|
|
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
|
|
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
Sitio de Argentina |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
Extracción del libro: "Los cultos afrobrasileños" de José María Baamonde
Biografía del Autor:Nació en Buenos Aires, en mayo de 1959. Es licenciado en sicología, con especialización en abordaje psicológico del fenómeno sectario y psicoterapéutico de ex-sectarios. Presidente de la Fundación Spes, primer organismo argentino dedicado al estudio de las sectas desde diversas disciplinas profesionales. Entre otros trabajos, ha publicado los siguientes libros: Los niños de Dios, Sectas y lavado de cerebro y Las sectas en preguntas y respuestas. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Yara |
Divinidad de los ríos y protectora de los peces. Según el mito, poseía una belleza poco común, de la que se servía para seducir a los que se acercaban al agua y los ahogaba atrayéndolos hacia sí. |
|
Jurupari |
Entidad que sobresalía por su maldad. Se la suele homologar a la figura del demonio cristiano. |
|
Curupira |
Protector de las plantas y de los animales, que perseguía a los cazadores. Se lo solía representar con los pies hacia atrás, pues así dejaba huellas que confundían a los que merodeaban por la selva. |
|
Saci-Pereré |
Era el equivalente del "cuco" de las culturas occidentales, que se dedicaba a asustar a los pequeños. |
Muchos de estos mitos y creencias han subsistido en nuestro país con algunas variantes, especialmente en las localidades mesopotámicas, en razón del contacto con las culturas guaraníes, de profundo arraigo en dichas regiones. Sobre esto hay una abundante bibliografía.
Estas culturas amerindias asignaban una calidad negativa a las almas de las personas fallecidas. Sostenían que las mismas asumían las formas de lagartijas, sapos o pájaros, que vagaban durante la noche y al acecho. Para defenderse de ellos, recurrían a los servicios de los hechiceros, conocidos con el nombre de Payés.
Los Payés se encargaban no solo de apartar a las entidades mencionadas -en forma especial a Jurapari- sino, también de realizar curaciones y hechizos. Para estos fines se valían de prácticas mágicas, tanto de carácter imitativo como contagioso.
La magia de tipo imitativo u homeopática, se basa en el principio de semejanza. Es decir que, por ejemplo, para la cura de una afección del corazón, se utilizaban infusiones o emplastos hechos con hojas de alguna especie vegetal que tuviera una forma similar a la del órgano afectado.
Por su parte la magia del tipo contagioso, se lleva a cabo sobre la base del factor de la transitividad. Esta es quizás la vulgarmente más conocida; consistía en tomar un sapo y realizar sobre el animal lo que se quería provocar en la persona hacia la cual iba destinado el maleficio. Así si el objetivo era debilitarlo, se cocía la boca del sapo para que no pudiera comer y muriera de hambre, los cual provocaría en la persona hechizada, por efecto transitivo, la no asimilación de la comida que injería hasta que también muriera.
Del catolicismo se han tomado, fundamentalmente, las figuras de Jesucristo, la Virgen María y las de los santos, quienes son homologados con las figuras de los orixás. También han copiado en uso de algunos sacramentales como estampas, medallas, cruces, agua bendita, etc.
Según algunos autores, la utilización de las figuras de santos cristianos habría obedecido a la necesidad de disfrazar sus creencias nativas frente a los portugueses, en razón de que no eran permitidas. Otros aducen esta homologación a motivos de orden psicosociológico, por la asimilación paulatina de la cultura dominante.
Consignamos
algunas de las figuras cristianas y los correspondientes orixás con que se los
identifica. Esta homologación puede variar según los diversos cultos
afrobrasileños, como así también según las distintas localidades donde
se desarrollen los mencionados cultos.
|
Jesucristo |
Oxalá, el más importante de los Orixás, quien recibe un culto preferencial. |
|
Virgen María |
Iemanjá, Orixá o diosa de las aguas. |
|
San Jerónimo |
Xango, Orixá o dios del rayo, del trueno. |
|
San Jorge |
Ogum, Orixá o dios de la guerra. |
|
San Sebastián |
Oxôsse, Orixá o dios de la caza. |
|
Santa Bárbara |
Lanzá, esposa de Xango. |
|
San Lázaro |
Omulu, Orixá o dios de las enfermedades (también se lo suele representar con las figuras de San Roque o San Benito). |
|
San Bartolomé |
Oxum, Orixá o dios de los ríos. |
|
Santa Ana |
Naná Buruku. |
|
Santos Cosme y Damián |
Ibêji, Orixá o dios protector de los mellizos. |
|
Espíritu Santo |
Ifa, Orixá o dios de la adivinación. |
|
San Francisco |
Orôko |
|
El demonio |
Exu, no es un Orixá propiamente dicho, sino un intermediario entre estos y los hombres, o también considerado como mensajero de los orixas |
Los cultos afrobrasileños en general, y en especial el Umbanda, han incorporados también elementos provenientes del espiritismo de tipo kardecista y, en consecuencia, con contenidos gnósticos, esotéricos y ocultistas.
Del espiritismo se integran las prácticas de mediunidad en la supuesta comunicación con los muertos, las incorporaciones, los baños de descarga, los "trabajos", los fluidos y la utilización de ropas blancas por su relación con la pureza.
También han asumido la creencia en la reencarnación y la ley del karma, que sostienen la constante purificación a través de vidas sucesivas, como así mismo el pago inexorable de deudas contraídas por faltas cometidas en vidas anteriores. Estas creencias definen el origen kardecista de las ideas espiritistas, contrarias al espiritismo inglés que no sostiene la reencarnación.
De esta
manera como consecuencia de la conjunción de todos los elementos en forma
sincretista, surgen una serie de cultos conocidos bajo la denominación de
"afrobrasileños". Entre ellos, sobresalen los siguientes
(Codificación efectuada por Valdeli Carvalho da Costa SJ, en Histórico do
sincretismo afrobrasileiro, resumen de un curso):
|
Pajelança |
con preeminencia a las localidades de Pará y Amazonas |
|
Casa de Mina |
especialmente en la zona de Maranhão. |
|
Catimbo |
desde Piauí hasta Río Grande do Norte |
|
Xangô |
desde Paraíba hasta Segipe |
|
Batuque |
sobre todo en Río Grande do Sul |
|
Candomblé |
especialmente en San Salvador da Bahía |
|
Quimbanda o Macumba |
en las localidades de Espíritu Santo, Río de Janeiro, Guanabara, y São Paulo. |
|
Umbanda |
principalmente en las mismas localidades del Quimbanda o Macumba. |
En nuestro país encontramos, fundamentalmente, los cultos Candomblé, Quimbanda o Macumba y el Umbanda. Este último se desarrolla en forma preeminente; a él nos abocaremos en la segunda parte.
El vocablo "Umbanda" proviene de la lengua bantú; su raíz es el término "ymbanda", con el cual se designaba a los hechiceros o jefes de dichas tribus.
A partir de mediados del siglo XIX, comienza a registrarse en los cultos afrobrasileños la incorporación de elementos espiritistas, especialmente en los grupos que desarrollaban sus prácticas en las ciudades.
La opinión con más consenso acerca de los orígenes de la Umbanda, estipula sus comienzos alrededor de 1930, en la localidad de Niteroi, frente a Río de Janeiro. Lo empieza el Capitán Pesoa, quien se dedicaba al espiritismo kardecista.
De allí se propaga rápidamente y surgen distintas variantes. En distintas oportunidades se intentó la realización de congresos, con el objetivo de uniformar el ritual y la doctrina; en general, nunca tuvieron éxito -con la salvedad de raras excepciones- por eso, en la actualidad, la variedad de contenidos puede registrarse hasta de templo a templo.
La impregnación con el espiritismo ha provocado que, en líneas generales, se considere al Umbanda como un culto más desarrollado o como una evolución del Quimbanda o Macumba.
Los que opinan esto se apoyan en el hecho de que el primitivismo del Quimbanda reduce, en cierta forma, la cantidad de entidades a las que se invoca; que las mismas no poseen una carga moral definida, como ocurre en la Umbanda y que veremos más adelante, y que -a diferencia del Quimbanda que se sirve de la magia negra- el Umbanda tiene ordinariamente una finalidad positiva.
La realidad muestra que ambas realidades son relativas, por la diversidad de tendencias que se encuentran dentro del Umbanda. La autocefalía y la autonomía de cada terreiro, es decir, la no dependencia entre un templo y otro de una organización de tipo jerárquica y doctrinal, ha hecho de que se registren grupos Umbandas con tendencias africanistas; otros, más espiritistas o más esotéricas, etc. Esto es consecuencia de su sincretismo original que, a posteriori, se profundiza por su unión con otras concepciones también fuertemente sincréticas, como el espiritismo.
Difícilmente se puede pretender pureza y estabilidad de contenidos, en concepciones que surgen en forma sincrética y que hacen de esta mezcla, su esencia.
En Brasil, por ejemplo, a los umbandistas no les gusta ser relacionados con el Quimbanda o ser llamados "macumberos"; sin embargo, en nuestro país la relación Umbanda-Quimbanda suele registrarse con cierta frecuencia. (Clarín, Segunda Sec. 13/10/91)
A fin de que puedan observarse con mayor facilidad las distintas tendencias de la Umbanda, transcribimos a continuación una codificación realizada por monseñor Boaventura Klopenburg, OFM, sobre la base de los estatutos de más de dos mil terreiros, publicada en su trabajo "A Dimensão Cultual na Umbanda" (CNBB Leste 1, o. c., pag. 61)
Terreiros con tendencias
indefinidas: algunos dicen simplemente que quieren hacer espiritismo, y otros,
que desean hacer espiritismo Umbanda, pero sin aclarar que entienden por
Umbanda.
Terreiros con tendencia cristiana: son los que se denominan
cristianos y hasta católicos; también registran una variedad bastante amplia.
Terreiros con tendencia kardecista: con elementos del
espiritismo de Alan Kardec; hay inclusive terreiros que tienen días en que son
más kardecistas y días que son algo africanistas.
Terreiros con tendencias esotérica: un poco inspirados por
movimientos esotéricos como el Círculo Esotérico de la Comunión del
Pensamiento, Organización de Teosofía o de la Rosa Cruz, u otras
organizaciones más o menos ocultistas.
Terreiros con tendencias
sanciprianistas: que tienen su inspiración principal en el libro de San
Cipriano; muchas veces esos terreiros se especializan en prácticas de magia
negra.
Asimismo el mencionado investigador se refiere a la existencia de terreiros que se definen como algo masónicos y terreiros de tipo antiafricanista, como la Fraternidad Espiritualista Universal del maestro Yokanam.
Pese a las diferencias existentes, reseñadas en el capítulo anterior, se pueden observar algunos elementos coincidentes.
La entidades intermedias entre el ser supremo y los hombres -que con el tiempo empezaron a ser divinizadas- se dividen en siete líneas que, a su vez, se subdividen en legiones y falanges. Dichas líneas son:
de Oxalá
de Iemanjá
de Oriente
de Oxõsse
de Xangó
de Ogum
africana
Otros investigadores como el caso de Cavalcanti Bandeira realizan una codificación diferente de la mencionada, como la que consigna en su trabajo "A Teología da Umbanda", estas líneas son:
de los santos, ligada a
Oxalá como su jefe supremo.
de los caboclos, ligada
a oxõsse
de Oriente, ligada a
Xangó y Oxalá.
de los pretos-velos,
ligada a todos los orixás.
de las almas, ligada a
San Miguel, Omulu y los pretos-velos.
de las criaturas, ligada
a Ibêji
de los elementales o
hechizadores, ligada a Exu.
Asimismo, todas las entidades de las líneas del Umbanda -y aquí si encontramos un acuerdo general- pueden pertenecer a tres categorías diferentes:
Orixás y Exus
(Entidades animísticas)
Caboclos (Espíritus de
Indios)
Pretos-Velhos
(Espíritus de Africanos)
Entre los caboclos encontramos, como más conocidos a Tupinambá, Tupimirím, Ubirajara, Siete Flechas, Jurema.
Entre los pretos-velhos, los que más frecuentemente reciben una acción cultural, son conocidos bajo los nombres de: Rey Congo, Velho Lourenço, Pai Cuiné, Mãe María, Tía Rosa, Vovó Luísa, etc.
Por su
parte, los Orixás (que son entidades que se homologan con las figuras de santos
cristianos) registran una variable dentro del Umbanda; merced al componente
espiritista, se elevan de los fenómenos naturales y adquieren una capacidad de
orden moral, como puede observarse en el cuadro:
|
ORIXA |
ORIGINALMENTE |
EN UMBANDA |
|
Ogum |
Dios de la Guerra |
Administrador de Justicia |
|
Oxôsse |
Dios de la Caza |
Fomenta el desarrollo espiritual |
|
Xango |
Dios del rayo |
Decide sobre el destino de las almas |
|
Iemanjá |
Diosa de las aguas |
Purifica las pasiones terrestres |
|
Ibêji |
Dios de los mellizos |
Devuelve el espíritu de la infancia |
|
Omulu |
Dios de las enfermedades |
Dirige los Exus |
Otro elemento proveniente del espiritismo consiste en que estos Orixás no solo reciben una acción cultural, sino que también se manifiestan a través del fenómeno de la mediunidad, incorporando a los participantes del culto que entran en trance, a los que llaman caballos o burros de acuerdo con la entidad que incorporen.
Aquí también se registra una diferencia con otros cultos afrobrasileños como podría ser el caso del Candomblé, ya que en el Umbanda se sostiene que una misma persona puede incorporar sucesivamente a varia entidades.
La magia también ocupa un lugar preponderante dentro de la Umbanda. si bien, como ya explicamos, es creencia generalizada que en el Umbanda se utiliza solamente la magia blanca para fines buenos, en la realidad observamos que en ciertos días y luego de ciertas horas, se efectúan en muchos terreiros prácticas de magia negra, la que, teóricamente, sería atributo exclusivo del Quimbanda. De esta manera, y gracias a las prácticas mágicas, se pretende movilizar a diversas entidades y a las fuerzas de la naturaleza para distintos fines.
También observamos en el Umbanda - a diferencia de otros cultos afrobrasileños- la creencia en la reencarnación y la ley del Karma, de origen espiritista de línea Kardecista.
En razón de ello, teóricamente, no realizaría sacrificios de animales en sus rituales, sin embargo, en la práctica, se llevan a cabo al igual que en la Quimbanda.
En todos los cultos afrobrasileños existe una jerarquía bien definida. En el caso del Umbanda esta jerarquía abarca desde el Jefe del templo (que dirige los rituales) hasta el último de los médium que incorpora a las entidades menores, de la siguiente manera:
Babalorixá, Babalaô o Pãe:
Jefe del terreiro o templo.
Babà o Mãe: En caso de ser
mujer la jefa del terreiro.
Ogás: Auxiliares directos del
Babalorixá.
Jabonan o Mãe pequeña: en caso
de ser mujer la auxiliar de una Babà o Mãe.
Cambonos: hijos de santo u Orixá
que protege al terreiro.
Sambas: hijas de santo u Orixá
que protege al terreiro
Caballos de santos: Médium que
incorporan durante el culto a las diversas entidades.
Burros: médium que incorporan
durante el culto a Exu.
Durante el desarrollo del culto o rito Umbanda, cada uno de estos oficiales se aboca a una serie de actividades específicas, que se encuentran rígidamente estipuladas.
El Babalorixá incorpora en forma constante al Orixá bajo el que se encuentra la protección del terreiro y se hacen los trabajos. Asimismo recae sobre él la tarea de identificar a las diversas entidades que se van manifestando durante los rituales; preparar e iniciar a los feligreses; consagrar las imágenes al terreiro; diagnosticar y curar, por medio de pases, amuletos y hierbas; dirigir las oraciones y el culto en general.
También se encuentran a cargo del Babalorixá diversas técnicas adivinatorias, ya que mucho recurren a él a fin de hacerle consultas sobre las más variadas cuestiones. Generalmente estas adivinaciones se llevan a cabo por medio del Juego de Buzios. Los Buzios son pequeños caracoles -por lo general, doce- que se guardan habitualmente dentro del altar porque se encuentran consagrados. Cuando asiste algún consultante, el Babalorixá, luego de una oración, los arroja de una a tres veces, y de acuerdo con la posición que adopten al caer, indicarán cuales son los pasos a seguir.
Los Ogas, Jabonan o Mãe pequeña, tienen a su cargo la entonación de los cánticos y dirigen las incorporaciones de los médium.
Los Cambonos y las Sambas, son quienes se encargan de abrir los terreiros, ayudar en las danzas y también a los médium, durante el transcurso de sus trances.
Finalmente, los Caballos de santos, Aparelhos o Burros, se dedican a efectuar pases sobre los presentes y, en algunos terreiros, también aconsejan ante diversas consultas de los que recurren a aquellos. De todas maneras, por lo general, las tareas de aconsejar en estado de trance son asumidas por el Babalorixá o Pãe durante la incorporación del Orixá bajo cuya protección se encuentra el terreiro.
La forma más común en el desarrollo del ritual Umbanda, consta de nueve fases, según lo consigna Valdeli Carvalho da Costa, SJ, en su trabajo "Historia del sincretismo afrobrasileño"
Cinco minutos antes del
inicio de la sesión, los médium ya se encuentran en el terreiro, debidamente
uniformados y concentrados; igualmente los Cambonos, etc.
El ambiente es sahumado
para apartar a los malos espíritus y atraer a los espíritus de luz, por parte
de los Cambonos; acompañan cánticos.
Oración del Babalorixá
o la persona por él designada; explicación de la doctrina (especie de sermón)
con una duración aproximada de quince minutos.
Declaración de la
apertura de los trabajos en nombre de Zambi (Dios), Oxalá (Jesús), del patrono
del terreiro (Orixá) y los guías invisibles.
Canto de los puntos de
las falanges o líneas que deberán bajar. Generalmente, el babalorixá recita
puntos de seguridad contra los Exus, derrama aguardiente (cachaça) en los
cuatro puntos del terreiro.
Los médium entran en
trance; incorporación de los guías, que atienden a los feligreses por medio de
pases y consejos.
Danza de ronda y
girando, delante del altar.
Cierre con puntos de
subida para desincorporación de los guías.
Oración final.
Cabe destacar que, si bien esta es una de las formas más comunes en el desarrollo de un ritual, se registran a menudo algunas diferencias de acuerdo con la tendencia particular que tenga el terreiro donde se efectúa.
Para que
puedan apreciarse con mayor facilidad las diferencias entre los distintos cultos
afrobrasileños con más repercusión, consignaremos un cuadro comparativo (Cavalcanti
Bandeira: "O que é a Umbanda", pp 95-96) de los aspectos
dominantes en el Umbanda, el Candomblé y el Quimbanda o Macumba.
|
|
UMBANDA |
CANDOMBLÉ |
QUINBANDA |
|
Ritual |
variado según el origen o tendencia. |
Fijo de una nación africana. |
|
|
Lengua y costumbres |
|
Africanas |
|
|
Vestimentas |
en general, blancas |
Coloridas e insignias de cada Orixá |
|
|
Altar |
con imágenes católicas, pretos-velhos y caboclos. |
Interno conforme a las usanzas africanas |
|
|
Fiestas públicas |
|
Solo para las divinidades. |
|
|
Reencarnación |
Creen |
No creen y no la aceptan en forma general. |
|
|
Preparación de adeptos |
|
En forma extensa. Secreta y consagrada |
|
|
Temores |
|
A las almas |
|
|
Elementos |
|
Mosaicos mahometanos como base |
|
|
Sacrificios |
|
De animales |
De animales |
|
Música |
|
Orquesta ritual constante |
|
|
Sesiones |
espiritistas, formando agrupamientos dispuestos en pié, en salones o terreiros. |
|
Reservadas para trabajos. Públicas después de la media noche. |
|
Desarrollo mediúnico |
normal. |
|
|
|
Elementos |
Elementos: africanistas, espiritistas, católicos, amerindios, ocultistas como base. |
|
|
|
Servicio social |
constante en los centros. |
|
|
|
Cura |
material y espiritual como finalidad. |
|
|
|
Magia |
blanca. |
|
Origen en la magia africana espíritus en un plano inferior. Trabajos para mal o para deshacer el mal remunerados |
|
Otras |
Bautiza, consagra y casa. |
Bautiza y consagra |
No tienen base doctrinaria. Gira en base a la magia y la hechicería |
En los últimos años, los cultos de origen afrobrasileños han registrado un notable incremento en nuestro país. Consideramos que es de suma importancia, pues, que sacerdotes, catequistas y agentes pastorales conozcan sus doctrinas y características, al menos en sus elementos esenciales, a fin de que puedan realizar una efectiva tarea de esclarecimiento.
Muchos son los católicos con poca formación y superficial, que confundidos o engañados, adhieren a estos cultos por contenidos aparentemente semejantes, pensando que se puede ser católico y asistir a estas prácticas.
Cabe destacar que para fomentar esta confusión ayudan a muchos Pães y Mães que dirigen estos cultos.
Vemos y escuchamos, continuamente por diversos medios de comunicación, a líderes de cultos afrobrasileños manifestar que ellos pueden acercarse a personas de todas las religiones, que las prácticas que realizan contienen la más pura religiosidad y, por tanto, son compatibles con cualquier creencia.
También existen los que se sirven de la presentación, en lugares bien visibles para que puedan ser observados por todos los que entran en el terreiro, de bendiciones pontificas, como las que habitualmente cualquier persona puede adquirir mediante un sencillo trámite en Roma, tanto para sí como para un tercero, sin el pedido de requisitos. Y hay algunos que no tienen el más mínimo reparo para declarar, sobre la base de estas bendiciones, que cuentan con el respaldo del Papa.
Lamentablemente debemos repetirlo, la mayoría de los católicos no poseen la formación suficiente, en contenidos y en profundidad, como para no ser confundidos en su fe, y son presa fácil de las tácticas proselitistas engañosas.
Los cultos afrobrasileños son concepciones religiosas cósmicas que desarrollan una acción cultural a las fuerzas de la naturaleza.
No pueden ser considerados cristianos estos cultos, ya que la figura de Jesucristo no posee el carácter de Mesías, Hijo de Dios y Redentor, sino tan solo el de un Orixá, al que denominan Oxalá. Este si bien ocupa un lugar preeminente en razón de ser el más importante de los Orixás, no deja de ser una entidad menor en relación con Dios.
Los contenidos aparentemente cristianos, son solo elementos mezclados en forma sincrética con otros orígenes diversos, como hemos visto en la primera parte.
La profusión de las figuras cristianas, como la de la santísima Virgen María y los santos, son al igual que en el caso de Jesucristo, representaciones de divinidades africanas y fuerzas de la naturaleza convenientemente personificadas.
Otro elemento importante en los cultos afrobrasileños, y especialmente en el Umbanda, es la creencia en la reencarnación y la consecuente ley del karma. De esta manera, se niega tajantemente la redención de nuestro Señor Jesucristo: las personas alcanzan la salvación por medio de vidas sucesivas, donde se van purificando sus imperfecciones.
Al respecto cabe resaltar las expresiones de monseñor Boaventura Klopenburg, OFM, verdadero especialista: "Sería efectivamente difícil encontrar otro término tan cargado de elementos contrarios a la doctrina cristiana sobre la redención por el ministerio pascual de Jesucristo. La reencarnación es una doctrina soteriológica estrictamente autorredentora. Negando nuestra redención por Cristo, niega asimismo todo cuanto está íntimamente unido a esta redención o todo lo que de ella depende o deriva, como es la Iglesia, que continúa la obra de la salvación, y como son los sacramentos que solo tienen sentido y eficacia en el misterio pascual".
Asimismo, estos cultos afrobrasileños, reniegan de las enseñanzas bíblicas en lo que respecta a los fenómenos de mediunidad, y de la fe cristiana en general. Prosigue monseñor Klopenburg:
"Es que de echo no son cristianos. Se dicen creyentes, pero no aceptan la fe cristiana; se jactan de cristianos, pero rechazan el bautismo; se ufanan de llevar los evangelios, pero se oponen a la buena nueva de redención; se vanaglorian de tener la Biblia, pero desdeñan sus enseñanzas; admiran a Cristo, pero afirman que no es ni Dios, ni salvador; hablan de la madre de Jesús, pero no admiten que sea llena de gracia; toman a nuestros santos como patronos de sus centros, pero rehúsan la iglesia en cuyo seno se santificaron; alardean caridad, como si de ella tuviesen el absoluto monopolio, pero la practican mediante la evolución de espíritus, en una constante actitud de desobediencia al Creador. En verdad su cristianismo es fachada para embaucar a los incautos".
Consignamos algunas referencias bíblicas que pueden ser orientadoras con respecto a la evocación de los muertos y a la reencarnación, elementos clave en los cultos de origen afrobrasileño.
Éxodo 22:18
Levítico 19:31; 10:6 y 27
Deuteronomio 18:9 a 12
1ra de Reyes 28:5 a 25
Hechos 9:9 a 12; 13:6 a 12; 16:16
al 18; 19:11 a 20
Gálatas
5:20
| Baja o escucha el audio del Sitio | |
| Enviame un Email y contame tus inquietudes | |
| Ver el Foro de Opinión | |
| Opinar en el Foro de Opinión | |
| Baja el contenido del Sitio a un Disquette | |
|
|
|