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Econom�a monetaria de
producci�n y circuito
Alejandro Garc�a Kobeh, Juan Pablo Graf Noriega
Guillermo Hern�ndez Ch�vez y Rafael Paniagua Ruiz
Introducci�n
A finales de los sesenta, el economista de Oxford Michael Stewart, al
presentar su libro sobre Keynes, pod�a escribir con cierta impunidad lo
siguiente: "El gran libro de Keynes se llama la Teor�a General del Empleo, del
Inter�s y la Moneda, pero no cometeremos una simplificaci�n excesiva dejando
de la do a la moneda, hablando poco del inter�s y concentrando toda la
atenci�n sobre el empleo. Hoy, podemos afirmar que proceder de esa manera, no
s�lo es una simplificaci�n excesiva, sino que tambi�n desvirt�a el enfoque
espec�fico de Keynes y su idea acerca de lo que son las econom�as capitalistas
contempor�neas. Este cambio de perspectiva se logr� gracias, en gran parte, a
los desarrollo de los llamados an�lisis post-keynesianos, para los cuales de
lo que se trata justamente es de enfatizar el papel de la moneda y del
inter�s.
Aun cuando lo espec�fico y lo novedoso del an�lisis keynesiano se centra en su
tratamiento de la moneda, la naturaleza o la comprensi�n de �sta desde la
perspectiva keynesiana obliga a disponer de una concepci�n global del mundo
-en general- y de la econom�a en particular. Dentro de esa cosmogon�a hay dos
conceptos sin los cuales la moneda es ininteligible: tiempo e incertidumbre.
En efecto, sin las particularidades asociadas al tiempo y a la incertidumbre
la moneda keynesiana pierde su especificidad y se puede asimilar al
tratamiento dado por la Escuela Neocl�sica; dicho de otra manera la moneda
keynesiana conlleva una compresi�n espec�fica de la naturaleza del tiempo y la
incertidumbre.
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