 |
Auñamendi , la
pirámide blanca :
A todos los participantes en el congreso de sinvergüenzas (bueno Pepelu
a estas horas ya habrás cedido a Jon las llaves del Audi en compensación
por las deudas contraídas no?, y es que lo de que no hay cajeros es una
excusa demasiado trillada ya … ) que nos hemos juntado en el refugio de
Isaba este fin de semana para hacer el afamado, aclamado, esperado y
deseado Annie ( Auñamendi para los de casa ),
Esta vez sí, esta vez la montaña se ha dejado , no exenta de
incertidumbre hasta última hora en la que la niebla se iba alternado con
el sol dejando ver la pirámide rocosa que peina y corta los vientos del
norte y la volvía a esconder, igual que al niño que le enseñan la
piruleta y cuando la va a coger se la esconden.
Nos hubiera gustado que la nieve estuviera un poco mas dura para
hacernos mas facil la travesía , pero a falta de pan buenas son tortas y
las raquetas nos ayudaron a sortear los posibles agujeros del karst de
Larra, aunque alguno ya metió el pie y alguna hasta la cintura ,
afortunadamente nada importante.
Nos acompañaron en esta excursión el mítico Pepelu y su amigo Jon ( el
hombre de hielo ), y luego la chavalería habitual , dígase Javi, Alberto
“SanGi”, Txus, Tommy, la amazona Iratxe y yo mismo. Pepelu arrastró su
mito por la indolente pala del Annie y es que desde su juventud se han
debido cruzar azarosas juergas que queman aceleradamente la mecha del
polvorín ( pero prometio ponerse en forma ), su amigo Jon un maquinón de
esos que lo mismo se sube el Aconcagua que el pagasarri sin moversele un
músculo ( Ibón vas a tener que cambiar de ídolo) .
Pues nada después de la potente pala final , nos encontramos la estrecha
cima del Annie cubierta de un manto de franceses que se dignaron
hacernos una foto de grupo y que perfectamente podría parecer que
estamos en el parking de Isaba ( y es que el problema no es que no sepan
, es que no aprenden , pero ulala lo que el gabache disfrutooooo con la
cameráaaa). Es hora de acordarnos de los que hubieran querido estar aquí
, Iratxe se presta movil en mano a decirle a JuanMa que dejamos el Annie
intacto para cuando él lo quiera intentar y que el hecho de que alguno
de nosotros ya esté arriba es un pequeño reconocimiento para todos , así
que hoy todo Mendizale Zoroak ha estado en el Auñamendi.
Esperamos un poco con el cortante viento del norte y en 15 minutos nos
quedamos solos con la montaña , un momento sublime recogido entre la
silueta de la montaña marcado por las nubes bajas que lo recorren y el
silencio roto por el aullido del norte , a estas alturas Alberto ya se
había metido un cuarto de kilo de queso y su boca tenía la forma del pan
de molde , como para que luego diga que no comió nada arriba .
Es el momento de ajustar los crampones y bajar lo que tanto cuesta subir
, buscando salirnos de la huella vamos dejándonos la pendiente cuasi
vertical gravitando montaña abajo lo que hemos ascendido con pasos
cortos , Iratxe se queda atrás hundida hasta la cintura y colgada en una
grieta de la que sale sin contratiempos y poco a poco vamos llegando a
la base del monolito donde nos quitamos las herraduras y nos calzamos
nuevamente las raquetas para disfrutar en un paseo favorecido por el sol
el descenso hasta el parking, 7 horas y un destino cumplido. La venta de
Juan Pito nos da vidilla con una cerveza antes de bajar a ducharnos al
Albergue , reservamos la cena vistos los precios y volvemos al albergue
con una sonrisita que deja entrever que dos años de espera han merecido
la pena.
Cena frugal en Juan Pito en la que las migas de pastor , txistorrita,
queso del Roncal ( aunque ya no es como el de antes , y es que vengo
observando una preocupante relación directa entre el precio del petróleo
y el espesor de las lonchas de queso que te sirven ) y cordero a la
brasa se riegan con sangre de la tierra de Rioja .
“Y ahora si que hemos comido…. “ que diría la jota Navarra, a Isaba a
por el fin del día , solo dos garitos abiertos pero que para los que ya
hemos hecho nuevamente planes para el día siguiente son suficiente , a
la una menos cuarto nos retiramos y se quedan para la espuela Iratxe ,
Pepelu y Jon , objetivo explorar sin frontal la noche del Roncal.
Esta mañana ha amanecido soleada , mientras los noctámbulos duermen , ya
que hace escasa media hora que los tres elefantes han entrado en la
cacharrería , nos calzamos sigilosamente las mochilas para no despertar
esos cuerpos agotados por la noche .
Nuestro destino el Ezkaurre, un monte no muy ambicioso 2100 metros pero
de una fachada espectacular y con una cima que deja el Piri presto a la
paleta del pintor. Una subida vertiginosa desde que se deja el coche ,
comienzo a acusar el cansancio del día previo y es que me falta un poco
de entrenamiento , no obstante subimos cada uno a nuestro ritmo dado que
no se trata de ninguna carrera y en la cima 5 cuerpos sobre el papel
pintado de cimas nevadas posan para la posteridad, buscamos unas rocas
al socaire para disfrutar del momento , dos grandes placeres premian el
esfuerzo en la montaña : la satisfacción de controlar tu mente y la
placidez de admirar la belleza que emborracha los sentidos, ambas dos
están en una , ambas están aquí y ahora con ello nos quedamos como
sensación refugio para el resto de la semana….
Buena semana zagales:
Las fotos las colgaremos más adelante
Gerardo
|
|