¿Análisis técnico o fundamental?
Es una de las dudas más importantes que todo aquel que se acerca a la bolsa tiene ¿invertir según el análisis técnico o según el fundamental? Personalmente, creo que ambos sistemas son buenos. El uno no excluye al otro. Ambos incluso pueden llegar a ser complementarios. Pero dependiendo de qué tipo de inversor seamos será más adecuado elegír un sistema o el otro.
El análisis fundamental siempre acaba imponiéndose. El paso de los años, en forma inapelable, acaba poniendo a cada compañía en el valor que le corresponde. Las empresas con buenos fundamentales pervivirán y las que los tienen malos acabarán en la cuneta. Por esto, el análisis fundamental es el que debe ser usado cuando una corporación quiere lanzar una Opa sobre otra. Por ejemplo, cuando el Banco Santander lanzó una opa sobre el Abbey National Bank de Gran Bretaña, el análisis técnico sobre el Abbey estaba en un segundo plano. Lo vedaderamente importante era un estudio pormenorizado acerca de su análisis fundamental, de las espectativas de negocio y de las sinergias que se moverían. Lo mismo ocurrió cuando Endesa se hizo con parte de la electricidad de Chile o cuando Telefónica compró O2 en Gran Bretaña.
El análisis fundamental es la herramienta que deben usar los que tienen intención de ser accionistas estables de una compañía. Aquellos que piensan mantener las acciones por una buena cantidad de años. Porque en el muy largo plazo los fundamentos económicos son los que se imponen. Una empresa puede generar espectativas en el mercado durante un tiempo, como le ocurrió a Terra, y dichas espectativas la harán subir en bolsa. Pero a la larga la realidad del análisis fundamental se impondrá. A la larga, si la empresa adquiere solidez en el mercado entonces sobrevivirá y sino la alcanza, si sus fundamentos económicos son mediocres, sus acciones acabarán en la papelera.
El análisis técnico, contrariamente que el análisis fundamental, no se basa en la economía. Al análisis técnico los fundamentos económicos de una compañía le importan tres higos. El análisis técnico se basa en la psicología de masas. Se basa en cómo se comportan las masas ante las distintas situaciones que se dan en el mercado. Al análisis técnico le importan muy poco los motivos por los cuales la gente compra o vende; sean estos motivos de tipo económico o de cualquier otro tipo. Lo único que le importa al análisis técnico es si la gente compra, con lo cual habrá tendencia alcista, o si la gente vende, con lo cual la habrá bajista. Pero no interesa conocer ni los motivos de por qué la gente compra o vende, ni los fundamentos económicos de las compañías cuyas acciones son compradas o vendidas.
Al análisis técnico le interesa la psicología de masas. Porque es justo ésta la que mueve el mercado a corto y a medio plazo. En el largo plazo siempre son los fundamentos económicos de la compañía los que acaban imponiéndose, pero en el corto y en el medio plazo la bolsa se mueve más por los miedos y la codicia de los inversores que por los fundamentos de las compañías. . Un proceso de euforia económica hará que los mercados, a corto y medio plazo, suban más allá de lo que aconsejan los fundamentos de las compañías. El proceso inverso, o sea si entre los inversores se extiende el pesimismo económico, esto hará que los mercados caigan, siempre hablo a corto y medio plazo, más allá de lo racional. Las expectativas de un posible negocio futuro, como ocurrió con Terra, harán que los mercados suban, siempre a corto y medio plazo, por encima de la realidad contable de las compañías, etc.
En definitiva: a corto y medio plazo la bolsa no es economía es, sobre todo, psicología de masas (por esto siemrpe digo que en bolsa, a corto y medio plazo, tienen más posibilidades de ganar dinero un psicólogo que un economista). En realidad, los movimientos de la bolsa a corto y medio plazo son una mezcla de todo. Se deben a una potpurri de criterios emocionales, de criterios racionales y de cualquier otro tipo de criterios, ya que cada uno de los millones de inversores que hay en el mercado tiene sus motivos para comprar o vender. Y hay motivos de todo tipo. Casi hay uno distinto por cada persona que se acerca al mercado.
Consecuentemente, si a largo plazo la bolsa es economía pero a medio y corto plazo la bolsa es psicología, lo ideal es que uses la herramienta más adecuada según el tipo de horizonte temporal que tengan tus operaciones bursátiles. Si tu objetivo es pasar años dentro de un valor entonces utiliza el análisis fundamental. Básate en él para elegir qué valores debes comprar. Por contra, si tu horizonte temporal es de semanas o meses, es decir a corto o medio plazo, utiliza el análisis técnico porque en esos plazos la bolsa no es economía es, sobre todo, psicología de masas.