VOCACIONAL
En un momento de la historia Jesús reunió a sus amigos y llamó a los que él quiso para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar la Buena Noticia. (cfr. Mc. 3,13-14)
Actualmente Jesús sigue haciendo esa misma invitación a Jóvenes dispuestos a compartir este específico estilo de vida, que muchos hombres y mujeres, a ejemplo de los primeros discípulos, han hecho realidad.

Entre los hombres que han dado respuesta positiva a esta invitación tenemos a Pedro Nolasco, que supo ver a Jesús presente en la persona de los cristianos cautivos.
Jesús y Pedro Nolasco te invitan a consagrar tu vida compartiéndola con los cautivos de nuestro tiempo, esclavizados en las drogas, en la violencia, y en todo aquello que va en contra de la dignidad y de la libertad de la persona humana.
NOLASCO EL HOMBRE QUE SUPO ARRIESGAR

Pedro Nolasco, fundador de la Orden de la Merced, nació hacia el año 1180-1182, en Mas de las Santas Puelas, Francia. Siendo mercader de profesión, los continuos viajes de negocios le ponen en contacto con la dura realidad del cautiverio de los cristianos en poder de los musulmanes. Este rico y audaz empresario no pudo resistir el triste espectáculo de dolor y cadenas que contemplaban sus ojos y decide luchar por la libertad del cristiano cautivo, que herido en su dignidad de persona, llora su libertad perdida; y por la libertad de los cautivos jugará fuerte y arriesgará hasta desprenderse de su fortuna.
EL FUNDADOR DE LA MERCED

Nunca fue tan rico como cuando nada tenía ya que su gesto
redentor impresiona a cuantos le conocen y no tardan en unírsele
otros jóvenes que ponen a disposición no sólo sus bienes, sino
también sus personas; y juntos cuando fallan los medios
económicos, acuden a un método todavía no inventado: el de
pedir públicamente limosna en las iglesias. Y así el 10 de
Agosto de 1218, Pedro Nolasco funda la Orden de la Merced, con el
respaldo del rey Don Jaime I de Aragón y en presencia del Obispo
Don Berenguer de Palou, en el altar mayor de la catedral de
Barcelona, España.
EL HOMBRE SANTO

El secreto de la asombrosa
caridad de Nolasco lo hallamos en su profunda devoción al
Redentor del mundo. A sus hijos les pedirá que en el
cumplimiento de la misión redentora estén "alegremente
dispuestos a dar sus vidas, si fuere necesario, como Jesucristo
la dio por nosotros".
Su segundo gran amor fue María, de la que se consideró humilde
mensajero y servidor y a ella confió la Orden fundada bajo su
inspiración.
Rico para los pobres y pobre para sí, cualquier privación o
sacrificio le parecía bien pagado si con ello podía ayudar a la
persona necesitada; por ello ordenará que antes de admitir a los
novicios a la profesión les "deben ser expuestas todas las
asperezas y pobrezas de la Orden y se habitúen a un estilo
austero de vida".
EL MENSAJE DE NOLASCO

Para San Pedro Nolasco la auténtica riqueza del hombre es su dignidad de persona, su libertad. Y al servicio de la libertad de los cautivos de su tiempo puso su empresa, sus dotes humanas y toda su persona. Su gesto continúa impresionando y grita a cuantos se preocupan por la suerte del hombre: no es lícito ni cristiano pasar indiferentes ante el hermano herido en su dignidad de persona y sujeto a las cadenas de la pobreza, de la persecución y la droga, sin detenerse y tenderle la mano.
Nuestro Carisma
La Orden
de la Merced es heredera del espíritu redentor de San Pedro
Nolasco y de María de la Merced. En la actualidad se desenvuelve
en distintos campos: cárceles, refugiados, misiones, colegios,
parroquias, hospitales....
Desde una
vida contemplativa, hasta la vanguardia más avanzada de la
Iglesia. Latiendo al ritmo de una palabra siempre de actualidad: LIBERTAD
CÁRCELES

CASAS HOGAR
PARROQUIAS
MISIONES
Si tienes inquietudes vocacionales (lo que Dios quiere para tu vida)
o si requieres mayor información, puedes escribirnos a:
E-Mail: [email protected]
(Promotor Vocacional)