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Introducción:A estas alturas habrás comprendido y te habrás dado cuenta de que todo cuanto te rodea posee una sutil energía que armoniza e interactúa con nuestro interior. Conoces los principios básicos de los elementos, de la luna y los vientos, de los puntos cardinales, y si has echado un vistazo a nuestra biblioteca estarás al corriente de las fuerzas que emanan las plantas, las flores y las gemas. Te hemos dado a conocer un sencillo método para armonizar y equilibrar tu espíritu, así como ordenar los elementos más básicos en el círculo protector. Y a estas alturas comprenderás que la combinación de distintos elementos (portadores de distintas energías) bien aplicadas puede tomar una determinada dirección, base de toda ruta. A la Escuela no le gusta separar las enseñanzas en cursos, pues el aprendiz de Navegante aprende a su propio paso, y el que es más avispado en unas materias no lo es tanto en otras, por lo que se hace difícil compararos a todos en un mismo nivel. Por ello, y para poder ir añadiendo detalles más complicados a lo que ya conocéis he decidido ir separando vuestra enseñanza según el nivel de dificultad o complejidad de esta ruta que es la Magia. Herramientas de la Bruja y el Mago:Las herramientas que se dan a conocer a continuación, así como los demás accesorios que se han ido y se irán conociendo sólo deben utilizarse para el caso que nos trata, nunca para un uso común ni deberían ser usados o tocados por manos ajenas a las nuestras. Más adelante os explicaré el por qué. El Athame: Se trata de un cuchillo ritual, simbolizando el principio masculino y asociado al elemento Aire (también con el fuego utilizado en la forja de la hoja); también puede tratarse de una espada o de una segur (hoz pequeña o cuchillo curvo). Tradicionalmente es de mango negro y la hoja tiene filo. La función principal es dirigir la energía del Navegante mágico, tanto sea al trazar el círculo, realizar un conjuro o llamar a los cuatro elementos durante el trazado del círculo ritual; para todo lo que implique cortar se utiliza un cuchillito más pequeño de mango blanco o la Segur por su forma curva, similar a la luna creciente, que simboliza al principio femenino, y que se puede llegar a utilizar en determinados rituales lunares. El Caldero: Debe ser de hierro, redondo y tener tres patas. Representa el Vientre Primordial, por ello es un instrumento femenino, perteneciente al elemento agua. Durante los rituales, dependiendo del tamaño, podemos elegir ponerlo sobre el altar, o sobre el piso, a nuestra izquierda. Se utiliza para simbolizar una transformación o renacimiento. Lleno de agua puede simbolizar al elemento, aunque generalmente se utilice el cáliz. Otro de sus usos en los rituales es utilizarlo como una papelera, para descartar fósforos o cenizas que estén por encima del altar. El Cáliz: Es una copa, usualmente del tipo redondo, de tamaño mediano, en la que tendremos representada al agua durante los rituales, aunque también dado el caso, contendrá vino. Puede ser de cristal, aunque lo normal es el metal: oro, bronce, plata o alpaca. De todas formas, si la utilizamos de metal procuraremos que esté revestida internamente en vidrio, plata o acero inoxidable, ya que los metales como el cobre y el bronce despiden sustancias venenosas en contacto con el vino. Se puede utilizar un cáliz de bronce para las celebraciones solares y uno de plata para las lunares. La Escoba: Debe ser de tamaño mediano del estilo antiguo, hecha de ramas o paja (antiguamente se creía que alejaban a los espíritus malignos aquellas escobas hechas por uno mismo con ramas de sauce). Su utilización es para la limpieza ritual del espacio de trabajo, rituales de protección y de fertilidad. El Incensario: Se pueden usar varillas, conos o incienso en grano. Éstos se manipulan en un recipiente que recoja las cenizas y que proteja al altar del calor . El incienso, y los carbones consumiéndose lentamente, representan los elemento Fuego y Aire durante los rituales, ambos masculinos. En general el incensario se ubicará a la derecha del altar, exigiendo un cuidado particular de nuestra parte, similar al que debemos tener con las velas encendidas. El Libro de Sombras: Es un libro donde se anota todos los rituales a medida que los vamos realizando, distintas meditaciones, pensamientos posteriores a los rituales o resultados de los hechizos que pudiéramos haber hecho. Debe ser destinado únicamente a éste propósito, y conviene que sea del tipo al que se le pueden agregar hojas; la escritura debe realizarse en letra grande (para una buena lectura a la luz de las velas). Un paralelismo a tener muy, pero que muy en cuenta, es el Libro de Sueños, que es donde anotaremos por la mañana los sueños que tuvimos la noche anterior. Muy conveniente para quien desee hacer un trabajo más a fondo con sus sueños.
El Pentáculo: Se trata de un disco, aproximadamente del tamaño de un plato mediano, hecho de barro, cerámica, metales o madera y que tiene dibujado en su superficie un pentáculo (una estrella de cinco puntas encerrada dentro de un círculo). Representa al elemento Tierra, es de carácter femenino y sobre él consagraremos durante los rituales los elementos que vayamos a utilizar. La vara: Cumple la función de dirigir la energía que levantemos durante el ritual. Simboliza la energía masculina y está asignada según al elemento Fuego o Aire. En general serán de madera, dependiendo la elegida de las afinidades de cada quien con los distintos árboles, o del uso que vayamos a darle, aunque hay también varitas de metal. También pueden tener terminación roma o con un cristal de cuarzo actuando como "amplificador". Los seguidores de tradiciones netamente celtas pueden llegar a tener una varita distinta por cada mes del calendario arbóreo lunar, con sus distintos atributos:
Como habréis comprobado en este apartado os he dado a conocer más herramientas que se utilizan en el interior del círculo protector y dónde se disponen algunas de ellas sobre el altar. La situación de éste último es siempre dentro del círculo, recuerda, cuando tus ritos conlleven utilizarlo siempre te has de mover por su interior hasta que finalices tu trabajo y lo tengas que abrir. Cuadro de los Elementos y sus correspondencias:Aire:
Fuego:
Tierra:
Agua:
Ejercicios:Consagración de las herramientas:Se trata de un sencillo ejercicio con el fin de que nuestras herramientas de trabajo hallan pasado bajo la influencia de los cuatro elementos. Se debe trazar el círculo y disponer la representación de los elementos en sus puntos cardinales correspondientes. La visualización es muy importante en la magia y deberemos ponernos ante cada cardinal y agradecer la presencia del elemento en cuestión. Normalmente se comienza mirando al Norte. Se puede decir algo así como: "Agua, gracias por estar aquí" o "Estás aquí y te lo agradezco, Fuego". Cuando hallamos dado la vuelta iremos cogiendo las herramientas una por una y le daremos una vuelta completa por cada uno de los elementos, así si queremos consagrar el athame lo pondremos sobre el cuenco en la representación de la tierra, luego pasaremos al aire y dejaremos que el humo del incienso lo envuelva, nos dirigiremos al sur y con cuidado de no quemarlo aproximaremos la herramienta al fuego, por último asperjaremos sobre el athame agua desde el Oeste. Todo este proceso conlleva unas palabras en cada una de las consagraciones que, como he dicho anteriormente, son frases que salen de uno mismo, no tienen por qué ser grandilocuentes, recuerda que estamos empezando y debemos ir desarrollando el universo mágico dentro de nosotros mismos, ya habrá tiempo para ir complicándolo todo.
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