Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
comentarios e informacion, puedes mandar un e-mail a |
Publicado en Síntesis el 13 de Noviembre del 2001 YOHUALA ONALTZIN LENIN Y
EL SIGLO XX / I Camilo Estrada Luviano El pueblo ruso estaba siendo masacrado en la estúpida guerra en la que
estaba muy interesada la aristocracia zarista, primero, y la burguesía vulgar,
después, encabezada por Kerensky. Pero los rusos no sólo estaban cayendo en el
campo de batalla, también estaban hartos de esa guerra que no tenía nada que
ver con ellos y que, además agravaba el hambre que sufrían. Aquí estamos
hablando de pueblo considerando como tal no a todos los pobladores de todas las
Rusias, sino únicamente a los obreros y campesinos como tales o como soldados,
mas no a la oficialidad aristócratas, ni a los terratenientes, ni a los
“kulakí”. El que respondía a los intereses de ese pueblo era el Partido Obrero
Socialdemócrata de Rusia (bolchevique),POSDR (b). Cabe aclarar que el POSDR(b) no era el único partido político en tan
convulsionada situación, ni mucho menos era el único que proclamaba representar
los intereses de los trabajadores, pero sí fue el único que, en los hechos,
interpretó el sentir de ellos y concluyó correctamente acerca de lo que el
proletariado buscaba y, por eso, encabezó la lucha para lograr alcanzar dichos
objetivos. Es pertinente agregar que para compartir una visión del mundo que
excluya la explotación del hombre por el hombre no es forzoso ser obrero,
porque el trabajar en una cosa u otra no determina la forma de pensar en una
sociedad, máxime cuando las clases dominantes hacen uso de todos los recursos a
su alcance para enajenar a toda la sociedad y embrutecer a la gente con el fin
de garantizar la continuidad de las condiciones existentes en la organización
social, donde ellos son los grandes beneficiarios. Y esto es lo que siempre
acontece, y entre mayor es el avance tecnológico, mayores son los recursos de
que disponen para esos muy rentables, para ellos, fines. Por eso se impone
siempre el análisis científico el cual fue el que siempre realizó Lenin al
estudiar las condiciones de vida del pueblo del imperio ruso. Vladímir Ilich no fue ningún dios ni profeta, sino fue un hombre con
disciplina para el estudio y el análisis socioeconómico y total entrega a la
causa de los explotados, por eso él planteaba que el socialismo debería tomarse
como una ciencia, lo que significa que la realidad social debe siempre
analizarse teniendo como eje central los intereses de los explotados y su
liberación del yugo del capital, porque son ellos los verdaderos productores.
Este sencillo método es el que lo lleva a la conclusión de que lo que el pueblo
ruso exigía en 1917 era el fin inmediato de la guerra, pan para comer y, ante
el poco desarrollo de Rusia, los campesinos necesitaban poseer, como suya, la
tierra para poder vivir. Tan era así, que los obreros campesinos y soldados
habían creado un poder paralelo al poder burgués existente; este poder lo
ejercían los trabajadores por medio de consejos de obreros, soldados y
campesinos, -los famosos sóviets-; por eso las primeros medidas que se tomaron,
inmediatamente a la toma del poder por los leninistas fue, primeramente,
decidir salirse de la guerra, el reparto de las tierras a los campesinos y
legalizar lo que ya era una realidad, que todo el poder estaba en manos de los
sóviets, sólo que mientras esto no se legalizara, la burguesía seguiría
medrando en contra de ellos. De ahí la consigna de “todo el poder a los sóviets”. Para salirse de la guerra imperialista, la conocida como Primer Guerra
Mundial, Rusia tuvo que pagar un alto precio, tuvo que perder parte de su
territorio como cumplimiento a la exigencia de Alemania para poner fin a las
hostilidades que existían entre la Rusia zarista y que heredó el naciente país
soviético, pero “La paz de Brest-Litovsk, dictada por la Alemania monárquica, y
luego la paz mucho brutal e infame de Versalles, impuesta por las ‘democráticas’
de Norteamérica y Francia y por la ‘libre’ Inglaterra, han prestado un servicio
extremadamente útil a la humanidad, al desenmascarar al mismo tiempo a los
coolíes de la pluma a sueldo del imperialismo y a los filisteos reaccionarios
–aunque se llamen pacifistas u socialistas-, que entonaban loas al ‘wilsonismo’
y trataban de hacer ver que la paz y las reformas son posibles bajo el
imperialismo” (Lenin, 1920). |