
La
vida es un corto camino que aparenta ser largo,
creemos que cien años son mucho pero pasan volando,
el hombre va errando en opiniones y hechos en forma continua,
se muere mayormente antes de advertir la correcta forma de vida.
Vivimos
los momentos propicios que las circunstancias nos traen,
gozamos las situaciones hermosas que podemos recibir de repente,
pero pocas veces nos planteamos que o quien dispone todo ello diferente
y también nos cuesta aceptar la condición esencial que él propone a nuestras
mentes.
En
el sol, en el mar, en el viento, en el calor, en el frío y en la lluvia está
él,
él es nuestro aliento de vida, la naturaleza misma de nuestro ser,
su poder es tan inmenso como su bondad, su misericordia y su lealtad,
y es capaz de transformar lo malo en bondad y la bondad en mal.
El
con su gran amor todo lo visible como lo invisible creó,
no existe nada de nada que no haya sido creado por el,
tanto lo bueno, como lo malo y también lo regular,
¿Cómo evaluar? Si siquiera entendemos su justicia y su verdad.
Su
justicia no guarda relación con la nuestra, ¡Jamás!,
Es tan grande, ahondada y elevada que no la podemos comprender,
El Mesías es la Justicia de Dios para los hombres si pueden creer,
que dio pago suficiente por nosotros mediante el sacrificio de su ser.
Habiéndose
hecho cargo en su bautismo del pecado de toda la humanidad,
dio pago con su sangre, sus heridas, sus llagas y su vida misma en la cruz,
pero con todo su sacrificio, aun así en el día del juicio no podrá
justificar,
a quienes ponen en duda si fue capaz de poder pagar por todo el mal.
De
esto se trata el Evangelio, es decir la buena noticia, lo que hay de nuevo,
que Jesucristo como aquel becerro, que cuenta la Biblia en el Viejo Testamento,
sirvió para dar pago, siendo inocente, por todo el caudal del pecado ajeno, de
la gente,
cerrando aquel pacto con su sangre de Dios hecho hombre manso y perfecto.
Habiendo
recibido todo el peso del pecado en el Bautismo por Juan,
quien impuso sus manos en su cabeza santa, mientras el Padre guardó
complacencia en él,
Satanás trató de tentarlo, habiendo llegado a su vida a causa del pecado del
que se hizo cargo,
pero Jesús con eficiencia pasó toda la prueba cumpliendo con su objetivo
perfecto justificando.
Cristo
fue capaz de poder dar pago a aquellos que le creen,
contrariamente a los que les llama incrédulos y no están libres,
para ellos Cristo no será abogado en el día del juicio,
y ni siquiera serán considerados por Dios sus hijos.
Mas
aquellos que le creen no solo que se justifican a causa de Cristo,
sino que al justificarse se santifican y dignos son del Espíritu Santo,
quien jamás puede habitar en pecadores sino en justificados,
estos también por Dios son considerados hijos del Dios amado
Jesús
es el verdadero ejemplo de la vida que debe llevar el hombre,
Imitarlo es lo más correcto luego de comprender y aceptar su Evangelio,
jamás debemos abusar que el dio pago por todo pecado ajeno,
andando errando por demás de lo que ya erramos por costumbre en lo malo.
Lo
material se ve y es imprescindible para esta vida,
pero solo aquello que nos alcance en forma suficiente,
busquemos a Dios espiritual con ahínco primeramente,
y él nos dará todo lo indispensable por siempre.



Una noche en sueños vi que
con Jesús caminaba
junto a la orilla del mar bajo una luna plateada
soñé que veía en los cielos mi vida representada
en una serie de escenas que en silencio contemplaba.
Dos
pares de humildes huellas que en la arena iban quedando
mientras con Jesús andaba como amigos conversando
miraba atento esas huellas reflejadas en el cielo
pero algo extraño observé y sentí gran desconsuelo.
Observé
que algunas veces al reparar en las huellas
en vez de ver los dos pares veía solo un par de ellas
y observaba también yo que aquel solo par de huellas
se advertían mayormente en mis noches sin estrellas.
En
las horas de mi vida llenas de angustia y tristeza
cuando el alma necesita más consuelo y fortaleza
pregunté triste a Jesús: ¡señor! ¿Tu
no has prometido
que en mis horas de aflicción siempre estarías conmigo?
Pero
noto con tristeza que en medio de mis querellas
cuando más siento el sufrir veo solo un par de huellas
¿
dónde están las otras dos ? que
indican tu compañía
cuando la tormenta azota sin piedad la vida mía
Y
Jesús me contestó con ternura y comprensión:
-“Escucha
esto hijo mío comprendo tu confusión
siempre te amé y te amaré, en tus horas de dolor
siempre a tu lado estaré para mostrarte mi amor......
Mas
si vez solo dos huellas en la arena al caminar
Y no vez las otras dos que se debieran notar
Es que en tu hora afligida, cuando flaquean tus pasos
No hay huellas de tus pisadas porque yo te llevo en mis brazos.
Autor
Anónimo

Hoy
es el día del maestro, quien como un padre nos enseña
Pero aún más: con amor y vocación el saber él nos entrega
Su vida toda preparó para ejercer su profesión con tal calor
quien sabe cuanto de lado dejó por esta hermosa ambición.
Maestro,
que con especial interés enseñás todo el saber
Y que no te contentás solo con explicar tus lecciones nada más
Sino que, tu gran satisfacción recién se alcanza a establecer
Cuando tus discípulos, la lección, han llegado a comprender.
Maestro
que te gozas con orgullo desmedido
Cuando un alumno tuyo alcanza su cometido
El éxito sabés plenamente que es el tuyo mismo
Porque has enseñado correctamente y con cariño.
Maestro
que te guías por el gran maestro de los maestros
Que con amor y comprensión enseñó al hombre la salvación
enseñanzas que fueron buenas porque perduraron en el tiempo
ya pasaron más de dos mil años y el viento no las borró.
Maestro
o Profesor, hoy en tu día te recito estos versos
Que he hecho en representación de todo este colegio
Aprovechando esta oportunidad y, con agradecimiento
A tus desvelos y el empeño que ponés en todo esto.
Maestro,
sabemos que hablás y enseñás con rectitud,
y que no tienes en cuenta la condición de las personas,
sino que enseñás con franqueza, tesón y
pulcritud
con paciencia y entereza brindás todas tus horas.
Maestro
o Profesor que nos brindás conocimientos con amor
Esfuérzate no decaigas jamás, cualquiera sea la situación
La fuerza sale de tu corazón y no podrá ninguna situación de mal
Arrancarla de tu ser, pues aún es más fuerte: “el
enseñar”.

(Este verso fue realizado
para el día del maestro como alumno del Luis Piedra Buena, en Lanús Este,
Buenos Aires, Argentina, en el año 2002.)


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