
Acércate
Bienvenida la esperanza
en tiempos en que parece
que todo se desvanece en el aire
y nos acechan fantasmas,
cuerpos vacíos sin alma,
hijos del dios capital.
Bienvenidas la canciones,
mariposas de colores,
asesinas de tristezas
que ha parido la belleza.
Bienvenido sea el momento
en que nos perdemos dentro
para salir al encuentro con los demás.
Acércate, acércate,
que hay quienes dan todo con tal de vernos perder la fe.
Acércate, acércate,
haz lo que sea por no dejarlos vernos caer.
Bienvenidos soñadores,
corazones transgresores
que se dan a la labor casi ilegal
de imaginar.
Bienvenida la esperanza
y el amor que nos alcanza,
nos estira y nos ensancha
la ilusión que hace crecer,
llegar a ser
de esos que entregan la vida entera buscándose
para encontrar al fin la paz
mirando el mundo con la mirada de los demás.
Acércate, acércate,
que acechan lobos que no distinguen el mal del bien,
que acechan lobos que no distinguen ser y tener,
que acechan lobos...
Buscándome
Amor, que haces el cambio,
la diferencia;
que llegas a darte entero
y eres la esencia;
que buscas un mundo nuevo,
una promesa:
¿A dónde lleva el camino y a dónde empieza?
De mí sabrás lo que creo,
que soy humano,
que guardo una canción, un credo,
entre las manos;
a pesar de que armo mi fe
cada mañana
mientras descanso
de recorrerme las entrañas.
Buscándome
en medio del laberinto,
buscándome,
queriendo saber si existo,
buscándome.
Hay quién pudiera decirme
si estamos vivos,
si vamos dando la vuelta,
si aún seguimos
girando en torno a lo mismo,
si hay un destino,
y ¿a dónde lleva el milagro
de andar contigo?
Buscándome,
metidos entre la piel y el alma
buscándome,
que, amor, si vienes conmigo
me encontraré.
Cada vez que te encuentro
¿Qué color le pondrás al día?
¿Soltarás tu cabello?
¿Llenarás mis manos vacías
de caricias y sueños?
¿Lograrás romper el misterio
de mi risa, mi gesto
que te dice sin decir nada
que es a vos a quien quiero?
Y yo, mujer,
me construyo y me invento
vuelvo a nacer
cada vez que te veo.
Y yo, mujer,
me construyo y me invento,
vuelvo a creer
cada vez que te encuentro.
A partir de cuándo...
A partir de cuándo
y al llegar a dónde
queda el agujero
en el que te escondes,
del que sólo sales
cuando ya me he ido
para recordarme
todo lo vivido.
Invoqué al olvido
desde la memoria
que se fue sin gloria,
sin sueños cumplidos.
Y oigo tus latidos
de sueño pendiente,
perdido en la angustia
de toda la gente.
No sé a qué distancia estoy de mí,
tal vez, la última vez que me vi
andaba dibujando estrellas
que alumbrarán la espera
entre el invierno y la primavera.
A partir de cuándo
y al llegar a dónde
queda el agujero
en el que te escondes,
y oigo tus latidos
de sueño pendiente,
perdido en la vida
y huyendo a la muerte.
No sé a qué distancia estoy de mí,
tal vez, la última vez que me vi
andaba dibujando estrellas
que alumbrarán la espera
entre el invierno y la primavera.
Colgando del cielo
Alguien atenta contra mi paciencia,
dispara palabras, sin una razón,
que dan contra el frío y al frío lo hielan,
palabras preñadas de falta de amor.
Alguien ha matado una tarde de enero,
alguien no merece ni siquiera morir,
no hay pena que pueda tapar agujeros.
¿Qué pena has callado distante de aquí?.
¿Adónde estás vos?
¿Adónde estoy yo?
¿Adónde vas vos?
¿Adónde voy yo?
Pregunto asustado,
sin contestación.
Los diarios repiten esta melodía:
"alguien asesina, otro le pagó
por darle un disparo en la frente
dejando sin vida a la imaginación".
¿Adónde estás vos...
El hombre cae muerto a manos del hombre.
¿Quién juzgará el hecho? ¿Qué
pena imponer?.
El mundo da vueltas colgando del cielo
que mira llorando una y otra vez
las calles que están habitadas por muertos
que viven huyendo a la resurrección.
¿Adónde estás vos...
El mundo da vueltas colgando del cielo.
El color de los sueños
Viva el que piensa,
viva la imaginación,
mientras yo por cada instante
voy buscando una canción
y hago trincheras al corazón,
lo mío es guerra, revolución,
donde no hay muerte
y vive el que siente.
Viva el que sueña
y el que sabe del amor
mientras otros juegan
con la perdición:
cavando sus tumbas,
atándose al reloj,
huyéndole a la vida,
al sueño y su color.
¡Viva el que quiere!
Vive el que puede.
A pesar de la distancia
que hay del sueño a la realidad
seguiré soñando solo
y moriré en la soledad,
o tal vez vengas conmigo
a construir paraísos
a varias cuadras
de donde habito.
Viva el que cree
sin haber visto
y yo, que sé que creo en vos,
siento que existo.
El niño
(Letra y música: Raymundo Pérez)
El niño mira el mundo
siempre a colores,
en las nubes dragones
un rey y sillones
El niño tiene el sueño
más tibio, más lejos,
no se hace en el día,
lo toma del juego.
Navega en su infancia,
duende, capitán.
No sabe que en puerto
estará el huracán
¿Quién fue el niño de Herodes,
de Hitler, de Stroessner?
¿Qué teta sin leche
secó sus riñones?
¿En cuál piedra lloró su niñez
al sentir el frío de la adultez?
¿En qué horrible paredón
explotó el pequeño corazón?
El niño ya no está
en su asteroide,
del dibujo no quedan
ni culebras, ni elefantes.
Ya no hay figuras
en las nubes, en las nubes,
en la mar de ensueño,
ni piratas ni galeones.
Los restos apagados
de un niño sin nombre
yacen hoy postrados
donde duerme el hombre.
Una canción perfecta
Llueve sin piedad;
llueve y parece ser el final;
llueve y, aún más,
llueve hasta cuando no es invierno.
Pareciera que el tiempo me indica
que mi estación no vendrá.
Llueve, por qué será
que el viento esculpe un lamento?
Será el lamento de esas vidas
que andan buscando la salida
de ese laberinto sin sol
en que el olvido las dejó?
Llueve y en mi jardín
un río corre violento,
y el sol que se ha ocultado allá a lo lejos
no deja verse ni un momento.
Pero llueve y llegas vos
a cubrirme con tu aliento,
llueve y es tu amor
el que borra el dolor y el recuerdo...
...y es cuando nuevamente
en mi jardín sale el sol
y se escucha una canción perfecta.
La Creación
¿El Universo perfecto
lo habrá parido algún dios
que se cansó de estar solo
y en su tristeza empezó
a derramarse en lo Otro
y a darse a la Creación?
¿Será el principio del tiempo
un fuego que hizo explosión,
que fue llenando el vacío
y aún sigue en su evolución?
¿O no es acaso la vida
el clon de un ser superior
que se ha inventado a si mismo
y está sobrado en amor?
¿Por qué es que escribo estos versos
y me transformo en canción
herido por la belleza
y algún que otro dolor?
¿Qué me convierte en humano
rozándome el corazón?...
La Creación, la Creación...
De material sensible
Estoy buscando una razón
para acercarme a vos
y qué mejor razón
la que me da el saber
que estamos hechos de material sensible
y aunque haga lo imposible
no puedo dejar de ser
vulnerable al amor ni al dolor.
Le pierdo el rastro a tu sonrisa
pero pronto el sol me avisa
que no estás lejos, que estás cerca,
prendida de una nube blanca
que viene y va, que baja y sube
buscando el mar de sueños
que de sentido a este camino,
a mi camino.
Estoy buscando paz
de esa que vos me das
para compartirla con la gente
que convive con la muerte y el dolor
y ve correr la sangre por sus calles,
las mismas calles que en la infancia recorríamos.
Le pierdo el rastro a tu cara risueña
pero pronto el sol me enseña
dónde está tu huella llamándome
y es cuando entiendo que necesito
dejar escrito en cada trozo de mi alma:
- creo en vos.
Siento que he encontrado amor
en tu corazón,
después de dudar
si había verdad en tu mirar,
pero por lo que veo
hay un momento casi perfecto
para alumbrar
con nueva luz la oscuridad.
Estoy buscando una razón
para acercarme a vos,
y qué mejor razón
la que me da el saber
que estamos hechos de material sensible.
Verdad infinita
Hay una estrella fugaz
que apenas llega se va,
llevándose una ilusión perdida
y algún dolor que nos trajo el desamor en sus brazos.
Hay quien quisiera saber
dónde ha perdido la fe.
¿Acaso nos dejó el tren
que va del mal hacia el bien
y se queda con la infancia pequeña?
Debo contar hasta cien,
cerrar los ojos y ver
que también la oscuridad
esconde alguna verdad infinita.