TESTIMONIO DE LA HNA. MARIA VELEZ
2.
¡ESE NEGRO ME
CONVIRTIO, ESE NEGRO...!
"Vivía yo en la casa de convivencias
"SANTO DOMINGO" en la Vereda de la Florida, de Manizales.
Aprovechando el paisaje y el calor humano que las Religiosas brindan
a quienes solicitan los servicios de la casa, este sitio, ha sido de
preferencia para realizar los Cursillos de Cristiandad, tanto para
hombres como para mujeres.
Pues bien; a unos de estos
Cursillos acudió en cierta ocasión un joven abogado, más que por
deseos de practicarlo y aún con mucho rechazo interior, había
querido acceder a los deseos de su novia y de su mamá.
Como
era de esperar, el fastidio y aburrimiento se acentuaron con los
ejercicios de la primera noche y pensó, "no seré capaz de aguantar
esto, mañana me iré".
Amaneció el primer día y Arturo Giraldo
Jaramillo, (Tuto), se dijo: "esperaré un poco a ver cómo me va hoy,
pero si esta tarde la cosa sigue igual, yo no me aguanto esto tan
aburridor, cogeré mi maleta y... adiós".
Entre tanto los
otros cursillistas oraban y pedían oraciones a la comunidad y
sacrificios por esta intensión. Soportó algo más y amaneció el
segundo día. Sin embargo continuaba en su actitud de rechazo y
displicencia... No sabía él que el amor del Señor lo acechaba, como
su dueño único, ansioso de entregarse a él para estrecharlo entre
sus brazos y mostrarle caminos de paz y felicidad.
A la hora
de la oración, los cursillistas oraban fervorosamente en la
capillita ante el Santísimo expuesto. Entre ellos LINO ANTONIO
SEVILLANO, quien de un momento a otro dijo en voz alta, estas o
semejantes palabras: "SEÑOR, CONCÉDELE EL DON DE LA FE A TUTO Y
ATRÁELO A TU AMOR"... Y este fue el GOLPE FULMINANTE DE GRACIA
Arturo que estaba en la puerta en actitud estática, da media vuelta
y en un frenesí exclama: "¡Dios mío, que es esto!"...¡qué es
esto!...¡qué tengo! y agarrado a las barandas del corredor dice una
y otra vez: ESE NEGRO ME CONVIRTIO, ESE NEGRO ME CONVIRTIO... y
empieza a solicitar al padre Eduardo González, director del
Cursillo, con quien dialogó ampliamente y... desde ese instante,
nuestro querido cursillista es otro. Amor del Espíritu Santo y poder
de la oración.
Hasta aquí la historia de la que fui testigo y
que nos dejó a todos llenos de gozo y gratitud al Pastor Bueno, que
se sirve de sus hijos como instrumentos para encontrar a la ovejita,
a quien desea estrechar entre sus brazos y mostrarle caminos mejores
de paz y de amor.
He sabido con honda complacencia que Arturo
guarda con fidelidad su tesoro, que ha construido su hogar en el
amor y que continúa dando testimonio de Cristo, que según él, un día
"lo derribó del caballo" como San Pablo y esto fue en Santo Domingo
y a través de LINO ANTONIO SEVILLANO y los orantes de ese cursillo
de cristiandad.
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Padre
FERNANDO OREJUELA OSORIO
Web Master LUIS
HERNANDO QUEVEDO JARA