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Sos el visitante:

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Creemos
que la Biblia, consiste del Antiguo y Nuevo testamento solamente, verbalmente
esta inspirada por el Espíritu Santo, es infalible en los manuscritos
originales y es la Palabra de Dios infalible y autoritaria.
Creemos
que la Trinidad de Dios existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu
Santo.
Creemos que Adán,
creado a la imagen de Dios, fue tentado por Satanás, el dios de este mundo y
cayó. Debido al pecado de Adán, todos los humanos han sido imputados con
culpa, son totalmente depravados y necesitan la regeneración del Espíritu
Santo para salvación.
Creemos que Jesucristo
es Dios, nació de una virgen, fue bautizado por Juan el Bautista en el Río
Jordán, crucificado como el Cordero de Dios, resucitado de los muertos y
ascendió al cielo, donde actualmente Él es exaltado a la diestra de Dios
Padre.
Creemos que la salvación
consiste en la remisión de los pecados, la imputación de la justicia de Cristo
y el regalo de vida eterna, recibida solamente por fe, aparte de las obras.
Creemos que el regreso
de Jesucristo es inminente y que será visible y personal.
Creemos que los salvos
serán resucitados a vida eterna y bendecidos en el cielo y que los no salvos
serán levantados para eternidad y con un castigo consiente en el infierno.
Creemos que la iglesia,
el cuerpo de Cristo, consiste solo de aquellos que han nacido de Nuevo, que son
bautizados por el Espíritu Santo en Cristo en el tiempo de la regeneración,
por quienes ahora Él intercede en el cielo y por quienes Él regresa.
Creemos que cristo
ordeno a la iglesia que fuera por todo el mundo y predicará el evangelio a toda
persona, bautizando y enseñando a aquellos que creen.
New
Life Mission (Corea)


Estás cansado de buscar donde congregar, y no hayas el lugar
adecuado.
Cristo dijo:
"Venid a mi los que
estéis fatigados y sobrecargados y yo os daré descanso"
Te han defraudado, humillado, molestado de tal manera, que ya no
has podido soportar a aquellos que de la boca para afuera no se cansan de
repetir como loros que Dios no hace acepción de personas, sin olvidarse de
repetir también como loros que se trata del versículo sito en Deuteronomio
1:17, 10:17, 16:19, 2da de Crónicas 19:7, Job 34:19, Salmo 82:2, Proverbios
24:23, Proverbios 28:21, Eclesiástico 35:13, Eclesiástico 42:1, Malaquías
2:9, Hechos 10:34, Romanos 2:11, Gálatas 2:6, Efesios 6:9, Colosenses 3:25,
Santiago 2:1, Santiago 2:9 o 1ra de Pedro 1:17.
Amás a Dios tanto que además de orarle en privado deseas
glorificarlo, darle honra, gloria y brindarle todas tus alabanzas.
Has llegado a la fe correcta, que única y verdaderamente te
hace nacer de nuevo (pues solo a partir de ella recién somos inscriptos en el
Libro de la Vida).
Estás deseando congregarte junto a otros verdaderos hermanos en
Jesucristo, es decir, otros hijos de Dios, es decir otros que realmente hayan
nacido de nuevo mediante el Evangelio Verdadero, que compartan de esta manera así,
la misma fe, libre de vanos legalismos, libre de las acepciones de personas,
cosa que a muchos nos cuesta el hecho de no prejuzgar a otros, pero justamente,
de eso se trata, tratar de que esa sea la premisa fundamental.
Estas deseando al menos comenzar realizando reuniones de oración
en forma domiciliaria, quizás pensando en llegar a que tengamos una iglesia
nueva, no renovada, libre de toda rama existente hasta ahora, libre de toda
denominación religiosa, con el único y máximo galardón que podamos contar
siempre: Jesús, el que vive por siempre.
Si has llegado a evidenciar la triste realidad de que casi nadie
hoy se encuentra predicando el Verdadero Evangelio del Agua y el Espíritu.
Si has tomado verdadera conciencia de que sin este Evangelio nadie
podrá salvarse, pues como dice la escritura:
"Por cuanto todos
pecaron y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23)
...y solamente Jesús es el
CAMINO (para hallar) la VERDAD y (obtener)
la VIDA (eterna).
Si
también has tomado conciencia que algún día así como fuiste iluminado para
conocer la Verdad, si la guardas bajo tierra, vendrás a ser como aquél ejemplo
o parábola que esbozó Jesús:
"Es también como un
hombre que, al ausentarse, llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a
uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su
capacidad; y se ausentó. Enseguida el que había recibido cinco talentos se
puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente el que había recibido
dos ganó otros dos. En cambio el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo
en tierra y escondió el dinero de su señor. " Al cabo de mucho tiempo,
vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el
que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco diciendo: "Señor,
cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado". Su
señor le dijo: "¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al
frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose el de
los dos talentos dijo: "Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes
otros dos que he ganado." Su señor le dijo: "¡Bien siervo bueno y
fiel!; en lo poco has sido fiel, al frete de lo mucho te pondré; entra en el
gozo de tu señor". Llegándose también el que había recibido un talento
dijo: "Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste
y recoges donde no esparciste. Por eso me di o miedo, y fui y escondí en tierra
tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo. " Mas su señor le respondió:
"Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo
donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y
así, al volver yo, habría cobrado lo mío con intereses. Quitadle, por tanto,
su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que
tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene aun lo que tiene se le
quitará. Y a e se siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será
el llanto y el rechinar de dientes" (Mateos 25:14 a 30)



Teniendo
en cuenta el funcionamiento que han desempeñado hasta hoy las iglesias,
cualquiera sea su denominación eclesiástica, sea católica, o cualquiera de
las protestantes, éstas por distintos factores han manchado sus banderas a través
del tiempo, de sangre, idolatría, codicia, avaricia, vanidad, maledicencias,
egoísmos, abuso de la buena fe hacia los santos, han sido muchas veces las
principales responsables de la apostasía.
Quienes
"protestaron" a causa de la idolatría seriamente juzgada en el
antiguo testamento, no han hecho conforme a lo que la palabra de Dios, conforme
advierte respecto a la maldición descripta en los siguientes versículos:
"Maldito el varón que confía en el
hombre, y pone carne por su brazo y su corazón se aparta de Jehová."
(Jeremías 17:5)
"Maldito el que hiciere indolente la
obra de Jehová"
(Jeremías 48:10)
Sé
que no puede generalizarse, y que muchos han procedido con corrección, pero
desgraciadamente pocos son los que rinden cuenta a la gente de lo que hacen con
la recaudación obtenida de los diezmos y las ofrendas. Estos además impulsan a
los hermanos a convertirse en malditos, al no adoctrinarlos y exhortarlos a que
los controlen en la administración del templo.
Lo
peor principalmente en que han fallado casi en la totalidad de las distintas iglesias, es, en
no poner todo el énfasis posible, en infundar y comprobar si quienes se
congregan han llegado a obtener la correcta y verdadera fe en la certeza de que
Cristo al bautizarse en realidad se hizo cargo de nuestros pecados, siendo
entregados por Juan el Bautista, representante de la humanidad, cuando le refirió
que era necesario que lo bautice para que se pudiera "cumplir con toda
justicia", la justicia de Dios.
Juan
quien mediante su imposición de manos, al igual que en el antiguo testamento,
cuando se ofrecía el cordero para expiación de los pecados, se le imponía
también la mano de los pecadores del pueblo, para luego sacrificarlo y
ofrecerlo como holocausto, así se las impuso a Cristo (igual que en el Antiguo
Testamento, le hacían a aquellos corderos a quienes se les imponían las manos
al momento que se confesaban los pecados del pueblo al Padre, y luego se los
degollaban), Juan, como representante de toda la humanidad entregó el pecado
del mundo sobre la cabeza de nuestro Señor Jesucristo, quien luego, al fin de
su ministerio que duró tres años, efectuó el pagó por aquellos pecados de
que se hizo cargo, es decir de todos nosotros en la cruz del calvario, con su
sangre inocente, para que ahora seamos libres de todo pecado, con la única
condición de que podamos creer de que él fue capaz de poder justificarnos
completamente, sin caer en la incredulidad de no cumplir con tal condición
puesta por Dios para salvación, pensando que sí nos justificó, pero que a
partir de ahora debemos de ir autojustificándonos con más sacrificios como son
los de alabanza, ofrendas, diezmos, participación exagerada dentro de las
iglesias, pero pocas prédicas para ganar nuevos hermanos en la fe, ayuno, etc,
etc.
Muchos
se encuentran cuestionando que los que creemos en este Evangelio "haremos
males para que vengan bienes", tal como se lo cuestionaron al Apóstol
Pablo, pero quienes así creemos, contamos con la fe correcta que Jesús nos dio
como única opción para ser salvos, pues no nos sería jamás posible ser
agradables a Dios por nuestras obras, que aunque puedan ser muy buenas, solo
estas serán los tesoros que podremos acumular en el cielo, como Cristo
refiriera en las escrituras.
Pero
estas obras, siempre se encuentran entremezcladas con alguna que otra mala acción
o pensamiento y además el no tomar la única puerta de entrada a la vida eterna
que es el Verdadero Evangelio, a la vez de haber errado el camino y hacérselo
errar a su congregación, se encuentran compitiendo con Jesús, tal vez sin
haberse detenido a pensar, por cuestión de honores personales tienden a
prescindir de él para poder ser santos a través de sus propias obras, de sus
propios esfuerzos humanos, de sus sacrificios personales, de sus sacrificios de
alabanzas, de adoración, etc, etc.
Además
se puede incluir algo en que algunos reparan y otros no, sus competencias de
hombres con sus respectivas capacidades fundadas de pura vanidad humana, por
cuestiones de religiosidad legalista.
Están
mayormente más preocupados en demostrar quien es el más "elevado
espiritualmente", que en por lo menos tratar de ser humildes como lo fue y
mandó ser Cristo, por los galardones, o cargos dentro de la congregación en
lugar de redirigirlos en honor a Cristo a otros hermanos que saben, poseen la
capacidad adecuada brindada como don por Dios, y cuando alguno de la congregación
se destaca en algo, existe quienes entonces, que con muestras de evidentes
envidias, ahí sí, enseguida paran aplausos, y honores ajenos y redirigen
enseguida con celo toda la gloria a Dios.
Desgraciadamente,
tomar las banderas de cualquier religión, es hacerse cargo de las vergüenzas
que muchas de las tales han dado que hablar a toda la gente.
Sus
desprestigios están siendo juzgados especialmente por toda la gente, de
cualquier credo, que han de ver "la paja en el ojo ajeno y no han de ver la
viga que existe en el ojo" de sus propias religiones. Ven los defectos en
las creencias de los demás y no han de darse cuenta que ellos también yerran
en otras cosas.
Faltan
también, en cuanto a la predicación del verdadero Evangelio, a cuestiones de
idolatría o a cuestiones de administración, etc.
También
aquellos que han resultado lastimados y se encuentran apartados de la Palabra de
Dios, a causa de la discriminación efectuada por ministros de las iglesias que
no han tenido en cuenta la parte donde refiere la palabra de Dios que él no
hace acepción, es decir, diferencias entre personas, sino que son todos iguales
para él, pecadores que solo justifica por una adecuada creencia, y los
santifica si cumplen tal condición; también estos juzgan con rencor
justificable por su sana ignorancia.
La
palabra tiene el poder de bendecir y maldecir, y la maldición se encuentra
simplemente cuando hablamos mal de algo. El principio en el cual se apoyan también
los incrédulos para efectuar tales maldiciones a las iglesias, son sus
defectos, tienen que ver con haber dado lugar a tales maldiciones al no haberse
ajustado éstas a la Palabra de Dios, único fundamento en el cual todo creyente
y no creyente debe apoyarse para hablar de Dios.
Por
eso es que creo que desgraciadamente no encuentro creíble ninguna doctrina que
los hombres de las iglesias se encuentran desarrollando, para mi están
manchadas por:
Sangre
inocente.
Malas
acciones de sus ministros.
Juzgamientos
y prejuzgamientos a sus creyentes que han procurado solo el alejamiento.
Por
lo tanto creo que la misión de la prédica del Evangelio, las alabanzas y
adoración, el agradecimiento y la glorificación a Dios debe realizarse fuera
de toda bandería religiosa, prescindiendo en parte del sentido del edificio
eclesiástico, o al menos restándole la importancia que todos le atribuyen, la
casa de Dios está en los corazones de los creyentes del verdadero Evangelio del
Agua y el Espíritu: Aquellos que por creer correctamente, recién pasan a
convertirse en sus hijos.
A
Dios no le son agradables las alabanzas y las oraciones de los injustos ni de
los incrédulos. Todos los que no sean capaces de creer en la Verdad del
Evangelio, es decir creer que Cristo nos justificó y ya no somos pecadores,
pues él ya pagó por adelantado por todos los pecados, no son dignos de alabar,
pues son incrédulos, por lo tanto no se han convertido en sus hijos, no pueden
poseer tampoco el don del Espíritu Santo, siendo solo mistificadores del hablar
en lenguas o portadores de espíritus inmundos y burlones mistificadores, que
creen que son portadores del Espíritu Santo, pero jamás la incredulidad se los
puede permitir.


Aquel que vive por
siempre
Nuestra Iglesia es la que fundó Jesús:
Es por eso que invito a todo aquel que haya recapacitado en el
contenido de este Sitio, y haya comprobado que realmente se condice con la
voluntad divina de Dios, con la verdadera voluntad de Jesús, que hayan podido
advertir, a que se refirió Cristo cuando manifestó ser el Camino, la Verdad y
la Vida, decidiéndose a comenzar organizándose y formando reuniones de oración
en sus casas, con sus vecinos, detenidamente apoyados en la palabra de Dios.
Me pongo a su disposición de ser invitado para formar parte de
las mismas sin ningún galardón en especial, solo siendo quien en pos de
Cristo, puja por exhortar a la fe correcta que es menester para la salvación, y
no la que surge de la imaginación legalista de algunos o de los intereses
económicos de otros, solo desde la
igualdad que poseemos todos ante Dios.
Cristo es el único galardón que podemos poseer los verdaderos
creyentes, y solo los que creemos en su verdadero Evangelio podemos poseer el
Don de la dirección verdadera de su Espíritu Santo para los ministerios que
podamos fundar.
Propongo que sea la condición esencial para bautismo o para nacer
de nuevo, el hecho de la correcta y única creencia que nos convierte en hijos
de Dios.
Este es el fruto esencial al cual se refirió Jesús cuando dijo:
"Por sus frutos los reconoceréis"
(Mateos 7:20)
Creo
que más que al pecado, que en quienes nacimos de nuevo se considería como una
falta saldada, Cristo se refería a aquellos que hacen indolentes la obra del
Padre, dando solo fruto de maldad y despojando al lastimar a muchos creyentes.
Si a pesar de confesar que Cristo pagó de una vez y para siempre
por todo pecado descreemos no habernos convertido en santos justos, es decir
justificados por él mediante su bautismo y crucifixión, somos ni más ni menos
que incrédulos que negamos la promesa de redención del Señor, blasfemamos
confundiendo entonces las acciones del Espíritu Santo.



Que
retomemos el camino que forjó Jesús y sus discípulos, que comencemos
humildemente con reuniones de oración hasta que logremos llevar el mensaje de
salvación a tantos creyentes como Dios ponga en nuestro camino, y llegará el
momento de fundar iglesias, las que como fue así mismo será: no necesitarán
de más denominación que el hermoso nombre de Jesús.
Que
formemos una organización que cuente con un mayor estudio y análisis de la
Palabra derivado de la comprensión del Evangelio, que no emana de filosofías
de hombres religiosos legalistas, sino de hombres que se dejan guiar por el Espíritu
Santo del Señor.
Asistiré
en lo posible a tus reuniones, siempre y cuando no estemos viviendo muy
alejados, y trataré de guiarte y ayudarte a organizar todo.
En
caso de que vivas muy distante, tenemos este medio, el correo electrónico: danyelangelelectrosoft@yahoo.com.ar
para comunicarnos fluidamente.
Quiero
fundar de nuevo la iglesia de Jesucristo, poniendo mayor énfasis en ser
imitadores de lo que él practicó en su ministerio de tres años: Predicar a
las multitudes en la calle. Predicar la VERDAD para que la gente además
del CAMINO, también la posea, y con ellos obtenga la VIDA.
LA
VERDAD es el Evangelio, EL CAMINO es Cristo, y sin estos dos no
tendremos LA VIDA, ¡Jamás!.
A
la vez Cristo dijo ser las tres cosas pues las tres forman parte de él.
Espero
con fundada fe en nuestro Señor, que te decidas, que no pierdas ya tu tiempo,
ni se lo hagas perder al Señor de Señores, ni a los futuros hermanos que
necesitan salvarse; ponete en contacto conmigo, olvidate de los galardones de
Pastor, Diácono, Ministro, Anciano, que no significan diferencias para Dios,
pues todos somos iguales ante él.
Puede
ser que si tenés un cargo en una iglesia donde no se predique la Verdad, estés
comprometiéndote siendo cohecho o cómplice o connivente, consciente o
inconsciente, de tu Pastor. Quizás él no haya notado tampoco estar errado y
haya caído en la apostasía, al no creer en lo correcto, y sea tu misión
permanecer junto a él, y tengas la oportunidad de despertar a toda la
congregación arrancando la ceguera espiritual que poseen, ¡Aleluya! ¡Amén!
Adelante esforzate y hacelo, aunque te adelanto que es casi imposible cambiar
algo que funciona mal desde mucho tiempo, una nueva iglesia también invita a
una nueva conciencia de la fe que se debe poseer.
Muchas
veces, el legalismo ha llevado las cosas a tal punto que es imposible para
muchos hombres, adecuarse y aceptar que no son las cosas así como las estaba
creyendo hasta ahora después de tantos años. ¿Cómo romper esos moldes? A
veces es muy difícil.
Formar
una iglesia nueva, estructurada en las bases del Verdadero Evangelio es el
camino más correcto para muchos de nosotros, que hemos observado muchas cosas y
sobrellevamos tener encima que batallar contra las habladurías, producto de las
acciones de aquellos tránsfugas que originaron las tales.


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