Barb
Por: Mary Tenorio

En Ecomoda sólo se escuchan los gritos de Armando. Este se pone así cada vez que se acerca el lanzamiento de una nueva colección.

“Hugo, ¿dónde está Hugo?” gritaba Armando por los pasillos de Ecomoda.

“Pero, ¿qué es eso? ¿Qué es esa gritadera?”

“¿Ya está lista la colección, mariposita?

“Ya, pero cálmese. ¿Le sirvo una valeriana o algo?”

“Dígame, ¿sí o no?” dice Armando gritando más fuerte cada vez.

“Ay don Armando, ¿pero cómo así delante de las modelos?” le dice Hugo coqueteando con él.

“Mire, damisela, que no estoy de humor. Dígame si ya tiene lista la colección,” dice Armando, tratando de calmarse.

“Mire, macho cabrío, usted sabe que aquí yo soy la luz, la inspiración, la creatividad, pero para eso necesito paz, tranquilidad y no sus gritos salvajes.”

“Mire plumífero, a mí no me diga como tengo que hablar. Lo que tiene que hacer es ponerse a trabajar, pero ya,” dice Armando y se marcha.

“Ay Dios, ese hombre me pone mal los nervios, Inesita, tráigame una valeriana que me siento mal.”

Hugo sigue trabajando después de haberse tomado la valeriana. Al rato llega Sofia al taller y le dice:

“Don Hugo, que dice Betty que si ya tiene listas las piezas de prueba que van a mostrar las modelos hoy.”

“Nada más eso me faltaba. También la doña Betty me va a molestar,” dice Hugo. Este ve a Sofia que está tocando los trajes que tiene él para el desfile de ese día.

“¿Pero que hace? Deje la tocadera. ¿No ve que esa ropa es muy fina para su tacto?”

Sofia no le hace caso y sigue tocando la ropa.

“Mire le digo que no la toque. ¿Qué es eso? Ya, váyase, flu, flu, voló de acá.”

Sofia sale y Hugo le grita:

“Váyase allá con el aquelarre de brujas amigas suyas antes de que se monten en sus escobas y la dejen,” dice Hugo riéndose a carcajadas. De pronto ve a su perra y la coge en sus brazos.

“Mira Bárbara Chesai, ¿tú ves aquella enana que va allá? Jamás, lo oyes bien, jamás dejes que te toque, que se te pegan la pulgas,” le dice mientras la besa.

De pronto saca un grito. Sofia regresa para ver qué le pasa a Hugo.

“Mire, mire lo que usted ha hecho. Mi Bárbara Chesai tiene pulgas. Usted se las pegó.”

“Sí cómo no, eso fue el perro sato ese con el que ella se le fugó que se las pegó,” dice Sofia riéndose. De pronto coge unos zapatos del suelo y le dice:

“Mire, su perra no sólo tiene pulgas sino que tiene lombrices. Mire, se comió estos zapatacones. ¿Y no que esa perra es muy fina?”

“Dios, ¿pero qué es esto? Si este taller era un oasis de paz, el lugar donde salía la luz. Ahora sólo salen brujas y pulgas.”

“Pues eso está bien que le pase porque usted nos trata a nosotras mal sin hacerle nada. Ahora ¿qué va a hacer con la perra? ¿Por qué no la tira por el balcón de su apartamento? Así a lo mejor mata las pulgas.”

“Muy graciosa. Mire Chaparrín, déjeme quieto que ahora no puedo pensar. Primero Armando me grita, luego usted con la tocadera y ahora mi Barb con pulgas. No, hoy no es mi día.”

“Pues don Hugo si usted quiere yo me llevo a la perrita y le digo a Freddy que le compre algo para las pulgas y le doy un baño.”

“¿Usted haría eso por mí?”

“Pues claro, si nosotras las brujas nos llevamos muy bien con los animales. ¿Qué usted cree que usamos para los hechizos?”

“Pero que salvaje. ¿Cómo puede hablar así de mi Barb. Ella no es un animal, es una perrita muy fina. ¿Usted no ha visto como camina? Camina con más gracia que usted.”

“Si ya veo como camina: derechito al elevador. Esa tiene cara de que quiere ver al perro sato de nuevo.”

“¿Qué? ¡BARB!” grita Hugo corriendo tras su perra.

F I N

    Reto al Estilo Ecomoda #15:
  • Personajes: Hugo, Armando, Sofia
  • Objetos/Situaciones: zapatacones, pulgas, Barbara Chesai, balcon

Volver a Estilo Ecomoda

Hosted by www.Geocities.ws

1