|
|
|
|
El tratado de Libre Comercio y la geograf�a de la inversi�n en Am�rica del Norte. Un an�lisis cr�tico de la pr�ctica ortodoxa Tim Koechlin Departamento de Econom�a, Skidmore College. Introducci�n La negociaci�n del Acuerdo de Libre Comercio de Am�rica del Norte ("ALCAN") ha generado bastante preocupaci�n entre trabajadores, ambientalistas y activistas a trav�s de Am�rica del Norte. De acuerdo con sus opositores, es posible que el ALCAN produzca una relocalizaci�n de la inversi�n desde los EU hacia M�xico, eliminando puestos de trabajo y disminuyendo los niveles de vida en los EU. M�s generalmente, la mayor movilidad del capital permitir� que las corporaciones tengan menor responsabilidad que nunca ante los trabajadores, las comunidades y los gobiernos nacionales. Es posible que el ALCAN perjudique tambi�n a los trabajadores mexicanos. A�n cuando es cierto que los flujos de inversi�n hacia M�xico crear�n algunos puestos de trabajo, es posible que estas ganancias en t�rminos de empleo sean m�s que compensadas por los efectos devastadores que el ALCAN tendr� sobre el campo mexicano, especialmente para los productores de ma�z, El probable que las importaciones de ma�z desde los EU (y Canad�) fuercen a cientos de miles de trabajadores ( y sus familias) a migrar del campo hacia las ciudades mexicanas (ver Koechlin y Larudee,1992a y Larudee, 1993). Los economistas ortodoxos, en general, desetiman la opsici�n al ALCAN calific�ndola de err�nea. Bas�ndose en la teor�a tradicional del comercio, los defensores del ALCAN sostienen que, mientras algunos trabajadores, algunas industrias y algunas regiones sufrir�n, las ganancias del ALCAN, con certeza, exceder�n sus costos. Este argumento familiar ha sido sostenido en innumerables estudios ortodoxos, cada uno de los cuales "demuestra" que el ALCAN en efecto aumentar� el bienestar de EU, Canad� y M�xico. |
|
|
|