"Hay que articular la izquierda de partido con la izquierda social"
Entrevista a Marta Harnecker
Describir a la Marta Harnecker de hoy es dif�cil para quienes no la conocieron en la d�cada del 70. Se trata de la principal te�rica del marxismo en Am�rica Latina. Estudi� sicolog�a en Chile y en los 60 viaj� a Francia, donde "descubri�" al marxismo siendo todav�a cat�lica.
Ha escrito m�s de 50 libros, pero se la recuerda principalmente por su libro sobre el marxismo "Los Conceptos Elementales del Materialismo Hist�rico";, publicado en 1969 (62 ediciones, mas de 1 mill�n de ejemplares) utilizado por varias generaciones de estudiantes latinoamericanos. Escrito en un lenguaje sencillo, logr� un amplio impacto. Fue, adem�s, una de las primeras profesoras que imparti� cursos universitarios de marxismo.
Seg�n se�ala la amplia documentaci�n que existe sobre Marta Harnecker, a la ca�da del campo socialista aquella influencia volvi� a la investigadora chilena centro de toda clase de cr�ticas y descalificaciones.
Hoy dirige en Cuba el Centro de Recuperaci�n y Difusi�n de la Memoria Hist�rica del Movimiento Popular Latinoamericano. Vive en La Habana desde 1974, donde se cas� con el m�tico Manuel "Barbarroja" Pi�eiro, articulador de los movimientos guerrilleros latinoamericanos, entre ellos el Frente Patri�tico Manuel Rodr�guez.
Cualquiera podr�a pensar que con esta historia se tratar�a de una mujer con un discurso "incendiario". Nada m�s equivocado. Es una mujer elegante, madura de aspecto y de acci�n, y con una gran dosis de autocr�tica.
Su edad, de acuerdo a distintos perfiles que existen sobre ella, es un misterio. En alguna entrevista ha declarado que "cuando me preguntan cu�ntos a�os tengo esquivo la respuesta diciendo que fui un genio precoz... o que, como dicen los cubanos, tengo mucha juventud acumulada...
- �Cu�l es su relaci�n con la izquierda chilena hoy?
     Con la izquierda tradicional, con los partidos de la Unidad Popular no tengo relaci�n. He venido a Chile a ver a mi familia y unos muchachos de la SurDa me contactaron para ir a las universidades hace varios a�os. Como a m� me interesa mucho trabajar con la juventud, fue interesante ese contacto. He trabajado con los protagonistas de muchas experiencias en Am�rica Latina, encontrado experiencias muy interesantes de una izquierda que utiliza la v�a institucional, especialmente en los gobiernos locales. Esta gente pensaba que yo iba a ir a pelearme con muchachos que no creen en la cosa institucional, pero resulta que contarles esas experiencias, las historias, y que no llegara con esquemas pre hechos, no despert� debate sino que inter�s en conocer m�s profundamente las experiencias.
- Han pasado cosas importantes en la izquierda latinoamericana Sugiero: �la izquierda chilena est� fuera de ello?
   No me gusta pronunciarme desde fuera y no viviendo en Chile sobre la izquierda de este pa�s. No sigo el proceso chileno. He estado concentrada en aquellos lugares donde he hecho trabajos, en el tema brasile�o, uruguayo, venezolano. Creo que las ocho experiencias m�s interesantes de lucha contra el neoliberalismo que he encontrado son las que pongo en mi �ltimo libro, Me parece , sin embargo, que est� empezando en Chile, una b�squeda interesante....
La tesis central de mi libro es de que hay que articular la izquierda de partido con la izquierda social. Creo que es importante aclarar que para m� la izquierda abarca mucho m�s all� de la izquierda partidaria.
- En Chile hay una distancia enorme entre una y otra. �Es bueno que se junten esas instancias?
    Este fen�meno que me dices se da en Chile, lo he detectado en todos los pa�ses en los que he trabajado. Y a�n en izquierdas partidarias exitosas, que logran ser primeras fuerzas pol�ticas como en El Salvador por ejemplo, en Uruguay o Brasil con el propio PT. En estas fuerzas que logran avanzar por el camino institucional, se ha producido un cierto un distanciamiento del movimiento social.
- �Lula representa ahora a la izquierda?
    S�, claro. El Movimiento de los Sin Tierra es uno de los m�s radicales de Brasil y apuesta a Lula porque entiende que aunque haya hecho una alianza con un sector empresarial, sabe el objetivo contra el cual hay que luchar. Tenemos que luchar por frenar el neoliberalismo que es nuestro enemigo fundamental. Y hay sectores empresariales importantes en Brasil que est�n contra de ese proyecto de globalizaci�n neoliberal, que quieren un desarrollo de Brasil, de su mercado interno, de sus industrias nacionales.
Porque en Brasil no pas� lo que pas� en Chile en que se arras� con las empresas nacionales. Hoy nos queda la exportaci�n de materias primas. Creo que hoy no es el momento de plantearse como objetivo inmediato hacer transformaciones sociales profundas. Pero s� creo que podemos intentar frenar el neo liberalismo.
Lula y Ch�vez estar�an en este esfuerzo por articular en nuestros pa�ses de Am�rica Latina una forma distinta para crear una posibilidad de enfrentamiento de la de globalizaci�n que no se puede hacer hoy solitariamente.
- �Eso implica una evoluci�n de su pensamiento, porque hace algunas d�cadas los cambios se consegu�an a trav�s de la revoluci�n?
   Pienso que ha cambiado la situaci�n del mundo. No es que piense que ya la revoluci�n no es necesaria. Es que la correlaci�n de fuerzas del mundo hoy es muy distinta a la de la �poca de los 60. Esta correlaci�n es muy negativa hoy. Lo que exist�a en aquella �poca era un campo socialista con una fuerza creciente, en expansi�n y que hab�a llegado de alguna manera a competir econ�micamente en algunos sectores con el mundo desarrollado.
Hoy ese campo desapareci� y tenemos en el plano militar un imperio que decide por todos. Esa es una realidad que hay que tener en cuenta. Ante esta correlaci�n negativa de fuerzas creo que tanto Ch�vez como Lula levantan un proyecto que se plantea tareas de corte antineoliberal:
desarrollar peque�as y medianas empresas para dar empleo y crear un mercado interno. Tanto el uno como el otro no se plantean dejar de pagar la deuda externa. El asunto es c�mo crear una correlaci�n de fuerzas articulando a muchos pa�ses que en un momento determinado permita negociar las condiciones del endeudamiento en una forma positiva.
- �Pero no cree que cuando estos grupos llegan al poder, tienen que hacer tantas transacciones que al final pierden su sentido?.
  Bueno, ese es un peligro y hay que correr ese riesgo. Peor es quedarse con los brazos cruzados. Y la forma de evitar que esos procesos se frustren es la de ir construyendo fuerza. Si t� logras construir una fuerza interna y una fuerza internacional que te apoye, las condiciones son distintas. Por ejemplo el plebiscito que se hizo contra el Alca en Brasil, en que 10 millones de personas condenaron el Alca, es un elemento en el que Lula se puede apoyar. Es muy distinto que los gobernantes de nuestros pa�ses afronte solos a los grandes poderes mundiales a que cuenten con el argumento de la presi�n popular.
- En la d�cada de los 60, 70, hab�a un apoyo y una respuesta ideol�gica para la izquierda que hoy no hay.
    Creo que se est� en un proceso de b�squeda. Hay grandes referentes y hay grandes revalorizaciones de aspectos que planteaban los cl�sicos y que se hab�an olvidado. Hoy la izquierda es un izquierda que construye, m�s que una izquierda que se limita a criticar o una izquierda testimonial. La gente que creo que tiene m�s aportes que hacer a la izquierda hoy es aque que est� convencida que tiene que trabajar con los sectores populares para hacer crecer a esta gente en experiencias democr�ticas territoriales que permitan levantar alternativas aunque sean peque�as. En una comuna en una alcald�a, en un asentamiento, donde se practique una l�gica que no sea del lucro, sino que una l�gica solidaria y humanista, y en donde la izquierda no s�lo declare ser mejor sino que lo demuestre en la pr�ctica.
Por ello es que difundo la experiencia de la alcald�a de Porto Alegre, y, en general, de los gobiernos del PT en Brasil,. Son gobiernos que nacen con un tercio de apoyo y �ste crece en cada gesti�n de gobierno, no se desgastan. Se trata de gobiernos transparentes y no corruptos. Ellos exponen los recursos que tienen frente a la opini�n p�blica, hacen participar a la gente en la definici�n de qu� obras se har�n en la ciudad, e invierten las prioridades preocup�ndose principalmente de los sectores m�s desvalidos. La gente ve gobiernos diferentes.
Y hoy en que hay gran escepticismo de la pol�tica y de los pol�ticos, y la gente s�lo cree cuando ve pr�cticas pol�ticas diferentes como las anteriormente se�aladas Y por eso es que Lula puede presentarse a las elecciones y decir "nosotros no tendremos la experiencia de gobierno central, pero s� tenemos experiencias de gobierno en varias regiones del pa�s que son exitosas";. Creo que es un interesante camino de acumulaci�n de fuerzas que se da tambi�n en Uruguay y El Salvador.
- �Qu� pasa con la intelectualidad en izquierda?
   Creo que tenemos una crisis te�rica que tiene que ver, entre otras cosas, con que no tenemos una cr�tica del capitalismo de hoy a la altura de la que Marx hizo del capitalismo en su �poca,. Creo que muchos de los instrumentos de an�lisis que el cre� son v�lidos todav�a, pero como el mundo ha cambiado, hay que crear los nuevos conceptos que den cuenta de las nuevas situaciones. Y en eso estamos atrasados y por eso digo que el marxismo est� en crisis. Como marxista yo no pienso que podemos fabricar un esquema social en el aire, tenemos que fabricarlo en el an�lisis de las contradicciones y de los nuevos conocimiento cient�ficos de hoy.
Considero que no se puede criticar a Marx por no haber dado cuenta del problema de la ecolog�a. De hecho en El Capital hay cuatro p�rrafos muy significativos que hablan de la destrucci�n de la naturaleza por el capitalismo. Hay que entender que �l se dedic� a estudiar el capitalismo y su l�gica del lucro que lleva a ignorar los problemas ecol�gicos. Si lo hace es porque hay movimientos ecologistas que le obligan. Pero nosotros, marxistas, que queremos construir otra sociedad, s� tenemos que elaborar una teor�a econ�mica que tenga en cuenta la ecolog�a como un elemento fundamental.
- �Cree que el marxismo no fue capaz de elaborar sociedades con socialismos reales?
Ca�do el socialismo, se lleg� a la conclusi�n de que el marxismo no serv�a, como si la prueba de su validez hubiera sido el socialismo real. Ah�, coincido con Eduardo Galeano, cuando dice que fuimos invitados a un funeral cuyo muerto no era el nuestro. Porque el socialismo que desapareci� no era el de nuestras utop�as. Nosotros lo que pretend�amos era una sociedad m�s justa, m�s igualitaria y con mayor protagonismo de la gente, mientras que en el socialismo desaparecido todo se decid�a arriba sin participaci�n popular en la toma de decisiones. Si cay� tan r�pidamente fue porque nadie lo sent�a como suyo.
Creo en una sociedad en que el pueblo sea el verdadero protagonista de esa sociedad y por eso es que quienes trabajan hoy por hacer que la gente se transforme en protagonista en distintos espacios, est�n acumulando para esa sociedad que queremos construir. Digo que la democracia es lo m�s dif�cil que hay, la democracia no se decreta, requiere una transformaci�n cultural de la gente, y esta transformaci�n se hace en el ejercicio democr�tico. Por eso es que abogo por un instrumento pol�tico que sea realmente democr�tico, que contemple las diferencias. Nosotros �ramos bastante autoritarios y bastante homogenizadores en el pasado. Creo que entender las diferencias, entender que hay vocaciones de militancia distinta, no exigirle a toda la gente el mismo patr�n de militancia. Eso no es invento m�o, no es la Marta que se puso a pensar y a leer libros, sino que es la pr�ctica que se ha dado en muchas organizaciones latinoamericanas que yo he recogido a trav�s de entrevistas: primero a guerrilleros y luego a partidos con desaf�os electorales como es el Frente Amplio de Uruguay y el PT en Brasil y luego gobiernos locales..
- �Cu�nto pesa en usted eso, viviendo en la revoluci�n cubana? �Qu� pasa si se encuentra con cosas que contradicen la revoluci�n cubana?
   Mira , lo primero que habr�a que aclarar respecto al instrumento pol�tico es que si bien en Am�rica latina creo que lo que se busca es crear instrumentos con una concepci�n plural, que se rechaza generalmente la idea del partido �nico, yo defiendo la concepci�n del partido �nico en Cuba porque no es el partido bolchevique que creen algunos. Es partido �nico cubano nace inspirado en Mart�, que al ver que ese p�as tardaba en independizarse de los espa�oles debido a las divisiones internas de los patriotas abog� por crear un partido que los reuniese a todos. Para m� el partido �nico en Cuba se justifica mientras exista la amenaza que significa Estados Unidos a s�lo 90 millas.
- �C�mo es su relaci�n emocional con Chile?
   Es de frustraci�n. Dej� un Chile solidario, y vuelvo y encuentro un Chile de gente que vive estresada, con un calendario de actividades enorme, sin tiempo para conversar, sin tiempo para vivir. Hecho de menos el Chile de antes. Cuando decid� tener una hija y casarme en Cuba, decid� quedarme en Cuba, porque no me gusta estar en dos lados.
- �Ud. es cubana y ya no chilena?
    No, soy chilena. No quise a aceptar nacionalizarme cubana, que era una exigencia para poder militar en el partido cubano, porque considero que tengo una responsabilidad en Chile. Milite en Chile, que es mi pa�s y no voy a renegar de mi nacionalidad. Me da tristeza ver c�mo se frustr� un proceso tan lindo como el chileno, fue precioso. No me gusta juzgar y como no he estudiado bien el proceso chileno prefiero no pronunciarme.
- �Y su autocr�tica?
   Algunos dicen que soy la culpable de muchas cosas en Am�rica Latina con mi manual. Ahora mismo estoy viendo si hago una revisi�n o una nueva presentaci�n de este libro, porque sigue siendo empleado para formar en marxismo, ya que no hay otra cosa. Claro que tengo algunas autocr�ticas que hacerme. Fundamentalmente en la concepci�n del partido y de la pol�tica. En mi libro La Izquierda en el Umbral del Siglo XXI desarrollo un idea de pol�tica, critico la pol�tica definida como el arte de lo posible y planteo que debe concebirse como el arte de construir una fuerza que permita hacer posible en el futuro, lo que hoy aparece como imposible. Y si concibo la pol�tica as�, el instrumento pol�tico para m� tiene que ser un instrumento que facilite y estimule esa construcci�n de fuerza social.
- �Pero cu�l es el en el elemento cr�tico?.
   Hay un cuaderno por ah� que habla del partido leninista, de la vanguardia. La idea un poco de que los que ten�an la teor�a eran los que ten�an soluciones y que lo que hab�a que hacer era educar en la teor�a. Creo que no puse suficiente �nfasis en la pr�ctica social, en la pr�ctica de lucha. Hoy estoy absolutamente convencida de que es en esa pr�ctica donde va creciendo la gente. Se necesita y no niego la teor�a, pero le doy mucho m�s �nfasis hoy a la pr�ctica social, a la pr�ctica de lucha.
- �En la Am�rica Latina de hoy cu�nto de v�lido tiene la lucha armada como m�todo para lograr cambios?
   El �nico pa�s donde queda lucha armada es en Colombia. La correlaci�n de fuerzas mundiales hace muy dif�cil un triunfo armado hoy d�a. Insisto mucho en que el problema de la violencia no es un valor o bandera que defiende la izquierda. Es una simple constataci�n. Primero hay que saber muy bien que la violencia la imponen sectores privilegiados cuando los sectores populares logran por medios democr�ticos avanzar en un proyecto que hiera o golpee los intereses de los privilegiados: eso ocurri� en el Chile de Allende; en El Salvador; y est� ocurriendo hoy en Venezuela.
- Sin embargo la revoluci�n no es un elemento presente ahora en Am�rica Latina, y podr�a decirse que la opresi�n sigue igual como en otros momentos de la historia.
   Sigue igual y en algunos casos peor. Pero se ha visto que la correlaci�n de fuerzas hace muy dif�cil un triunfo armado Y creo que la gente se ha llegado a convencer de que hay que agotar las v�as pac�ficas, porque la guerra no produce nada bueno. Es un costo muy grande que se afronta. Creo que hoy la izquierda trata de avanzar al m�ximo por la v�a pac�fica. En la medida que podamos construir por la v�a pac�fica, por la v�a democr�tica, es mejor, porque esa transformaci�n cultural que se necesita se produce en estos procesos democr�ticos. Es muy dif�cil que en las guerras se produzca esa transformaci�n. Ahora, creo que nadie podr� rechazar que se recurra a las armas si la disyuntiva es luchar por la liberaci�n o permanecer esclavos.
- �Cree que efectivamente se podr� vencer al capitalismo?.
   S� creo, si no estar�a llorando. Son bien sintom�ticas algunas cosas que est�n pasando. La correlaci�n es muy negativa, pero evidentemente que no es la misma situaci�n hace tres a�os que hoy. El hecho que triunfe Lula para m� es muy sintom�tico. Hay cosas que nos indican que se est� construyendo una fuerza que hace que se dobleguen determinadas pol�tica. Una de ellas, adem�s de las experiencias que he estudiado en este �ltimo libro es el Foro Social Mundial, ese gran encuentro de los sectores progresistas. Est� consiguiendo que nos sintamos m�s fuertes. Hoy cada vez m�s la izquierda entiende que tienen que juntarse todos los que est�n contra este modelo de globalizaci�n neoliberal y que la radicalidad no est� en lo radical de los programas, sino en la fuerza que nos da el estar juntos m�s gente .
La SurDa
La SurDa , el grupo que trajo a Marta Harnecker a Chile, es, como la definen sus integrantes, una org�nica pol�tica nueva que intenta superar las formas tradicionales de organizaci�n de la izquierda, y que en este sentido es m�s flexible. Desarrollan su acci�n principalmente en el mundo poblacional, estudiantil y de los trabajadores, pero a nivel de las bases. Editan una revista, La SurDa, y cuentan con una editorial del mismo nombre. Comenzaron a articularse a comienzos de los 90, pero, como reconocen sus dirigentes, "fueron esfuerzos primigenios".
   "Estamos en una b�squeda permanente por encontrar las nuevas formas en que la organizaci�n popular se puede dar. Fuera de la forma tradicional y tambi�n fuera de los ideologismos propios de la izquierda. Encajarnos en el formato de la izquierda tampoco nos acomoda. Tenemos una vocaci�n de ruptura y de recreaci�n permanente, pero es muy dif�cil en un pa�s como �ste" asegura Rodrigo Ruiz. Apuntan, dice, a la organizaci�n popular en funci�n de construir una democracia con justicia social, y est�n en contra del sistema neoliberal. Adem�s, consideran que el r�gimen pol�tico que existe en Chile es propio de ese esquema.
Durante la semana que estuvo Marta Harnecker en Chile la llevaron a asambleas por gran parte del pa�s, en donde se reuni� con estudiantes y dirigentes poblacionales. Estos actos se realizaron en la Universidad de Los Lagos en Osorno, donde el presidente de la Federaci�n es Marcos C�rcamo, de la SurDa; en La Universidad Austral de Valdivia, donde el presidente de la federaci�n estudiantil es Diego S�ez, SurDa; en la Universidad del B�o Bio, donde su presidente estudiantil es C�sar Casanova, SurDa. En la Universidad de Concepci�n, donde el presidente es Diego Olivares, SurDa.
En Coronel hubo una reuni�n con dirigentes sociales, donde la Surda tiene equipos de trabajo. En La Universidad Arcis, de Santiago, presentaron un video producido por el centro de estudios que dirige Martha Harnecker en Cuba sobre el Movimiento de las Sin Tierra de Brasil . En Iquique se realiz� otra asamblea en la Universidad Arturo Prat, donde el presidente de la federaci�n no es de la SurDa, pero si de un grupo de izquierda autonomista.
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