Que pasó en nuestra Semana Santa (by Sir)

 

Al filo de la hora.

Se hace difícil volver la vista atrás para resumir un fin de semana , mejor dicho unas vacaciones de Semana Santa tan intensas; desde las torres ,murallas y casas solariegas de Albarracín hasta los monolíticos gigantes pétreos de los pinares de Ródena una sucesión de caminos y destinos se han cruzado en estos cinco días.

Quizás de forma precipitada la semana pasada ( in extremis) decidimos irnos a la serranía de Albarracín , la premura de la decisión , la fortuna de encontrar hueco en el albergue y la decisión de ir a la aventura aunque no lo hubiéramos encontrado, hicieron de la escapada una maravillosa caja de sorpresas .

Al final nos juntamos un grupo de trece personas , y en contra de lo que muchos supersticiosos pronosticarían , todo salió de cine ( el tiempo, los paisajes , la cuadri..) no nos faltó nada, bueno a juicio de JuanMa prolongar alguna noche allende de las 2 AM al estilo Atxaspe.

El jueves salimos temprano de nuestros cubiles de Bilbao y alrededores para repartirnos en tres coches con destino a Albarracín , el tiempo bueno y los maleteros como ya viene siendo habitual a tope. La llegada al pueblo es en dos palabras im-……-nante , es un lugar de esos que mires por donde lo mires mantiene su encanto; casi 1500 años nos contemplaban desde las almenas y altos torreones del pueblo , antes de adivinar que el albergue es una de ellas en la parte alta del pueblo y que las señales de dirección prohibida no significan nada aquí.

En realidad no es un pueblo es un museo ( de ahí que esté declarado patrimonio histórico de la humanidad ).

Tras inscribirnos y comer a la orilla del río nos lanzamos en alegre pasacalles a perdernos entre las milenarias piedras, recodos ,rincones , balconadas ,verjas , ventanas de forja, blasones, paredes de piedra roja y tejados de iglesias policromados que conducen hasta la muralla, que a símil de la muralla china asciende por la montaña cerrando así la villa y haciéndola inexpugnable a las en otros tiempos hordas de desalmados malandrines y musulmanes, que diría el capitán trueno.

Subimos hasta lo alto de la montaña para ver el atardecer rojizo sobre el pueblo, tras cuatro horas continuamos sin dejar de asombrarnos ante la perspectiva. La noche nos alcanza en la ermita de San Benito y decidimos regresar al pueblo después de escalar una de las paredes que la circundan a fin de hacernos una foto en la que nuestras cabezas aparezcan encima de Albarracín.

El anochecer arrastra el sonido de los tambores que retumban en sus estrechas calles para anunciar la rememoración de acontecimientos que hace 2000 años transcurrieron en tierras lejanas.

Nos acercamos hasta el casino del pueblo después de tomar unas cervezas en el ya concurrido Albarracín para saciar nuestros ruidos gastricos, como estamos en Semana Santa tuvimos que dejar el cordero y los mariscos por no disponer de gula dispensatoria que nos permitiera abordarlos.

El albergue está en un lugar privilegiado y en excelentes condiciones ( hemos tenido suerte).

Así transcurrió el primer día y la primera noche , todos prontito a la cama que 600 kilómetros maltratan hasta al más templado.

A la mañana siguiente nos dirigimos, tras el desayuno, hacia el pico Modorrita ( el techo de la vecina provincia de Cuenca ) tras doblegar la montaña y ver que Tomás ya tenía su ego hinchado para el resto de la semana , nos desplazamos hasta el nacimiento del río Cuervo, con intención de ver sus caídas de agua y sus famosos cortados. Comemos en el merendero y los adictos a la cafeína ( adictos con MAYUSCULAS ) nos arrastran hasta el txiringuito para tomar el café, que se convertiría en larga sobremesa, hasta que una voz surgida del cielo rompió la tranquila sentada para avisar de que el pico San Felipe no estaba tan cerca ( Oh divina providencia !!!).

A media tarde decidimos escindir el grupo en dos , los que intentamos ascender el San Felipe tras ver el nacimiento del Cuervo y las que tras el nacimiento se volverán a Albarracín ( Georgy Dan y Las Grecas además de la chica de Blonda se quedan en el Cuervo), el resto sacamos los pañuelos , dejamos unas lágrimas de despedida y metemos la primera para ascender por la pronunciada ladera del circo hasta ganar la línea del cordal y desde aquí con la brújula y la orientación noreste como única indicación, nos adentramos en los bosques de pinares y encinas iluminados por el sol de la tarde, el recorrido es precioso, jalonado de rocas blancas y pinos cercenados por los rigores del clima , dispuestos en interminables laderas cubiertas de césped.

Controlando el tiempo para permitir volver con luz y así destrepar con seguridad los 3 tramos de pared del circo avanzamos a marcha rápida hasta divisar aún en el horizonte la blanca cima del San Felipe . Txus herido en su amor propio se lanza a la carrera para superar a los primeros y tratar de tocar el primero la cima ( esta carrerita le pasaría factura los días siguientes en su talón de Aquiles , pero como dijo Gila , al que murió tras romper la piedra de un cabezazo “ que se joda , por haberle dao sin boina” ) .Desde la cima del San Felipe se divisa toda la sierra de Cuenca, la tarde es clara y no disponemos de tiempo para detenernos mucho pero si para respirar profundamente y grabar en nuestros recuerdos los bosques y barrancas de la sierra; el tiempo apremia así que paso marcial y hacia abajo . Afortunadamente atravesamos los destrepes con la última luz del día justo “al límite de la hora”.

Volvemos al albergue a por la cena con la mente puesta en un suculento pescado y paella abundante , sin embargo tuvimos que conformarnos con sopa de pescado , el huevo con patatas y el flan de postre , escasas viandas para los hambrientos leones del Atletic, por lo que se decide no volver a cenar en el albergue en adelante; acto seguido enviamos el destacamento de Navajos a ojear un sitio para tomar el txipitxusqui de la noche y mediante las señales de humo de Movistar nos informan de que el lugar se llama “Molino del gato” y que se encuentra a la entrada del pueblo. Así que proa al sur y hasta el mencionado molino, donde cayeron las cervezas mas altas de la temporada. La noche dio para mucho hasta para definir un posible negocio de temporada en el que quizás nos metamos.

Sin ser demasiado tarde nos volvemos con la chica de Blonda , digamos que excesivamente alegre por el licor de endrinas, así que sus risas entonan las calles de la desértica Albarracín de esas horas y la de los pasillos del albergue.

Vuelve a amanecer y como mi reloj biológico va adelantado decido irme hasta los montes del otro lado del valle que se ven enfrente de nuestro albergue, a las 8 y fiel a mi palabra despierto a las chicas de mi habitación a través de Movistar y cuando les digo que miren por la ventana no se lo pueden creer al verme en el monte de enfrente ( alguno pensará: si yo anoche creo que le ví en la litera).

Después del desayuno enfilamos las naves hacia el alto Gabriel ( molino de San Pedro ) en el pueblo del Vallecillo y desde allí remontando el río Gabriel nos trazamos una ruta circular que atraviese una zona de cuevas y cañones. Por lo que adivinamos al final, el mapa no debía tener muy bien la escala por que nos pegamos un tute andarín de cuidado por el lecho del río hasta encontrar el camino (a estos geógrafos que tocan de oído los metía yo en el desierto con un mapa con los oasis ahí mismo como ellos dicen , para que aprendan lo que son las distancias ), el caso es que entre grutas, los ojos del Cabriel ( bueno el ojo) los tramos marcados como cortos en los mapas… vemos que Teruel no es que no exista sino que es tirada a pequeña en todo. El final de la ruta de día lo firma un singular arco iris para reconocer nuestra valentía de seguir adelante contra los elementos; Finalmente nos acercamos hasta el molino de San Pedro dónde aprovechamos los últimos rayos de sol de la tarde sentados en frente de la cascada de aguas azules que invitan a bañarse.

La cena la encontramos en las mismas murallas de Albarracín y nutridos por incontables platos de escasa cantidad volvimos a constatar que esta provincia es parca en casi todo.

Nuevo día esta vez ensombrecido por la lluvia a la que apenas habíamos visto hasta ahora, según los hombres del pueblo se mantendrá así el resto del día , pero no nos desanimamos y buscamos una alternativa en caso de que llueva (haciendo tiempo para que escampe en el centro de interpretación del parque de Dornaque). Afortunadamente al final de nuestro desayuno aparece solemne Lorenzo con su manto de Helio incandescente , así que mantenemos el plan inicial de acercarnos a hacer una ruta por el sabinar de Saldón; nos dejamos perder entre sabinas y arbustos bajos a la par que vamos recorriendo el valle de Saldón salpicado en su fondo de campos de cereal, tras casi 3 horas de ruta y habiendo visto las casi desaparecidas en otros lugares Sabinas nos desplazamos hasta la laguna de Bezas para comer y echarnos una siesta al sol, corre la comida de un lado del circulo en el que estamos dispuestos al otro, entre chistes de carteros, comentarios de cómo era cuando eramos pequeños, cuando estudiábamos esto y lo otro…, en sentido contrario corre el vino entre conversaciones de…. ( en fin de dos rombos ) . A media tarde nos acercamos al centro de interpretación de Dornaque , y tras una cervecita nos aconsejan hacer la ruta 5 entre los colosos rojizos . Primeramente vemos el diaporama y nos hacemos una idea de lo que debe haber en la ruta .

Empezamos la ruta y empezó la aventura a la búsqueda de pinturas primitivas, a la Srta Iratxe hubo que darle la reprimenda correspondiente después de estar perdida ni se sabe, en busca del dorado que por supuesto no llegó a encontrar, la ruta es increíble , bloques pétreos de arenisca roja que recuerdan las formaciones del Cañón del Colorado , dejamos volar nuestra ansia de libertad y vamos perdiéndonos entre los monolitos y los pinos , descubriendo pasos y ascendiendo a atalayas para recoger los últimos rayos de sol. Al final comprobamos la hora y aunque el cambio de hora nos ha dado un margen mayor vemos que si no espabilamos se nos hará de noche en el bosque así que nuevamente “ Al filo de la hora “ y en formación compacta nos devolvemos hasta el parking del centro de interpretación. La ruta ha sido junto a Albarracín sin duda lo mejor de toda la comarca .

Tras la ducha nos disponemos a buscar un buen sitio para cenar y por Dios que esta vez lo encontramos, con el inconveniente de que no se aceptaban grupos de más de 6, nos dividimos en dos mesas y procuramos no hablarnos de una mesas a otra para no delatar nuestra complicidad, al final cena exquisita y abundante como merecen unas huestes cansadas, y como no podía ser de otra forma la última noche volvimos al Molino del Gato a desvariar, reir, confesar nuestros secretos y desgajar la naranja de la amistad.

El último día visitamos la horrible , no, perdón HORRIBLE ciudad de Teruel, que aunque existe casi sería mejor que NO porque desde la plaza del Torico, pasando por los amantes de Teruel hasta la torre de San Martín to to es un desastre, en fin lo de los días anteriores había sido increíble así que de que nos vamos a quejar; bueno de una cosa si que nos quejamos de las carreteras que después de que “J” las había visto en obras hace dos años aún están iguales por lo que aseguramos que Teruel existe lo que no existe es el Presupuesto.

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