UNIVERSIDAD YACAMBÚ
VICERRECTORADO DE ESTUDIOS
VIRTUALES
DOCTORADO EN GERENCIA
SEMINARIO AVANZADO:
MEMORIA
2
Análisis
del Libro “
Autor:
Alvin Toffler
Realizado por:
Maturín, 08 septiembre 2006
“Es más fácil desintegrar un átomo que romper un
paradigma”
Albert
Einstein
Presentación
Entenderemos
durante el desarrollo del escrito que nos referimos a
Es importante
delimitar el alcance del mensaje contenido en este análisis: está dirigido a
empresas grandes catalogadas como corporaciones. El lector debe ser sagaz para no
confundirse y evitar tomar esas recomendaciones y aplicarlas a una empresa
mediana o pequeña porque los resultados serían catastróficos. Dentro del
escrito aparecerá entre paréntesis la expresión “concordancia con Beer” para referirse a los puntos comunes tratados
por el Modelo Cibernético del Dr. Stafford Beer en su libro Diseñando la Libertad (1977) y el de
Alvin Toffler, en orden de comparar sus respectivos enfoques filosóficos y
modelos epistémicos.
1. Estado del Arte
El libro “
El informe de Toffler fue ignorado durante doce años y una vez que la
gigante corporación mundial da inicio a la aplicación de las recomendaciones
indicadas en el mismo, Alvin decide publicar el informe en forma de libro, con el
fin último de facilitar líneas, guías y conocimientos en orden de entender cómo
las empresas deben prepararse para emigrar de un modelo industrial, ya obsoleto
y superado por las nuevas culturas, a otro que él denomina superindustrial. Toffler percibió que había confusión al
interpretar la palabra superindustrialismo,
ya que se entendía como más de lo mismo
en la tradicional sociedad masiva e industrializada en un mundo lleno de
fábricas; y luego optó por una nueva terminología, más apegada a su siguiente
obra
La empresa por sí sola no tiene vida, la parte dinámica es su gente,
empero, para que las empresas oigan el llamado de alerta de Toffler, deben
existir dentro de ella, gerentes con conocimientos y una mentalidad apta para
emprender los cambios drásticos que exige el actual contexto espaciotemporal, es
decir, no pueden seguir aplicando una y otra vez, de forma repetitiva, los
viejos modelos y únicos paradigmas que se sabían los gerentes, convirtiendo al
trabajo en algo rutinario y anacrónico, si se quiere responder eficazmente a
las exigencias del entorno externo. En ese
sentido Alvin Toffler también dedica su obra a los gerentes que estén
dispuestos a introducir los cambios drásticos que necesite la organización, atreviéndose
a replantear sus actuales objetivos y estructuras, de manera que les permita
sobrevivir y perpetuarse en el tiempo.
En conclusión, indica que la nueva organización debe ser
adaptable (flexible) y sus nuevos gerentes, también deben ser adaptables
(flexibles). Toffler, al igual que Stafford Beer, se opone a la burocracia y maneja
un nuevo concepto creado desde su libro El
Shock del Futuro (1970) llamado Ad
hocracia, entenderemos que ese término se refiere al tipo de “gobierno
empresarial” enfocado en resolver lo específico del momento, que debe
adaptarse sin demora a las presiones inmediatas pensando en metas a largo plazo,
con capacidad de concebir nuevas estrategias, productos, procedimientos y programas
aprovechando los recursos tecnológicos, para insertarse en la economía mundial sin
ignorar los factores sociales y ecológicos. Toffler habla del fin de era
industrial y paso a la superindustrialización (era del conocimiento) pero este
cambio, como todos los cambios, pasa por un proceso doloroso de desprenderse de
lo que ya se conoce y domina (zona de comodidad, según lo psicólogos) y
enfrentarse a un porvenir incierto.
El cambio de organización industrial a superindustrial genera
aceleradamente cambios en la forma de vida, cambios sociales, transformación de
la vida familiar, obsolescencia de teorías, conocimientos, estrategias y
paradigmas subvertidos, para estar en la presencia de eslabones perdidos,
saltos y ausencia de punto de referencia que permita evaluar los datos y
resultados que se tengan a la mano. Toffler, al igual de Stafford Beer, está en
contra del organigrama y de la estructura rígida de la organización, porque la
hace no adaptable, no flexible, lo cual es un paradigma mantenido hoy en casi
todas las organizaciones del mundo. Toffler exhorta a las empresas gigantescas
ya consolidada a no convertirse (o dejar de ser) en dinosaurios corporativos (con
un modo de producción en serie) para fraccionarse en varias compañías
operativas agrupadas en una matriz o armazón que se encargue de suministrar lo
que otras no pueden hacer, basado en una intensa investigación y desarrollo. En
ese orden de ideas, parece que las grandes corporaciones ya no son inmunes y
que son muy susceptibles y vulnerables a los cambios, que la mayoría de las
veces son generados por pequeñas empresas que son las que trabajan en
innovaciones, porque la gran empresa siente temor de destruir su propio
producto “estrella”, quedándose en la facilidad de lo tradicional.
Entre los aspectos resaltantes que se pueden indicar del informe de
Toffler para la BS estaba desmembrar el poderoso sistema industrial de American
Telephone and Telegraph Company (AT@T), catalogado como el mayor acontecimiento
corporativo de la historia, descentralizándolo para poder sobrevivir, porque la
empresa se había convertido ingobernable por el ritmo frenético alcanzado por
Alvin Toffler se centraba en planificar la transición de BS (una empresa
industrial) hacia una superindustrial. En sus estudios como consultor, percibió
deficiencias en el servicio de BS, presiones competitivas, disgustos del
consumidor, presión de ecologistas (por la contaminación y el reciclaje de la
basura), resistencia en las comunidades (vandalismo, sabotaje), marea de
problemas, resistencia a la regulación del incremento de la tarifa, gerencia
desdibujada e inconexa, diferencias entre los estilos de pensamiento gerencial:
rectilíneo y estable (cuando debía ser discontinuo
e inestable). Percibía discontinuidad, sistemas anticuados, conmoción en la
sociedad, descontento en la gente, y todos esos problemas eran atribuidos al
Síndrome del Cambio Social que había llegado sin avisar.
Toffler sabía que los problemas venían por los cambios producidos en el
medio ambiente externo y la velocidad de la organización para adaptarse a los mismos
(concordancia con Beer), se necesitaba un nuevo
estilo de corporación desligada del pasado y de sus operaciones más
desarrolladas que le habían brindado exorbitantes beneficios. Había que hacer un cambio radical, una
transformación social y tecnológica, donde la empresa sería un agente del
cambio, que sirva al nuevo tipo de sociedad (concordancia con Beer), que sepa
conjugar tecnología, estilos organizativos, nuevos tipos de relaciones entre
personas y valores, con tarifas con fines sociales, porque de lo contrario la
empresa produciría un cataclismo a la sociedad. Era un tiempo de gerentes, de
innovación del pensamiento, del conocimiento de las fuerzas sociales, y de la
revisión de las sagradas conjeturas gerenciales de la organización.
Al punto trajo a colación las máximas de Theodore Vail (presidente de
AT@T en la primera década del siglo 20) con supuestos sobre el éxito económico
como meta final, y que el mejor modo para estimular a los trabajadores era con
la recompensa económica al mejor estilo tayloriano con “rutinas de trabajo
normalizadas” para una “eficiencia máxima”. Toffler indica que ninguna
organización actual puede operar con las creencias del ayer (concordancia con
Beer) ya que las mismas aplicadas durante mucho tiempo llegan a ser ineficaces
por el nivel de obsolescencia que van adquiriendo. Theodore Vail estandarizó
todo en su empresa, situación que objetó Alvin Toffler,
quien está a favor de la desestandarización; de paso, también Alvin Toffler
debe estar en desacuerdo con las normas internacionales ISO 9001:2000 sobre
Gestión de la Calidad, ya que las mismas exigen como requisito la estandarización
de procedimientos y gestión de procesos, principios de calidad total parecido a
los mecanismos taylorianos de hace casi cien años.
Por los años 50 se atendían los mercados con grandes series de productos
fabricados de manera uniforme y masiva, con monotonía operativa y conformidad
del cliente. Luego, en los años 60 se avizoró el primer intento de diversidad por
las necesidades del consumidor, situación que trajo impactos en la estructura
familiar, estilo de vida, opiniones e indumentaria de los individuos. Las
compañías atendieron la diversidad con sus propios mercados y se habló por
primera vez de segmentación, pero sin percibir los cambios que también se estaban
produciendo en las estructuras sociales, culturales y política. La
segmentación del mercado traía intrínsecamente la segmentación de la sociedad,
pero ¿Qué ocurría dentro de la compañía? ¿Estaba preparándose para también
segmentarse (Unidades Estratégicas de Negocios) y atender mejor cada segmento
de mercado, o dicho más profundo, a cada segmento social? Obviamente no.
Las empresas (repito, entiéndase BELL SYSTEM; la redacción genérica -tipo
teoría- permite que la aplicación de esta memoria sea más extensa y amplia para
el mundo empresarial) inundaban el mercado con penetración horizontal solamente
por instintos, agregando una funcionalidad adicional a lo ya existente.
El llamado de Toffler es a desestandarizar productos y servicios con innovaciones,
variedad y desestandarizar también los procesos de producción con tecnologías (concordancia
con Beer) de manera que pueda ofrecer más opciones al cliente, con una serie de
producción más corta con modelos variados, para pronta respuesta de sus
solicitudes; y no más cantidades de productos de uso general. Esto sugería aplanar
la organización (concordancia con Beer) y disponer de una mayor cantidad de
personas que hacen las cosas cada vez más diferentes, y que al mismo tiempo se disminuya
las decisiones repetitivas en los niveles superiores. Esto significaba un cambio
en el pensamiento gerencial no visto hasta el momento, junto con cambios de
personalidad, habilidades y destrezas de las personas requeridas. El reto debe
ser afrontado por los mismos gerentes, con buena voluntad (concordancia con
Beer) para descartar sus apreciadas, queridas y consentidas conjeturas de la
era industrial, para pasar a un estilo de producción al gusto del cliente, es
decir: “Hecho a la Medida”
Alvin Toffler muestra concordancia con el pensamiento de Beer al
referirse a la descentralización, burocracia e incorporación de la comunidad, para
dar respuesta a una sociedad que coexiste bajo presiones en la educación,
consumismo y medios de comunicación influyendo a favor de la desestandarización.
Por consiguiente, se debe seguir camino hacia la fuente original y preguntarse ¿Por
qué el mercado de consumo y en especial el sistema social se mueven hacia una
mayor variedad? Conviene destacar que la respuesta se encuentra en los avances
de la ciencia y la tecnología que imponen la moda y los cambios en los gustos.
Más aún, el principal desencadenante que esto tiene, es la capacidad del poder
adquisitivo, que permite elevar o disminuir el nivel de calidad de vida como
fuente primaria de desestandarización o segmentación del mercado. Las
necesidades primarias de una población que viva por debajo del nivel de
subsistencia, tendrán soluciones uniformes atendidas con producción en serie,
pero cuando la cuando la gente puede pagar, se diversifica la producción para
ese segmento social y fluyen los productos/servicios “hechos a la medida”. El que tiene más
dinero puede pagar sus necesidades, caprichosas o no, y cubrir plenamente sus gustos
particulares fraccionando el mercado. Así se pueden establecer las características
entre la era industrial y superindustrial:
Industrial: estandarización con producción
masiva (en el pasado garantizaba supervivencia, incluye principios
taylorianos, pero excluye el Modelo Cibernético de Stafford Beer).
Superindustrial: desestandarización con producción
a la medida (en el presente-futuro garantiza supervivencia, incluye el
Modelo Cibernético de Stafford Beer, pero excluye los principios taylorianos).
Ante este nuevo modelo de negocio, la nueva sociedad de consumo repudia
las estructuras convencionales exigiéndoles más información y atención, a través
de los medios de comunicación. La gente ya se cansó del concierto de rutinas,
exige novedades; aquí hay una concordancia con Beer en el malestar social generado
por los cambios y las actitudes de los grandes sistemas corporativos y gobierno,
empecinados en proyectarse hacia metas anacrónicas sin ningún tipo de
innovación; ésta última ha llegado a ser el mayor problema corporativo a
resolver, ya que los gerentes no comprenden la innovación para los sectores que
no han explorados, es decir, nuevas líneas de negocios y nueva segmentación de
mercados de cara al pueblo, haciendo frente a la novedad cultural, con objetivos
dirigidos hacia una sociedad más sana, civilizada y no necesariamente más
rica. En ese sentido, en el momento histórico de la vida cíclica de una empresa,
la investigación y desarrollo cobra importancia por su repercusión en la vida presente
y futura de la compañía, estableciendo una eficaz relación entre innovación-diversificación-estructura
organizativa-sociedad, incluyendo en su misión: la labor comunitaria.
Un nuevo tipo de paradigma gerencial manejará la nueva relación empleado-organización-gerentes-locales
asépticos- nuevos esquemas laborales-nueva combinación de facultades-nueva relaciones
entre empleados, con nuevos atributos sociales, problemas personales, estilos,
actitudes y vocabulario nuevo. Mientras que la empresa también corre con el
costo social de la innovación tecnológica y el mantenimiento de la
rentabilidad, manejando sutilmente las diferencias entre los precios y el salario
para evitar secuelas a la moral del trabajador y los beneficios de la compañía,
para esto, hay que dar formación y desarrollo emergente a su personal.
Ante la incertidumbre planteada por los cambios acelerados en los gustos
y costumbres de los individuos, consecuencia de los avances de la ciencia y
tecnología, el cuadro caótico narrado por la prensa y TV, Alvin Toffler plantea
la revisión de las conjeturas gerenciales en el mundo externo con una mirada hacia la sociedad naciente para
establecer un modelo funcional de sociedad donde confluyan armónicamente la producción,
organización, estructura de la familia, la nación de los estados y los valores.
El problema es, que esa sociedad naciente no está debidamente caracterizada. La
sociedad nueva presenta profundos cambios de personalidad y convivencia donde
las élites influyen sobre las comunicaciones, en relaciones humanas dentro de
la empresa y la organización corporativa en general (concordancia con Beer).
Los Avances tecnológicos para la época (1972) ya influían en una descentralización
política con autonomía de las regiones y una continua e intensa desmasificación
de la producción, consumo, comunicaciones, lazos familiares y otros aspectos de
la vida norteamericana, pero con una creciente asimetría entre las regiones con
heterogeneidad, antes que uniformidad. En ese entonces, se pensó desmembrar
Cada grupo reducido, entiéndase subcultura, tiene sus propios canales de
comunicación por donde fomenta la diversidad social y una mayor individualidad,
por la creciente demanda de servicios más variados en las comunicaciones. Tal
análisis inexorablemente obliga a los gerentes a ineluctablemente reconsiderar sus
conjeturas, es decir, el “juicio que se forma de una cosa o acontecimiento por
las señales e indicios que de él se tienen” (Larousse, 1998) si en verdad
quiere generar una transformación interna basada en desestandarización con mayores
novedades para facilitar la transición con una nueva configuración de la
estructura social.
Al respecto se considera que en el pasado la fábrica establecía un modo
de vivir, servía como modelo para construir otras instituciones (hospitales,
oficinas, entes gubernamentales), análogamente la superindustrialización
establece también una nueva forma de vivir y de trabajar por las telecomunicaciones,
donde no hace falta concentrar grandes cantidades de trabajadores descentralizando
los centros urbanos por la mayor dispersión del trabajo hacia los hogares,
donde los grupos laborales se comunican a través de teleconferencias, correos
electrónicos, Chat. Con este tipo de superindustrialización se desmantelan
vastas industrias en UEN´s altamente especializadas poseedoras de una tecnología
extremadamente progresiva; la fábrica no desaparece pero pierde su anterior
papel central.
La Ad hocracia de la superindustrialización sustituye la burocracia de
la industrialización, la matriz coordinará el trabajo de numerosas unidades
laborales temporales (UEN´s con estructura matricial), éste tipo de “gobierno
empresarial” requerirá de un conjunto de cualidades humanas diferentes a las
actuales, con capacidad de aprender aprisa e inventar soluciones nuevas; no
deberá actuar apegado al reglamento si quiere solventar los problemas, para
esto la misma organización deberá capacitar a su personal para emitir juicios y
tomar decisiones sobre valores complejos antes que cumplir mecanicistamente las
órdenes de arriba. Con la superindustrialización (Sociedad Tecnológica para
Toffler, Era del Conocimiento para otros) también se crea una nueva estructura
familiar con características multiforme que dará paso al nuevo sistema social: EL INDIVIDUALISMO.
La Sociedad Tecnológica influirá en la distribución del poder político
en las naciones poseedoras de la alta tecnología (concordancia con Beer: La Tecnocracia)
que engendra fragmentación en vez de unidad, problemas ecológicos (concordancia
con Beer y paradoja de “avance tecnológico para el progreso”) y su propio
sistema de valores post-económico, pero deben ser tratados con extrema
precaución porque mientras prevalezcan las condiciones de opulencia, el interés
de los individuos y de la sociedad, dejará a un lado los objetivos económicos
empresariales para orientarse hacia fines psicológicos, morales, sociales y
estéticos, haciendo improbable volver al sistema materialista de valores
(concordancia con Beer). Alvin Toffler plantea paradojas entre lo que supo y no
supo Theodore Vail sobre las conjeturas gerenciales, destacando que en estos
tiempos los principios planteados por Vail no responden a la realidad social de
esta espaciotemporalidad, no permitiendo por ende, definir un objetivo claro.
Ante la existencia de conjeturas gerenciales anacrónicas en un medio
ambiente muy diferenciado, se hace más difícil saber en cuál negocio se está.
Peculiar importancia reviste entonces la formulación de una misión coherente, que
vigorice lo que hay qué hacer y qué no hacer; en el pasado se hizo muy bien,
pero ante el superindustrialismo ¿cuáles son esas guías energizantes? Ante la
disyuntiva de determinarlas se debe concebir primero el modelo de sociedad en
que opera el superindustrialismo (la sociedad tecnológica), para luego poder
proponer objetivos adecuados, basados en el nuevo rol social de
Después de determinar el rol
social y los objetivos temporáneos a seguir (Ad hocracia) el modelo de empresa
superindustrial debe revisar su modelo de organización (ya caduco) junto con la
nueva modalidad de pensar de sus ejecutivos y empleados en general. No se debe tratar
a la organización como una unidad aislada sino considerarla con varias Unidades
Estratégicas de Negocios con un modelo de organización adaptable (estructura
matricial) y no depender jamás de las máximas jerarquías (centralización,
burocracia) para evitar la ineficacia (concordancia con Beer: organización
eficiente). Este sistema de organización permite la reorganización continua y
temporánea de sus módulos y proyectos entendiendo que “Un problema único o temporáneo requiere una organización única o
temporánea para resolverlo”, esto
cae en el concepto de la Gerencia de Proyectos según el Project Management Body
of Knowledge (PMBoK, 2000) del Project Management Institute sobre la organización
con estructura matricial, apta para atender emprendimientos temporarios que
entregan un producto o servicio no repetitivo (en concordancia con la
postmodernidad).
Vemos entonces como el sistema Ad hocracia busca cumplir con un fin
temporáneo con mucho empowerment porque la vastedad de datos e información que
se producen al ritmo de una progresión geométrica hacen que ningún gerente pueda
procesar o ganar suficiente experiencia sobre cualquier tipo de problemas, por
tanto, las decisiones para ser efectivas se deben tomar en los niveles
inferiores. Se evidencia aquí lo perjudicial para la sociedad y los mismos
accionistas al intentar mantener compactas sus grandes empresas porque las
decisiones dependerían de las máximas jerarquías trayendo retardos en las respuestas
(concordancia con Beer)
Cuando Alvin Toffler investigó en la BS muchos argüían la vieja frase
enunciada por los ingenieros electrónicos de la IBM “si algo está funcionando no lo toquen”, es decir, “si tenemos el mejor sistema telefónico del
mundo por qué meterse con él”; la respuesta era sencilla: “porque no es suficiente”. BELL SYSTEM
debía ser un generador empresarial productor de beneficios, el centro cerebral que
comande un grupo de empresas con estricta supervisión sobre la calidad técnica,
investigación y desarrollo, mientras transfería a éstas lo rutinario y
repetitivo, es decir, lo operativo. BS debía proveer productos y servicios que
otros no puedan proveer a niveles de costos, calidad e interés social, al mismo
tiempo ocuparse en generar nuevas industrias o compañías con base tecnológica y
conceder propiedad al público con la venta de acciones, tal vez,
preferenciales.
Varias empresas especializadas o Unidades Estratégicas de Negocios pueden
hacer que la corporación sea más adaptable, pero al mismo tiempo la hacen
dependiente de ellas. Para evitar esto se tienen que reforzar la “armazón” que mantiene
unido a los módulos (empresas, UEN´s) en los aspectos de calidad, fuerza
laboral, medio ambiente, regulación, planificación e investigación del
comportamiento, explicamos:
Supervisión de calidad: Garantizar
cumplimiento de las especificaciones evitando desviaciones.
Fuerza laboral: Permitir horario deslizante (el
trabajador puede elegir sus propias horas de trabajo). Motivaciones más
complejas: satisfecho el umbral básico de subsistencia, insistir en la
satisfacción psicológica, crecimiento, alicientes retadores, variedad sensación
de estar haciendo un trabajo provechoso moral y socialmente (Maslow, Alderfer,
Herzbert, McClelland), concebir trabajos a la medida para especificaciones
individuales. Reeducar al trabajador. No dar por supuesta la educación general,
orientarse hacia la comunidad, al trabajo en familia, al valor del tiempo, al significado
de puntualidad y la formación cultural. No pensar que esas funciones educativas
son cubiertas en las escuelas, colegios y universidades o algunas instituciones
de la sociedad, porque los propios colegios y escuelas fueron sorprendidos por
la turbulencia de la revolución superindustrial y sufren trastornos. Tener en
mente que quien debe paliar las deficiencias educativas es la empresa, sin asumir
que el trabajador llega a su empresa ya convertido en un ser social por la
cultura, pues ella misma está fragmentándose en subculturas y hay qué saber en
qué subcultura se ubica cada trabajador según su estilo de vida, valores y
lenguaje. Atender los problemas que tenderán a intensificarse por las
diferencias entre las subculturas (concordancia con Beer: sistema comunidad,
individuo, escuela, empresa, familia, etc.) de lo contrario la empresa será paralizada
por la ausencia de fuerza laboral adecuada. La empresa debe concebir nuevas
herramientas educativas para solucionar sus propios problemas con Investigación
y Desarrollo, uniendo sus fuerzas con el gobierno (concordancia con Beer). Aplicar
en su funcionamiento la modalidad de teleseminarios, videoconferencias, gestión
del conocimiento. Ayudar al empleado a luchar contra su propio stress
(ascensos, traslados, cambios de domicilio, jubilaciones, nacimientos, defunciones,
matrimonios, disolución de la familia, etc.) para que éstas no influyan negativamente
en su rendimiento laboral, y buscar apoyo en la Psicología industrial. Si se
quiere una adecuada provisión de fuerza laboral debe proveer educación
preventiva para compensar los fracasos de las escuelas.
Medio ambiente: La empresa depende del
funcionamiento de una serie de redes de instituciones sociales: policía,
servicios sanitarios, iglesias, centros comunitarios y escuelas. Todos
funcionan mal por la agitación de los cambios de la revolución superindustrial
y la corporación tendrá que asumir algunas funciones, o bien prestarle un apoyo
selectivo para que ellas mismas puedan desempeñar tales funciones (Responsabilidad Social). No se sugiere que
cualquier compañía pueda o deba intentar suplir los servicios del gobierno o
retomar políticas paternalistas del pasado, pero no puede seguir dando un apoyo
sobreentendido o implícito. Proveer guarderías, atender problemas de transporte
y seguridad en los empleados mujeres por la deficiencia de los servicios
públicos. Estudiar la manera de coadyuvar a cubrir esas carencias por medio de
programas compensatorios o patrocinando los de instituciones locales para
mantener un medio ambiente donde puedan funcionar. Vigilar sus propios impactos
ambientales. Tener mayor responsabilidad con su comportamiento. El concepto
actual de buen ciudadano corporativo rebasa los límites del significado
tradicional, pues el gobierno y los ciudadanos ordinarios perciben ahora la naturaleza
sistemática del orden social y el medio ambiente físico. Detectar a tiempo
cómo cambian los criterios de la ciudadanía con sistemas internos que
supervisen su comportamiento respecto a tales criterios, igualmente los
impactos tecnológicos que degraden el ambiente. Cada sociedad determina
mediante sus instituciones económicas y políticas cuáles son las innovaciones
técnicas que se han de implantar, desarrollar y difundir, y cuáles suprimir o
desestimar (concordancia con Beer). Enfrentar el antagonismo público frente a
la ciencia, asociados con el grado de avance alcanzado por la tecnología como
elementos negativos para la sociedad, asumir actitud responsable (concordancia
con Beer). Tener obligación moral con los ciudadanos y obligación económica con
los accionistas (concordancia con Beer: nuevas instituciones). Contrarrestar la
peligrosa noción pública de que la tecnología es maligna y la idea de que todo
avance tecnológico no significa progreso (concordancia con Beer). Desarrollar
tecnología con sentido de responsabilidad. Iniciar este proceso y no esperar
que se lo impongan.
Regulación: Desarrollar estrategias
apegadas a las regulaciones del gobierno, por ejemplo, política nacional y
criterios no económicos, porque tendrán impacto en la operación de la
organización. Manejar la regulación sobre la base de la producción, es decir,
lo que produce en materia de calidad, innovaciones a su gestión administrativa,
reducir gastos. Orientar su misión empresarial acorde con el pensamiento de Gabriel
Hauge (presidente de
Planificación: Ante los declinantes métodos
lineales de planificación, fijar objetivos empresariales a nivel corporativo
con un sistema totalmente integrado en la planificación de los objetivos empresariales
(corporación) alineados con los planes de la nación, mientras que los de sus Unidades
Estratégicas de Negocios alineados con los objetivos locales de la región donde
operan. El modelo de planificación superindustrial debe ser sensitivo a los
asuntos locales y subculturales de la naturaleza no económica para
evitar el ambiente turbulento (en el caso venezolano el ambiente es más
turbulento que complejo). Como factor cardinal está el papel del público (usuarios,
religiosos, étnicos, políticos) para planificar correctamente, dándole derecho
a participar en la fijación de sus objetivos, eso evitaría el vandalismo y el sabotaje
por descontento, resistencia y la desconfianza al momento de aportar datos por
creer que la información que suministra será usada, paradójicamente, contra
ellos mismos. Recoger propuestas de la comunidad y los grupos de consumidores,
según la geografía y las subculturas con mayor énfasis en las variables socioculturales: cambios
políticos, educación, diferencias raciales y religiosas, familia, actitudes en
general. No centrarse tradicionalmente en las variables económicas, evitar las
decisiones por carencia de datos y el uso de modelos inadecuados para
incorporar las variables socioculturales en la gestión de planificación
(concordancia con Beer). La organización armazón puede desempeñar un papel
especial impulsando la inyección de datos y modelos en la gestión de
planificación, proyectando y experimentando diversos sistemas de indicadores que integren variables económicas, sociales y
culturales (concordancia con Beer). Se
debe confiar en datos menos precisos y ser más intuitivos, antes que intentar determinar
un equilibrio entre los datos cuantitativos y cualitativos de la planificación
tradicional.
Investigación del comportamiento: Muchas de
las funciones del armazón no son factibles por una carencia fundamental: todas
dependen de datos, modelos de conducta social y comportamiento que no existen
hoy en nuestra sociedad. Actualmente es insuficiente la capacidad de las
empresas para prever acontecimientos sociales, políticos y económicos. Se deben
inventar sus propias herramientas para adquirir conocimientos sobre el comportamiento
social para poder transformarse a superindustrial. Las empresas necesitarán un
apoyo muy firme en la investigación sociológica y sus averiguaciones. Impartir
“enseñanza cultural” e instruir sobre adaptación a su personal y tal vez llegar
a la comunidad. Todo requiere unos conocimientos psicológicos respecto al
proceso de aprendizaje, que por ahora no están ni mucho menos al alcance de
quienes dirigen a la fuerza laboral de
2. Postura Crítica de
Sobre el término formación y
desarrollo puedo decir que es más adecuado usarlo para las empresas cuyo
producto o servicio dependa en su mayoría de procesos orgánicos y
transorgánicos, donde prevalece el conocimiento, dado que estamos hablando de
superindustrialización o sociedad tecnológica. Como estamos en una época de
quiebre histórico y de revisión de viejas conjeturas, podemos decir que el
término “adiestrar” es usado, por ejemplo, para los perros, los cuales repiten
una actividad o tarea mecanicista que se les enseña.
La empresa adaptable o flexible que esgrime Alvin Toffler se puede
explicar con una metáfora, por ejemplo, al construir un edificio se diseña su
estructura de manera que se mantenga de forma permanente con el transcurrir de los
años; pero una organización no puede diseñarse de esa manera, sino que tiene
que ser como las estructuras de las oficinas actuales que son construidas por
módulos, que se arman y desarman según la necesidad del momento. Esa
adaptabilidad indica que las empresas deben pasar a ser modulares, es decir,
estar formada por varias Unidades Estratégicas de Negocios (UEN), con equipos
de trabajo creados de manera matricial (organización matricial) y
contrataciones temporales de personal según los proyectos que tengan. En este
punto se debe hacer la acotación que las recomendaciones de Toffler fueron para
Por medio de los avances de las TIC´s se ha desestandarizado la demanda
de los clientes ocasionando una rápida conversión de los mercados homogéneos
hacia los heterogéneos, reflexionando ante la nueva realidad de vida que exige
mercados especializados, donde la delicada línea que separa al productor del
consumidor ha empezado a difuminarse al grado de que ambos se confunden y
fusionan en un neologismo llamado “proconsumidor”. En esa desestandarización se
rompe la Cadena de Valor de Porter para pasar a una nueva economía (infonomía)
con óptica neo-shumpeteriana donde la innovación es una condición esencial de
progreso, porque los productos o servicios deben incorporar cada vez más
información del consumidor. (Nota: Infonomía es un término para referirse a
todas las actividades y procesos relacionados con la gestión de la información
en las organizaciones (Gómez Vietes, 2003), así una vez que se consolide la Era
del Conocimiento, los economistas pasarán a llamarse Infonomistas (Alfons
Cornellá))
El nivel de especialización permite que cualquier individuo prepare la
programación de sus propias necesidades, por ejemplo, en Internet los
individuos pueden personalizar sus emisoras de radio, catálogos, libros
preferidos, temas de interés, etc. haciendo que las empresas actúen dentro de
ese nuevo entorno social y dependan de ellos, ya sea por la llamada variedad,
moda, gustos y deseos, pero lo innegable es que son cambios en la sociedad… ¡y
sociedad de consumo! Especial importancia revisten entonces las empresas que
promocionan sus productos o servicios ya que la publicidad debe ser más
efectiva para llegar a los diversos segmentos de mercado, al respecto Philip
Kotler indica que “la publicidad por
medios masivos es menos efectiva”, por consiguiente en Venezuela la
comunicación con los consumidores, o dicho de otra manera, el acceso a la
información del consumidor es muy difícil por el encarecimiento de los medios
de comunicación masiva y la indisponibilidad de TIC´s para los de menos
recursos.
Por ejemplo, inspirado en el vicepresidente de BELL SYSTEM (de ese
entonces) Walter Straley, quien tenía como meta instalar un teléfono en cada
hogar norteamericano, yo me atrevo a proponerle al gobierno venezolano el
objetivo estratégico nacional de: “instalar
una computadora en cada hogar venezolano” por supuesto, con Internet
disponible. A propósito, ya existe un problema social que resolver en Venezuela
parecido al de AT@T: “la sociedad venezolana exige rapidez en el funcionamiento de
Internet, tarifas populares y más servidores para evitar la saturación de los
mismos”.
Actualmente ni las escuelas están dotadas de tan importante instrumento
para poder insertarse en el mundo del conocimiento, menos aún los hogares más
humildes ¿Estarán alienados? … ¿de quién es la culpa?; desde esa perspectiva
cabe destacar que también somos un pueblo sin infocultura que nos autoaisla de
los “malignos avances de la ciencia y tecnología”. Por ejemplo, sería bueno
sacar las estadísticas de cuántos contribuyentes pagaron sus impuestos al
SENIAT por Internet y hacer una inferencia. Nos solicitan el cumplimiento de un
deber por un medio específico, pero… ¿no
se estarán comportando como el gerente que fija los objetivos a sus empleados
sin proveer los recursos y metodología adecuada? (Rogelio Carrillo Penso,
1999).
Como la tendencia es hacia la individualización, con un consumidor con creencias
cada vez más inclinadas hacia opciones diversas, a la “adulteración” de
productos, hacia una intensa diferenciación de individuos que genera
diferenciación de culturas y suprime puntos de contactos con las demás, el
gerente o investigador se encuentra ante un reto bien complejo y difícil de
resolver: “la sociedad combina lo futurista con lo retrospectivo, la
globalización con el desarrollo endógeno” (Francés, 2006) y esto significa
¡contrastes! propio de la perspectiva filosófica postmodernista. Como ejemplos
menores de individualidad, contrastes y exigencias para ser respondido, característico
de una sociedad postmodernistas podemos citar los siguientes:
1.
“…Por cierto, Zavarce y un servidor nacimos un
poco antes de 1.980. Ninguno de los dos somos positivistas y tenemos sendas
posturas epistémicas diametralmente opuestas.... Entre ustedes abundan los positivistas,
pero hay varios en el episteme que le atribuimos a Beer y en otras posturas
similares o diferentes. Este comentario, por supuesto, en mi opinión” (J.Pardo, UNY78, 5/9/06)
2. “…Al
momento deseo presentarles la fundamentación filosófica que acompaña la realización del
trabajo doctoral, es decir
los planos del conocimiento, a saber: lo Teleológico (es la finalidad, lo
que se busca), lo Epistemológico (es el
aporte teórico que sustenta a la tesis doctoral, son las teorías que se
trabajan en función del tema en cuestión), lo Axiológico (es lo ético, lo
estético y los valores que están involucrados en el Trabajo Doctoral) y lo metodológico
(es el diseño de
la investigación tomando en cuenta los paradigmas positivista y
postpositivista)” (L.Dillon, UNY71, 31/5/06)
3. “Sobre
la falta de atención, acabo de leer todos tus mensajes. Todas tus interrogantes
han sido respondidas. Es difícil atender preguntas no formuladas. En este nivel
se espera no dar la misma respuesta dos veces. Redactar respuestas personalizadas
como estas suponen dos horas de trabajo. Esta actividad académica no tiene afán
de lucro (habría
que cobrar una fortuna a cada participante para que lo tuviera),
pero tenemos que dedicar horas similares a otras actividades para adquirir
libros, investigar y dedicar algo de tiempo al ocio reflexivo”. (J.Pardo, UNY78, 1/9/06)
4.
“Las respuestas se remiten en un
máximo de 3 días hábiles. Muchos facilitadores quisiéramos disponer de tiempo
para contestar sus mensajes de inmediato. Es imposible. Contestar mensaje a mensaje
haría una relación
5.
“Te anexo 10 de más de 80.000
sitios Web con información sobre el particular. Hay solicitudes que no dejan de sorprenderme....”
(J.Pardo, UNY78, 31/07/06)
6.
“Espero que mi inquietud no sea considerada
ruido electrónico y así pueda responderme con exactitud esta
pregunta. Hay
respuestas que no dejan de sorprendernos a nosotros los estudiantes
del Doctorado” (R.Camacho, UNY78, 12/08/06)
7.
“Creo ser casi la
única persona (de
8.
“Gracias David, ya somos cuatro
(Loiset, Yraima, tú y yo) quienes sustentamos criterios parecidos. Es posible,
como tú dices, que no tendremos respuestas, ni oportunas ni extemporáneas. Es
decir "lo tomamos o lo dejamos" pero a mi, es difícil que me quiten el derecho a disentir”.
(I.Fernández, UNY78, 27/08/06)
En Venezuela la combinación de lo futurista con lo retrospectivo tiene
elementos que lo evidencian, pero hay que tener cuidado con la globalización y desarrollo
endógeno. Según el Dr. Antonio Francés (2006) “el desarrollo endógeno es un término acuñado por Oswaldo Sunkel (1995)
profesor de la Universidad de Chile que se refiere al desarrollo desde adentro
basado en las necesidades, los recursos y la tecnología nacionales” pero el
mismo autor señala que “sin embargo, la
participación de los productos importados en el consumo ha sido creciente”.
Según este comentario, hay que tener cuidado al momento de desarrollar teoría o
innovación para Venezuela que involucre el término endógeno, porque hasta el
momento no se ha visto desarrollo endógeno sino de palabras, ya que no se han
logrado satisfacer las necesidades de la población, no hay recursos
para iniciativas empresariales a largo plazo que logren llevar a Venezuela a un
desarrollo sustentable en el tiempo, y la tecnología nacional para soportar ese
desarrollo sustentable, todavía no se conoce.
Si la tendencia detectada es hacia la individualización, donde no hay un
patrón determinado de comportamiento sino que depende de los gustos, deseos,
poder de adquisitivo, educación, cultura y formación de cada individuo… ¿cómo
serán las teorías e innovaciones para atender este problema de la postmodernidad?
Con la ayuda de la filosofía tenemos que el término “estructura” es un conjunto ordenado y autónomo de elementos
interdependientes cuyas relaciones están reguladas por leyes (Larousse,
1998).
La individualización no es colectivo, y el colectivo es una condición
indeclinable para poder hablar de sociedad, ya que ésta se integra por grupos
interdependientes cuyos comportamientos lo estudian las Ciencias Sociales ¡Qué
problema tienen enfrente las Ciencias Sociales! El individualismo rompe con el conjunto ordenado porque no toma en
cuenta a los demás ni respeta normas generales o leyes, el individuo se
distingue por sus propias peculiaridades y se privilegia lo personal ante lo
grupal, entonces… ¿Podremos hablar de estructura social?, dejaremos el
“rompecabezas” para los sociólogos, por ahora.
No obstante, podemos manejar cierta información tal como las indican los
doctores Frank Landy y Jeffrey Conte, en su libro Psicología Industrial (2006:77)
“las diferencias entre las personas en
atributos como la inteligencia, la personalidad y el conocimiento son
importantes para entender una amplia variedad de resultados socialmente
importantes (Lubinsky,2000) incluyendo: logros académicos, desarrollo
intelectual, crimen y delincuencia, elección vocacional, ingreso y pobreza,
desempeño ocupacional”.
Adicionalmente a esto, los mismos autores indican que otros
investigadores afirman que existen “diferencias
individuales en las capacidades físicas, la personalidad, los intereses, el
conocimiento y la emoción al examinar el comportamiento de las personas en los
escenarios laborales. Esto es resultado de diversas fuerzas” con la salvedad de que tales atributos varían
con la edad del individuo y que en el caso de los adultos, “los niveles de tales atributos son relativamente estables durante un
período razonable de tiempo (varios años)”. Como podemos ver, existe
literatura científica sobre la perspectiva filosófica postmodernista que
pudiera orientar otras investigaciones.
En otro orden de ideas, cabe destacar que los que están reclamando y
exigiendo con vehemencia en el mundo, son los sectores sociales con menos
ingresos, que lo que quieren es imitar el patrón de vida del sector de
mayor ingreso impulsados por ese deseo de consumismo en que está embriagada la
sociedad y por las privaciones que han sufrido producto de las acentuadas
desigualdades sociales. En el caso venezolano vemos que los sectores sociales
de menos ingreso son una fuente generadora de políticos, que cuando llegan al
poder lo primero que hacen es satisfacer los viejos resentimientos y
privaciones archivados en su mente y corazón, por ejemplo, el que anduvo “a
pie” de barrio en barrio y tuvo carencia de vivienda, por algún motivo, compra un
vehículo rústico 4x4 y una casa en el Country Club. Esta reflexión, (nada
novedosa) pudiera ayudar un poco a los investigadores sociales venezolanos al
momento de producir teoría o innovación dirigida a satisfacer las demandas
sociales, económicas y ambientales al mismo tiempo para el sector de menos
ingreso, porque entonces lo que hay que hacer es gerenciar para los pobres,
innovar para los pobres y conceptualizar teorías sociales para los pobres;
eso es lo que podemos hacer, ya que está lejos de nuestro alcance sacarlos de
la pobreza (eso corresponde al gobierno).
Quiero decir con esto, dar acceso y poner al servicio de los pobres la
ciencia, tecnología, los conocimientos, la información, telecomunicaciones e investigación, ¿recuerdan…”instalar una computadora en cada hogar venezolano”? Pero no todo
puede ser satisfacer el consumismo, es decir, los gustos desmesurados,
caprichosos, desenfrenados, materialistas y vacíos de los individuos. En la Era
del Conocimiento el consumismo es: la Información, pero hay que fortalecer primero
los valores y la educación que están en crisis; ya que con niveles altos de
valores y educación, seguro que la sociedad se transformará del nocivo y
alienante consumismo material, a un consumismo de información Intelectual, Cognoscitiva
o Gnoseológica, reforzada con amplios valores espirituales de la
transmodernidad.
No se puede emitir una teoría o innovación social para el mundo en estos
momentos, personalmente aplicaría una Teoría o Innovación Social Ad hocrática
para ciertos países o grupos de países con cierta semejanza geográfica,
cultural, tecnológica y económica, por ejemplo, en Venezuela es muy evidente
que estamos en la postmodernidad, por tanto, la teoría o innovación iría
dirigida a usar el conocimiento de esa perspectiva filosófica dentro del
entorno venezolano, el cual según Karl (1997) “muestra una situación atípica en el contexto internacional. Mientras
que la mayoría de los países americanos, europeos y asiáticos han experimentado
un crecimiento económico sostenido y una mejora paulatina de las condiciones de
vida de su población, Venezuela se ha estancado y hasta retrocedido económica y
socialmente a partir de la década de los ochenta” (Revista Debates IESA,
volumen XI Nº 1 enero-marzo 2006), por eso la exhortación que hago en esta postura
crítica para gerenciar para los pobres, innovar para los pobres y
conceptualizar teorías sociales para los pobres.
Alvin Toffler escribió su libro en 1985 suponiendo
que en diez años se podrían dar las condiciones adecuadas para que la armazón
de la corporación superindustrial pudiera desplegar eficazmente sus funciones,
es decir, estimó que en 1995 deberían estar lista, y al momento de escribir
esta memoria han transcurrido 21 años y no se
disponen de suficientes datos y modelos para caracterizar la conducta social y
preveer acontecimientos sociales, políticos y económicos, en ese sentido aplica
el pensamiento de Stafford Beer sobre el tiempo necesario para asimilar una
determinada cultura, ya que es una situación que consume bastante tiempo. Muy
importante la reflexión de Toffler sobre que es necesario tener conocimientos
de las fuerzas sociales que influyen en la compañía y una percepción clara de
las diferencias entre industrialización y superindustrialización para poder
realizar exitosamente el cambio en la organización.
En total acuerdo con Toffler al indicar que la empresa depende del
funcionamiento de una serie de redes de instituciones sociales y que todos
funcionan mal por la agitación de los cambios de la revolución superindustrial
y que las empresas tendrán que asumir algunas funciones, o bien prestar apoyo
selectivo a otras instituciones para que ellas mismas puedan desempeñar tales
funciones. Esto es tema de la TD que trata sobre
Las empresas deben poner en sus planificaciones más énfasis en las
variables socioculturales: cambios políticos, educación, diferencias raciales y
religiosas, familia, actitudes en general. No centrarse tradicionalmente en las
variables económicas sino integrar un sistema
de indicadores con variables económicas, sociales y culturales. En este
punto hay coherencia con la TD porque se trata de establecer una metodología
que incluya al Balanced Scorecard basado en el principio de Gabriel Hauge
(presidente de
Hay un pensamiento de Toffler que invita a investigar en las ciencias
sociales al indicar que “el actual nivel
de la investigación sociológica es tal, que hoy resulta posible desarrollar
índices, medidas de ritmo social, mejores estadísticas de movilidad y así
sucesivamente. Aunque al parecer no hay ninguna razón teórica que justifique la
imposibilidad de construir tales medidas, no se de nadie que se haya
comprometido a bosquejarlas” esto en verdad es verdaderamente paradójico y
contradictorio de que en un mundo conmovido por las fuerzas sociales no haya
nadie interesado en buscarle solución (tener en mente que este pensamiento de
Toffler fue publicado en 1985). Hoy ya existen diversos libros, papers y
tratados científicos sobre Psicología Industrial que muestran interesantes
avances sobre el tema de la Individualidad, sus diferencias e impacto en la
productividad empresarial y en la sociedad en general.
Finalmente, debe quedar bien claro para cada gerente lúcido y accionista
de estos tiempos, que ya no es posible tratar los problemas económicos ignorando
el entorno social y cultural, porque es ahí donde reside la raíz de los
problemas. Como conclusión final: para pasar eficazmente de la Era Industrial a
la Superindustrial la organización debe tener capacidad para prever y
contrarrestar los trastornos sociales y culturales, así como los económicos y
tecnológicos. En cuanto al paradigma o modelo epistémico a aplicar para el
desarrollo de la investigación de la tesis doctoral, Alvin Toffler al decir que
es tiempo de revisar las viejas conjeturas (juicio que se forma de una cosa o
acontecimiento por las señales e indicios que de él se tienen) deja bien claro
que está descartando el modelo epistémico Empirismo-Positivismo
(dato, variable, indicadores, índices, inductivo, encuestas, entrevistas) para
abordar la investigación doctoral con un modelo epistémico Sistémico Cibernético (sistemas, deductivo, modelos teóricos)
3. Discusión del Pensamiento del Autor con el
Tema de Tesis Doctoral
El pensamiento del autor está cien por ciento alineado con el tema de
tesis doctoral “
El pensamiento de Toffler exhorta a que en el desarrollo de la TD se
tome apoyo de la investigación sociológica actual, para generar una teoría o
innovación destinada a resolver problemas sociales, con la precaución de que
tales consideraciones no sean mal redactadas o mal delineadas para evitar que
no sean mal entendida por
También se exigirán motivaciones más complejas una vez que se haya
satisfecho el umbral básico de subsistencia, se pasará al nivel de satisfacción
psicológica, crecimiento, alicientes retadores, variedad, y la sensación de
estar haciendo un trabajo moral y socialmente provechoso (Maslow, Alderfer,
Herzbert, McClelland) y reeducar al trabajador orientándolo hacia la comunidad,
el trabajo en familia, el valor del tiempo, el significado de la puntualidad y
la formación cultural. No se debe dar por supuesto que el empleado posea esa
educación general, ya que la empresa es la que debe atender esas necesidades
educativas. Debe también ayudar al empleado a luchar contra su propio stress
(ascensos, traslados, cambios de domicilio, jubilaciones, nacimientos,
defunciones, matrimonios, disolución de la familia, etc.) para que no influya
en su rendimiento laboral y así poder la empresa alcanzar los niveles de
productividad al cual aspira (ya está propuesto en la TD).
Como la TD hace énfasis en los niveles axiológicos, en especial la
coherencia y armonía entre los valores personales y empresariales, se debe
investigar cuáles son los valores socialmente útiles que se deben definir para el
nuevo sistema social, que también hay que definir. Dado que el sistema
posteconómico de valores (epistemología) exigirá nuevas pautas de actuación de
las empresas y del personal que emplean, si prevalece la opulencia, el interés
de los individuos y de la sociedad relegará los objetivos económicos y se
orientará hacia los fines psicológicos y morales, sociales y estéticos, porque
es muy improbable que se vuelvan a aceptar los valores económicos tradicionales.
Así en la transición de empresa industrial a superindustrial, también se cambia
del sistema de valores materialista al sistema de valores posteconómico, propio
de la desestandarización social y del postmodernismo.
Varios de los pensamientos expresados por Toffler están dirigidos para
las personas que piensan investigar en las ciencias sociales, por ejemplo se
debe tener en mente la siguiente reflexión:
“los físicos habituados a la exactitud y
la experimentación, tienen muchas dudas sobre la posibilidad teórica de
realizar evaluaciones de alta precisión, especialmente respecto a la “calidad
de la vida”. Desde luego las ciencias del comportamiento, que deben intervenir
en cualquier procedimiento evaluador, no se aproximarán jamás a la exactitud de
las ciencias físicas”. Esta reflexión no deja lugar a dudas, de que la
teoría o innovación que se producirá en la tesis doctoral propuesta, será una
pequeña aproximación a la esencia real del fenómeno estudiado.
Por último, como la empresa debe ser rentable para poder cumplir con sus
compromisos sociales, se debe desarrollar una teoría que exija que los sistemas
de regulaciones del gobierno establezcan condiciones apropiadas para impulsar
la responsabilidad social, reconociendo la meritoria acción social de la
empresa con incentivos o el reconocimiento de que la inversión social sea
deducible del impuesto sobre la renta.