Fernando Toledo también colaboró con el periódico mural con un par de poemas, los primeros que sacó a la luz pública. Más tarde se haría bastante célebre por sus sucesivas entregas, pero en aquel tiempo su actividad literaria era totalmente desconocida, y causó una magnífica impresión, en comparación con lo que se esperaba de él..
LA HORA DEL TÉ
La hora del té,
la hora bestial, la hora del heavy,
la hora para hablar
del tema nacional.
Con un puro habano de Cuba
y un par de litros de Hornimans,
nos sentará como un cañón
de AC/DC.
Es el mejor remedio para
matar la sobrancia.
Si usted tiene ganas de morir,
consulte con su reloj.
Si pone las cinco en punto,
ya sabe… un té con dos cápsulas
de cianuro.
Se lo recomienda Fernando Angus,
y con esto termino este bello
poema heavyliano.
SE BUSCA (REWARD)
Se busca a un tipo.
Ese tipo se llama Fernando Angus.
Cuenta chistes muy malos,
su peligrosidad estriba en sus chistes.
También se le busca
por violar a cuatro canoveras, matar doscientos pijos, robar un coche de policía, tocar la guitarra eléctrica a altas horas de la noche y tomar el té cuando no debe.
Él es alto, rubio,
guapo e inteligente.
Para las chicas soy el macho,
para los heavys ni se sabe,
y para los chicos de la esquina:
el imbécil de siempre.
MORIREMOS EN LAS TRINCHERAS
¡Colegas! A la guerra
contra los pijos.
Que no se diga que somos unos cobardes.
Moriremos si es necesario.
No tengáis miedo, porque
Deep Purple nos acompañará en los
momentos tristes,
y los gritos de WASP serán nuestros
gritos de guerra.
Cuando estemos en las trincheras,
seremos auxiliados por los ángeles del infierno,
estaremos protegidos por la avioneta
de Barón Rojo y el dirigible de Led Zeppelin,
y en las colinas los cañones de AC/DC
dispararán al son de las campanas negras del infierno.
Entre los cielos se oirán los truenos sonoros
de Rainbow.
Pero nuestro ritmo de guerra será
como el ritmo de Judas Priest.
Esto es un poema a los valientes guerreros
que murieron en las trincheras, por un ideal,
es el resultado de nuestra lucha
contra el imperialismo canovero.