Filtro de Bolitas (Hazlo Tu Mismo)
DIY Bead Filter
desarrollado
por Larry Lunsford
Este
tipo de filtro ha sido usado en estanques de Kois desde hace varios años, y se
ha demostrado que funciona muy bien. Básicamente son contenedores donde el agua
circula en sentido ascendente en contacto con una masa de arena o de bolitas de
plástico en constante movimiento. Este sustrato “fluidizado” ofrece una
enorme superficie para el crecimiento de colonias de bacterias. Estos filtros
son buenos realizando tanto filtración biológica como mecánica. Son compactos
y fáciles de operar. Su gran desventaja es el elevado coste de los filtros
comerciales. Para solventar este inconveniente, estas instrucciones le ayudarán
a construir su propio filtro de lecho fluido a un bajo coste. Además del coste,
la principal diferencia entre este filtro y la mayoría de filtros comerciales
disponibles es el procedimiento de limpieza. Los filtros de lecho fluido
comerciales generalmente dependen de su diseño y de aire para limpiar el
material filtrante y liberar la suciedad. El filtro HTM que se propone utiliza
un flujo inverso para limpiar el material filtrante, una opción elegida por
muchos otros constructores y propietarios de filtros de lecho fluido HTM. Este
filtro es además más bajo y por tanto más fácil de ocultar que los filtros
comerciales.
El
filtro HTM consiste en: un tanque o barril, bolitas de plástico, tubos de PVC y
llaves. El tanque puede ser un barril de plástico de entre 100 y 200 litros,
nuevo o usado, y lavado concienzudamente.
El
tanque o barril deberá cerrar herméticamente, y le acoplaremos dos racores de
depósito, uno para la entrada de agua y otro para la salida. Deberán tener un
diámetro suficiente, por ejemplo 2 pulgadas (¡sorprendentemente estas unidades
aún se usan en fontanería! 1 pulgada = aprox. 3 cm).
Las
bolitas o piezas de plástico pueden ser de distintos tipos y orígenes. Se
trata en definitiva de que sirvan de soporte para el crecimiento de colonias de
bacterias, y es por tanto importante que:
Tengan
pequeño tamaño (esto maximiza la cantidad de superficie por unidad de
volumen
Sean
flotantes
No
sean tóxicas
Una
opción es usar pastillas de plástico reciclado, disponibles en diversos
colores. La semana pasada pedí precios y salían a unos 0’48 € el Kg
(aprox. 80 Ptas. un litro) Hay que conseguir suficiente volumen como para llenar
la mitad del tanque o barril. Si
la superficie de las pastillas o bolitas de plástico es muy lisa, el
crecimiento de las colonias de bacterias tardará más tiempo. Una solución es
mezclarlas con arena gruesa y trozos de ladrillos dentro de un bidón (o de una
hormigonera) y removerlas para que las superficies se rayen. Luego se pueden
separar fácilmente en agua.
Tubos
de flujo
Son
las únicas dos piezas que hay que hacer artesanalmente. Las que se proponen
mejoran las de muchos filtros
comerciales porque son más largas y tienen más superficie abierta para
facilitar el flujo del agua.
Cortar
dos piezas de tubo de PVC de una pulgada y media a la longitud requerida. Sellar
un extremo de cada pieza con un tapón interior (los venden con los tubos de PVC),
bien a rosca o con pegamento de fontanería especial para PVC. Los extremos
sellados estarán en el interior del barril. Se pueden acoplar los tubos de
flujo al bidón de forma estanca de varias maneras, dependiendo de las piezas
que utilicemos. Los esquemas muestran la forma usada por Larry.
Hacer
tres filas de agujeros de 3 cm en cada tubo de flujo. Si imaginamos que la sección
circular del tubo es la esfera de un reloj, las filas de agujeros deben estar
alineadas con las posiciones de las 12 horas, las 3 h y las 9 h. Para facilitar
la labor podemos usar dos piezas de corcho blanco grueso cortadas en V, que nos
ayudarán a mantener el tubo en posición mientras lo taladramos.
Hacer los adaptadores de los tubos de flujo para enroscarlos en los rácores del barril. Necesitamos un adaptador de PVC de 2 pulgadas, y una reducción de 2 pulgadas a 1 pulgada y media (el diámetro del tubo). También cinta de teflón para asegurar el ajuste al enroscar ambas piezas. Lijamos un poco el extremo del tubo de PVC y lo pegamos al extremo de 1” ½ de la reducción con pegamento para PVC.

Cubrir
los tubos de flujo con una capa de malla mosquitera de fibra de vidrio (no usar
malla de metal).
Lijar
el tubo, y poner silicona de termosellar en las zonas sin agujeros. Rodearlo con
la malla y pegar los bordes en la zona del tubo sin agujeros (a las 6 h).
Asegurarse que la malla queda embutida en silicona. Para más seguridad se
pueden ajustar varias bridas plásticas.
Instalación
del filtro
Colocar
las bolitas en el barril. Un embudo grande hecho con una pieza de cartulina nos
ahorrará tiempo. Es mejor rellenarlo cerca de su posición final, así el
transporte es menos trabajoso. Colocar cinta de teflón en torno a las roscas de
los adaptadores para los tubos de flujo. Siempre enrollar la cinta en el mismo
sentido del apriete (hacia la derecha, igual que el sentido de giro de las
agujas del reloj). Enroscar los tubos de flujo. El barril debe estar colocado de
modo que los tubos de flujo queden horizontales, paralelos al suelo y uno sobre
el otro (a alturas diferentes). Ajustar los tubos de alimentación y de desagüe
hacia el estanque, de modo que el agua entre por el tubo de flujo que está en
posición inferior y salga por el tubo de flujo superior. Para limpiar el filtro
hay que invertir el sentido del flujo, el agua debe entrar por arriba y salir
por abajo hacia un desagüe. El filtro funciona con presión, ubicarlo de forma
que esta no sea excesiva para no forzar ni la bomba ni el barril.
Se
pueden realizar distintas modificaciones al diseño básico. En la foto se ve
una versión mejorada donde la instalación de tubos y llaves, más compleja,
facilita mucho las operaciones de limpieza y mantenimiento del filtro.