Amor Secreto
Por: Mary Tenorio

Era otro día más de trabajo en Ecomoda. Las chicas del Cuartel de las Feas se dirigían como siempre, todas juntas a trabajar. Al llegar a Ecomoda saludan al portero. Wilson se quita la paleta de la boca y las saluda.

_Buenos días, adelante.

_Quítese ya del medio, que tenemos prisa, dice Sandra.

_Usted tan brava como siempre.

_Sí, ¿y qué?

_No, no, nada, adelante.

Cada una se ubica en su lugar de trabajo y se disponen a trabajar.

_Sandra, yo como que la noto con estrés, dice Mariana.

_No, ¿estrés yo? Que va, mijita, lo que pasa es que estoy pensando que se sigo así sin conseguir novio voy a coger al primer hombre que vea y le voy a pedir que se case conmigo.

_Sandrita, no te preocupes que hoy te voy a leer las cartas a ver que hay en tu futuro.

_Sí, ajá, como yo tengo tanta suerte, seguro que sale que voy a conocer al hombre de mi vida, que es alto, guapo y que se va a enamorar perdidamente de mi. No lo creo. Olvídese Mariana, no pierda el tiempo conmigo.

_Sandra, deje es estrés, que usted sabe que mis cartas no fallan.

_Ok, pero después no diga que no se lo advertí.

_Ok, pues entonces a la hora de almuerzo hablamos.

Mientras tanto en la entrada se encuentra Wilson saboreando su paleta, cuando llega Freddy.

_Hola, hola, Wilson, vamos, vamos a ver: la chaqueta, los guantes, el casco, gracias.

_Buenas, Freddy.

_A ver mi distinguido portero, no sé pero me parece ver un halo de tristeza en usted. ¿Qué le pasa?

_A mi nada.

_ ¿Cómo que nada? Si tiene usted una cara de enterrador. A ver mi ponderado amigo, será acaso que alguna criatura del sexo femenino lo tiene así.

_No, al contrario, es la falta de criaturas femeninas lo que me tiene así.

_Pues, eso está muy fácil de resolver. Hoy nos podemos ir de rumba por ahí y quién sabe…

_No, si la que a mi me gusta está cerca de mí, pero ni caso me hace.

_ ¿Cómo es eso que está cerca? ¿Acaso es la que vende carne de cerdo en la esquina? No me diga que le gusta, porque, no, no es que esté mal, pero debe de tener siempre un olorcito encima…

_Freddy por favor, que no estoy para bromas.

_No, si no estoy bromeando, mi queridísimo velador de tan importante empresa. Hoy nos vamos de rumba.

_Bien, pero dudo que sea buena compañía.

_No se diga más que Freddy Stewart Contreras es la alegría viviente, el alma de la fiesta, el papi lindo de las nenas. Nos vemos a la tarde para irnos de rumba.

_Ok.

Freddy se va a su rutina de siempre y cuando va a entregar la correspondencia saluda a las del Cuartel.

_Hola, mis queridas compañeras de labores. Llegó su mensajero de la buena suerte, la alegría de Ecomoda, el que hace que este lugar tan lleno de gente extraña se vea más bonito.

_ ¿Cómo dice, Freddy? Pregunta Sofía.

_No, nada que usted esta más enana cada día.

_ ¿Qué?

_No… quise decir que usted está más elegante cada día.

Sandra se le acerca y le dice:

_Mire, Freddy, ¿qué pasa? ¿No tiene nada que hacer? A ver , a ver, a trabajar que para eso está aquí.

_Si mi distinguida jirafa, tenga su correspondencia.

Sandra le golpea con los puños mientras le grita:_¿Qué dice so atrevido?

_Ayyy, que eso duele.

_Pues si le duele, más le va a doler si no deja de molestar.

_Con permisito, hola Bertita, ¿cómo está mi gordita?

_Pero, ¿qué se habrá creído este? Mire que hoy tengo mucho trabajo y no tengo tiempo para discutir con usted.

_Pero sí tiene tiempo para comer.

_ ¿Qué?

_Nada, que no la vuelvo a entretener.

Freddy se le acerca a Mariana y le dice:_Hola, mi muñequita de ébano.

_Ay Freddy deje el estrés.

_No, si el estrés se me va a quitar esta noche.

_ ¿Y eso cómo lo va a lograr? ¿Acaso se va de rumba?

_ ¿Cómo dice? A ver le voy a hacer una pregunta sólo por curiosidad. ¿De verdad que usted es buena leyendo cartas?

_Y usted, ¿por qué quiere saber? ¿Quiere que le lea las cartas?

_No, a mí no me hace falta. Con esta pinta, yo tengo mujeres tras de mi todo el tiempo. Es para un amigo mío.

_ ¿Y se puede saber quién es su amigo?

_Es Wilson, el honorable portero de esta magna empresa.

_ ¿Wilson? Pero si a ese no le interesa nada, sólo su paleta.

_ Vea, mi querida mentalista, a ver cómo le digo esto para que me entienda. Esta mañana, cuando llegué a este mi honroso lugar de trabajo, me dirigí a la portería para que Wilson, como siempre, tan eficientemente me despojara de las herramientas de seguridad que tengo que utilizar en mi vehículo motorizado.

_Freddy, por favor apúrese que si esa es su forma de hablar para que yo entienda, no quiero saber cómo usted habla cuando quiere que no lo entiendan.

_Pero mi muñequita de ébano, usted no entiende español. Si le estoy hablando claro. Lo que quiero decir es que encontré a Wilson deprimido. Se siente sólo y triste y necesito buscarle una novia.

_Y usted, ¿cómo quiere que le ayude?

_Pues, que le lea las cartas a ver si hay algo en su futuro inmediato, antes que el hombre se me suicide a paletazos. Si yo creo que hasta diabetes debe tener ahora que se come una paleta cada segundo.

_Bueno, Freddy, el problema es que hoy las del Cuartel nos vamos a reunir pues le voy a leer las cartas a Sandra.

_Bien, bien, entonces no hay problema. Ahí aprovecha usted y se las lee también a Wilson.

_Bueno, pero no diga nada, que si las muchachas se enteran, no van a querer. Nos vemos a la hora de almuerzo en la sala de juntas. Hoy Betty ni don Armando vienen a trabajar y vamos a aprovechar para reunirnos allí. ¿Entendido?

_Perfectamente.

_Bien. Ahora lárguese y dejeme trabajar. ¡Qué estrés!

Freddy se dirige a donde está Aura María y la saluda.

_Hola, bella damita, tenga su correspondencia.

_Sí, ya era hora, yo creía que se iba a quedar todo el día con Mariana.

_ ¿Qué? Está celosa.

_No sea bobo, ¿celosa yo? Ni loca.

_No niegue que cuando usted me ve, el corazón se le acelera.

_No, la que acelera soy yo antes de que usted empiece con sus bobadas. Y déjeme tranquila que tengo que trabajar.

_OK, mi bella damisela, la dejo para que pueda continuar con sus labores.

Freddy va donde Wilson y le dice que Mariana le va a leer las cartas a la hora de almuerzo.

_Freddy, ¿y usted cree que eso funcione?

_Mi distinguido portero, Mariana es la Walter Mercado colombiana. Todo lo que dicen sus cartas resultan cierto.

_Está bien, nos vemos a la hora de almuerzo.

Llega la hora de almuerzo y se dirigen todos hacia la sala de juntas. Las del Cuartel están todas reunidas cuando llegan Freddy y Wilson. Mariana les explica a ellas que quiere ayudar a Wilson porque está deprimido.

_Muchachas, voy a leerle las cartas a Wilson primero. Venga, Wilson, acérquese. Voy a empezar.

Mariana coloca las cartas en sus debidas posiciones y toma la primera.

_Esta carta dice que usted siempre ha sido solitario. Nunca ha tenido novia…

Berta suelta una carcajada, pero un empujón de Sofia la calla.

_La siguiente carta, que es la del presente, dice que usted está enamorado de alguien a quién usted ve muy a menudo, prácticamente todos los días. Aquí como puede ver en la imagen, es una muchacha alta y muy fuerte. Esta otra carta… bueno, no está muy claro lo que dice.

_Está bien, Mariana, ya me tengo que ir. Con permiso a todas. Venga, Freddy.

Freddy lo mira sorprendido por la prisa que tiene Wilson en salir y se van con él. Freddy le pregunta a Wilson:

_ ¿Qué le pasó, viejo? ¿Por qué huyó así?

_Freddy tengo que decirle algo. La persona de quién estoy enamorado es Sandra.

_ ¿La jirafa? Vaya y dígaselo, hombre. Aunque, ¿está seguro? Ella es bravita y pega duro.

_Por eso no le digo nada. ¿Y si me pega? Mejor lo olvido.

Wilson, a la verdad es que, perdóneme, pero discúlpeme, yo creo que miró muy alto, demasiado de alto diría yo.

_Sí, mejor la olvido.

Mientras tanto las del Cuartel están en la lectura de cartas de Sandra. Mariana le dice su futuro:

_Aquí veo a un hombre alto que está loco por ti. No es muy guapo, ni muy inteligente, pero tiene un gran corazón. Está muy cerca de ti.

_ ¿Cerca de mí? Aquí el único alto es Wilson y ni sabe que existo.

_Pues a lo mejor es él, porque vieron que en sus cartas le salió una mujer alta y guapa de la cual estaba enamorado.

_Y todas aquí sabemos que no va a ser Sofia. Tan chiquita…

Sofía toma la bolsa de papitas de Berta y la avienta al otro lado de la sala.

Sandra insiste:_No, Mariana, yo creo que sus cartas se equivocaron esta vez.

_Tú sabes que mis cartas no se equivocan. Y si fuera cierto que es Wilson, ¿lo aceptarías?

_Claro que sí, si está chulísimo. Es un poco bobo y está todo el día con sus paletas, pero no se le puede quitar que se ve guapo con su uniforme.

_Pues ni hablar. A la conquista de Wilson.

_Ay, no sé, es que me da mucha pena. Pero si no me hace caso, le caigo a patadas.

En eso Wilson llega a la sala de juntas para anunciarle a Aura María que Betty la está llamando por teléfono. Todas aprovechan a salir dejando a Sandra a solas con Wilson.

_Oiga, Wilson, ¿por qué no esperó a que terminaran de leerle las cartas? ¿Acaso tiene miedo a que averigüemos quién es su amor secreto?

_No, si no es eso, es que dejé mucho rato sola la portería. ¿Y qué le dijeron a usted las cartas?

_Nada, sólo tonterías. ¿Por qué quiere saber?

_Sandra, yo quiero decirle algo, pero por favor no se altere.

_Dígame lo que sea que estoy de lo más tranquila.

_Pues verá, es que yo… a mí me gusta… es que no sé cómo decirle.

_Siga, siga, que va bien.

_OK, pues aquí va: yo estoy enamorado de usted.

_Por fin, ya era hora. Pero, es verdad que usted es tonto. No se da cuenta que usted me gusta a mí también. Si no estuviera tan pendiente de sus paletas lo habría notado.

_ ¿De verdad? ¿No me va a pegar?

_Usted cree que yo soy tan agresiva. Lo que pasa es que tengo que desahogar mis frustraciones a golpes, porque como no tengo a quien acariciar y ni modo que acaricie al tonto de Freddy.

_Pues ya no tiene que ser agresiva, pues me tiene a mi para que me acaricie todo lo que quiera.

_ ¿Usted cree que puedo empezar ahora?

_Claro que sí, bastante he esperado.

_Bueno, Wilson, prepárese porque llevo muchos años reprimiendo este deseo de acariciar a un hombre.

Se acerca a Wilson y comienza a besarlo. Afuera las del cuartel están pegadas a la puerta escuchando. Sólo oyen el ruido de las sillas cayendo y los quejidos de Sandra y Wilson mientras hacen el amor.

♥F I N♥

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