Hola, mi nombre es Maggy.
Hace tanto tiempo... años, era aun muy joven, apenas diecisiete años, llena de risa e ilusiones, "juventud divino tesoro"; vivía con mis padres y dos hermanos en una cuadra larga bastante alumbrada, con casas en las dos aceras; un reparto bonito y tranquilo en plena ciudad. Yo había crecido allí en esa casa grande un tanto antigua, como casi todas las de ese reparto.
Frente a mi casa, la casa de la abuela Juana, la abuela de la cuadra. Crecí viendola y queriendola, noble y amorosa, nos queríamos mucho, yo era su consentida.
Mi historia es real, o tal vez no.... aun me pregunto: qué sucedió?
Fue en junio, jamas lo olvidare, día veinte de junio. Ocho días atrás fue mi cumpleaños; la abuela me regaló un lindo vestido, ella sabía que iría a mi primera fiesta de una boda con unas amigas y amigos, a seis cuadras de mi casa y ese vestido me lo regaló para que lo estrenara ese día.
Llegó la hora y me recogieron mis amigos; una mamá con ellos, o si no, a la mayoría no las dejaban ir (era la costrumbre), en total eramos siete más la mamá de una de ellas: dos varones y cinco chicas.
Quise ir a ver a la abuela para que me viera con el vestido; me dijo lisonjas, nos besamos y me fuí. Ahhh, que linda fiesta, me divertí mucho. Así dieron las dos de la madrugada y nos fuimos a nuestra casa. Al regreso me acompañaron uno de los varones y la hija con su mama. Al llegar a la punta de mi esquina, mire a mi cuadra,
-No (dije) -No me acompañen, no hace falta, allí está la abuela Juana parada en su puerta, ella me vio ya y hasta que yo no entre ella no entra, asi que vayanse, un beso y hasta mañana.
Camine por mi acera mirando a la abuela parada en su puerta, aunque su portal estaba semioscuro (nunca lo encendía), se veía su figura bien; cuando llegué a mi puerta la saludé con la mano, viré un momento la espalda para tocar a mi puerta, había luz en mi casa; mamá no se había acostado, lógicamente me esperaba. Abrió, la besé, y me viré para decir hasta mañana a la abuela.
-Qué raro mima (dije), no sentí la puerta de la abuela, entró rápido y no me dio tiempo a saludarla
-Qué hablas (dijo mi mamá).
-Ahhh mima, la abuela que estaba en su puerta, por eso no me acompañaron mis amigos hasta aquí, la vi a ella y no hizo falta que me acompañaran, ella esperó que yo llegara.....alli fue que mi mama rompio a llorar,....me asusté.
-Qué pasa mima, por Dios!.
-Hija (me dijo), la abuela murió a las doce y pico de la noche, un infarto.. y en la casa no hay nadie y tu papá está con ellos acompañandolos. Comencé a llorar....
Hace tanto tiempo, años....y aun no he olvidado. Cómo olvidar a la abuela, que despues de muerta me cuidó. Aun me pregunto: ¿La vimos? (porque los demas tambien la vieron) ¿o no?. ¿Nos hicimos idea colectiva?. No sé...
No la vi más después de aquella noche donde me esperó en mi primera salida para verme llegar e irse tranquila.
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