|
|
TESTIMONIO DE HORACIO
BARAHONA
2.
En
1982, terminado el bachillerato, sufrí una crisis existencial:
¿Quién soy? ¿Hacia dónde se dirige mi vida?
Mi vida estaba
como hueca. En ese entonces tenía 18 años. Desde muy joven me
dediqué a los bailes y al alcoholismo, a los 15 años comencé a fumar
y tomar mucho ron. La crisis existencial me llevó a buscar algo que
llenara mi vida y gracias a la bondad de Dios encontré el camino:
"Jesucristo nuestro Señor", al poco tiempo ingresé al seminario
mayor de San José de Panamá, hecho que extrañó mucho en mi casa, en
mis amigos, ya que en mi corta edad llevaba una vida muy disipada y
alegre de fiesta en fiesta.
Este cambio fue la gracia de Dios
actuando en mi. La vocación la sentí desde muy pequeño, pero nunca
atendí al llamado, puesto que el sacerdocio me parecía algo muy
triste y aburridor, no podía concebir la idea de que un hombre
pudiera vivir sin una mujer. En mi búsqueda encontré el
testimonio de vida de una persona, el sacerdote Teófilo Rodríguez y
descubrí que todas las ideas sobre el sacerdocio eran una gran
mentira, fui testigo de como se vivía con alegría, entusiasmo y
deseo de servir a los demás.
Terminé enamorándome del
sacerdocio y tomé la opción. Los dos primeros años de mi vida
en el seminario fueron una maravilla pero con el tiempo el ambiente
y los estudios opacaron mi vida espiritual; además el mal testimonio
de los sacerdotes formadores en el seminario, afectó totalmente en
el desarrollo de mi propia realización; la consecuencia de todo esto
fue el ateísmo. Terminé abandonando el seminario.
Luego
de la salida del seminario mi vida tomó un giro totalmente diferente
ya que volví al lado del pecado como antitestimonio en mi casa; me
volví acérrimo seguidor de las doctrinas de Nietizche y caí en el
Nihilismo, es decir, negación de todos mis antiguos valores y
virtudes, donde no existía el pecado; en ese entonces abandoné la
moral que proponía el cristianismo.
Mi vida estaba al borde
del abismo y nuevamente Dios me tendió la mano. Fui a vivir con
Teófilo, a una parroquia, y poco a poco volví a Dios Padre, pero
cerré mis puertas al sacerdocio, aunque en mí todavía existía mucha
inquietud.
Viviendo en la parroquia tuve un encuentro providencial: se
encontraban en mi ciudad Colón y en la parroquia Lino Sevillano y el
padre Jorge Alberto; se me habló de una experiencia con jóvenes para
prepararse para el sacerdocio en Bogotá (Puente de
Piedra).
En enero de 1991 el padre Jorge Alberto me invitó a
participar de la experiencia, al principio tenía muchas dudas, pero
necesitaba algo más profundo que llenara mi vida, cuando conocí la
Espiritualidad de los hijos de la Hija de Dios. Puedo decir que
Jesús ha resucitado mi vida. Así retomé la idea del sacerdocio y mi
vocación se renovó y puedo decir como dijo el profeta: "Me sedujiste
Señor y me dejé seducir".
pagina principal/manuales/historia/comunidades/marilandia/que
dicen nuestros prelados/testimonios/manual
de oraciones
Padre
FERNANDO OREJUELA OSORIO
Web Master LUIS
HERNANDO QUEVEDO JARA
|
|