LA LECE
23/08/2004 08:51
Se acabaron las jaiaks, y
entre ja y ja el sabadete nos hicimos un viaje al mismisimo centro de la tierra
para darnos cuenta de que Julio Verne no estaba
muy centrado en esa novela , por lo menos nosotros bichos raros no vimos y
además el agua estaba fría , fría, fría.
Así es el cañón –cueva de La Leze, una fisura gigantesca en esta corteza de
melón que es la tierra por donde de vez en cuando un grupo de descerebrados se
introduce para como si de una cura de humildad se tratara ,darse cuenta de que a
oscuras uno es mucho mas pequeño de lo que se cree.
Como el mundo del cañoneo no parece ser muy grande , el destino hizo que nos
encotraramos en la cueva con nuestros amigos catalanes de Holtzaurte ,
Casualidad?
De lo que hemos aprendido , pues que el carburero es un instrumento pesado, mal
oliente , incómodo y que te tiene mártir todo el cañón a cuenta de que se apaga,
que si no sube bien el gas, que si le hemos echado poco agua, que si la piedra
obstruye el estropajo, pero que al final da una luz prodigiosa lo mas similar a
la solar en esas profundidades, hemos aprendido a agudizar el oído, para cuando
tiramos la cuerda, tratar de saber si llega al
fondo ( por que es bastante desagradable quedarte en media pared sin mas cuerda
), hemos aprendido tambien que entre ser el primero y el último no hay gran
diferencia ( bueno ser el último tiene de malo que te toca recoger las cuerdas ,
aunque el primero no sabe con lo que se va a encontrar) me quedo con el primero.
Como no teniamos ni velas ni pastel ni fuego en la cueva tuvimos que salir a
celebrar el cumple de JuanMa a Aguraín con el clásico patxarán portugues y con
eso y las escasas fotos , pero buenas , ya que la cueva no se dejaba y los
expedicionarios eran incapaces de estar 10 segundos sin pestañear ( tiempo
necesario para la foto) dimos por concluido otro fin de semana de aventura en el
largo libro que llevamos escribiendo el último año y que continuaremos , no?