La Historia de Parras antes de la llegada de los espa�oles, se pierde en la noche de los tiempos. Con el arribo de los Conquistadores, podemos saber que �sta regi�n estaba habitada por indios gurreros por naturaleza, que se alimentaban de frutas silvestres y de los animales salvajes que cazaban, viv�an en cuevas y eran n�madas, se vest�an con las mismas pieles de los animales cazados.
Su lenguaje eran dialectos, tan numerosos como las tribus que habitaban esta regi�n, �stas eran:
Irritilas, Miopacoas, Deparrocopoas, citando las mas importantes.
Eran altamente superticios, llegando a efectuar sacrificios de ni�os para mantener contentos a sus deidades. Cuenta el Padre Andr�s Perez de Rivas, que de los venados que corr�an, guardaban la cabeza con sus astas, en una especie de idolatr�a pues de ellas esperaban felicidad y suerte para matar muchos venados.
Parras recibi� el nombre de Valle del Pirineo, de Mart�n L�pez de Ibarra, teniente del gobernador de la Nueva Viscaya, en 1566 y 1567, el mismo L�pez de Ibarra, quien probablemente fu� el primer fundador de Parras, reparti� varias mercedes de tierras y aguas, haciendose a si mismo una merced de tres caballer�as, de tierras en valle de los pirineos que es el de Parras, a la banda de levante del r�o de Guadalupe, fechada el 1� de Abril de 1578 ( el r�o de Guadalupe, es el que ahora se designa con el nombre de arroyo de la Hacienda.
De todo lo anterior se desprende que la fundaci�n de Parras se efect�o en terrenos de lo que hoy es la Hacienda del Rosario, al oriente del arroyo de Guadalupe o sea el barrio de La Vidriera.
Dicha merced no prospera debido probablemente a la ferocidad de los indios o bien a la incapacidad del administrador, por lo cu�l empez� a despoblarse, sin embargo debido a la bondad de las tierras y a la abundancia de las aguas el gobierno de la Nueva Vizcaya, alent� nuevamente la idea de una nueva repuebla, pasando a manos de Don Francisco de Urdi�ola, integr�ndose as� la llamada estancia de Urdi�ola, hoy Hacienda del Rosario, de modo que para el a�o de 1593, ya hab�a constru�do casa habitaci�n y plantado un vi�edo en la citada estancia, donde as� mismo estableci� una bodega, por lo cual se le considera como el iniciador de la industria vitivin�cola de Am�rica.
El origen del nombre de nuestra poblaci�n Parras es debido a la gran abundancia de parras silvestres que abundaban a la orilla de los arroyos y manantiales, y en los remansos que formaban estos al terminar su carrera.Sentimientos opuestos eran los albergaban los antiguos conquistadores, unos quer�an t�tulos nobiliarios, otros riquezas en abundancia, asensos en la milicia, en cambio los misioneros se daban por satisfechos con ense�ar la doctrina cristiana e incorporar a los ind�genas a la nueva civilizaci�n.
Se necesitaba del celo apost�lico de los misioneros para congregar a los ind�genas de este lugar en una poblaci�n cuya prosperidad no quedar�a en duda. No era posible fundar una ciudad por simple decreto gubernamental; se necesitaba ante todo la labor paciente del misionero que superara las asperezas de todas las dificultades.
El Padre fray Agust�n de Espinoza, naci� en Zacatecas en el a�o de 1572, �siendo hijo de padres honrados y hacendados y cri�ndose en ese insigne real de espa�oles de minas de plata, que esta en tierras de Zacatecas�. La primera tarea del Padre Agust�n fu� la de aprender la lengua Irritila, que predominaba en esta regi�n, para poder ense�ar la doctrina a los ind�genas del lugar. Fund� una capilla provisional, un hospital, un cuarto donde ense�aba la doctrina a los ni�os. Viendo sin duda que la misi�n promet�a estabilidad se determin� el padre a emprender una fundaci�n en toda forma, yendo para ello a proveerse a Durango de todo lo necesario y volviendo con el Capit�n Ant�n Mart�n Zapata, con campanas im�genes y acompa�amientos.
LA FUNDACION DE PARRAS.
El Padre Juan Agust�n de Espinoza, una vez que dio cuenta a sus superiores y al gobierno de la Nueva Vizcaya del adelanto de sus trabajos, obtuvo de este �ltimo que lo acompa�ara a hacer la fundaci�n de Parras en toda forma, el Capit�n Ant�n Mart�n Zapata y el escribano Francisco de Andrade. Salieron de Cuencame el 23 de Enero de 1598 y llegaron a Parras el 18 de Febrero del mismo a�o..
La fundaci�n de Parras se efectu� el d�a 18 de Febrero de 1598, partiendo la comitiva de la casa del Capit�n de Urdi�ola, en la estancia adyacente, siendo aproximadamente las once de la ma�ana, llevando la cruz de fundaci�n desde la estancia de Urdi�ola hasta la cueva de Texcalco (que significa casa de piedra) donde se efect�o el acto. Esta afirmaci�n carece de una base s�lida y es m�s probable que la fundaci�n se haya efectuado en el centro geogr�fico de la ciudad, a prudente distancia de las posesiones de Urdi�ola. El acta redactada con este motivo fu� redactada en los siguientes t�rminos:� En el nombre de Dios nuestro Se�or, Padre, Hijo, Esp�ritu Santo, tres personas y un solo Dios verdadero y de la sant�sima virgen Mar�a, su bendita madre, de los bienaventurados ap�stoles San Pedro y San Pablo y de todos los de la Corte del cielo: como en el parage que dicen de las Parras y Montes Pirineos, en 18 d�as del , mes de Febrero de 1598, el Capit�n Ant�n Mart�n Zapata, Justicia Mayor del dicho parage de las Parras y lagunas y r�o de las Nazas y su jurisdicci�n, por el Rey Nuestro Se�or, dijo que en cumplimiento y en virtud de la comisi�n que le fue dada por Don Diego de Velazco, gentil hombre de la C�mara del Rey Nuestro Se�or y su Gobernador y Capit�n Gral. En esta gobernaci�n de la Nueva Vizcaya, es venido en este dicho parage para convocar y juntar la gente y naturales que est�n ranchados en rancher�as del contorno de esta jurisdicci�n para manifestarles que hagan sus poblaciones y se reduzcan y alleguen a la fe cristiana y gremio de Nuestra Sant�sima Madre Iglesia para cuyo efecto viene as� mismo el Padre R. Juan Agust�n de Espinoza, de la compa��a de Jes�s,