Caracterizaci�n de la crisis de 1976 y 1982 en
M�xico
V�ctor M. Soria Murillo
Introducci�n
La acumulaci�n de capital ha constituido en M�xico un proceso secular ascendente
desde mediados de los desaf�os treinta hasta finales de los sesenta, tan s�lo
levemente interrumpido por peque�as crisis c�clicas. La acumulaci�n se ha
efectuado sobre la base de la explotaci�n de la clase trabajadora, con el
concurso fundamental del Estado. La acci�n contradictoria de este �ltimo
(generalmente a favor del capital, aunque a veces fren�ndolo para no transgredir
los m�nimos de condiciones de reproducci�n de la clase trabajadora) puede
entenderse mejor considerando que el hilo conductor de su acci�n ha sido el
crecimiento econ�mico a trav�s de la industrializaci�n. El objetivo del
crecimiento oblig� a orientar la econom�a hacia adentro, pero a la vez la hizo
m�s dependiente de la importaci�n de bienes de capital e intermedios de los
Estados Unidos, as� como de las exportaciones de materias primas y productos
agropecuarios a ese pa�s.
La revoluci�n de 1910-1920 transform� al Estado autoritario porfirista en otro
semiautoritario-burgu�s, apoyado en las masas populares y con la fuerza y la
visi�n para el logro de un crecimiento econ�mico sostenido. El desarrollo
monop�lico, que se consolida desde principios de los sesenta y que se refleja en
la concentraci�n de tres cuartas partes del capital en un tres por ciento de las
empresas (en los sectores primario, secundario y terciario), as� como en la
centralizaci�n en ciento treinta grupos con la hegemon�a del capital financiero,
hace cobrar conciencia al capital privado de la necesidad de adquirir poder
pol�tico, cuyo monopolio ha sido ejercido desde la terminaci�n de la revoluci�n
por el Estado mexicano. Las medidas para debilitar al Estado y para imponer
condiciones a la burocracia pol�tica han sido, sobre todo a partir de 1970, la
reducci�n deliberada de la inversi�n y la descapitalizaci�n del pa�s mayormente
en los per�odos de elecciones presidenciales.
Las crisis de 1976 y 1982 se han generado en la esfera econ�mica, pero han sido
agudizadas por la lucha pol�tica entre el capital privado y el capital estatal.
La baja de la tasa de ganancia inicia la contracci�n en la esfera productiva, a
la cual confluyen la contracci�n del cr�dito, la crisis fiscal y externa, lo que
da lugar a la crisis generalizada. Desde la administraci�n de L�pez Mateos, pero
principalmente en las dos �ltimas administraciones gubernamentales, la acci�n de
los grupos privados, principalmente del capital financiero, ha exacerbado y
precipitado la crisis del sector externo a trav�s de la fuga de capitales al
extranjero. Sin embargo, a la crisis de 1976 y 1977 contribuy�, adem�s, la
declinaci�n de la inversi�n privada de manera importante, es decir, a la
contracci�n de la producci�n. La crisis internacional ha influido sobre las
crisis internas de 1976 y 1982, principalmente por la evoluci�n de la situaci�n
econ�mica de los Estados Unidos, a cuya econom�a est� �ntimamente ligada la
estructura productiva mexicana por medio del comercio exterior y la inversi�n
extranjera directa (lED) norteamericana. Tanto la baja en la demanda y en los
precios internacionales del petr�leo, como la agresiva pol�tica norteamericana
de elevadas tasas de inter�s, agravaron y aceleraron la crisis interna c�clica
que se ven�a gestando desde 1980, a�o en el que el sector manufacturero contrajo
su producci�n en medio del auge econ�mico del pa�s. Pero fueron la fuga de
capitales y la especulaci�n contra el peso los factores principales que
precipitaron las devaluaciones de 1982 y con �stas la generalizaci�n de la
crisis.
El objeto de este trabajo es la caracterizaci�n de las crisis de 1976 y 1982,
tratando de ver sus causas, los elementos que las precipitan y su secuencia de
desarrollo. En vista de que la crisis est� �ntimamente ligada al proceso de
acumulaci�n y que, en el caso de M�xico, viene acompa�ada de crisis parciales de
honda ra�z estructural, se analiza en la primera parte dicho proceso de
acumulaci�n y la evoluci�n de la estructura econ�mica a la luz de la pol�tica
econ�mica de 1935 a 1975. La segunda parte examina los antecedentes y la
secuencia de la crisis de 1976-1977. En la tercera parte se realiza un somero
an�lisis del per�odo de recuperaci�n de 1977 y 1978, as� como de los
antecedentes y desarrollo de la crisis de 1982. En la siguiente parte se examina
brevemente y en t�rminos todav�a muy primarios la nacionalizaci�n de la banca y
el control de cambios. Finalmente en la quinta secci�n se efect�an algunas
generalizaciones acerca de la acumulaci�n de capital y la crisis en M�xico.
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