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Ya toi aquíiiii:
Si así empezaba alguien para tratar de asustarnos , no es esa mi
intención esa ,sino relatar las horas transcurridas el soleado domingo
en el parque de Valderejo.
Tantas aventuras extrañas que ya había olvidado el placer de hacer una
travesía sin excesivas pretensiones . Que mejor
sitio para retomar el placer de una travesía que el parque natural que
se ubica entre Alava y Burgos , abandonado por sus habitantes desde casi
principios del siglo pasado y que es conocido en todas las guías como
Valderejo.
La mañana fría, como corresponde a cualquier mes de diciembre que se
precie , el día soleado a tenor de lo que me cobró el de allí arriba por
el encargo, el grupo justo , ocho ( Fredi, Iratxo, Jose,
Arantza,JuanMa,Pilar, Iratxe y to mismísimo ) personas ilusionadas, qué
mas se puede pedir .
Llegamos tarde como consecuencia de que los empleados del afamado
servicio de carteros del zar , leen estupendamente los sobres y otros
tipos de correspondencia , pero cuando las letras son mayores ( véase ,
carteles de autopista ) es otro cantar, pues bien cuando Fredi cerca de
Pamplona consigue enderezar su corcel para retomar la senda del río
Purón ya había transcurrido media mañana. Para evitar nuevas pérdidas
colocamos un corcel adiestrado delante y así el camino se nos llevo al
parking de La Lastra.
Nos adentramos en las estribaciones del río, camino vetado del parque
para todos los no conocedores, pero que sin duda
refleja
en escasos 4 kilómetros toda la belleza de este paraje , la hojarasca
cruje al romperse el hielo que la sujeta y los árboles blanquecinos por
la helada contrastan con el cielo azul . estamos en el antiguo camino de
Lalastra a Ribera ,( no el marcado por el parque) , explosión de
sensaciones visuales, acústicas, táctiles…, las cámaras echan humo y eso
que ya ha caído completamente la hoja .
Pasamos el río como podemos , algunos saltando, otros descalzándose, y
otros mojándose, cualquier modalidad es válida y trepamos ladera arriba
como los lobos del parque, a veces a cuatro patas, a veces a 2
sujetándonos en el de adelante, todo vale en el amor y en la guerra..
Desde las cornisas superiores se aprecia entre la niebla todo el
desfiladero del purón , nos emborracha su vista y el calor de los rayos
del sol nos invita a quedarnos en actitud contemplativa . El reloj nos
saca de nuestro delirio para recordarnos que los días son cortos y nos
dá de margen hasta las 5:30 de la tarde para hacer lo que queramos .
En Ribera tomamos la decisión de subir a Sta Ana para bajar desde allí
al camino de Herrán y retornar por el desfiladero ,
caminamos por sombrías campas y hayedos que nos obligan a no hablar
demasiado , dadas las gélidas temperaturas. Se nota la falta de practica
montañera de los últimos meses y el pelotón se estira hasta llegar a la
cumbre , aquí el mundo se ha polarizado , a un lado niebla cerrada y al
otro bosques soleados , ni que decir tiene que nos comimos el bocadillo,
los espárragos, las tortillas, el caldo, el jamón , el chorizo,
chocolate, galletas, naranjas, piña……. ( en fin como para una boda ) en
el lado del …. Que si, del sol.
Desde aquí cuesta abajo y sin frenos para ver las cascadas que
descomponen el paisaje al final del desfiladero, todavía hay álamos
vestidos de ocre , nueva sesión de fotos y poco a poco retorno .
Han sido 16 kilómetros de disfrute visual, sin prisas, de safari
fotográfico y de charleta tranquila y como ponerle broche a un día así ,
pues sencillamente , merendando unos canutillos caseros con cola-cao en
frente de una chimenea , no… no era la casita de chocolate del bosque ,
era la venta del cazador de Orduña. Y eso pasó.
Podría haber sido mejor , quizás sí , pero fue excelente .
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