Desde que Aura María dejó a Freddy por Michelle ése no encuentra consuelo. Por eso se fue al club a tomar. Supuestamente era la única forma de olvidarla.
_Buenas, Freddy. ¿Qué deseas tomar?
_Lo de siempre, una botella de whisky.
_Enseguida se la traigo.
El mesero regresa con la botella de whisky y un vaso, pero Freddy abre la botella y toma de ésta.
_Lo que quiero es olvidar a esa ingrata. No veo qué le vio al francés ese. Si yo soy más guapo que él, dice Freddy hablando para sí mismo.
_Freddy, ¿es usted? ¿Y qué hace hablando solo? pregunta Sandra que acaba de llegar al club.
_Tratando de olvidar a la ingrata de Aura María.
_Freddy, disculpe pero usted dijo que hoy no tenía plata. ¿Cómo va a pagar ese whisky tan caro que se está tomando? pregunta Sandra observando la botella.
_No sé. Lo único que sé es que quiero coger una borrachera y olvidarme de todo.
_Bueno, si quiere lo acompaño, pero eso sí le digo, yo tampoco tengo plata.
_No se preocupe Sandra, ya buscaremos la forma de pagar.
Después de unas horas, Sandra y Freddy se encuentran completamente borrachos. Sobre la mesa hay unas cuantas botellas de whisky vacías.
_Sandrita, perdóneme, pero discúlpeme, pero creo que ya no puedo tomar más.
_Yo tampoco puedo más, Freddy y eso que no me he tomado ni la mitad de lo que usted se tomó.
_Bueno, mi querida jirafa, ahora tenemos que pensar cómo pagar la cuenta.
_Acuérdese Freddy que le dije que no tengo plata. Así que conmigo no cuente.
_No, si lo menos que quiero ahora es contar, lo que quiero es pagar o salir sin ser visto.
_Oiga Freddy, esa no es mala idea. Yo voy al tocador de damas que queda cerca de la puerta y por ahí me voy.
_Bien Sandra, pero recuerde que no se puede dejar ver por el mesero que nos atendió porque la puede reconocer.
_No se preocupe Freddy que yo soy una experta.
Sandra sale dando traspiés por la borrachera que tiene y desaparece. Freddy está buscando la forme de él escapar, pero no se puede escapar por el baño porque queda al otro extremo de la entrada al club y se le haría difícil escapar desde allí.
_Señor, ¿le pasa algo? Lo noto como preocupado, pregunta uno de los meseros que ha estado observando a Freddy.
_No, señor. No pasa nada. Es que como que he tomado un poquito de más y tengo calor.
_Pues vaya a la terraza. Allí está muy fresquito, le dice el mesero.
_ ¡La Terraza! Eso es, dice Freddy emocionado.
_Claro, señor, es el mejor lugar para refrescarse.
_Sí, por eso digo. Gracias.
Freddy sale a la terraza muy contento porque por ahí si puede escapar. Llega a la terraza y buscar la forma de salir por allí.
_Caramba, mala mente la mía, si este comedor queda en el tercer piso del club, dice Freddy hablando consigo mismo.
De pronto se le acerca el mesero que le atendió primero y Freddy se siente acorralado y grita:
_Atrás, atrás, no se me acerque o salto.
_Pero, señor, ¿qué le pasa? Yo sólo---
_Atrás le digo o no sé de lo que soy capaz, grita Freddy ya que el alcohol empezó a hacer efecto en él.
_Si yo sólo quiero decirle---
_Si, yo sé lo que usted quiere decir, así que aléjese, dice Freddy cogiendo una de las sillas y usándola como loas domadores para alejar al mesero.
_Pero déjeme que le diga que su---
_No me diga nada, grita Freddy cogiendo hielo de una hielera que hay en una de las mesas y lanzándosela al mesero.
_Por favor señor, cálmese y deje que le diga.
_Pues no me diga nada, yo sé que usted sabe la verdad. No tengo plata. No tengo con qué pagar y me voy a lanzar por ahí, dice Freddy señalando al vacío.
El mesero se da por vencido y se aleja por miedo a que Freddy cumpla lo que dice y se lance al vacío desde el tercer piso.
_Freddy, qué buen espectáculo. Ni en el Gato Negro los he visto así de buenos.
_Don Hugo, qué alegría de verlo, dice Freddy saludando a Hugo.
_Freddy, ¿cómo es eso de que usted no tiene plata? ¿Y cómo viene aquí a tomar si sabe que este es un lugar caro?
_Verá, Don Hugo, lo que pasa es que yo vine aquí para tratar de olvidar lo que la ingrata de Aura María me hizo.
_Pero Freddy se de eso hace ya dos años. Olvídela ya.
_No puedo olvidarla. Ese es el problema. Y vine aquí a tomar, pero Sandra se me unió. ¡Y como bebe esa mujer! ¿Las jirafas también tienen dos estómagos como los camellos? Yo creo que sí, porque ella tomaba sin parar.
_Freddy venga, vamos a sentarnos acá para conversar. Vamos a ver cómo puedo ayudarlo. Venga, venga.
_Gracias Don Hugo. Yo sé que debajo de todas esas plumas hay un verdadero caballero.
_Freddy pórtese bien conmigo o no lo ayudo.
Hugo lleva a Freddy a una mesa apartada y se sientan.
_A ver Freddy, cuénteme todo. ¿Dónde está Sandra?
_Sandra ya escapó mi amigo, falto yo.
_ ¿Escapó? ¿De dónde?
Freddy le narra a Hugo la huída de Sandra y cómo él está buscando la forma para escapar también.
_Bueno Freddy, yo podría ayudarlo, pero usted me tiene que hacer un favor a mí.
_Lo que sea, don Hugo, pida lo que sea. Lo que quiero es irme ya de acá.
_Bien pues ¿usted ve aquel joven que está allá?
_ ¿El muchacho bien parecido con la bufanda rosa?
_Ese mismo. Ese es mi Chesito. Resulta que él anoche se me fue con el panadero de la esquina en donde vivimos y no regresó en toda la noche.
_ ¿Cómo así? ¿A qué iban, a hacer el pan o a comérselo?
_No bromee, Freddy.
_Continúe, Hugo.
_Yo lo que quiero es que usted me ayude a darle celos.
_ ¿A darle celos? ¿Y cómo?
_Yo le digo ahora.
_Un momentico, don Hugo, Yo soy muy machito.
_No se preocupe Freddy que usted no es mi tipo. Lo único que quiero es que vayamos a donde él está y usted se despide de mí dándome tres besos: uno en cada mejilla y otro en la frente.
_Perdóneme, pero discúlpeme, conmigo no cuente para ese espectáculo.
_Freddy, ningún espectáculo. Si aquí sólo quedamos nosotros tres. Ya las demás personas se han ido. Mire usted mismo.
_ ¿Y qué me va a dar a cambio usted?
_Pues le pago la cuenta para que usted no tenga que saltar desde acá.
_Bueno, pues si es así, tres besos no es nada. Vamos para allá. Pero eso sí, recuerde que esto va a ser secreto entre nosotros. Que nadie en Ecomoda se entere.
_Lo prometo, Freddy. Esto va a ser un secreto entre nosotros.
Se dirigen hacia donde está Chesito y llevan a cabo el plan.
_Bueno Freddy, nos vemos mañana en Ecomoda. Chao.
_Como no, Hugo, nos vemos mañana, dice Freddy a la vez que le estampa tres besos a Hugo como era lo acordado.
Freddy sale sin darse cuenta que hay alguien escondido observando.
Al otro día llega a Ecomoda y cuando sale del elevador escucha a Sofía hablando con las del cuartel:
_ ¿Saben el último chisme? Ahora Freddy es del bando de Hugo. Freddy es gay. Anoche lo vi en el club besando a Hugo.
_ ¿Quéeee? preguntan las del cuartel a la vez.
_Un momentito. Eso fue un favor que le hice a Hugo para poder salir del club. En cambio el prometió saldar la cuenta que tenía pendiente por el whisky que me tomé.
_ ¿Qué usted dice Freddy? pregunta Sandra.
_Que le di tres besos a Hugo para que él saldara la cuenta del whisky que nos tomamos anoche.
En eso Hugo sale de su taller riendo con su Chesito. Cuando ve a Freddy y las del cuartel se pone pálido. Sandra continúa.
_Pero Freddy, ¿cómo así? Si cuando yo salí del club me encontré con una prima mía y le pedí plata para saldar la cuenta. En eso Hugo entraba con su novio y yo le di la plata para que se la diera a usted.
_ ¿Quéeee? dice Freddy a la vez que se pasa con rabia las manos por los labios. _Eso era lo que el mesero trataba de decirme y no lo dejé. Entonces Hugo me hizo darle tres besos por nada. Yo lo mato.
Ahí Freddy mira para el lado y lo único que ve es una bufanda rosa doblando la esquina y unos gritos: _ Corre Chesito, corre que nos mata. Descubrió todo.
_El borracho no vale, no señor, el borracho no vale, canta Chesito mientras corre.
F I N
Reto al Estilo Ecomoda #42:
- Personajes: Hugo, Sandra, Freddy
- Objetos/Situaciones: plata, whiskey, borrachera, club, secreto, tres besos, chisme