NOTA DE PRENSA
(coppip/003/2000)


Comunidades denunciaron en el DIA Mundial del Medio Ambiente:
LA MINERÍA VIENE DESTRUYENDO ECOSISTEMA ANDINO Y AMAZÓNICO DEL PERÚ

La Coordinadora Nacional de Comunidades Afectadas por la minería (CONACAMI) denuncio en el día Mundial del Medio Ambiente que la actividad minera prosigue contaminando gravemente los ríos, cochas y lagunas de la zona andina del país y de algunas áreas de la amazonía, ocasionando negativos impactos a la flora y fauna así como enfermedades y muerte para los animales y las poblaciones afectadas.
El grave impacto ambiental es ocasionado el secado de decenas de lagunas y la contaminación de las principales cuencas del país producto de los relaves mineros que depositan las empresas en los ríos. Sustancias dañinas como el mercurio, el cianuro, y otros ácidos y componentes químicos han contaminado lagos importantes como el Chinchaycocha, el segundo del país ubicado en la región central, ríos importantes como el Chalhuanca (Apurimac) que se han convertido en una verdadera amenaza para la vida.
Especies como la trucha, la sardinilla, el bagre, las ranas y los crustáceos prácticamente han desaparecido de algunas regiones y en otras están a punto de desaparecer. Los dirigentes campesinos de la CONACAMI denunciaron que el ganado luego de pastar en áreas irrigadas con aguas de ríos que han recibido relaves mineros orinan sangre, las crías padecen malformaciones y mueren con enfermedades que antes no se conocían.
Miguel Palacin, Presidente de la CONACAMI, responsabilizó de estos graves hechos a la política de promoción indiscriminada a la inversión minera que viene trastornando el medio ambiente y los derechos de las comunidades campesinas y nativas que de la noche a la mañana se ven invadidas por exploraciones y explotaciones mineras que perturban sus condiciones de vida.
Palacin informo que en 1992 existían 4 millones de ha. de tierras con denuncios mineros y en la actualidad sobrepasa los 23 millones de has. en territorios que pertenecen ancestralmente a 3,200 comunidades campesinas. Además, existen actividades de explotación minera dentro de las áreas urbanas y en tierras de 256 comunidades del país.
El presidente de la CONACAMI afirmo que la Ley de Servidumbre Minera, 26570, que obliga a las comunidades campesinas y nativas acceder el uso de sus tierras para actividades mineras tiene en los hechos un carácter confiscatorio. Hay comunidades que han perdido sus mejores tierras a cambio de una suma irrisoria fijada por la Comisión Nacional de Tasaciones (CONATA) en el proceso de servidumbre o solo han recibido una obra simbólica a favor de la comunidad en un supuesto acuerdo entre esta y la empresa.
Miguel Palacin, señalo que las autoridades centrales y las regionales o locales no son conscientes de los graves problemas que se esta haciendo al ecosistema nacional. Por el contrario toman partido a favor de las empresas, las que imponen libremente sus condiciones a las comunidades, que por su desinformación son la parte mas débil en la negociación.

La promoción de la actividad minera esta ocasionando situaciones extremadamente graves como sucede con la empresa Manhattan (Canadá) que pretende convertir la localidad piurana de Tambo Grande, de 24 mil habitantes y una de las regiones con agricultura de punta que exporta frutas a Estados Unidos y abastece de limón a todo el país, en un campamento minero para extraer oro. Esto ha producido la formación de un Frente de Defensa para impedir este proyecto que ha sido declarado de interés nacional por el gobierno. La CONACAMI realizó del 2 al 4 de junio un Taller de Incidencia sobre los Impactos de la Minería en las Comunidades del Perú en la localidad de Pachacamac para diseñar y coordinar acciones para defender los derechos de las comunidades campesinas y nativas afectadas por la minería. El Taller fue auspiciado por la organización Oxfam América y en ella participaron dirigentes comunales provenientes de casi todas las regiones del país, incluso la región amazónica de Madre de Dios.
En el Taller se revelaron problemas que aquejan a las poblaciones de los departamentos de Cajamarca, Cusco, Junín, Pasco, Arequipa, Moquegua, Apurimac, Huancavelica, Ancash, Puno y Piura. Por ejemplo una de las denuncias mostró que en la ciudad minera de La Oroya, de aproximadamente 42 mil habitantes, los pobladores tienen niveles de plomo en la sangre muy superiores a los estándares permisibles para la salud humana. Los niños de La Oroya tienen una media de contaminación sanguínea de 41.82mg/dl muy por encima del valor de 10ug/dl establecido como limite seguro.

CONACAMI
Coordinadora Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería

Mayor información a los teléfonos: 441-9341 265-6512 436-3527064-722870 Correo electrónico:

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