" registraba una caída del -3%.

La caída del PNB en la CEI (integrada por todas las repúblicas ex-soviéticas salvo los países bálticos) es general. Por ejemplo, Rusia pasó de 5.816 dólares per cápita en el periodo 1989-91, justo antes de la caída del telón de acero, a 4.064 $ per capita en 1996. En el caso de la economía más boyante de Asia Central (Uzbekistán) el PNB per cápita descendió tras el repunte de 1989-91 (con 2.312$ p.c.) hasta los 2.157$, lo cual se puede considerar un éxito en vista de cómo le ha ido a su Tajikistán (de 1.915$ a 693$) o su rival económico Kazakstán (4.327$ a 2.481$). Sin embargo, los datos del pasado invierno indican pésimos resultados en la república de Uzbekistán, con devaluación de la moneda respecto al dólar, ligero incremento de la inflación y caída de los precios del algodón.

1.1.3.1. Comparación con el Este de Europa y media mundial

El fenómeno fue común a todas las ex-repúblicas soviéticas. Los países bálticos, que no están integrados dentro de la CEI, tampoco se libraron del desacelerón económico. Estonia, con 5.008$ per cápita en 1989, llegó a bajar hasta los 4.337$ en 1996. Letonia cayó de los 5.439$ a los 3.465$, para el mismo periodo; mientras que Lituania pasó de 9.256$ a la mitad, 4.254$.

Para entender lo significativo de la caída del PNB en la CEI, se puede comparar con el crecimiento medio desde 1994 del 2-5% de los países de Europa del Este [Polonia (6,5%), República Checa (5%), Hungría (1,9%), Bulgaria (2,5%) o Rumania (6,9%)]. En el caso ruso, la desaceleración económica ha evolucionado desde el -13% en 1991 al -4% en 1995, lo cual hace prever que en unos años podrá experimentar un crecimiento positivo, como de hecho ya ocurrió en 1997. En conjunto, la URSS y sus aliados europeos pasaron de una crecimiento negativo medio del -11,5% en 1991 (la media mundial era de 2,4%) al -1,3% (media mundial=+3,5%) en 1995, lo que se puede considerar muy buen síntoma para estas economías. De hecho, las previsiones para 1996 eran de un crecimiento positivo del 2,5% (media mundial=3,8%). Pero, por ejemplo, en Rusia el crecimiento negativo real del PNB se situaba en -4% en 1995, y en vez de mejorar, ha caído en 1996 al -6%. Los analistas de The Economist interpretan que Rusia había aplicado en 1996 una política económica desacertada. El brutal incremento de la deuda exterior del antiguo bloque comunista del Este es significativa; en 1980 arrastraba una deuda de 87.900 millones de dólares. En 1988, ya estaba en 219.000 millones, en 1992 llegaba a los 302.000 millones y la previsión para 1995 era de 379.000, cifra que supera a África, aunque torno aún no alcanza los niveles de Asia-Pacífico y América Latina (607.000 millones de dólares).

Dentro de la coyuntura internacional, en los años 1992 y 1993 hubo una caída de crecimiento general, lo que coincidió con la peor coyuntura de las economías de transición. Sin embargo, a partir de 1995 la economía internacional volvió a experimentar una mejoría.

En 1997, efectivamente, Uzbekistán y Kazajstán han realizado progresos en la reordenación de sus economías y experimentan un crecimiento positivo superior al 1%.

En línea con los datos de evolución económica extraídos por Peter Havlik (Stabilization and Prospects for Sustainable Growth), el crecimiento podría continuar en los próximos años, ligado al incremento de la explotación de recursos naturales energéticos y beneficiado por la expansión económica de China, el principal cliente de la zona. Sin embargo, en mi opinión, no hay que descartar que la crisis financiera y política desatada en Rusia durante el verano de 1998 provoque un "efecto dominó" en Asia Central, ya que se debe tener en cuenta que el 52% de las exportaciones se dirigen a Rusia.

1.1.4. Evitar el monopolio ruso

El único problema de las república de Asia Central es transportar el gas y el crudo a los mercados externos. Para ello, el primer paso que han seguido las nuevas repúblicas ha sido eludir el monopolio de las compañías y gasoductos rusos (Grazpom). Para ello han alcanzado acuerdos con multinacionales de hidrocarburos para tender oleoductos y gasoductos que transporten el gas desde el mar Caspio hasta el estrecho de Ormuz, evitando el paso por Rusia (que comercializa en beneficio propio el gas que se exporta hacia el Oeste). La otra gran baza es la producción de algodón, un monocultivo explotado intensivamente en tiempos de la URSS, y la atracción de inversiones extranjeras, principalmente del sector del automóvil.

 

 

2. REGÍMENES PRESIDENCIALISTAS E INVERSIONES EXTRANJERAS

2.1. Falta de democracia y buenos negocios

La mayoría de estas repúblicas caucasianas son gobernados por regímenes marcadamente presidencialistas, donde la oposición política es ignorada, encarcelada u obligada a exiliarse. Los gobernantes prorrogan su mandato arbitariamente y erigen entorno así el culto a la imagen, con estatuas que recuerdan a la época estalinista. Los regímenes presidenciales que gobiernan la zona no han realizado intentos de democratizar la vida política, aunque algunos países como Uzbekistán han emprendido un esfuerzo por relajar su intransigencia con la oposición. Esto no sólo no ha impedido el desarrollo económico, sino que lo ha favorecido. Esto se debe a que las presiones internacionales se centran más en conseguir que exista estabilidad política en esta conflictiva zona de choques interétnicos, cruce de las civilizaciones cristiana-ortodoxa, musulmana (turca/persa) y china. Por su parte, las potencias occidentales no disimulan su interés por evitar que los fundamentalistas islámicos alcancen el gobierno. La guerra de Tadjikistán que enfrentó a los islademócratas con sus oponentes moderados es un ejemplo.

Quizás el término medio de gobierno para estos países quedaría situado entre la democracia turca, vigilada estrechamente por el ejército laico, y las oligarquías islámicas de Kuwait y Arabia Saudí. Aunque la mayoría de estos países parecen practicar una versión neoliberal del modelo estalinista, donde la economía de libre mercado se combina con el culto al presidente y el estado planificador, un "tic" del reciente pasado soviético. Lo que muchas potencias extranjeras temen es que los partidos fundamentalistas obtengan el gobierno en unas elecciones democráticas. Nadie debe olvidar la guerra civil de Tayikistán, donde se impidió crecer a la posición islamista, que reclamaba mayor democracia. En cierto modo, en Asia Central se repite el modelo diplomático ejercido entre 1960 y 1990 en América Central y del Sur, donde los regímenes dictatoriales eran preferibles para Estados Unidos a gobiernos democráticos socialistas o comunistas. Quizás, en el mejor de los casos, estos países se conviertan en la versión islámica de México y Venezuela, a falta de no poder evolucionar hacia el modelo de opulencia saudí o kuwaití. Algunos expertos, como es el caso de Manabu Shimizu comparan la reforma económica con el caso de Egipto, cuando estaba bajo la órbita de la URSS. De hecho, Shimizu pone especial énfasis en el papel del Estado en la transición de la economía de mercado.

2.2. Sin experiencia histórica de estado moderno

Y no hay que olvidar que estas repúblicas de la ribera del Mar Caspio jamás han contado con experiencia democrática ni siquiera han tenido oportunidad de organizar un estado moderno en toda su historia. Nadie debe olvidar que en el siglo pasado que las tribus nómadas de Turkestán y Kazajstán, sin estado ni fronteras, fueron un protectorado ruso y a partir de 1918, una vez autodeterminados, engrosaron el Imperio Soviético, con unos límites territoriales trazados a escuadra y cartabón desde Moscú. La etapa estalinista hasta 1953, con deportaciones masivas a Siberia, no es precisamente un modelo que inspire un sistema de garantía de libertades.

No resultaría extraño a los ojos occidentales que el presidencialismo sea un fenómeno común en la mayoría de las ex-repúblicas soviéticas, si se tuviese en cuenta que sus dirigentes probablemente se limiten a tomar como referencia, a grosso modo, el modelo político ruso establecido por Boris Yeltsin. El desarrollo económico tampoco parece provocar un aumento de democracia. Curiosamente, el país con mayores libertades políticas es Kirguizistán, uno de los países más con menor renta per cápita y PIB de la zona. Esto, probablemente, no se deba a la conciencia constitucional de sus dirigentes, si no más bien a causa de la ausencia de un presidente carismático o con suficiente poder para deshacerse de los opositores políticos. De hecho, esta república se sitúa más próxima a la órbita china o rusa que a la occidental. No sería extraño que la falta de recursos económicos terminase con este oásis democrático en Asia Central. Probablemente sea Uzbekistán la república que mayor grado de democratización alcance a largo plazo, debido a su alianza con Estados Unidos y su interés por desarrollar el comercio y convertirse en la potencia económica de la zona.

2.3. Diplomacia e intereses comerciales occidentales

Los gobiernos presidenciales de Asia Central proporcionan la estabilidad necesaria (en un polvorín étnico) para que las multinacionales puedan desarrollar planes de explotación de los inmensos yacimientos de la ribera del Mar Caspio al margen de Rusia (su socio de la CEI). El caso más claro es el de Uzbekistán y Turkmenistán, que buscan inversiones y alianzas militares con potencias occidentales, y evitan que sus gasoductos pasen por Rusia.

Los cinco países se debaten entre desarrollar una zona económica sin depender de Rusia (que incluiría una unión aduanera en Asia Central) o, por el contrario, integrarse más en la CEI.

La ubicación geográfica de Asia Central, pese a ser zona de montaña, es idónea para el libre comercio con los grandes gigantes de Oriente: Rusia, China, India y los países de la OCE [(la organización económica islámica integrada por Turquía (puerta de Oriente Próximo y la UE), Irán (potencia islámica con salida al mar y exportadora de petróleo) y Pakistán (puerta hacia la India y salida al mar alternativa a Irán)]

2.3.1. Uzbekistán, aliado de Estados Unidos

El camino seguido por Uzbekistán ha sido el alejamiento de la influencia de Rusia y el acercamiento a Estados Unidos, en detrimento de Irán. Uzbekistán parece una sede atractiva para los inversores extranjeros, que desean exportar sus productos al mercado centroasiático de 50 millones de consumidores y con una renta media de 2.500 dólares per cápita.

El gobierno de Tashkent ha continuado con su política de desenganche respecto de Rusia, a la par de una apertura al mundo occidental, pese al fortalecimiento de un régimen presidencial autoritario que ha obligado a exiliarse a la oposición democrática. Este país ha firmado acuerdos militares con Estados Unidos y preocupa a Irán, que teme que el país uzbeko se convierta en cabeza de puente de los norteamericanos en la zona.

Uzbekistán ha alardeado de su voluntad de independencia del exterior en gran medida porque su situación económica mejora. El país ha pasado a ser exportador de gas (unos 10.000 millones de metros cúbicos en 1995) y se ha acercado a la autosuficiencia en lo alimentario. También es el segundo exportador mundial de algodón (un 80% de sus exportaciones en 1995).

Por otro lado, en 1995 han pasado a ser mayoritarios sus intercambios con países no pertenecientes a la CEI; el 60% en 1995, frente al 40% en 1994, ya que Tashkent constituye la puerta de entrada del Asia Central para muchas compañías extranjeras, en detrimento de Kazajstán y Turkmenistán. La firma coreana Daewo ha inaugurado, a comienzos de 1996, una fábrica de automóviles en el valle de Ferghana, establecida en miras al mercado centroasiático. La firma francesa Technip ha emprendido la renovación de una refinería cerca de Bujara, que conferirá a Uzbekistán su total independencia energética respecto a Rusia. El último problema es la exportación del petróleo uzbeko, que sigue pasando por Rusia. Tashkent, alineado con Washington, no ha entablado negociaciones con Irán, a diferencia de Turkmenistán.

Entre 1997 y 1998, Uzbekistán ha continuado con su acercamiento a Estados Unidos y su despegue de Rusia, mientras los intercambios comerciales con la CEI siguieron disminuyendo. En el mismo periodo también continuó la cooperación militar con Estados Unidos, por ejemplo, con la provisión de profesorado del ejercito americano en una nueva escuela de suboficiales de Tashkent.

2.3.2. Kajazstan, pro-ruso

La potencia económica rival de Ubezkistán está dentro de la órbita de Rusia, entre otras cosas, porque la conducción de gas y petróleo depende de Moscú. Las inversiones extranjeras todavía le otorgan preferencia (3.500 millones de dólares entre 1992 y 1996). Sus acuerdos políticos con Irán, Rusia y China coinciden con la puesta en marcha de cuatro proyectos de tendido de oleoductos o gasoductos que partirán de los pozos de petroleo de Kazajstán y atravesarán el territorio de sus aliados políticos.

La recesión continuó en 1995, si bien a un ritmo menos elevado (-11%) y se preveía una estabilización de la producción para 1996. La inflación se "redujo" (176% en 1995), el régimen de inversiones se liberalizó en mayor medida; la producción en los sectores clave (petróleo y gas) reanudó su progresión, mientras que la moneda nacional (tengue) se estabilizó.

Las inversiones de capitales extranjeros habían sido muy escasas (1.400 millones de dólares entre 1990 y 1995) debido, entre otras cosas, a los retrasos en el establecimiento de nuevas rutas de exportación de gas y petróleo. Sin embargo, a principios de 1997, la economía kazaja se había estabilizado e incluso había crecido un 1%.

A mediados de 1996 seguía sin decidirse el estatuto jurídico del mar Caspio. Kazajstán reclama el estatuto de mar (con derecho a repartirse el fondo marino) mientras que Rusia aboga por el del lago (con una explotación común de los recursos por todos los países ribereños).

Kazajstán depende respecto a Rusia en materia de conducción de gas y de petróleo, lo que provocó crisis energéticas así como la suspensión de la actividad de tres refinerías. Esta dependencia animó a los dirigentes kazajos a entablar contactos con China, Turquía e Irán, pero el gobierno de Alma Ata insistió paralelamente en la necesidad de reforzar la cooperación económica con Moscú de ahí su fuerte apoyo al acuerdo cuatripartito con Rusia, Bielorrusia y Kirguizstán suscrito el 29 de marzo de 1996. En él se prevé, sobre la base de al unión aduanera ya en vigor, una coordinación de las políticas económicas y socioculturales. Además, un acuerdo kazajorruso suscrito en junio de 1995 colocó el centro espacial de Baikonur bajo jurisdicción rusa por un periodo de 20 años. Asimismo, se firmó un acuerdo sobre la utilización por Moscú de los campos kazajos de pruebas militares, acerca del sistema de defensa aérea común en la creación de las fuerzas militares kazajas.

El presidente de Kajazstán, N. Nazarbaiev, también manifestó su apoyo a la dirección china frente a los motines que tuvieron lugar en la provincia fronteriza de Xinquiang, poblada de igures y donde viven un millón de kajazos. Las relaciones con Teherán también son consideradas "excelentes", después de la visita de Nazarbaiev a Irán en 1996. No es casualidad este acercamiento, ya que tanto China como Irán han ofrecido a Kazajstán acceso privilegiado a los mares abiertos. Algo tendrá que ver ese proyecto para tender un oleoducto desde Kazajstán a la isla de Kharg, a través de Irán, y desde allí, vía marítima, hacia Irán. Con China ocurre lo mismo, debido a que el gobierno kajazo y Pekín acordaron en septiembre de 1997 estudiar la viabilidad de un conducto terrestre de 6.200 kilómetros hasta el Mar de China. Un proyecto faraónico que no tiene nada que envidiar al oleducto de Tengiz a Novorossik (Rusia), que entrará en servicio en el año 2000 y que es promovido por el Caspian Pipeline Consortium, integrado por Chevron, la rusa Lukoil. kazakh State Oil Company y socios de Noruega, Japón y Arabia Saudí. Hay un segundo oleoducto hacia el Norte que aporta muchos motivos para que continúen las buenas relaciones de Rusia y Kazajstán. De hecho, los kazajos quieren doblar su flujo petrolero y triplicar el de gas, lo que exige remozar la planta procesadora rusa de Orenburg. Para el tendido de este nuevo gasoducto ambos socios deberán superar las reticencias de los azeríes a dar más bazas a Moscú.

.

2.3.3. Kirguizstán: con Rusia y China

Ha seguido a Rusia y Kazajstán firmando todas las cláusulas adicionales militares de los acuerdos internos de la CEI solicitadas por Moscú. También es el principal interlocutor comercial con China, después de la CEI. También se ha sumado a la unión monetaria integrada por Kajastán, Rusia y Bielorrusia, pese a las desconfianzas del Parlamento.

El país considerado como más democrático, quizás por la debilidad del aparato estatal y la fortaleza del poder judicial, se alinea militarmente con Rusia y Kazajstán. Sin embargo, los graves episodios de corrupción y la crisis económica que arrastra el país han salpicado al presidente de la Asamblea Nacional, que acabó siendo cesado y sustituido. Por otra parte, el presidente Askar Akaiev ha comenzado a doblegar a la oposición y hundir a la prensa independiente mediante argumentos económicos.

Sin embargo, Kirguizstán no pone reparos a la inversión extranjera, que ha llegado de la mano de Canadá, que ha invertido en oro (Cameco) y explotación de petróleo, aliado con Kyrgoil en una joint-venture.

2.3.4. Turkmenistán, entre Irán y Estados Unidos

Este país ha dado prioridad a exportar sus enormes reservas de hidrocarburos (de 12.000 a 21.000 trillones de metros cúbicos) a precio de mercado, sin pasar por Rusia ni por el monopolio de la exportación. Ha intentado la salida por un gasoducto con Irán, pero la oposición de Estados Unidos ha obligado a Turkmenistán a adherirse a otro proyecto, el de Unocal, fomentado por Estados Unidos, Pakistán y Arabia Saudí mediante un oleoducto que enlace los pozos petrolíferos de Asia Central, a través del oeste de Afganistán, con la costa pakistaní. La sociedad norteamericana Unacal, apoyada por el grupo saudí Delta Oil, tiene el proyecto de tender un oleoducto pasando por el oeste de Afganistán, que enlazará los campos petrolíferos de Asia Central con la costa pakistaní. De todos modos, el proyecto iraní continúa, ya que este país ha financiado a su cargo el primer tramo.

Esta república ex-soviética ha experimentado serias dificultades económicas desde 1995, a pesar de sus enormes reservas de hidrocarburos (de 12.000 a 21.000 trillones de metros cúbicos de reserva, situando al país en segundo o tercer lugar mundial).

La compañía rusa Gazprom, que posee el monopolio de la exportación, se niega a vender a Occidente el gas turkmeno, reservándose el mercado. Las exportaciones de gas han bajado a los 33.000 millones de metros cúbicos en 1995 (por debajo del nivel soviético). El gas exportado a la Comunidad de Estados Independientes (CEI), en especial a Ucrania, sólo ha sido abonado en parte, lo cual ha acarreado importantes restricciones presupuestarias que han empobrecido a la población: en Ashjabad se produjeron algaradas esporádicas durante 1995. Quizás episodios como este expliquen el desinterés de Turkmenistán por los asuntos de la CEI, que ni siquiera acudió en 1996 a la reunión de Almaty para enfrentarse a la amenaza en la región de los talibanes afganos. Quizás se entienda el abstencionismo turkmeno si se tiene en cuenta que las autoridades de este país ya había firmado el acuerdo con los talibanes para tender el gasoducto que atravesará el Norte de Afganistán.

Para Turkmesnistán, la prioridad es exportar sus hidrocarburos a precio de mercado; es decir, sin pasar por Rusia. Para ello, ha intentado una doble salida: el paso por Irán y por Afganistán. En 1995 se han cerrado acuerdos con Teherán, referentes al tendido de un gasoducto (de una capacidad de 8.000 millones de metros cúbicos y cuya inauguración está prevista para finales de 1997). Asimismo, el 13 de mayo de 1996 se ha inaugurado, en presencia de 12 jefes de estado, la línea de ferrocarril Teyén-Sarajs-Mashhad, que une la red turkmena con el puerto iraní de Bandar Abbas.

Otro elemento que limita las inversiones extranjeras en Turkmenistán es la versatilidad de las autoridades, que no respetan contratos ya cerrados. Esa actitud está vinculada a la extrema centralización del poder en torno al presidente Separmurad Nyzarov, que ya se autodenomina Turkmenbashi y extiende el culto a su personalidad. Para alivio de Unocal, la situación del país es muy estable, salvo por protestas por la crisis económica.

2.3.5. Tayikistán: un avispero

La guerra civil entre islamodemócratas y el antiguo aparato gubernamental unió en su momento a Rusia, Uzbekistán y Estados Unidos para apoyar al poder establecido (aunque Rusia apoya a la facción kulabí y Estados Unidos y Uzbekistán a los leninbadenses). Ahora, finalizada la guerra, un tercio del poder parlamentario se ha transferido a los islademócratas, demasiado próximos a los talibanes. La situación política preocupa mucho a los Estados Unidos, después del fracaso en Afganistán.

República que ha sufrido una guerra civil en 1992 entre el bando gubernamental kubalí (de la región de Kulab) y los islamitas demócratas de la región del valle del Gharm. Ya ha pasado el periodo en que el país sufre el pillaje del Estado y las regiones, con la excepción del Kulab. La economía se ha venido abajo, se han dejado de pagar los salarios desde finales de 1993, y el algodón y el aluminio se venden en los circuitos paralelos. Hasta Rusia se ha negado a poner en circulación sus rublos en Tayikistán, lo cual ha motivado la instauración del rublo tayiko en mayo de 1995 y devaluado poco después. El comercio de drogas ha gangrenado ampliamente el conjunto de las fuerzas armadas rusas presentes en las fronteras.

 

3. EL "GRAN JUEGO" ENTRE ESTADOS UNIDOS Y LA CEI

La analista norteamericana Dianne L. Smith se pregunta si un nuevo Gran Juego tiene lugar en Asia Central. La autora cita a Boris Rumer, quien argumenta que el sucesor de los imperios ruso y británico (la URSS) también realizó una política orientada a obtener la hegemonía en Asia Central . La caída de la URSS y la creación de cinco repúblicas asiáticas ha complicado la seguridad de los estados asiáticos. Pero esta nueva escena política no es la repetición del Gran Juego del siglo XIX, por el cual los estados de Asia Central estaban bajo la merced de los imperios ruso y británico (y otomano). Los nuevos estados se desenvuelven activamente en una única posición geoestratégica que puede influenciar inmediatamente a Rusia, China e Irán y el continente subindio. Después de tener escasa importancia, estas repúblicas pueden jugar un papel primordial en la nueva década.

3.1. El problema de la seguridad

Según Dianne L. Smith, Estados Unidos ha apostado por la llave económica en este enclave para asegurar la seguridad regional. "Una activa economía de mercado es un prerrequisito para la seguridad regional y el crecimiento de la democracia. La estabilidad política es , en sí mismo, una elemento clave para el desarrollo económico. La paz en la región, especialmente en Tajikistán, Afganistán y Cachemira deben ser ganada antes de que pueda ocurrir una crisis económica", explica esta autora. En mi opinión, las compañías petroliferas traerán la paz a esta turbulenta región. La necesidad de estabilizar una zona tan rica en hidrocarburos ha obligado a Estados Unids a entenderse con Irán y ha concienzado a todos los estados de la zona sobre la amenaza que puede suponer el régimen fundamentalista talibán. Los nuevos amos de Afganistán, pese a sus negativas referencias, también se han apresurado a firmar contratos petrolíferos, ya que este país es clave para el acceso de petróleo a China y al subcontinente hindú.

Las recetas de Rumer para los nuevo cinco estados, pasa preservar la seguridad regional y por implantar una seriedad en la política económica, étnica, religiosa y social. Cada estado debe ser capaz de enfrentarse y resolver sus problemas y será esto lo que determine su emergencia como una viable fuerza en el denominado nuevo Gran Juego. La inestabilidad puede proporcionar oportunidades a Irán o China para expandir su influencia, pero el riesgo que acarrea esta inestabilidad es grande para todos los participantes en este gran juego. Según Rumer, todos los estados (Irán, Pakistán, India, Rusia y China) están interesados en promover la estabilidad de la región y a la vez ampliar su propia influencia.

Desde Estados Unidos, existe la idea de prevenir conflictos y problemas en esta zona, que pueden agravar a gran escala las crisis en Rusia, Irán, Pakistán o China. La recomendación de Smith es que cada estado analice e identifique sus intereses y objetivos regionales y políticas de estado en relación a Asia Central. Es lo que Kissinguer denominaba el "realismo político".

Los principales problemas a la seguridad provienen de la construcción del estado pakistaní, la crisis de legitimidad, los rápidos cambios económicos y sociales, la descolonización, la diversidad étnica, las disputas fronterizas y la inestabilidad que la era pos-soviética conllevó a las repúblicas. Un escenario que Huntintong ya definió como Choque de Civilizaciones.

La diversidad étnica hace que estos estados estén dentro de fronteras artificiales, estabilizadas durante la época estalinista, que siguió el "divide y vencerás" entre las nacionalidades y etnias de la zona.

3.2. El problema de la desmantelación económica

Las cinco repúblicas han sufrido un proceso de desmantelación económica, desde que han obtenido la independencia. Estos estados fueron sucesivamente desprendiéndose de los mecanismos de dirección de la economía centralizada soviética, basada en planeamiento a largo plazo. La explotación de los ricos yacimientos energéticos y recursos minerales ha planteado un problema, ya que las cinco naciones (cuyas fronteras fueron diseñadas con escuadra y cartabón por la URSS) deben realizar el transporte por un segundo país y por redes que ahora no existen.

La reforma económica y el movimiento hacia una economía de mercado ha sido un proceso paralizado por la disolución de la economía y que, señalan los analistas, producirá inestabilidad política. Los sistemas de financiación moderna, de redes de transporte, instituciones bancarias y reforzamiento del sistema legal depende del desarrollo exterior. La migración étnica de los eslavos hacia Rusia ha provocado que estas repúblicas hayan perdido a un gran cuadro de técnicos y ejecutivos. La emigración de la etnia alemana ha supuesto que las repúblicas hayan perdido al grupo más responsable y capacitado para la explotación agrícola. Muchas etnias locales sólo han vivido una generación o dos desde el sistema económico nómada que desarrollaban a principios de siglo. Al mismo tiempo, la superpoblación presiona a las familias centroasiáticas (a menudo superan cinco o seis veces la ratio de natalidad de los estados eslavos) y ha producido una infraclase pobre, parada, compuesta de trabajadores poco cualificados cuya insatisfacción en la década de los 80 a menudo provocó tentaciones independentistas. La discriminación étnica durante la era soviética supuso que la élite local no tuviese apenas influencia en el ejército, la industria, derecho, diplomacia o cuadros ejecutivos.

La degradación soviética provocada por las distorsiones de su economía de masas y los problemas de salud del "Gran Mamut" han originado una gran rivalidad entre las demandas de los nuevos estados fundados. La cuestión que se plantea Dianne L. Smith es si los estados usarán sus recursos limitados para rectificar sus problemas del día a día o invertían en futuro.

3.2.1. Una polémica privatización

A la espera de que los pozos de petroleo y gas empiezan a funcionar a pleno ritmo, el Dorado del Cáucaso todavía no ha llegado a la población. Por ejemplo, la capital de Kirguizstán fue escenario de manifestaciones contra las subidas de precios, ligadas a la privatización acelerada. Esta, afirma el analista Olivier Roy, ha beneficiado sobre todo a la nomenklatura regional, que se ha apropiado de los bienes, mientras que la debilidad de la producción de hidrocarburos y de los productos de exportación ha impedido la financiación de los programas de subvenciones. Algo similar ocurre en Uzbekistán, donde se aminoraron las reformas económicas por temor a los movimientos sociales y por miedo a que el control de la economía se le fuera de las manos al Estado y a las élites procedentes de la nomenklatura soviética. Por ejemplo, en Uzbekistán, en 1997 no existía aún una ley específica acerca de la futura privatización de la tierra. Sólo Kazajstán parece tomarse en serio el proceso de privatización, con más de 4.000 empresas públicas transferidas a manos privadas en 1996.

En Kazajstán, la oposición Azamat colabora con los sindicatos para movilizar a la población en jornadas de protesta contra la política socioeconómica del gobierno. El mal clima social ha generado un aumento del desempleo (entre 250.000 y 1 millón de parados). Las manifestaciones también han llegado a Turkmenistán, a causa de la crisis económica. Bajo la presión del FMI, el gobierno ha puesto término a las generosas subvenciones que afectaban a los prodcutos básicos.

3.3. En aras de la estabilidad

La democracia ha sido sacrificada en el altar de la estabilidad en cinco repúblicas. En 1991, ninguno de los líderes de la Asia Central comunista quería la independencia, sino que la mayoría era favorable al golpe de Moscú. Cuando los parlamentos comenzaron a jugar un genuino papel en la toma de decisiones, el brazo ejecutivo progresivamente usurpó su poder y en el caso de Kirgizstán (Septiembre de 1994) y Kazajstán (Marzo de 1995) el presidente disolvió sus derechos. Las autoridades reprimieron a los partidos políticos de la oposición, principalmente, los islámicos.

La continua Guerra Civil en Tajikistán recrudeció el marco de seguridad interregional. Inicialmente fue el resultado del radicalismo fundamentalista islámico, pero Dianne L. Smith supone atribuye a la Guerra Civil menos de religión o ideología y más de economía, idioma, etnia, clan y rivalidades regionales para acceder a riquezas económicas.

La política de alianzas podría ser afectada por las continuas disputas fronterizas y conflictos étnicos. La desintegración del poder estatal ocurrido en Afganistán podría provocar un nuevo sistema de alianzas.

De todos modos, los líderes de Asia Central han exagerado la incursión del radicalismo islámico para reprimir a los disidentes internos.

3. 4. La intolerable corrupción

Más que la falta de libertad política, las multinacionales occidentales están preocupadas por el elevado grado de corrupción de los gobiernos asiáticos. Ese es el caso de Kazajstán, la principal potencia petrolífera de la zona. Los estados más democráticos son aquellos que han procurado reducir su dependencia de Rusia y se han aproximado a la órbita occidental. Este es el caso de Uzbekistán, considerado como el país más estable de la zona. Pese a todo, los clientes occidentales (multinacionales petrolíferas) se muestran más preocupados por la estabilidad y la eficacia que por implantar la democracia en esta zona.

Por otra parte, esta falta de democracia real no parece preocupar excesivamente a los gobiernos occidentales ni a las multinacionales petrolíferas, más interesadas por hacer negocios y reclamar más eficacia administrativa a estos regímenes, así como protestar ante los casos de corrupción gubernamental. Un caso especialmente grave es el de Kazajstán, cuya corrupción en el sector público ha frenado la afluencia de capital, que pretendía ser estimulada por la nueva ley sobre inversiones extranjeras.

4. LA DOBLE MORAL

4.1. La ley D’Amatto

En el caso de Estados Unidos, la doble moral de su diplomacia exterior ha llegado al punto de permitir que las compañías petrolíferas norteamericanas participen en proyectos que pretenden trazar gasoductos y oleoductos por territorio de Irán, cuyo régimen fundamentalista era satanizado hasta ahora. Los intereses económicos han pesado más que la política occidental contraria a mantener relaciones con el estado fundamentalista de Irán, clave para transportar el gas y el petróleo de Turkmenistán al puerto libre de Dubai y a China. Las compañías petrolíferas han resuelto el problema lo mejor que han podido, mediante pactos con los fundamentalistas talibanes de Afganistán para permitir el paso del gasoducto hacia Pakistán e India. En otros casos, Estados Unidos ha cerrado los ojos a las propias directivas de su Departamento de Comercio (la ley extraterritorial D’Amatto que penaliza las inversiones en Irán) y ha permitido que la compañía anglo-holandesa Shell trace un gasoducto que pase por territorio iraní. En mi opinión, este es un indicio claro de que el gobierno estadounidense ha concedido prioridad a los intereses económicos y las presiones de las compañías petrolíferas frente a la geopolítica internacional. Y ello no hace más que reforzar la idea de que el negocio del petróleo orienta la política exterior de Estados Unidos, como cuando movilizó en 1990 a un medio millón de marines en el Golfo Pérsico, después de que Irak intentase controlar el 20% de la producción mundial de crudo a través de una invasión de Kuwait.

Por otra parte, el apoyo coyuntural de los Estados Unidos a los rebeldes talibanes propició que estos lograran derrocar al régimen de Kabul e implantar... un gobierno fundamentalista en Afganistán.

La política de distensión con Irán y el desnuclearización de Kazajstán, que cobijaba en su subsuelo la mayoría del arsenal soviético, animan a las compañías petroleras a realizar inversiones a largo plazo. Es más que problabe, que estas multinacionales prefiriesen que estos estados estuviesen despolitizados.

 

4.2. El choque interétnico, nacionalismo y tradición islámica

Un factor que impide el desarrollo democrático de Asia Central es el cultural. El freno para el desarrollo parece provenir de la tensión interétnica, que ha provocado el éxodo desde 1991 de un millón de rusos y alemanes de Kazajstán, en su mayoría técnicos y personal cualificado.

Por una parte, está la escasa tradición democrática del islamismo (casos de las oligarquías y monarquías petroleras del Golfo Pérsico, el régimen fundamentalista de Afganistán e Irán o la dictadura indonesia derrocada recientemente; que contrastan con la democracia vigilada de Turquía o la inestabilidad de Egipto, Argelia o Pakistán). Desde este punto de vista, la ausencia de una garantía de total libertad política en Asia Central no se saldría de la norma que rige el mundo islámico.

A ello se suma una cultura basada en el nomadismo y las numerosos choques interetnicos y nacionalistas en este área. Huntintong, en El choque de Civilizaciones, cataloga Asia Central como una zona de alto riesgo para los conflictos interétnicos. Sin duda, los rebotes nacionalistas y la tensión étnica no es el mejor caldo de cultivo para la estabilidad política y el desarrollo económico. De hecho, las minorías rusas y alemanas, de mayor cualificación técnica y profesional, han abandonado Kazajstán en cuanto el gobierno les ha presionado. La libertad política y las garantías democráticas podrían favorecer un clima más estable, donde las minorías serían respetadas. Sin embargo, la guerra civil de Tayikistán no es precisamente un buen referente.

Y la cultura nómada que preside la vida de estos países desde hace siglos no es tampoco un buen referente para asentar una república parlamentaria y con plenos poderes garantizados. Fue la política iniciada por Stalin quien obligó a practicar una vida sedentaria a millones de habitantes de Asia Central, que se dedicaron a explotar los inmensos campos de algodón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5. CONCLUSIONES

Algunas de las tesis que sustentan el trabajo pueden dar lugar a interrogantes que intentaré resolver en los siguientes apartados.

5.1. El "realismo político"

Uzbekistán, junto con Kirguizistán, es el país menos autoritario y más estable de la región. Las multinacionales lo consideran el menos malo de todos ellos y, por tanto, el más atractivo para realizar inversiones (caso de Japón y Corea). Aunque los inversores toleran los regímenes presidencialistas de la región, siempre que no sean fundamentalistas, el caso de Uzbekistán demuestra que las multinacionales muestran confianza en los estados que garanticen mayor pluralidad política (el lider de la oposición al presidente Islam Karimov fue autorizado a regresar del exilio). El caso contrario es el de Turkmenistán, gobernado por el presidente autocrático Separmurad Nyazov que ha extendido el culto a su personalidad. Esto no impide que el gobierno haya firmado un jugoso contrato con la sociedad norteamericana Unocal para llevar un gasoducto por Afganistán (antes del triunfo de los talibanes) y que haya promovido con Irán la línea de ferrocarril hasta el puerto. En términos de teoría política, las multinacionales obligan a ejercer a sus gobiernos lo que se denominaría "realismo político". Los estados, como es el caso estadounidense, deben perder los escrúpulos y negociar acuerdos comerciales con cualquier gobierno que sostenga el poder, sin distinción de régimen.

5.2. El papel de la CEI

En cuanto a las relaciones con la CEI, algunos países como Kazajstán son partidarios de una mayor integración económica y militar con Rusia, mientras que la otra potencia, Uzbekistán, apuesta claramente por EEUU.

Este trabajo se suma a las teorías que abogan porque Asia Central (perteneciente a la CEI) se ha dividido en dos zonas económicas: una de influencia Rusia-CEI (Kazajstán y Kirguizistán) y otra occidental (Uzbekistán y Turkmenistán). Pero en estos países, a la vez, también están aliados económicamente con China (Turkmenistán y Kirguizistán) y con Irán (Turkmenistán). Sin embargo, no se puede obviar el papel que puede jugar en el futuro la CEI como reintegrador económico de la región, que incluye el uso de una moneda y aduana común, así como colaboración militar. Este trabajo aboga por la conveniencia de la cooperación entre los estados ribereños del Mar Caspio para explotar conjuntamente sus recursos aunque duda de que lo consigan a causa de la conflictividad de la zona y las presiones rusas. No hay que olvidar la lentitud de la puesta en marcha del acuerdo cuatripartito de integración económica firmado por Rusia, Kazajstán, Kirguizistán y Bielorrusia. Y el desarrollo de la cooperación en el seno de la Organización de Cooperación Económica (OCE), integrado por estados musulmanes, se ha visto entorpecido por la pasada guerra de Afganistán. Las fuerzas armadas de paz rusas, para mantener la paz en la CEI, son sostenidas por Kazajstán, Uzbekistán y Kirguizstán. La guerra justifica el estacionamiento de cerca de 25.000 rusos en el área (9.000 soldados de las fuerzas de paz y 16.000 guardias fronterizos) y se notó en exceso la influencia rusa en el gobierno de Tajik. La guerra de Afganistán recuerda el más inmediato marco de seguridad interregional. El nuevo régimen de Kabul, fundamentalista, pone en peligro las fronteras de Asia Central y hasta ha forzado a la intervención de Irán, mediante unas maniobras de su ejército en en la frontera en septiembre de 1998.

 

5.3. La teoría de la riqueza

La teoría de que la riqueza va a generar colaboración en la dividida Asia Central se basa en datos concretos. El 5 de enero de 1998 se celebró la cumbre de Ashgabad donde las cinco repúblicas se pusieron de acuerdo para desarrollar medidas urgentes de cara a la construcción de oleoductos que canalicen el petróleo a los mercados mundiales. Pero una barrera jurídica dificulta este acuerdo. Irán y Rusia defienden que el Caspio no es un mar sino un lago. Esto implica que los ribereños sólo pueden explotarlo conjuntamente. Kazajstán, Azerbaiyán y Turkmenistán lo consideran un mar, por lo que abogan por dividirlo en parcelas soberanas con derechos exclusivos. No resulta extraño que Rusia abogue por una mayor integración en la CEI mientras que las ex repúblicas soviéticas deseen mayor independencia.

 

 

 

 

ANEXO

 

 

 

 

 

 

 

DETALLE ECONÓMICO DE CADA PAÍS

 

Kazajstán

República presidencialista

Población: 16,59 millones

Superficie: 2.717.300 km./2

PNB: 18.896 millones de $

Estructura del PIB: Agricultura 11,4% (1993) Industria: 38,7%

Tasa de crecimiento (1995): Agricultura -21% Industria: -7,9%

Índice de inflación: 176%

Deuda exterior: 2.704 millones de $

Servicio de la deuda/Exportaciones (1994): 1,9%

Población activa ocupada: 8.139.000

Tasa de paro: 2,1%

Gastos públicos: Educación 5,4% PIB (1992) Defensa 3,5% PIB

Importaciones: 1.208 millones $

Exportaciones: 2.380 millones $

Principales proveedores: UE 23,3% Alemania 13% Rusia 59,4%

Principales clientes: UE 13,2% Ex-CAEM 73,2% Rusia 67,6%

Posición en el ranking mundial de Producto Interior Bruto (1994): 102

PIB per cápita a paridad de poder adquisitivo (1994): 2.830 dólares

PIB per cápita al tipo de cambio corriente (1994): 1.100 dólares

Posición mundial en el Indicador de Desarrollo Humano: 72 (0,74)

Parte total en el mundial: 0,06%

Índice de crecimiento anual: -3,5 (1980-1994), -6,5 (1985-1994), -11% (1995).

Índice de inversión (% del PIB 1994): 24%

Principales recursos: petróleo y gas

Evolución del PIB per cápita:

1989 1990 1991 1992 1993 1994 de 1995 1996

4.327$ 4.477$ 4.303$ 3.826$ 3.315$ 2.522$ 2.415$ 2.481$

Evolución de la importación a Rusia Evolución de la exportación a Rusia

1994 1995 1994 1995

2.288.000 $ 2.656.000$ 2.016.000 $ 2.742.000$

 

 

Turkmenistán

Población: 4,09 millones

Superficie: 488.100 km./2

PNB (1992): 5.210 millones de $

Estructura del PIB: Agricultura 32,5% (1993) Industria: 31%

Tasa de crecimiento (1995): Agricultura -7,9% Industria: -6,9%

Índice de inflación: 1.261,5%

Deuda exterior: 418 millones de $

Servicio de la deuda/Exportaciones (1994): 4,2%

Población activa ocupada: 1.711.000

Tasa de paro: ?%

: Gastos públicos: Educación 7,9% PIB (1992) Defensa 1,1% PIB

Importaciones: 98 millones $

Exportaciones: 594 millones $

Principales proveedores: UE 28,9% Turquía 22,1% Rusia 16,1%

Principales clientes: UE 38,7% Ex-CAEM 46,6% Azerbayan 32,8%

Posición en el ranking mundial de Producto Interior Bruto (1994): 93

PIB per cápita a paridad de poder adquisitivo (1994): 3.128 dólares

PIB per cápita al tipo de cambio corriente (1994): ? dólares

Posición mundial en el Indicador de Desarrollo Humano: 90 (0,69)

Parte total en el mundial: 0,02%

Índice de crecimiento anual: -13,9% (1995).

Índice de inversión (% del PIB 1994): ?%

Principales recursos: hidrocarburos

Evolución del PIB per cápita:

1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996

2.798$ 2.903$ 2.814$ 2.674$ 2.413$ 1.929$ 1.626$ 1.586$

Evolución de la importación a Rusia Evolución de la exportación a Rusia

1994 1995 1994 1995

112.000 $ 93.000$ 60.000 $ 102.000$

 

 

 

Uzbekistán

Población: 22,84 millones

Superficie: 447.400 km./2

PNB (1992): 21.142 millones de $

Estructura del PIB: Agricultura 30,8% (1993) Industria: 34,6%

Tasa de crecimiento (1995): Agricultura -3% Industria: 0,2%

Índice de inflación: 305%

Deuda exterior: 1.156 millones de $

Servicio de la deuda/Exportaciones (1994): 3,1%

Población activa ocupada: 9.242.000

Tasa de paro: 0,3%

Gastos públicos: Educación 11% PIB (1992) Defensa 2,4% PIB

Importaciones: 1.652 millones $

Exportaciones: 1.825 millones $

Principales proveedores: UE 28,8% Alemania 19,5% Rusia 47,5%

Principales clientes: UE 33,7% Alemania 16,7% Rusia 45.7%

Posición en el ranking mundial de Producto Interior Bruto (1994): 110

PIB per cápita a paridad de poder adquisitivo (1994): 2.390 dólares

PIB per cápita al tipo de cambio corriente (1994): 950 dólares

Posición mundial en el Indicador de Desarrollo Humano: 90 (0,69)

Parte total en el mundial: 0,07%

Indice de crecimiento anual: 1,2%(1980-1994) -1,2% (1995).

Índice de inversión (% del PIB 1994): 23%

Principales recursos: gas, algodón y agricultura

Evolución del PIB per cápita:

1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996

2.219$ 2.312$ 2.350$ 2.068$ 2.057$ 1.965$ 1.961$ 1.978$

Evolución de la importación a Rusia Evolución de la exportación a Rusia

1994 1995 1994 1995

784.000 $ 824.000$ 850.000 $ 889.000$

 

 

Tayikistán

República autoritaria en reconstrucción debido a la postguerra

Población: 5,84 millones

Superficie: 143.100 km./2

PNB (1992): 2.075 millones de $

Estructura del PIB: Agricultura 32,2% (1993) Industria: 35,2%

Tasa de crecimiento (1995): Agricultura -28% Industria: -5,1%

Índice de inflación: 635%

Deuda exterior: 594 millones $

Servicio de la deuda/Exportaciones (1994): ?%

Población activa ocupada: 2,223 millones

Tasa de paro: 1,8%

Gastos públicos: Educación 11,2% PIB (1992) Defensa 4% PIB

Importaciones: 375 millones $

Exportaciones: 506 millones $

Principales proveedores: UE 23,3% Estados Unidos 6,2% Rusia 57,5%

Principales clientes: UE 34,7% Ex-CAEM 34,4% Rusia 26,4%

Posición en el ranking mundial de Producto Interior Bruto (1994): 141

PIB per cápita a paridad de poder adquisitivo (1994): 1.160 dólares

PIB per cápita al tipo de cambio corriente (1994): 350 dólares

Posición mundial en el Indicador de Desarrollo Humano: 105 (0,616)

Parte total en el mundial: 0,01%

Índice de crecimiento anual: -4.6%(1980-1994), -12,5% (1995).

Índice de inversión (% del PIB 1994): ?%

Principales recursos: Aluminio y algodón

Evolución del PIB per cápita:

1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996

1.915$ 1.920$ 1.770$ 1.248$ 915$ 780$ 693$ 693$

Evolución de la importación a Rusia Evolución de la exportación a Rusia

1994 1995 1994 1995

143.000 $ 190.000$ 90.000 $ 167.000$

 

Kirguizstán

 

Población: 4,67 millones

Superficie: 198.500 km./2

PNB (1992): 2.825.000 millones de $

Estructura del PIB: Agricultura 44,8% (1993) Industria: 23,3%

Tasa de crecimiento (1995): Agricultura -9% Industria: -12,5%

Índice de inflación: 42,8%

Deuda exterior: 441 millones de $

Servicio de la deuda/Exportaciones (1994): 4,8%

Población activa ocupada: 1.977.000

Tasa de paro: 3%

Gastos públicos: Educación 3,6% PIB (1992) Defensa 1,4% PIB

Importaciones: 153 millones $

Exportaciones: 128 millones $

Principales proveedores: UE 17,1% Estados Unidos 33,3% Turquía 14,3%

Principales clientes: UE 35,3% China 48,3% Ex-CAEM 4,3%

Posición en el ranking mundial de Producto Interior Bruto (1994): 128

PIB per cápita a paridad de poder adquisitivo (1994): 1.710 dólares

PIB per cápita al tipo de cambio corriente (1994): 610 dólares

Posición mundial en el Indicador de Desarrollo Humano: 99 (0,663)

Parte total en el mundial: 0,01%

Índice de crecimiento anual: -1.1%(1980-1994), 1,3% (1995).

Índice de inversión (% del PIB 1994): 30%

Principales recursos:

Evolución del PIB per cápita:

1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996

2.550$ 2.706$ 2.524$ 2.164$ 1.842$ 1.363$ 1.314$ 1.303$

Evolución de la importación a Rusia Evolución de la exportación a Rusia

1994 1995 1994 1995

104.000 $ 105.000$ 97.000 $ 101.000$

 

Hosted by www.Geocities.ws

1