Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 24 de Octubre del 2001 YOHUALA TONALTZIN ACTITUDES SUSPECTAS Camilo Estrada Luviano Vicente
Fox y Quesada como Presidente de la República salió a su enésima gira por el
extranjero, porque los instintos no se pueden eliminar con nada y su instinto
ogmandinesco le hacen viajar compulsivamente “ofertando” a México en el
tianguis que se le ponga enfrente o al que pueda llegar, por eso es que no deja
de andar como chapulín por todo el mundo que ya hasta se lo pegó a la señora
Martha Sahagún, la cual, al no tener ninguna representación oficial, pero sí el
poder que le da el hecho de ser la esposa del primer mandatario, ya organizó su
primer concierto para el “Jet Set” nacional en el Castillo de Chapultepec, (por
eso de lo chapulinesco). Pero, el presidente no es sólo un vendedor, sino
también un gran amigou del petrolero texano, George W. Bush, que trabaja
como Presidente de los Estados Unidos y como éste anda peleando con enemigos
invisibles, pero que pueden estar en cualquier parte, Fox no ha dejado de hacer
declaraciones de guerra contra todo tipo de terrorismo, así nada más, sin
aclarar si también está en contra del terrorismo de estado o del
terrorismo a que someten los bancos a sus clientes o del vulgar terrorismo,
rayano en grosería, con el que amenazan a sus clientes las compañías vendedoras
de cualquier cosa; menos aclaró si va a luchar a brazo partido contra el
terrorismo al que están sometidos, cotidianamente, los-muertos-de-hambre que
siempre están pensando en cómo llegar al día siguiente y peor aún si tienen
niños que criar. No,
Vicente Fox y Quesada, sólo habló como marioneta manejada por el ventrílocuo
Bush. Se debe luchar, anduvo diciendo, contra el terrorismo esté donde sea que
esté, sin aclarar qué se entiende por terrorismo o por lo menos a qué tipo de
terrorismo se estaba refiriendo; llegó al extremo de calificar de terrorista a
los militantes de ETA, tal como lo hace el gobierno español, y lo hizo en
tierra española, quizá para darle gusto al franquista Aznar y lo más probable
es que sí, que éste se haya sentido satisfecho, pero Fox, con esto, se
inmiscuyó en asuntos internos de España, cosa totalmente inaceptable desde el
punto de vista que sea, pero como su amigou Bush amenaza, advierte, truena,
intimida, en fin, hace lo que le da su maldita y regalada gana, así Fox ha de
pensar que puede hacer lo mismo que su patrón del norte, pero una cosa son los
Estados Unidos y otra, México y lo mismo se puede decir de sus presidentes.
México, hasta en los peores tiempos de los gobiernos priístas siempre, por lo
general ha sido consecuente con la aplicación de la doctrina Estrada en las
relaciones con los diferentes países; lo era menos con los gringos, por razones
obvias. Pero el presidente actual, que llegó a Los Pinos por la anuencia de los
republicanos yanquis y con la organización de los “Amigos de Fox” que se
montaron en esa burra vieja que se llama PAN, ha tenido la desfachatez de
declarar que se puede ceder soberanía si se hace inteligentemente y ese partido
del que se dice miembro lo ha avalado, seguramente porque coincide con él. Pero
esto da un giro radical a la política exterior del país y para eso ha designado
como canciller a Jorge G. Castañeda que comulga al cien por ciento con esa
línea y que si no fuera por su prepotencia y grosería sería el canciller ideal
de un presidente servil y entreguista a los gringos. Pero
no sólo está lo de la ETA, también encontramos que coincide con el viejo Bush,
el padre del actual oligofrénico presidente, el exdirector de la CIA, que pide
mayores atribuciones a los organismos de espionaje y control de la población.
Fox, para su fortuna no necesita pedir eso, aquí los presidentes tienen el
suficiente poder para crear los organismos que considere necesarios y, claro,
ni tardo ni perezoso ha formado su famosa copia nopalera del FBI gringo.
También ha reforzado la Policía Federal Preventiva, herencia que solícitamente
le dejó el gobierno priísta de Zedillo y que se estrenó con la ocupación de
Ciudad Universitaria. Así que el amigou de Bush, el presidente Fox, está más
que bien preparado para luchar contra el terrorismo y, también igual que su
amigou, no precisa lo que para él significa eso ni mucho menos precisa quiénes
son los terroristas contra lo que lucharía, pero no es difícil sospechar que,
dentro del nuevo espíritu guerrerista de los petroleros texanos, terroristas
podrán ser todos los que no les sean gratos al gobierno. Si
a los luchadores vascos, Vicente Fox y Quesada, sin tener ningún derecho a
ello, los llamó terroristas en el propio país de ellos, ¿cómo podríamos esperar
que a los luchadores sociales mexicanos no los califique también de
terroristas? Y una vez hecho eso, el consecuente paso será aniquilarlos. ¿Ese
es el cambio prometido? |