UNIVERSIDAD YACAMBÚ

VICERRECTORADO DE ESTUDIOS VIRTUALES

DOCTORADO EN GERENCIA

SEMINARIO AVANZADO:

 LA GERENCIA Y LAS ORGANIZACIONES EN VENEZUELA

 

 

MEMORIA 2

 

Análisis del Libro “La Empresa Flexible” (1985)

 

Autor: Alvin Toffler

 

 

Realizado por:

Eulises Moreno (Equipo Nº 1)

Maturín, 08 septiembre 2006

 


“Es más fácil desintegrar un átomo que romper un paradigma”

Albert Einstein

 

Presentación

Entenderemos durante el desarrollo del escrito que nos referimos a la empresa BELL SYSTEM, a menos que se indique lo contrario, es decir, aparecerá escrita la palabra empresa, organización o corporación para indicar que es la BELL SYSTEM. El motivo de hacer esto, es dar al escrito un carácter de generalidad que puede ser interpretado fácilmente por cualquier empresa asumiendo que se refiere a ella misma, de manera que pueda aprovechar esta memoria en su beneficio propio.

Es importante delimitar el alcance del mensaje contenido en este análisis: está dirigido a empresas grandes catalogadas como corporaciones. El lector debe ser sagaz para no confundirse y evitar tomar esas recomendaciones y aplicarlas a una empresa mediana o pequeña porque los resultados serían catastróficos. Dentro del escrito aparecerá entre paréntesis la expresión “concordancia con Beer” para referirse a los puntos comunes tratados por el Modelo Cibernético del Dr. Stafford Beer en su libro Diseñando la Libertad (1977) y el de Alvin Toffler, en orden de comparar sus respectivos enfoques filosóficos y modelos epistémicos.

 

1.   Estado del Arte

El libro “La Empresa Flexible” se centra básicamente en el informe que preparó Alvin Toffler para la gigante corporación BELL SYSTEM (en lo sucesivo BS) en el año 1972, la cual se encontraba en un momento crucial de su existencia por el acérrimo monopolio que mantenía en el área de las telecomunicaciones, lo cual le impedía responder a tiempo a las necesidades de su inmensa cantidad de clientes y la sociedad en general, trayendo como consecuencia la intervención del gobierno norteamericano para solicitar agilizar la prosecución de las soluciones a los problemas presentados. La esencia de los inconvenientes de BS radicó en que ignoró el entorno externo donde se desempeñaba, radicándose allí los problemas que no logró ver en ese momento. Por otra parte, BS operaba en un entorno interno que desconocía la aparición de nuevas variables, culturas y subculturas que indicaban que la misión de la empresa ya no podía enfocarse solamente en los fines económicos, sino que debía derivar hacia lo social y ecológico.

El informe de Toffler fue ignorado durante doce años y una vez que la gigante corporación mundial da inicio a la aplicación de las recomendaciones indicadas en el mismo, Alvin decide publicar el informe en forma de libro, con el fin último de facilitar líneas, guías y conocimientos en orden de entender cómo las empresas deben prepararse para emigrar de un modelo industrial, ya obsoleto y superado por las nuevas culturas, a otro que él denomina superindustrial. Toffler percibió que había confusión al interpretar la palabra superindustrialismo, ya que se entendía como más de lo mismo en la tradicional sociedad masiva e industrializada en un mundo lleno de fábricas; y luego optó por una nueva terminología, más apegada a su siguiente obra La Tercera Ola, basada en tecnología e información. Para facilitar la interpretación del estado del arte, entenderemos al superindustrialismo como la Era del Conocimiento, aunque Alvin Toffler lo definió en el Shock del Futuro (1970) y en este mismo libro, como una Sociedad Tecnológica.

La Empresa Flexible quiere dar un alerta a aquella empresas que se consideran poderosas porque han alcanzado reputación y colosales rentabilidades y dividendos con productos famosos; empresas grandes con miles de  empleados pero que hoy están en peligro de extinguirse como los dinosaurios, debido a que las mismas operan considerando que existe un ambiente lineal, con una profunda “calma” en el entorno donde el cliente sencillamente compra lo que ellos producen en forma masiva y en serie, los productos tal como fueron diseñados desde un principio. No obstante, ahora el ambiente cambió, se tienen clientes mucho más exigentes, con una competencia atroz y el entorno cambiante, inestable, no lineal, discontinuo, turbulento e impredecible, es decir, se acabó la calma, por tanto, sus viejos modelos operativos muy poco podrán ayudarles en estos momentos.

La empresa por sí sola no tiene vida, la parte dinámica es su gente, empero, para que las empresas oigan el llamado de alerta de Toffler, deben existir dentro de ella, gerentes con conocimientos y una mentalidad apta para emprender los cambios drásticos que exige el actual contexto espaciotemporal, es decir, no pueden seguir aplicando una y otra vez, de forma repetitiva, los viejos modelos y únicos paradigmas que se sabían los gerentes, convirtiendo al trabajo en algo rutinario y anacrónico, si se quiere responder eficazmente a las exigencias del entorno externo. En ese sentido Alvin Toffler también dedica su obra a los gerentes que estén dispuestos a introducir los cambios drásticos que necesite la organización, atreviéndose a replantear sus actuales objetivos y estructuras, de manera que les permita sobrevivir y perpetuarse en el tiempo.

En conclusión, indica que la nueva organización debe ser adaptable (flexible) y sus nuevos gerentes, también deben ser adaptables (flexibles). Toffler, al igual que Stafford Beer, se opone a la burocracia y maneja un nuevo concepto creado desde su libro El Shock del Futuro (1970) llamado Ad hocracia, entenderemos que ese término se refiere al tipo de “gobierno empresarial” enfocado en resolver lo específico del momento, que debe adaptarse sin demora a las presiones inmediatas pensando en metas a largo plazo, con capacidad de concebir nuevas estrategias, productos, procedimientos y programas aprovechando los recursos tecnológicos, para insertarse en la economía mundial sin ignorar los factores sociales y ecológicos. Toffler habla del fin de era industrial y paso a la superindustrialización (era del conocimiento) pero este cambio, como todos los cambios, pasa por un proceso doloroso de desprenderse de lo que ya se conoce y domina (zona de comodidad, según lo psicólogos) y enfrentarse a un porvenir incierto.

El cambio de organización industrial a superindustrial genera aceleradamente cambios en la forma de vida, cambios sociales, transformación de la vida familiar, obsolescencia de teorías, conocimientos, estrategias y paradigmas subvertidos, para estar en la presencia de eslabones perdidos, saltos y ausencia de punto de referencia que permita evaluar los datos y resultados que se tengan a la mano. Toffler, al igual de Stafford Beer, está en contra del organigrama y de la estructura rígida de la organización, porque la hace no adaptable, no flexible, lo cual es un paradigma mantenido hoy en casi todas las organizaciones del mundo. Toffler exhorta a las empresas gigantescas ya consolidada a no convertirse (o dejar de ser) en dinosaurios corporativos (con un modo de producción en serie) para fraccionarse en varias compañías operativas agrupadas en una matriz o armazón que se encargue de suministrar lo que otras no pueden hacer, basado en una intensa investigación y desarrollo. En ese orden de ideas, parece que las grandes corporaciones ya no son inmunes y que son muy susceptibles y vulnerables a los cambios, que la mayoría de las veces son generados por pequeñas empresas que son las que trabajan en innovaciones, porque la gran empresa siente temor de destruir su propio producto “estrella”, quedándose en la facilidad de lo tradicional.

Entre los aspectos resaltantes que se pueden indicar del informe de Toffler para la BS estaba desmembrar el poderoso sistema industrial de American Telephone and Telegraph Company (AT@T), catalogado como el mayor acontecimiento corporativo de la historia, descentralizándolo para poder sobrevivir, porque la empresa se había convertido ingobernable por el ritmo frenético alcanzado por la organización. Se sugería analizar relación de BS con el entorno social y político, diversificar las líneas de negocios (producción), revisar las innovaciones, la nueva economía y la nueva sociedad superindustrial  o tecnológica que emergía mientras pasaba la Era Industrial, y proponer nuevos supuestos para fundamentar las estrategias. Se debía renovar su propósito con ayuda de la tecnología, la política gubernamental y el conocimiento de las nuevas actitudes sociales, evitando la actitud vertical de la AT@T. El cambio de misión se basaría en incorporar ahora los factores de costo, calidad e interés social, ayudando a otras empresas (operativas) a crecer, mientras se centraba en suministrar los que otros no podían dar, para poder atender eficazmente las necesidades de la sociedad; y el fin último de BS (de ser un emporio económico) estaba en un proceso de transición para ser un benefactor social, porque las necesidades de comunicación eran reclamadas por cada ciudadano norteamericano. El pensamiento de Toffler tiene concordancia con el de Beer, ya que es un mensaje de cambio: “revisar lo que se tiene y desecharlo” (Pensamiento Gerencial Emergente).

Alvin Toffler se centraba en planificar la transición de BS (una empresa industrial) hacia una superindustrial. En sus estudios como consultor, percibió deficiencias en el servicio de BS, presiones competitivas, disgustos del consumidor, presión de ecologistas (por la contaminación y el reciclaje de la basura), resistencia en las comunidades (vandalismo, sabotaje), marea de problemas, resistencia a la regulación del incremento de la tarifa, gerencia desdibujada e inconexa, diferencias entre los estilos de pensamiento gerencial: rectilíneo y estable (cuando debía ser discontinuo e inestable). Percibía discontinuidad, sistemas anticuados, conmoción en la sociedad, descontento en la gente, y todos esos problemas eran atribuidos al Síndrome del Cambio Social que había llegado sin avisar.

Toffler sabía que los problemas venían por los cambios producidos en el medio ambiente externo y la velocidad de la organización para adaptarse a los mismos (concordancia con Beer), se necesitaba un nuevo estilo de corporación desligada del pasado y de sus operaciones más desarrolladas que le habían brindado exorbitantes beneficios. Había que hacer un cambio radical, una transformación social y tecnológica, donde la empresa sería un agente del cambio, que sirva al nuevo tipo de sociedad (concordancia con Beer), que sepa conjugar tecnología, estilos organizativos, nuevos tipos de relaciones entre personas y valores, con tarifas con fines sociales, porque de lo contrario la empresa produciría un cataclismo a la sociedad. Era un tiempo de gerentes, de innovación del pensamiento, del conocimiento de las fuerzas sociales, y de la revisión de las sagradas conjeturas gerenciales de la organización.

Al punto trajo a colación las máximas de Theodore Vail (presidente de AT@T en la primera década del siglo 20) con supuestos sobre el éxito económico como meta final, y que el mejor modo para estimular a los trabajadores era con la recompensa económica al mejor estilo tayloriano con “rutinas de trabajo normalizadas” para una “eficiencia máxima”. Toffler indica que ninguna organización actual puede operar con las creencias del ayer (concordancia con Beer) ya que las mismas aplicadas durante mucho tiempo llegan a ser ineficaces por el nivel de obsolescencia que van adquiriendo. Theodore Vail estandarizó todo en su empresa, situación que objetó Alvin Toffler, quien está a favor de la desestandarización; de paso, también Alvin Toffler debe estar en desacuerdo con las normas internacionales ISO 9001:2000 sobre Gestión de la Calidad, ya que las mismas exigen como requisito la estandarización de procedimientos y gestión de procesos, principios de calidad total parecido a los mecanismos taylorianos de hace casi cien años.

Por los años 50 se atendían los mercados con grandes series de productos fabricados de manera uniforme y masiva, con monotonía operativa y conformidad del cliente. Luego, en los años 60 se avizoró el primer intento de diversidad por las necesidades del consumidor, situación que trajo impactos en la estructura familiar, estilo de vida, opiniones e indumentaria de los individuos. Las compañías atendieron la diversidad con sus propios mercados y se habló por primera vez de segmentación, pero sin percibir los cambios que también se estaban produciendo en las estructuras sociales, culturales y política. La segmentación del mercado traía intrínsecamente la segmentación de la sociedad, pero ¿Qué ocurría dentro de la compañía? ¿Estaba preparándose para también segmentarse (Unidades Estratégicas de Negocios) y atender mejor cada segmento de mercado, o dicho más profundo, a cada segmento social? Obviamente no. Las empresas (repito, entiéndase BELL SYSTEM; la redacción genérica -tipo teoría- permite que la aplicación de esta memoria sea más extensa y amplia para el mundo empresarial) inundaban el mercado con penetración horizontal solamente por instintos, agregando una funcionalidad adicional a lo ya existente.

El llamado de Toffler es a desestandarizar productos y servicios con innovaciones, variedad y desestandarizar también los procesos de producción con tecnologías (concordancia con Beer) de manera que pueda ofrecer más opciones al cliente, con una serie de producción más corta con modelos variados, para pronta respuesta de sus solicitudes; y no más cantidades de productos de uso general. Esto sugería aplanar la organización (concordancia con Beer) y disponer de una mayor cantidad de personas que hacen las cosas cada vez más diferentes, y que al mismo tiempo se disminuya las decisiones repetitivas en los niveles superiores. Esto significaba un cambio en el pensamiento gerencial no visto hasta el momento, junto con cambios de personalidad, habilidades y destrezas de las personas requeridas. El reto debe ser afrontado por los mismos gerentes, con buena voluntad (concordancia con Beer) para descartar sus apreciadas, queridas y consentidas conjeturas de la era industrial, para pasar a un estilo de producción al gusto del cliente, es decir: “Hecho a la Medida”

La empresa BS empezó a tener contratiempos de origen estructural por la creciente diversificación de sus negocios y de la sociedad. A pesar de las anteriores estructurales decadentes de la sociedad y economía, nadie tenía influencia sobre los cambios sociales e irremediablemente había que elegir entre adaptarse o desaparecer, para ello habría que despejar incógnitas para atribuir responsabilidades y definir una adecuada y novedosa estrategia corporativa (concordancia con Beer). Cuando se enfrenta el fracaso, los ejecutivos siempre culpan a la competencia atroz, a los trabajadores perezosos, a las medidas del gobierno y ocultan ante sí mismo y ante la organización: sus indefectibles e indeclinables conjeturas mezcladas con ausencia de conocimiento gerencial, sociológico, antropología cultural, psicología, estadística, jurisprudencia, e indiferencia o ignorancia de los cambios del medioambiente, el impacto de las tecnologías de la información, y en especial, las comunicaciones (telecomunicaciones).

Alvin Toffler muestra concordancia con el pensamiento de Beer al referirse a la descentralización, burocracia e incorporación de la comunidad, para dar respuesta a una sociedad que coexiste bajo presiones en la educación, consumismo y medios de comunicación influyendo a favor de la desestandarización. Por consiguiente, se debe seguir camino hacia la fuente original y preguntarse ¿Por qué el mercado de consumo y en especial el sistema social se mueven hacia una mayor variedad? Conviene destacar que la respuesta se encuentra en los avances de la ciencia y la tecnología que imponen la moda y los cambios en los gustos. Más aún, el principal desencadenante que esto tiene, es la capacidad del poder adquisitivo, que permite elevar o disminuir el nivel de calidad de vida como fuente primaria de desestandarización o segmentación del mercado. Las necesidades primarias de una población que viva por debajo del nivel de subsistencia, tendrán soluciones uniformes atendidas con producción en serie, pero cuando la cuando la gente puede pagar, se diversifica la producción para ese segmento social y fluyen los productos/servicios “hechos a la medida”. El que tiene más dinero puede pagar sus necesidades, caprichosas o no, y cubrir plenamente sus gustos particulares fraccionando el mercado. Así se pueden establecer las características entre la era industrial y superindustrial:

Industrial: estandarización con producción masiva (en el pasado garantizaba supervivencia, incluye principios taylorianos, pero excluye el Modelo Cibernético de Stafford Beer).

Superindustrial: desestandarización con producción a la medida (en el presente-futuro garantiza supervivencia, incluye el Modelo Cibernético de Stafford Beer, pero excluye los principios taylorianos).

Ante este nuevo modelo de negocio, la nueva sociedad de consumo repudia las estructuras convencionales exigiéndoles más información y atención, a través de los medios de comunicación. La gente ya se cansó del concierto de rutinas, exige novedades; aquí hay una concordancia con Beer en el malestar social generado por los cambios y las actitudes de los grandes sistemas corporativos y gobierno, empecinados en proyectarse hacia metas anacrónicas sin ningún tipo de innovación; ésta última ha llegado a ser el mayor problema corporativo a resolver, ya que los gerentes no comprenden la innovación para los sectores que no han explorados, es decir, nuevas líneas de negocios y nueva segmentación de mercados de cara al pueblo, haciendo frente a la novedad cultural, con objetivos dirigidos hacia una sociedad más sana, civilizada y no necesariamente más rica. En ese sentido, en el momento histórico de la vida cíclica de una empresa, la investigación y desarrollo cobra importancia por su repercusión en la vida presente y futura de la compañía, estableciendo una eficaz relación entre innovación-diversificación-estructura organizativa-sociedad, incluyendo en su misión: la labor comunitaria.

Un nuevo tipo de paradigma gerencial manejará la nueva relación empleado-organización-gerentes-locales asépticos- nuevos esquemas laborales-nueva combinación de facultades-nueva relaciones entre empleados, con nuevos atributos sociales, problemas personales, estilos, actitudes y vocabulario nuevo. Mientras que la empresa también corre con el costo social de la innovación tecnológica y el mantenimiento de la rentabilidad, manejando sutilmente las diferencias entre los precios y el salario para evitar secuelas a la moral del trabajador y los beneficios de la compañía, para esto, hay que dar formación y desarrollo emergente a su personal.

Ante la incertidumbre planteada por los cambios acelerados en los gustos y costumbres de los individuos, consecuencia de los avances de la ciencia y tecnología, el cuadro caótico narrado por la prensa y TV, Alvin Toffler plantea la revisión de las conjeturas gerenciales en el mundo externo con una mirada hacia la sociedad naciente para establecer un modelo funcional de sociedad donde confluyan armónicamente la producción, organización, estructura de la familia, la nación de los estados y los valores. El problema es, que esa sociedad naciente no está debidamente caracterizada. La sociedad nueva presenta profundos cambios de personalidad y convivencia donde las élites influyen sobre las comunicaciones, en relaciones humanas dentro de la empresa y la organización corporativa en general (concordancia con Beer).

Los Avances tecnológicos para la época (1972) ya influían en una descentralización política con autonomía de las regiones y una continua e intensa desmasificación de la producción, consumo, comunicaciones, lazos familiares y otros aspectos de la vida norteamericana, pero con una creciente asimetría entre las regiones con heterogeneidad, antes que uniformidad. En ese entonces, se pensó desmembrar la BELL SYSTEM en siete grandes compañías regionales para poder atender con eficacia la necesidades de los individuos, en virtud de la tecnología disponible y la afluencia de la población hacia las regiones, por la presencia de presiones económicas y de un estridente “antimaterialismo” de una juventud, que hace suponer que los valores del futuro no serán los mismos del pasado, por el acentuado abismo que existe entre las clases sociales, que cada día engendra disentimiento y diversificación de valores.

Cada grupo reducido, entiéndase subcultura, tiene sus propios canales de comunicación por donde fomenta la diversidad social y una mayor individualidad, por la creciente demanda de servicios más variados en las comunicaciones. Tal análisis inexorablemente obliga a los gerentes a ineluctablemente reconsiderar sus conjeturas, es decir, el “juicio que se forma de una cosa o acontecimiento por las señales e indicios que de él se tienen” (Larousse, 1998) si en verdad quiere generar una transformación interna basada en desestandarización con mayores novedades para facilitar la transición con una nueva configuración de la estructura social.

Al respecto se considera que en el pasado la fábrica establecía un modo de vivir, servía como modelo para construir otras instituciones (hospitales, oficinas, entes gubernamentales), análogamente la superindustrialización establece también una nueva forma de vivir y de trabajar por las telecomunicaciones, donde no hace falta concentrar grandes cantidades de trabajadores descentralizando los centros urbanos por la mayor dispersión del trabajo hacia los hogares, donde los grupos laborales se comunican a través de teleconferencias, correos electrónicos, Chat. Con este tipo de superindustrialización se desmantelan vastas industrias en UEN´s altamente especializadas poseedoras de una tecnología extremadamente progresiva; la fábrica no desaparece pero pierde su anterior papel central.

La Ad hocracia de la superindustrialización sustituye la burocracia de la industrialización, la matriz coordinará el trabajo de numerosas unidades laborales temporales (UEN´s con estructura matricial), éste tipo de “gobierno empresarial” requerirá de un conjunto de cualidades humanas diferentes a las actuales, con capacidad de aprender aprisa e inventar soluciones nuevas; no deberá actuar apegado al reglamento si quiere solventar los problemas, para esto la misma organización deberá capacitar a su personal para emitir juicios y tomar decisiones sobre valores complejos antes que cumplir mecanicistamente las órdenes de arriba. Con la superindustrialización (Sociedad Tecnológica para Toffler, Era del Conocimiento para otros) también se crea una nueva estructura familiar con características multiforme que dará paso al nuevo sistema social: EL INDIVIDUALISMO.

La Sociedad Tecnológica influirá en la distribución del poder político en las naciones poseedoras de la alta tecnología (concordancia con Beer: La Tecnocracia) que engendra fragmentación en vez de unidad, problemas ecológicos (concordancia con Beer y paradoja de “avance tecnológico para el progreso”) y su propio sistema de valores post-económico, pero deben ser tratados con extrema precaución porque mientras prevalezcan las condiciones de opulencia, el interés de los individuos y de la sociedad, dejará a un lado los objetivos económicos empresariales para orientarse hacia fines psicológicos, morales, sociales y estéticos, haciendo improbable volver al sistema materialista de valores (concordancia con Beer). Alvin Toffler plantea paradojas entre lo que supo y no supo Theodore Vail sobre las conjeturas gerenciales, destacando que en estos tiempos los principios planteados por Vail no responden a la realidad social de esta espaciotemporalidad, no permitiendo por ende, definir un objetivo claro.

Ante la existencia de conjeturas gerenciales anacrónicas en un medio ambiente muy diferenciado, se hace más difícil saber en cuál negocio se está. Peculiar importancia reviste entonces la formulación de una misión coherente, que vigorice lo que hay qué hacer y qué no hacer; en el pasado se hizo muy bien, pero ante el superindustrialismo ¿cuáles son esas guías energizantes? Ante la disyuntiva de determinarlas se debe concebir primero el modelo de sociedad en que opera el superindustrialismo (la sociedad tecnológica), para luego poder proponer objetivos adecuados, basados en el nuevo rol social de la empresa. Esto permitirá concebir objetivos estimulantes con interés en cuestiones sociales, ecológicas y no puramente en factores económicos.

Después de  determinar el rol social y los objetivos temporáneos a seguir (Ad hocracia) el modelo de empresa superindustrial debe revisar su modelo de organización (ya caduco) junto con la nueva modalidad de pensar de sus ejecutivos y empleados en general. No se debe tratar a la organización como una unidad aislada sino considerarla con varias Unidades Estratégicas de Negocios con un modelo de organización adaptable (estructura matricial) y no depender jamás de las máximas jerarquías (centralización, burocracia) para evitar la ineficacia (concordancia con Beer: organización eficiente). Este sistema de organización permite la reorganización continua y temporánea de sus módulos y proyectos entendiendo que “Un problema único o temporáneo requiere una organización única o temporánea para resolverlo”,  esto cae en el concepto de la Gerencia de Proyectos según el Project Management Body of Knowledge (PMBoK, 2000) del Project Management Institute sobre la organización con estructura matricial, apta para atender emprendimientos temporarios que entregan un producto o servicio no repetitivo (en concordancia con la postmodernidad).

Vemos entonces como el sistema Ad hocracia busca cumplir con un fin temporáneo con mucho empowerment porque la vastedad de datos e información que se producen al ritmo de una progresión geométrica hacen que ningún gerente pueda procesar o ganar suficiente experiencia sobre cualquier tipo de problemas, por tanto, las decisiones para ser efectivas se deben tomar en los niveles inferiores. Se evidencia aquí lo perjudicial para la sociedad y los mismos accionistas al intentar mantener compactas sus grandes empresas porque las decisiones dependerían de las máximas jerarquías trayendo retardos en las respuestas (concordancia con Beer)

Cuando Alvin Toffler investigó en la BS muchos argüían la vieja frase enunciada por los ingenieros electrónicos de la IBM “si algo está funcionando no lo toquen”, es decir, “si tenemos el mejor sistema telefónico del mundo por qué meterse con él”; la respuesta era sencilla: “porque no es suficiente”. BELL SYSTEM debía ser un generador empresarial productor de beneficios, el centro cerebral que comande un grupo de empresas con estricta supervisión sobre la calidad técnica, investigación y desarrollo, mientras transfería a éstas lo rutinario y repetitivo, es decir, lo operativo. BS debía proveer productos y servicios que otros no puedan proveer a niveles de costos, calidad e interés social, al mismo tiempo ocuparse en generar nuevas industrias o compañías con base tecnológica y conceder propiedad al público con la venta de acciones, tal vez, preferenciales. 

Varias empresas especializadas o Unidades Estratégicas de Negocios pueden hacer que la corporación sea más adaptable, pero al mismo tiempo la hacen dependiente de ellas. Para evitar esto se tienen que reforzar la “armazón” que mantiene unido a los módulos (empresas, UEN´s) en los aspectos de calidad, fuerza laboral, medio ambiente, regulación, planificación e investigación del comportamiento, explicamos:

Supervisión de calidad: Garantizar cumplimiento de las especificaciones evitando desviaciones.

Fuerza laboral: Permitir horario deslizante (el trabajador puede elegir sus propias horas de trabajo). Motivaciones más complejas: satisfecho el umbral básico de subsistencia, insistir en la satisfacción psicológica, crecimiento, alicientes retadores, variedad sensación de estar haciendo un trabajo provechoso moral y socialmente (Maslow, Alderfer, Herzbert, McClelland), concebir trabajos a la medida para especificaciones individuales. Reeducar al trabajador. No dar por supuesta la educación general, orientarse hacia la comunidad, al trabajo en familia, al valor del tiempo, al significado de puntualidad y la formación cultural. No pensar que esas funciones educativas son cubiertas en las escuelas, colegios y universidades o algunas instituciones de la sociedad, porque los propios colegios y escuelas fueron sorprendidos por la turbulencia de la revolución superindustrial y sufren trastornos. Tener en mente que quien debe paliar las deficiencias educativas es la empresa, sin asumir que el trabajador llega a su empresa ya convertido en un ser social por la cultura, pues ella misma está fragmentándose en subculturas y hay qué saber en qué subcultura se ubica cada trabajador según su estilo de vida, valores y lenguaje. Atender los problemas que tenderán a intensificarse por las diferencias entre las subculturas (concordancia con Beer: sistema comunidad, individuo, escuela, empresa, familia, etc.) de lo contrario la empresa será paralizada por la ausencia de fuerza laboral adecuada. La empresa debe concebir nuevas herramientas educativas para solucionar sus propios problemas con Investigación y Desarrollo, uniendo sus fuerzas con el gobierno (concordancia con Beer). Aplicar en su funcionamiento la modalidad de teleseminarios, videoconferencias, gestión del conocimiento. Ayudar al empleado a luchar contra su propio stress (ascensos, traslados, cambios de domicilio, jubilaciones, nacimientos, defunciones, matrimonios, disolución de la familia, etc.) para que éstas no influyan negativamente en su rendimiento laboral, y buscar apoyo en la Psicología industrial. Si se quiere una adecuada provisión de fuerza laboral debe proveer educación preventiva para compensar los fracasos de las escuelas.

Medio ambiente: La empresa depende del funcionamiento de una serie de redes de instituciones sociales: policía, servicios sanitarios, iglesias, centros comunitarios y escuelas. Todos funcionan mal por la agitación de los cambios de la revolución superindustrial y la corporación tendrá que asumir algunas funciones, o bien prestarle un apoyo selectivo para que ellas mismas puedan desempeñar tales funciones (Responsabilidad Social). No se sugiere que cualquier compañía pueda o deba intentar suplir los servicios del gobierno o retomar políticas paternalistas del pasado, pero no puede seguir dando un apoyo sobreentendido o implícito. Proveer guarderías, atender problemas de transporte y seguridad en los empleados mujeres por la deficiencia de los servicios públicos. Estudiar la manera de coadyuvar a cubrir esas carencias por medio de programas compensatorios o patrocinando los de instituciones locales para mantener un medio ambiente donde puedan funcionar. Vigilar sus propios impactos ambientales. Tener mayor responsabilidad con su comportamiento. El concepto actual de buen ciudadano corporativo rebasa los límites del significado tradicional, pues el gobierno y los ciudadanos ordinarios perciben ahora la naturaleza sistemática del orden social y el medio ambiente físico. Detectar a tiempo cómo cambian los criterios de la ciudadanía con sistemas internos que supervisen su comportamiento respecto a tales criterios, igualmente los impactos tecnológicos que degraden el ambiente. Cada sociedad determina mediante sus instituciones económicas y políticas cuáles son las innovaciones técnicas que se han de implantar, desarrollar y difundir, y cuáles suprimir o desestimar (concordancia con Beer). Enfrentar el antagonismo público frente a la ciencia, asociados con el grado de avance alcanzado por la tecnología como elementos negativos para la sociedad, asumir actitud responsable (concordancia con Beer). Tener obligación moral con los ciudadanos y obligación económica con los accionistas (concordancia con Beer: nuevas instituciones). Contrarrestar la peligrosa noción pública de que la tecnología es maligna y la idea de que todo avance tecnológico no significa progreso (concordancia con Beer). Desarrollar tecnología con sentido de responsabilidad. Iniciar este proceso y no esperar que se lo impongan.

Regulación: Desarrollar estrategias apegadas a las regulaciones del gobierno, por ejemplo, política nacional y criterios no económicos, porque tendrán impacto en la operación de la organización. Manejar la regulación sobre la base de la producción, es decir, lo que produce en materia de calidad, innovaciones a su gestión administrativa, reducir gastos. Orientar su misión empresarial acorde con el pensamiento de Gabriel Hauge (presidente de la Manufacturers Hanover Trust): “el negocio debe ampliar su sistema de contabilidad para incluir todos los costos sociales y económicos de la producción y el crecimiento”. Innovar gestiones prácticas para concebir nuevos “índices” de la Responsabilidad Social Corporativa que incluyan los factores sociales y ecológicos que ya están entrando en las regulaciones. Es posible que se dieran circunstancias para compensar su meritoria “acción social”. Apoyar a la minoría empresarial y una flexible política de empleo.

Planificación: Ante los declinantes métodos lineales de planificación, fijar objetivos empresariales a nivel corporativo con un sistema totalmente integrado en la planificación de los objetivos empresariales (corporación) alineados con los planes de la nación, mientras que los de sus Unidades Estratégicas de Negocios alineados con los objetivos locales de la región donde operan. El modelo de planificación superindustrial debe ser sensitivo a los asuntos locales y subculturales de la naturaleza no económica para evitar el ambiente turbulento (en el caso venezolano el ambiente es más turbulento que complejo). Como factor cardinal está el papel del público (usuarios, religiosos, étnicos, políticos) para planificar correctamente, dándole derecho a participar en la fijación de sus objetivos, eso evitaría el vandalismo y el sabotaje por descontento, resistencia y la desconfianza al momento de aportar datos por creer que la información que suministra será usada, paradójicamente, contra ellos mismos. Recoger propuestas de la comunidad y los grupos de consumidores, según la geografía y las subculturas con mayor énfasis en las variables socioculturales: cambios políticos, educación, diferencias raciales y religiosas, familia, actitudes en general. No centrarse tradicionalmente en las variables económicas, evitar las decisiones por carencia de datos y el uso de modelos inadecuados para incorporar las variables socioculturales en la gestión de planificación (concordancia con Beer). La organización armazón puede desempeñar un papel especial impulsando la inyección de datos y modelos en la gestión de planificación, proyectando y experimentando diversos sistemas de indicadores que integren variables económicas, sociales y culturales (concordancia con Beer). Se debe confiar en datos menos precisos y ser más intuitivos, antes que intentar determinar un equilibrio entre los datos cuantitativos y cualitativos de la planificación tradicional.

Investigación del comportamiento: Muchas de las funciones del armazón no son factibles por una carencia fundamental: todas dependen de datos, modelos de conducta social y comportamiento que no existen hoy en nuestra sociedad. Actualmente es insuficiente la capacidad de las empresas para prever acontecimientos sociales, políticos y económicos. Se deben inventar sus propias herramientas para adquirir conocimientos sobre el comportamiento social para poder transformarse a superindustrial. Las empresas necesitarán un apoyo muy firme en la investigación sociológica y sus averiguaciones. Impartir “enseñanza cultural” e instruir sobre adaptación a su personal y tal vez llegar a la comunidad. Todo requiere unos conocimientos psicológicos respecto al proceso de aprendizaje, que por ahora no están ni mucho menos al alcance de quienes dirigen a la fuerza laboral de la empresa. Observar las tendencias sociales para predecir las crisis y crear modelos sociales y políticos que ayudarían a pronosticar las variaciones en criterios regulativos y estructuras de organismos. Formar un equipo de investigadores en sociología, economía, psicología, antropología y teoría de las comunicaciones. Debe quedar claro que ya no es posible tratar los problemas económicos en un vacío social y cultural. La organización armazón debe proveer asistencia técnica a las UEN´s que formen parte de la corporación ayudando en los seis puntos anteriores y adicionalmente con ayuda financiera temporal.

2.   Postura Crítica de Eulises Moreno

Sobre el término formación y desarrollo puedo decir que es más adecuado usarlo para las empresas cuyo producto o servicio dependa en su mayoría de procesos orgánicos y transorgánicos, donde prevalece el conocimiento, dado que estamos hablando de superindustrialización o sociedad tecnológica. Como estamos en una época de quiebre histórico y de revisión de viejas conjeturas, podemos decir que el término “adiestrar” es usado, por ejemplo, para los perros, los cuales repiten una actividad o tarea mecanicista que se les enseña.

La empresa adaptable o flexible que esgrime Alvin Toffler se puede explicar con una metáfora, por ejemplo, al construir un edificio se diseña su estructura de manera que se mantenga de forma permanente con el transcurrir de los años; pero una organización no puede diseñarse de esa manera, sino que tiene que ser como las estructuras de las oficinas actuales que son construidas por módulos, que se arman y desarman según la necesidad del momento. Esa adaptabilidad indica que las empresas deben pasar a ser modulares, es decir, estar formada por varias Unidades Estratégicas de Negocios (UEN), con equipos de trabajo creados de manera matricial (organización matricial) y contrataciones temporales de personal según los proyectos que tengan. En este punto se debe hacer la acotación que las recomendaciones de Toffler fueron para la empresa BELL SYSTEM, es decir, un monstruo de corporación mundial, y no todas las empresas pueden pasar fácilmente a la modalidad de UEN.

Por medio de los avances de las TIC´s se ha desestandarizado la demanda de los clientes ocasionando una rápida conversión de los mercados homogéneos hacia los heterogéneos, reflexionando ante la nueva realidad de vida que exige mercados especializados, donde la delicada línea que separa al productor del consumidor ha empezado a difuminarse al grado de que ambos se confunden y fusionan en un neologismo llamado “proconsumidor”. En esa desestandarización se rompe la Cadena de Valor de Porter para pasar a una nueva economía (infonomía) con óptica neo-shumpeteriana donde la innovación es una condición esencial de progreso, porque los productos o servicios deben incorporar cada vez más información del consumidor. (Nota: Infonomía es un término para referirse a todas las actividades y procesos relacionados con la gestión de la información en las organizaciones (Gómez Vietes, 2003), así una vez que se consolide la Era del Conocimiento, los economistas pasarán a llamarse Infonomistas (Alfons Cornellá))

El nivel de especialización permite que cualquier individuo prepare la programación de sus propias necesidades, por ejemplo, en Internet los individuos pueden personalizar sus emisoras de radio, catálogos, libros preferidos, temas de interés, etc. haciendo que las empresas actúen dentro de ese nuevo entorno social y dependan de ellos, ya sea por la llamada variedad, moda, gustos y deseos, pero lo innegable es que son cambios en la sociedad… ¡y sociedad de consumo! Especial importancia revisten entonces las empresas que promocionan sus productos o servicios ya que la publicidad debe ser más efectiva para llegar a los diversos segmentos de mercado, al respecto Philip Kotler indica que “la publicidad por medios masivos es menos efectiva”, por consiguiente en Venezuela la comunicación con los consumidores, o dicho de otra manera, el acceso a la información del consumidor es muy difícil por el encarecimiento de los medios de comunicación masiva y la indisponibilidad de TIC´s para los de menos recursos.

Por ejemplo, inspirado en el vicepresidente de BELL SYSTEM (de ese entonces) Walter Straley, quien tenía como meta instalar un teléfono en cada hogar norteamericano, yo me atrevo a proponerle al gobierno venezolano el objetivo estratégico nacional de: “instalar una computadora en cada hogar venezolano” por supuesto, con Internet disponible. A propósito, ya existe un problema social que resolver en Venezuela parecido al de AT@T: “la sociedad venezolana exige rapidez en el funcionamiento de Internet, tarifas populares y más servidores para evitar la saturación de los mismos.

Actualmente ni las escuelas están dotadas de tan importante instrumento para poder insertarse en el mundo del conocimiento, menos aún los hogares más humildes ¿Estarán alienados? … ¿de quién es la culpa?; desde esa perspectiva cabe destacar que también somos un pueblo sin infocultura que nos autoaisla de los “malignos avances de la ciencia y tecnología”. Por ejemplo, sería bueno sacar las estadísticas de cuántos contribuyentes pagaron sus impuestos al SENIAT por Internet y hacer una inferencia. Nos solicitan el cumplimiento de un deber por un medio específico, pero… ¿no se estarán comportando como el gerente que fija los objetivos a sus empleados sin proveer los recursos y metodología adecuada? (Rogelio Carrillo Penso, 1999).

Como la tendencia es hacia la individualización, con un consumidor con creencias cada vez más inclinadas hacia opciones diversas, a la “adulteración” de productos, hacia una intensa diferenciación de individuos que genera diferenciación de culturas y suprime puntos de contactos con las demás, el gerente o investigador se encuentra ante un reto bien complejo y difícil de resolver: “la sociedad combina lo futurista con lo retrospectivo, la globalización con el desarrollo endógeno” (Francés, 2006) y esto significa ¡contrastes! propio de la perspectiva filosófica postmodernista. Como ejemplos menores de individualidad, contrastes y exigencias para ser respondido, característico de una sociedad postmodernistas podemos citar los siguientes:

1.    “…Por cierto, Zavarce y un servidor nacimos un poco antes de 1.980. Ninguno de los dos somos positivistas y tenemos sendas posturas epistémicas diametralmente opuestas.... Entre ustedes abundan los positivistas, pero hay varios en el episteme que le atribuimos a Beer y en otras posturas similares o diferentes. Este comentario, por supuesto, en mi opinión” (J.Pardo, UNY78, 5/9/06)

 

2.    “…Al momento deseo presentarles la fundamentación filosófica que acompaña la realización del trabajo doctoral,  es decir los planos del conocimiento, a saber: lo Teleológico (es la finalidad, lo que  se busca), lo Epistemológico (es el aporte teórico que sustenta a la tesis doctoral, son las teorías que se trabajan en función del tema en cuestión), lo Axiológico (es lo ético, lo estético y los valores que están involucrados en el Trabajo Doctoral) y lo metodológico (es el diseño de la investigación tomando en cuenta los paradigmas positivista y postpositivista)” (L.Dillon, UNY71, 31/5/06)

 

3.    “Sobre la falta de atención, acabo de leer todos tus mensajes. Todas tus interrogantes han sido respondidas. Es difícil atender preguntas no formuladas. En este nivel se espera no dar la misma respuesta dos veces. Redactar respuestas personalizadas como estas suponen dos horas de trabajo. Esta actividad académica no tiene afán de lucro (habría que cobrar una fortuna a cada participante para que lo tuviera), pero tenemos que dedicar horas similares a otras actividades para adquirir libros, investigar y dedicar algo de tiempo al ocio reflexivo”. (J.Pardo, UNY78, 1/9/06)

 

4.    “Las respuestas se remiten en un máximo de 3 días hábiles. Muchos facilitadores quisiéramos disponer de tiempo para contestar sus mensajes de inmediato. Es imposible. Contestar mensaje a mensaje haría una relación 1 a 15, con evidente dificultad para los facilitadores. En mi caso las respuestas, en general, serán colectivas.” (J.Pardo, UNY78, 19/07/06).

 

5.    “Te anexo 10 de más de 80.000 sitios Web con información sobre el particular. Hay solicitudes que no dejan de sorprenderme....” (J.Pardo, UNY78, 31/07/06)

 

6.    Espero que mi inquietud no sea considerada ruido electrónico y así pueda responderme con exactitud esta pregunta. Hay respuestas que no dejan de sorprendernos a nosotros los estudiantes del Doctorado” (R.Camacho, UNY78, 12/08/06)

 

7.    Creo ser casi la única persona (de la sección A) que se atrevió a determinar el enfoque epistémico de la obra "Diseñando la libertad", de manera explícita y sin rodeos”. (I.Fernández, UNY78, 1/9/06)

 

8.    Gracias David, ya somos cuatro (Loiset, Yraima, tú y yo) quienes sustentamos criterios parecidos. Es posible, como tú dices, que no tendremos respuestas, ni oportunas ni extemporáneas. Es decir "lo tomamos o lo dejamos" pero a mi, es difícil que me quiten el derecho a disentir”. (I.Fernández, UNY78, 27/08/06)

En Venezuela la combinación de lo futurista con lo retrospectivo tiene elementos que lo evidencian, pero hay que tener cuidado con la globalización y desarrollo endógeno. Según el Dr. Antonio Francés (2006) “el desarrollo endógeno es un término acuñado por Oswaldo Sunkel (1995) profesor de la Universidad de Chile que se refiere al desarrollo desde adentro basado en las necesidades, los recursos y la tecnología nacionales” pero el mismo autor señala que “sin embargo, la participación de los productos importados en el consumo ha sido creciente”. Según este comentario, hay que tener cuidado al momento de desarrollar teoría o innovación para Venezuela que involucre el término endógeno, porque hasta el momento no se ha visto desarrollo endógeno sino de palabras, ya que no se han logrado satisfacer las necesidades de la población, no hay recursos para iniciativas empresariales a largo plazo que logren llevar a Venezuela a un desarrollo sustentable en el tiempo, y la tecnología nacional para soportar ese desarrollo sustentable, todavía no se conoce.

Si la tendencia detectada es hacia la individualización, donde no hay un patrón determinado de comportamiento sino que depende de los gustos, deseos, poder de adquisitivo, educación, cultura y formación de cada individuo… ¿cómo serán las teorías e innovaciones para atender este problema de la postmodernidad? Con la ayuda de la filosofía tenemos que el término “estructura” es un conjunto ordenado y autónomo de elementos interdependientes cuyas relaciones están reguladas por leyes (Larousse, 1998).

La individualización no es colectivo, y el colectivo es una condición indeclinable para poder hablar de sociedad, ya que ésta se integra por grupos interdependientes cuyos comportamientos lo estudian las Ciencias Sociales ¡Qué problema tienen enfrente las Ciencias Sociales! El individualismo rompe con el conjunto ordenado porque no toma en cuenta a los demás ni respeta normas generales o leyes, el individuo se distingue por sus propias peculiaridades y se privilegia lo personal ante lo grupal, entonces… ¿Podremos hablar de estructura social?, dejaremos el “rompecabezas” para los sociólogos, por ahora.

No obstante, podemos manejar cierta información tal como las indican los doctores Frank Landy y Jeffrey Conte, en su libro Psicología Industrial (2006:77) “las diferencias entre las personas en atributos como la inteligencia, la personalidad y el conocimiento son importantes para entender una amplia variedad de resultados socialmente importantes (Lubinsky,2000) incluyendo: logros académicos, desarrollo intelectual, crimen y delincuencia, elección vocacional, ingreso y pobreza, desempeño ocupacional”.

Adicionalmente a esto, los mismos autores indican que otros investigadores afirman que existen “diferencias individuales en las capacidades físicas, la personalidad, los intereses, el conocimiento y la emoción al examinar el comportamiento de las personas en los escenarios laborales. Esto es resultado de diversas fuerzas”  con la salvedad de que tales atributos varían con la edad del individuo y que en el caso de los adultos, “los niveles de tales atributos son relativamente estables durante un período razonable de tiempo (varios años)”. Como podemos ver, existe literatura científica sobre la perspectiva filosófica postmodernista que pudiera orientar otras investigaciones.

En otro orden de ideas, cabe destacar que los que están reclamando y exigiendo con vehemencia en el mundo, son los sectores sociales con menos ingresos, que lo que quieren es imitar el patrón de vida del sector de mayor ingreso impulsados por ese deseo de consumismo en que está embriagada la sociedad y por las privaciones que han sufrido producto de las acentuadas desigualdades sociales. En el caso venezolano vemos que los sectores sociales de menos ingreso son una fuente generadora de políticos, que cuando llegan al poder lo primero que hacen es satisfacer los viejos resentimientos y privaciones archivados en su mente y corazón, por ejemplo, el que anduvo “a pie” de barrio en barrio y tuvo carencia de vivienda, por algún motivo, compra un vehículo rústico 4x4 y una casa en el Country Club. Esta reflexión, (nada novedosa) pudiera ayudar un poco a los investigadores sociales venezolanos al momento de producir teoría o innovación dirigida a satisfacer las demandas sociales, económicas y ambientales al mismo tiempo para el sector de menos ingreso, porque entonces lo que hay que hacer es gerenciar para los pobres, innovar para los pobres y conceptualizar teorías sociales para los pobres; eso es lo que podemos hacer, ya que está lejos de nuestro alcance sacarlos de la pobreza (eso corresponde al gobierno).

Quiero decir con esto, dar acceso y poner al servicio de los pobres la ciencia, tecnología, los conocimientos, la información, telecomunicaciones e investigación, ¿recuerdan…”instalar una computadora en cada hogar venezolano”? Pero no todo puede ser satisfacer el consumismo, es decir, los gustos desmesurados, caprichosos, desenfrenados, materialistas y vacíos de los individuos. En la Era del Conocimiento el consumismo es: la Información, pero hay que fortalecer primero los valores y la educación que están en crisis; ya que con niveles altos de valores y educación, seguro que la sociedad se transformará del nocivo y alienante consumismo material, a un consumismo de información Intelectual, Cognoscitiva o Gnoseológica, reforzada con amplios valores espirituales de la transmodernidad.

No se puede emitir una teoría o innovación social para el mundo en estos momentos, personalmente aplicaría una Teoría o Innovación Social Ad hocrática para ciertos países o grupos de países con cierta semejanza geográfica, cultural, tecnológica y económica, por ejemplo, en Venezuela es muy evidente que estamos en la postmodernidad, por tanto, la teoría o innovación iría dirigida a usar el conocimiento de esa perspectiva filosófica dentro del entorno venezolano, el cual según Karl (1997) “muestra una situación atípica en el contexto internacional. Mientras que la mayoría de los países americanos, europeos y asiáticos han experimentado un crecimiento económico sostenido y una mejora paulatina de las condiciones de vida de su población, Venezuela se ha estancado y hasta retrocedido económica y socialmente a partir de la década de los ochenta” (Revista Debates IESA, volumen XI Nº 1 enero-marzo 2006), por eso la exhortación que hago en esta postura crítica para gerenciar para los pobres, innovar para los pobres y conceptualizar teorías sociales para los pobres.

Alvin Toffler escribió su libro en 1985 suponiendo que en diez años se podrían dar las condiciones adecuadas para que la armazón de la corporación superindustrial pudiera desplegar eficazmente sus funciones, es decir, estimó que en 1995 deberían estar lista, y al momento de escribir esta memoria han transcurrido 21 años y no se disponen de suficientes datos y modelos para caracterizar la conducta social y preveer acontecimientos sociales, políticos y económicos, en ese sentido aplica el pensamiento de Stafford Beer sobre el tiempo necesario para asimilar una determinada cultura, ya que es una situación que consume bastante tiempo. Muy importante la reflexión de Toffler sobre que es necesario tener conocimientos de las fuerzas sociales que influyen en la compañía y una percepción clara de las diferencias entre industrialización y superindustrialización para poder realizar exitosamente el cambio en la organización.

En total acuerdo con Toffler al indicar que la empresa depende del funcionamiento de una serie de redes de instituciones sociales y que todos funcionan mal por la agitación de los cambios de la revolución superindustrial y que las empresas tendrán que asumir algunas funciones, o bien prestar apoyo selectivo a otras instituciones para que ellas mismas puedan desempeñar tales funciones. Esto es tema de la TD que trata sobre la Responsabilidad Social Empresarial como estrategia para la productividad, especialmente suministrando educación general a sus empleados y otros puntos tales como guarderías, transporte y seguridad en las mujeres por deficiencia de servicios públicos. Establecer programas compensatorios o patrocinar otros de instituciones locales y transmitir una sana obligación moral para con sus empleados, ciudadanos e iniciar este proceso ya de forma espontánea y no esperar que se lo impongan por decreto o ley, por el bien de la sociedad.

Las empresas deben poner en sus planificaciones más énfasis en las variables socioculturales: cambios políticos, educación, diferencias raciales y religiosas, familia, actitudes en general. No centrarse tradicionalmente en las variables económicas sino integrar un sistema de indicadores con variables económicas, sociales y culturales. En este punto hay coherencia con la TD porque se trata de establecer una metodología que incluya al Balanced Scorecard basado en el principio de Gabriel Hauge (presidente de la Manufacturers Hanover Trust): “el negocio debe ampliar su sistema de contabilidad para incluir todos los costos sociales y económicos de la producción y el crecimiento”

Hay un pensamiento de Toffler que invita a investigar en las ciencias sociales al indicar que “el actual nivel de la investigación sociológica es tal, que hoy resulta posible desarrollar índices, medidas de ritmo social, mejores estadísticas de movilidad y así sucesivamente. Aunque al parecer no hay ninguna razón teórica que justifique la imposibilidad de construir tales medidas, no se de nadie que se haya comprometido a bosquejarlas” esto en verdad es verdaderamente paradójico y contradictorio de que en un mundo conmovido por las fuerzas sociales no haya nadie interesado en buscarle solución (tener en mente que este pensamiento de Toffler fue publicado en 1985). Hoy ya existen diversos libros, papers y tratados científicos sobre Psicología Industrial que muestran interesantes avances sobre el tema de la Individualidad, sus diferencias e impacto en la productividad empresarial y en la sociedad en general.

Finalmente, debe quedar bien claro para cada gerente lúcido y accionista de estos tiempos, que ya no es posible tratar los problemas económicos ignorando el entorno social y cultural, porque es ahí donde reside la raíz de los problemas. Como conclusión final: para pasar eficazmente de la Era Industrial a la Superindustrial la organización debe tener capacidad para prever y contrarrestar los trastornos sociales y culturales, así como los económicos y tecnológicos. En cuanto al paradigma o modelo epistémico a aplicar para el desarrollo de la investigación de la tesis doctoral, Alvin Toffler al decir que es tiempo de revisar las viejas conjeturas (juicio que se forma de una cosa o acontecimiento por las señales e indicios que de él se tienen) deja bien claro que está descartando el modelo epistémico Empirismo-Positivismo (dato, variable, indicadores, índices, inductivo, encuestas, entrevistas) para abordar la investigación doctoral con un modelo epistémico Sistémico Cibernético (sistemas, deductivo, modelos teóricos)

 3.   Discusión del Pensamiento del Autor con el Tema de Tesis Doctoral

El pensamiento del autor está cien por ciento alineado con el tema de tesis doctoral La Responsabilidad Social: Estrategia para la Productividad Empresarial donde precisamente se hace énfasis en que las empresas no pueden continuar operando persiguiendo una sola finalidad: la económica; sino que deben redimensionar su misión hacia unos fines que encajen en el marco social y ecológico del área donde funcionan para contribuir a contrarrestar los trastornos sociales y culturales; creando una red sistemática de indicadores sociales y ambientales incorporado a los indicadores económicos. Esto valida o fortalece el uso de la metodología Balanced Scorecard propuesto en la TD.

El pensamiento de Toffler exhorta a que en el desarrollo de la TD se tome apoyo de la investigación sociológica actual, para generar una teoría o innovación destinada a resolver problemas sociales, con la precaución de que tales consideraciones no sean mal redactadas o mal delineadas para evitar que no sean mal entendida por la sociedad. Igualmente, Toffler valida propuestas de la TD sobre la motivación, al hablar del descontento del trabajador por las tareas repetitivas y rutinarias, los reclamos de servicios sociales, clínicas, asistencia diaria, seguridad, medicamentos, contaminación, y las secuelas en la moral del trabajador por la diferencia entre su sueldo y los beneficios que obtenga la compañía por sus servicios.

También se exigirán motivaciones más complejas una vez que se haya satisfecho el umbral básico de subsistencia, se pasará al nivel de satisfacción psicológica, crecimiento, alicientes retadores, variedad, y la sensación de estar haciendo un trabajo moral y socialmente provechoso (Maslow, Alderfer, Herzbert, McClelland) y reeducar al trabajador orientándolo hacia la comunidad, el trabajo en familia, el valor del tiempo, el significado de la puntualidad y la formación cultural. No se debe dar por supuesto que el empleado posea esa educación general, ya que la empresa es la que debe atender esas necesidades educativas. Debe también ayudar al empleado a luchar contra su propio stress (ascensos, traslados, cambios de domicilio, jubilaciones, nacimientos, defunciones, matrimonios, disolución de la familia, etc.) para que no influya en su rendimiento laboral y así poder la empresa alcanzar los niveles de productividad al cual aspira (ya está propuesto en la TD).

Como la TD hace énfasis en los niveles axiológicos, en especial la coherencia y armonía entre los valores personales y empresariales, se debe investigar cuáles son los valores socialmente útiles que se deben definir para el nuevo sistema social, que también hay que definir. Dado que el sistema posteconómico de valores (epistemología) exigirá nuevas pautas de actuación de las empresas y del personal que emplean, si prevalece la opulencia, el interés de los individuos y de la sociedad relegará los objetivos económicos y se orientará hacia los fines psicológicos y morales, sociales y estéticos, porque es muy improbable que se vuelvan a aceptar los valores económicos tradicionales. Así en la transición de empresa industrial a superindustrial, también se cambia del sistema de valores materialista al sistema de valores posteconómico, propio de la desestandarización social y del postmodernismo.

Varios de los pensamientos expresados por Toffler están dirigidos para las personas que piensan investigar en las ciencias sociales, por ejemplo se debe tener en mente la siguiente reflexión: “los físicos habituados a la exactitud y la experimentación, tienen muchas dudas sobre la posibilidad teórica de realizar evaluaciones de alta precisión, especialmente respecto a la “calidad de la vida”. Desde luego las ciencias del comportamiento, que deben intervenir en cualquier procedimiento evaluador, no se aproximarán jamás a la exactitud de las ciencias físicas”. Esta reflexión no deja lugar a dudas, de que la teoría o innovación que se producirá en la tesis doctoral propuesta, será una pequeña aproximación a la esencia real del fenómeno estudiado.

Por último, como la empresa debe ser rentable para poder cumplir con sus compromisos sociales, se debe desarrollar una teoría que exija que los sistemas de regulaciones del gobierno establezcan condiciones apropiadas para impulsar la responsabilidad social, reconociendo la meritoria acción social de la empresa con incentivos o el reconocimiento de que la inversión social sea deducible del impuesto sobre la renta.

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1