“Freddy, por favor, lleve este informe a don Armando, que lo está esperando very urgent,” dice Gutiérrez.
“Si, como no, mi distinguido Sr. Gutiérrez. Voy presto a llevar tan importante misiva al señor vicepresidente de Ecomoda.”
“Very good, Freddy.”
Cuando Freddy se dirige a entregar el informe, Inesita lo llama.
“Freddy, venga que necesito hablar con usted.”
“Como no, mi querida Inesita. Pero rapidito que voy de prisa.”
“Mire, Freddy, lo que pasa es que quiero pedirle un favor.”
“Mande usted, Inesita, ¿para qué soy bueno?”
“Hay un problema y es que no quiero que nadie se entere porque es algo muy delicado para mí.”
“A mi me encanta el misterio, Inesita. Mis oídos están prestos a escuchar todo lo que me tenga que decir y mis labios están sellados para que no digan nada.”
“Pues venga conmigo al taller de don Hugo.”
“No, Inesita. ¿Cómo voy a entrar a la boca del lobo? No, señor. Usted sabe lo raro que es don Hugo y yo soy muy machito.”
“Pero Freddy, no se preocupe que don Hugo no está.”
“Ah, bueno, pues así si voy.”
Llegan al taller de Hugo e Inesita le cuenta su problema y cómo quiere que Freddy le ayude. Se pasan la tarde en el taller de Hugo sin que nadie note su ausencia.
Esa noche en el Gato Negro…
“Ay Freddy, ¿está usted seguro que todo va a salir bien?” le pregunta Inesita.
“Claro Inesitam esto no puede fallar. Está hablando con el Gene Kelly colombiano.”
“Bueno Freddy, espero no hacerlo quedar mal.”
De pronto se escucha una voz que dice:
“Señoras y señores, es con suma placer que El Gato Negro presenta, su concurso anual de baile. Y ahora todos a la pista. Que empiece la música.”
“Ay Freddy, no sé, tengo miedo. ¿Y si en Ecomoda se enteran? Voy a quedar en ridículo,” dice Inesita.
“Doña Inesita, ¿cómo se van a enterar? Nadie sabe que estamos aquí. Y además con la junta que tienen mañana, van a estar hasta tarde trabajando. No se preocupe, que Freddy Stewart Contreras es una persona en la cual se puede confiar. Todo va a salir bien. Vamos a la pista.”
La música empieza a sonar y es un merengue. Inesita y Freddy salen a bailar y hay diez parejas en la pista.
“Doña Inesita, la verdad es que yo no sabía que, en su juventud, a usted le gustaba bailar.”
“Yo no me perdía ni un baile. Peor como ya le conté esta tarde, nunca pude ganar ningún premio en los concursos de baile que se hacían. Por eso quise participar en este. Es un reto que tenía desde hace años y como hoy es el día del concurso de la tercera edad, por eso le pedí que me enseñara. ¿Lo estoy haciendo bien?”
“Muy bien, Inesita. Usted está bailando como una pluma, casi no la siente. ¿Usted está ahí, Inesita?” dice Freddy haciendo como que no la ve.
“Ay Freddy, no me haga reír que pierdo el paso.”
“No, Inesita, si usted lo está haciendo muy bien. Y déjeme decirle que para mí es motivo de orgullo el haber tenido a tan distinguida dama como mi alumna.”
Se termina el merengue que están bailando y le siguen otros tipos de música. Las parejas se van eliminando y ya quedan sólo tres en la pista. Una de éstas es Freddy con Inesita.
“Bueno Inesita, ahora si que la cosa está difícil porque ¿ve esa viejita de allá? Parece que tiene a Tongolele por dentro. Tiene un movimiento de caderas y piernas que para qué le cuento si usted la ha visto.”
“Ay Freddy, yo de verdad pensé que el premio era nuestro ya, pero la verdad es que yo ya estoy agotada. Suerte que este baile flamenco es el último porque ya no puedo más.”
“Recuerde Inesita, mostrando pierna, cabeza erguida y con soltura.”
“Bien, Freddy, pero ya no puedo más.”
Bailan la última pieza y esperan por el anuncio de la pareja ganadora. Le dan el premio a la viejita que bailaba como Tongolele y a Inesita y a Freddy le dan el segundo lugar.
“¿Cómo que el segundo lugar? Aquí esta dama y yo lo hemos hecho a las mil maravillas. En cambio esa parece una bailarina can-can, por eso es que le dieron el premio. Se pasó todo el tiempo mostrando pierna,” dice Freddy enfurecido.
De momento sale un hombre entre el público. Es el hijo de la señora que quiere pelear con Freddy. Freddy se asusta y le dice:
“Mire, a mi no me gustan las peleas, pero si quiere, resolvemos esto como los machos. Yo no le tengo miedo a nadie. Yo soy muy macho y me enfrento a cualquiera.”
De pronto anuncian por el micrófono:
“Señor Freddy Stewart Contreras, lo llaman de Ecomoda un tal Armando Mendoza. Dice que encontró un informe tirado en el taller de don Hugo y que quiere hablar con usted.”
F I N
Reto al Estilo Ecomoda #13:
- Personajes: Freddy, Ines, Gutierrez
- Objetos/Situaciones: premio, pelea, merengue, informe extraviado