DEHESA JULIO 2004






30 DE JULIO 2004Lotería semanal

México es ineludible. Esto es cierto y también es cierto que yo no tengo la menor intención de eludirlo; aunque reconozco que me gustaría que existiera un detergente cerebral que sacara, aunque fuera por un rato, ese apestoso cochambre que forman seres como Echeverría, Madrazo, Bartlett, Murat, Beltrones y demás parásitos púbicos. Al no existir tan maravillosa sustancia, aquí me tienen en el morelense jardín de las delicias con mi tradicional tablita delante, en espera de que nuestra barroca realidad cante las figuras de la lotería para, en caso de tenerlas, ponerles su correspondiente frijolito.

¡Cooorre y se va!. ¡OAXACA!: Todos deberíamos saber que el próximo domingo hay elecciones para renovar la Gubernatura de ese hermosísimo y paupérrimo Estado. Por muchas décadas, Oaxaca no tan sólo era un indiscutible enclave priista, sino que además era un vivero de votos tricolores para toda la República. Su escarpada geografía, su retraso educativo y su hambre terrible lo convierten en un paraíso para el manoseo y el fraude electoral. Ahora, por primera vez, la hegemonía priista parece estar amenazada. Esto es lo que explica la violencia que han fabricado los priistas de la región. El periódico MURAL se ha encargado de mostrar el dolo y la crueldad con las que la Procuraduría del Estado falsea y tergiversa los hechos para que las víctimas se conviertan en verdugos. Todo esto es obra del gran Rogelio Chagoya, Procurador del Estado, que ya había mostrado sus corruptas artes en el tragicómico y etílico autoatentado de José Murat, ese trágico payaso. Para secundar la farsa, viene a escena el Niño Verde, tan honorable y respetable, y expele la novedosa teoría de que todo es un complot armado por la prensa nacional. ¿Con qué derecho habla este mocoso inútil que vive bajo sospecha y que nada ha hecho por su País? Como en el caso de Cervera Pacheco y del consternante Hank Rhon, el seráfico Madrazo dice estar muy confiado en el triunfo priista en Oaxaca. Yo estoy muy confiado en que, una vez más, Madrazo se equivoque y Oaxaca despierte de su larga pesadilla.... ¡LA PELÍCULA!: Acepto que los niños tienen que existir, pero esta conformidad nunca es fácil. El hiperquinético Bucles me acompaña en esta expedición. A la usanza de su madre, él también trajo cuarenta maletas cargadas de tiliches, triques, chunches y chingamusas. Trajo, por ejemplo, una película que se llama "El Señor de los Anillos III". Me entoriló para que la viéramos juntos. Imprudentemente acepté. Yo te voy explicando, me dijo. Al tercer minuto, ya me había extraviado. Salía uno como feto de Salinas y el Bucles me decía: éste no es persona, es un Pungo que son los hermanos de los Cashus, enemigos mortales de los Trukus que nacieron de la sangre de la Gárgara. Los Cashus son amigos de los humanos (míos no) y van ir a la ciudad de Hijuala para asfixiar a la Gárgara. A los diez minutos de película, me recosté en el sillón y me puse a extrañar a mi mamá. El Bucles, cuyo ímpetu pedagógico no se arredra, seguía explicándome, pero yo sólo quería llorar o internarme en Neurología. Yo que he descifrado las novelas de Faulkner y los discursos de AMLO, con esta película topé en hueso: no entendí nada y no quiero entender...¡LA MAAARCHA!: Ya pasó más de un mes y no vemos claro. El Rayito esquizofrénico invitó a los organizadores para sobarles el lomo y paralelamente patrocinó un bodripasquín para reírse de nosotros. Sherlock Bátiz ya detectó, agudo como es, un ligero aumento en los secuestros. De Fox podemos decir que su único logro importante ha sido aplacar a su señora. Yo le pediría a marchistas y ciudadanos en general que sigamos en marcha y que radicalicemos nuestros modos de protesta. Estos no entienden, o si entienden, no pueden...¡LOS VIDEOS!: Dos ínfimos artistas deciden divorciarse. Muy su decisión. Aparecen unos videos que muestran las intimidades de la esposa. Exhibirlos y verlos, las dos cosas son un perfecto asco. Son lo más contrario al amor: ¡HOY TOCA!.

¿Qué tal durmió? CCCXL

Mientras los Procuradores de justicia sean empleados del titular del Ejecutivo, estaremos condenados a la aplicación sesgada de las leyes (caso Oaxaca), o a la abierta complicidad y corrupción (el caso de "El Chito" en Chihuahua). Arrullada por los Procuradores, en Oaxaca, en Morelos, en Chihuahua, la impunidad duerme tranquila.


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29 DE JULIO 2004El dificil descanso

A Cuernavaca me trajo la tosferina. Esto ocurría en 1948 cuando la capital de Morelos era el lugar de descanso y de intriga de todos los políticos mexicanos. Yo tenía cuatro años y casi no recuerdo nada. El asunto es que mi hermano de seis años tenía tosferina y esta enfermedad, según las consejas de la época, se curaba sorprendentemente si el enfermo era elevado a gran altura en un avión descubierto. Todo esto lo averiguó mi papá (o eso nos contó) que obtuvo también el dato de que en Cuernavaca había un piloto muy serio (yo no conozco a ningún piloto payaso) que se dedicaba a realizar estas ascensiones terapéuticas. No se dijo más. Veloz como el dictamen del Juez a Echeverría, mi papá agarró a sus dos hijos y a la madre del doliente y los depositó en el hotel "Los Pericos" que, según me cuentan, todavía existe. Hecho esto, mi padre zarpó con rumbo desconocido (sospecho lo peor). Mi madre, que era una profesional de la abnegación, se trepó al avión con su tosijiento retoño y a mí me dejó en tierra tropical a la mitad de magno berrinche por no participar en la aeronáutica hazaña. Del ascenso, mi madre regresó en calidad de correosa de limón y con mi hermano tosiendo como Dóberman hidrófobo. Ya que estábamos en Cuernavaca, decidió mi madre que nos quedáramos dos semanas con cargo a mi papá. Fue así como obtuve mis primeras vacaciones en Cuahnáhuac. Al cabo de ellas, mi hermano, por puro cansancio, dejó de toser y mi mamuchis y yo quedamos rozagantes.

Al cabo de 56 años estoy aquí de regreso. Mi padre, mi madre y mi hermano ya murieron y supongo que estarán volando por el cielo morelense, aunque mi madre anunciaba que la condena eterna de mi padre era casi segura. Aunque en condiciones muy distintas, he venido otra vez en busca de recuperar la paz del alma y la armonía del cuerpo. Mi refugio ahora es una casa propiedad de mi familia política regenteada (la casa y la familia) por la Jaguara con férrea zarpa. Yo opino que es una casa bonita, pulcra y habitable; pero la Jaguara como está convencida de que desciende directamente de los faraones (supongo que los de Texcoco), no puede estar sin emprender todo tipo de magnas obras de construcción o de ornato. Es la Uruchurtu post moderna.

La primera noche fue terrible. En la recámara que solemos ocupar se han realizado notables "mejoras". La más peregrina y riesgosa es sin duda la adquisición de un nuevo y monstruoso colchón. Su principal virtud es que "estaba de oferta". Todo lo demás es pesadumbre. Mide como 60 centímetros de alto y sería utilísimo como ring de lucha libre. Ya le ofrecí a la Jaguara que, para el próximo viaje, en lugar de piyama me traeré mi disfraz del Vampiro Canadiense o del Gran Lizmarck para caerle encima desde la tercera cuerda. Sobre esa hostil superficie posé mi cansado cuerpo. La Jaguara hizo lo propio, pero ella se tapó con una cobija y con un edredón doblado (¡en Cuernavaca!). En dos horas, su porción de cama parecía el cráter del Paricutín. Ella sonreía plácidamente y yo sudaba como Guillermo Ortiz. Me quedé dormido. Una urgencia renal me despertó. Me dirigí al baño y ¡palo Maleno!, me acomodé un mulazo de cuerpo entero. Yo iba al baño de mi casa en México que queda en dirección totalmente opuesta al de aquí. Corregí el rumbo y ¡suelo Consuelo!: el elegante taburetito que mi cónyuge colocó para perfeccionar la decoración me mandó de bruces al duro suelo. Ya en el baño nada más me di un llegue en el dedo chiquito del pie ¡me lleva Manlio Fabio! Faltaba lo peor. Estaba yo tan golpeado y tan agotado, que cuando llegué a la cama no me daba el compás para treparme. Tuve que agarrar vuelo y posarme de avioncito. Con mi aterrizaje, la mole de edredones se removió y de ella surgió una voz: ¿te pasa algo? ¡No!, ¡maldita sea!, ¡no!

¿Qué tal durmió? CCCXXIX

El epicentro está en Juárez, pero el temblor de la injusticia, las chambonadas legales, el encubrimiento y la impunidad abarca todo el País. ¿Qué pasó realmente con Digna Ochoa?, ¿Atenderá Bátiz los señalamientos de los Derechos Humanos del DF? ¿Qué pasó por fin con el terrible atentado que sufrió el dignísimo Gobernador Murat? ¿Qué pasará con el impoluto Bejarano y con el intachable Ponce?, ¿y el Niño Verde?, ¿y la infinita lista de pillos que pasean y viven tan a gusto? Todos duermen.


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28 DE JULIO 2004El genocidio

Echeverría tendría que haber sido castigado aunque alguna ley quedara atropellada. Esto oigo cuando platico con mis amigos y conocidos del sector bilioso-acelerado. No los culpo, pero no los secundo. No los culpo porque, dejando a un lado a los que ya son sangrientos y revanchistas de nacencia, hay muchos otros que ya no tienen estómago para digerir la reiterada noticia de que la ley siempre termina favoreciendo al poderoso y avasallando al que nada tiene. Tampoco los secundo porque me parece un peligroso absurdo perseguir el imperio de la ley pasando por encima de ella y porque creo que, más que en las leyes, el problema de la aplicación de la justicia en México reside en los seres humanos encargados de hacerla valer.

Son ya muchas décadas de estar esperando infructuosamente la llegada de la justicia a nuestras tierras. El advenimiento del Gobierno de Fox estimuló de manera muy intensa esta esperanza. Nos decíamos: ahora serán castigados los que nos asesinaron, nos atropellaron, nos saquearon y dispusieron de nuestro País como si fuera su patrimonio personal. Fox así lo anunció con palabras que no admitían paliativos ni interpretaciones. Supuestamente Fox le dio esta encomienda a Francisco Barrio y al aparato de justicia. Comenzaron a hablarnos de "peces gordos" y de que ya tenían mucha "carnita" en el sartén. De todo esto y hasta la fecha, no hemos visto nada claro o contundente. Pienso en Fox y en Barrio y digo para mis adentros: tan grandotes y tan sacones.

Se sacaron a orear también aquellas viejas cuentas pendientes del 68, del 71 y de la Guerra Sucia y muy pronto se planteó la disyuntiva entre una Comisión de la Verdad y la creación de una Fiscalía Especial. En cierto modo, me parece una falsa oposición. Si hubiéramos creado una Comisión de la Verdad eficiente, ya tendríamos ahora criterios sólidos para pensar en la pertinencia de darle seguimiento legal y jurídico a ciertos delitos. No se hizo así y ahora andamos en el puritito desfiguro. Si seguimos los pasos del Fiscal Especial, tropezaremos con uno de los más graves impedimentos que tiene entre nosotros la aplicación de la ley. Me refiero a los seres humanos que cobran precisamente por procurar y aplicar la ley. Los ciudadanos ya estamos hartos de investigaciones mal conducidas, de aprehensiones anunciadas, de expedientes mal sustanciados y de acusaciones insostenibles. Un luminoso ejemplo de esto último es esa dolosa xalada de acusar a Echeverría y a sus cebados halconcitos de "genocidio". Esto es tan improbable e inútil como acusarlos de robo de marimba. Es franquearles las puertas de la impunidad y desmantelar todo el aparato legal. Yo no tengo la menor duda de que los indiciados por Carrillo Prieto son un pestilente chancro en el cuerpo de la República, pero sé también que si los acuso de genocidio les estoy otorgando una solapada absolución. No tengo elementos para afirmar que el errático proceder de Carrillo Prieto sea el resultado de alguna oscura negociación entre Fox y Madrazo. A lo mejor es pura e ingenua estupidez. El resultado es el mismo: por lo pronto, todos están a salvo, la justicia no compareció y ni siquiera podemos hablar de ineficiencia de esas leyes que a todos nos obligan, sino de la pasmosa ineptitud de esos encargados de aplicar la ley que a todos nos atosigan.

Así las cosas, me permito, en un sentido traslaticio, hablar del genocidio de la esperanza, la buena fe, la urgencia de justicia y el hartazgo de impunidad de millones de mexicanos. Por lo visto, entre nosotros nunca es buen tiempo para la justicia: no es prudente, no hay elementos, se romperían los equilibrios, la democracia es muy joven, las reformas se atorarían, ya prescribieron los delitos... Y el País ahí sigue: saqueado, prostituido, envilecido, amenazado, engañado y repleto de cadáveres desasosegados y vidas rotas. GENOCIDIO.

¿Qué tal durmió? CCCXXVIII

Si Marcos estuviera en Juárez, le diría a las nuevas autoridades: bienvenidas al infierno. La prensa nos trae la noticia de la aparición de otra mujer asesinada en esa ciudad de tantas maneras digna de mejor suerte. ¿Comenzará un nuevo ciclo? Si esto es así, ¿la nueva administración priista se dispondrá a seguir durmiendo?


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27 DE JULIO 2004El olimpico pasaporte

Ya se venció el pasaporte de Andrés. En cambio el de Echeverría está flamante. ¿Por qué tienes la maldita costumbre de siempre contestarme cosas que no tienen que ver? No lo sé, jani; a lo mejor es porque los hombres somos de Marte y las mujeres de Mexicali. El lunes tenemos que ir a Villa Olímpica a sacar el nuevo. ¿Por qué a Villa Olímpica?, ahí ya le pusieron precio a mi cabeza por andar soliviantando a las masas. Porque Nacho dice que ahí está muy tranquilo.

Llegó el lunes. Fui conducido bajo protesta a Villa Olímpica. Nacho es un sabio: estaba tranquilísimo; había como tres mil pelados, pero todos muy tranquilos. Ante la inmensa cola, el Bucles amenazó con tirarse al piso en posición fetal y ahí quedarse. Yo quería hacer lo mismo, pero la Jaguara que llevaba sus lentes de Peter Sellers, nos lanzó una mirada de aumento y nos conminó a la civilidad. Ella estaba ocupadísima con un voluminoso cartapacio que parecía el expediente de la Guerra Sucia. Esto de los papeles es una emoción adicional en el trámite de un pasaporte: lleves lo que lleves, siempre te sobrarán como quince documentos y siempre te faltará uno que, según las perversas autoridades, es indispensable. Un rápido estudio de campo me permitió comprobar que mi afirmación es correcta. Aquí y allá había grupitos familiares que ya se estaban mentando la madre porque no traían la CURP (¿traen su curpita?, dicen las del mostrador), porque en lugar de dos, sólo traen una identificación, porque firmaron donde no y por otras 10 mil calamidades que pueden presentarse en este trámite simplificado. Una ñora rijosísima se tupió de tal modo a su diminuto marido que éste, en un acto que mucho nos honra a los chaparros, la dejó hablando sola y se largó a comprarse un jugo de naranja. La Jaguara llenaba y llenaba documentos. Parecía que era su examen de admisión a la NASA. A ver, luminosa hija de Pocahontas, explícame por qué para sacar un pasaporte te piden y te revisan hasta las huellas genitales y cientos de documentos; explícame por qué, cuando vienes a renovar ese pasaporte te vuelven a pedir todo, como si ellos mismos desautorizaran su trámite anterior. No lo sé, terroncito de azúcar (así me dice la muy méndiga), pero ahora que veas a Derbez si quieres le preguntas. Tranquila, Jaguara, en esta familia la ironía y el buen humor corren por mi exclusiva cuenta. Tan enérgica y varonil fue mi respuesta, que la excelsa cantante y aceptable ama de casa me declaró inexistente y volvió a sus legajos. Concentradísimo silencio. Voz dura: ya firmé yo y aquí tienes que firmar tú. No, mi reinita de los Alamos, tienes que firmar delante del encargado. Estás loco, eso no es cierto... ¡chin!, sí es cierto, ya le di en la madre a la solicitud. Oyeme, Adrianita: cuando me pretendías y me correteabas por toda la ciudad, no hablabas así, tu hijo va a llorar de la pura vergüenza de tener una madre que habla como La Chupitos (falso: el Bucles estaba divertidísimo). Sí, mamá, ya ni la friegas. ¡Cállense los dos!, ¿y ahora qué hago? Tranquila, mientras te viva tu Charro Negro estarás en un lecho de rosas; Nacho que es muy sabio pidió dos solicitudes. Mientras todo esto sucedía, el reloj y la cola avanzaban y mi apretada agenda se iba al demonio. Después de casi tres horas de espera, llegó nuestro turno: entrega de documentos, angustiada revisión, huellas digitales, otra fotografía y ya se pueden ir (la rijosa seguía sopapeándose al chaparro).

El Bucles ya tiene pasaporte nuevo. Ahora hay que averiguar para qué lo quiere. Por lo pronto, como Maximiliano, me retiro a Cuernavaca a ver si me repongo de la morriña que me aqueja. Cuídenme a Bátiz que se pone muy locote. Volveré.

¿Qué tal durmió? CCCXXVII

En toda la República están aumentando los índices de violencia en contra de las mujeres. Frente al cada vez mayor grado de conciencia y participación de las féminas, los hombres, los pseudohombres, acudimos a la agresión. Bien sabemos que otros hombres patrocinarán nuestra impunidad. La muertas de Juárez y la Guerra Sucia nos avisan de nítida manera que la impunidad es nuestro fuerte.


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26 DE JULIO 2004La vuelta de juglar

Escribo estos renglones el sábado al mediodía. En mi casa que permanece vulnerada por albañiles, plomeros y chalanes de varia catadura, reina una atmósfera extraña. La Jaguara amaneció caracterizada como Mater Admirabilis y no hay manera de bajarla de su penco. Cuando yo desperté, ella ya estaba instalada en su arrebato griego. De hecho, fueron sus trémulos suspiros los que me hicieron retornar a la realidad. Me enderecé (y miren que a mi edad enderezarse es más difícil que enderezar un coche) y contemplé a la privilegiada mujer que ha recibido el desmedido premio de acompañarme por la vida. La greña desmadejada, los ojos como de Virgen de Zurbarán y en la garganta unos extraños gañidos. Hasta pensé que se le había atorado la campechana que se estaba zampando. ¿Y ora qué tienes?, pregunté con varonil extrañeza. ¿No sabes?, me respondió mirándome como si fuera yo culpable de algún genocidio. Yo digo que las mujeres no tienen derecho a hacernos esas inquietantes preguntas genéricas que tanto desconcierto nos provocan. ¿Qué es lo que tiene uno que saber? ¿Se me habrá olvidado algo?, ¿será cumpleaños de su mamá?, ¿me habrá cachado en alguna jugada de fantasía? (mejor ni le pregunto, porque nomás le doy nortes). Sufrimos mucho. Yo no sé lo que harán otros machines, pero a mí lo que me funciona de maravilla es poner cara de idiota. Ahora volvió a funcionar. ¡Claro!, dijo la predadora felina, ¡todos los hombres son unos egoístas! Este juicio terrible lo emitió con cara de Fiscal Especial, luego suspiró y dijo como platicando con ella misma: hoy regresa Andresito, estoy taaan feliz. Taaan feliz estaba que se soltó chillando. Yo me senté junto a ella y le tomé ambas manos. Esto lo hice por amor y como una precaución por si se le ocurría soltarme un pescozón. Mira, florecita del Capomo, a mí también me da gusto que regrese el frutito de nuestro vientre, pero creo que estás actuando con cierta desmesura. Es que tú no eres madre. Pues no, pero considera que el perjuicioso Bucles no fue a la guerra de Irak; se fue el domingo pasado a un idílico campamento en Michoacán. ¿Qué es idílico? Luego te explico, colibrí de variados colores, mi punto es que no acabo de entender tu edípico arrebato. Ni lo entenderás, eres un insensible, pero yo quiero que recibamos en grande a Andresito. Pues si quieres, vestimos a los albañiles de meseras de Sanborns y que le hagan valla y organizo un coro de plomeros que le cante "Cocula" y "¿Qué te ha dado esa mujer?". Siempre tienes que salir con alguna idiotez; Andresito desde antes de irse me dijo que, en cuanto regresara, quería ir a comer sushi y que luego lo lleváramos al cine a ver "Garfield". ¡Perfecto!, el megababas se larga a chimiscolear entre los purépechas y, además, tenemos que homenajearlo. Pues sí, me dijo que le hacía mucha ilusión que tú vinieras. Pero a mí no; en el sushi te tienes que comer membranas púbicas de perros paganos y el gato de la película esa es hipermamilón. Entonces, ¿no vas a venir? (esta pregunta vino acompañada de una terrible mirada como de arresto domiciliario). No te pongas así, estrellita del sur. ¡Cómo no me voy a poner!, apenas puedo creer que no quieras a tu hijo... Pedro Armendáriz ni siquiera hubiera respondido estas graves acusaciones, hubiera obligado a la mujer a ponerle las espuelas y se habría retirado al trote lento de su alazán. ¡Maldita sea!, ya nada es como antes. Me esperan el sushi y el gato mamilón. Dehesa sufre.

La libró Echeverría

Manda decir el Juez que ya prescribió todo y que Echeverría y sus perros pueden dormir tranquilos. Por favor, lectora lector querido, que no se nos olviden tanto agravio y tanta impunidad acumuladas y que tampoco se nos olvide la íntima complicidad entre esos gusarapos del pasado y el actual PRI, el de Madrazo, el que pretende volver a la Presidencia de México.

¡Muy bien!

La meta era reunir 7 millones.

Reunimos casi 21. APAC, Fundación Azteca y los niños con parálisis cerebral estamos profundamente agradecidos. En la página web www.fundacionazteca.org podrán supervisar la aplicación de estos recursos.

¿Qué tal durmió? CCCXXVI

Los criminales, pero también los que los persiguen con ganas de no atraparlos (¿verdad, Sr. Carrillo Prieto?); todos duermen muy bien.


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23 DE JULIO 2004La lotería semanal

En los años 50, para de una vez salir de eso, viví mi infancia. En esos austeros tiempos las vacaciones largas abarcaban diciembre y enero. Conceptos como verano y veraneo nos resultaban sajones y ajenos. Además, el infante ruizcortinista era mucho más manejable que el moconete foxiano que al primer zape que le apliques, se presenta en los Derechos Humanos. En tiempo de vacaciones nadie nos organizaba cursos de robótica, ni talleres de escultura en jabón, ni campamentos en territorios comanches. Cuando la situación se ponía grave y los enanetes comenzábamos a comportarnos cual comuneros del Ajusco, venía mi tía La Gorda y, sin el menor temor de que la balconearan por tener secretos y culposos vínculos con Vamos México, organizaba el juego de la lotería. Jugábamos hasta el desmayo y las lágrimas. Mi tía La Gorda era un numerazo y nunca nos inquietó el hecho de que ella siempre ganara y se quedara con nuestros magros domingos. Era más terrible que la viuda de Mao. La primera ronda era designada como "campeonato local" y de ahí nos seguíamos hasta el "campeonato intergaláctico" y, según recuerdo, cada vuelta terminaba con vítores para la adiposa y con el sobrino Germancito preguntando desconsolado: ¿y por qué no salió "El Apache"?... ¡Uuuy!, "El Apache" salió hace horas, decía la rolliza, lo que pasa, sobrino, es que siempre estás colgando babas. Mi déficit de atención me consternaba grandemente. En épocas más modernas me hubieran dado Ritalin, aunque a mí nadie me quita la sospecha de que la gorda se guardaba "El Apache" en la carnosa intimidad de su Lovable punta-acero. En fin, como a todos les consta, los años han pasado y ahora, en mi trémula tercera edad, procuro fijarme muy bien para no perderme ninguna de las figuras que van apareciendo en la cotidiana lotería. Mencionaré las más novedosas.

¡EL REFRÁN!: "El respeto al vodevil ajeno es la paz." Lo acabo de escuchar en el radio. No alcancé a oír quién lo decía, pero se refería al melodrama político-conyugal que, para júbilo nacional e internacional, está ocurriendo en Tlaxcala entre Domingo Soler y Leonorilda Ochoa, bellamente representados por el matrimonio Sánchez Anaya. ¡EL TAMAL!: Creo que hace mucho que no encargamos unos buenos tamales "Daunis" al 5574 1122 o al 8596 1111 (pidan de los verdes que son un místico orgasmo). No se priven del doble deleite de almorzar o cenar rico y ayudar a los amorosos caperuzos con Síndrome de Down. ¡EL BAÑO!: Les tengo una noticia maravillosa: el baño de mi casa cuya remodelación iba a tardar dos semanas cuando mucho ya está casi listo. Faltan detallitos, pero el arquitecto ya marcó con una crayola roja el lugar donde se colocarán los adminículos que faltan y que serán entregados de un momento a otro. No saben la ilusión que me produce ver las rayitas rojas. Comienzo a sospechar que a la familia del arquitecto le encargaron las obras de Teotihuacan que, como todo mundo sabe, ya están en proceso de detallado final. No han terminado con este baño, pero ya comenzaron a dar martillazos en el del Bucles. Muy estimulante. ¡LA VACA!: En honor de Gordolfo Usabiaga, los Pancho Villa (tan cercanos al sintonizado corazón de AMLO y de Bejarano) sacrificaron una vaca en las afueras de la Sagarpa. Parecía un lacerante cuadro de F. Bacon. Se impone una pregunta: ¿a qué horas nos dejamos ganar por tanto horror?. ¡EL FUTBOL!: En un acto de inefable lucidez, La Volpe, tan livianito y tan buen orador, ha declarado que a lo mejor no ha tenido buen trato con la prensa. Casi estoy de acuerdo; a mí no me gustaría que ese señor, con tal de resarcirse de la brasileña meneada que recibió, me agarrara la oreja y me la atornillara. ¡EL CAMPAMENTO!: Su madre consulta todos los días el estado del tiempo y ha concluído que el Bucles es ya un alebrije michoacano de papier-maché. Regresa el sábado y él no lo sabe, pero será confinado en el cuarto verde. ¡EL PESO!: Sábado y domingo ayudaremos en Jiutepec, Mor. a la campaña "Un kilómetro de ayuda" para procurarle transporte a 120 niñas y niños que no pueden valerse y que necesitan ir a su terapia. La Fundación Wal Mart pondrá peso por peso (informes al 01-777-364-64-25). ¡LOOOTERÍA!: Hoy es viernes y HOY TOCA.

¿Qué Tal Durmió? CCCXXV

Este fin de semana sería muy satisfactorio que Echeverría y sus secuaces no pudieran dormir.


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22 DE JULIO 2004Histerias de la ciudad

Ya apareció el número cuatro de la serie "El Rayo contra el mundo". El mismísimo Rayo se encargó de avisar este esperado lanzamiento y ya puesto en eso, anunció su voluntad de continuar con estas publicaciones hasta que los diabólicos complotistas que conspiran en su contra se rindan, o se vuelvan locos. Las palabras textuales de López Obrador fueron: "Le resulta al Gobierno un medio de comunicación eficaz que no implica mucho gasto y que nos permite tener una comunicación permanente con la gente". Sí y no. Todo depende de qué es lo que se le está comunicando a la gente. Todo depende de que los contenidos que se comunican tengan una verdadera eficacia cívica y planteen con claridad y ponderación alguno de los muchísimos problemas (y eventuales soluciones) que enfrenta la ciudadanía del DF. Hasta el número cuatro las cosas no han sido así. Hasta este número, los contenidos han sido exclusivamente dos: López Obrador es un héroe maravilloso que resiste y resistirá, por amor a su proyecto, cuanto complot se organice en su contra y, ésta es la segunda tesis, en la ciudad también viven unos zánganos y estúpidos burgueses que son capaces de dejarse asaltar, violar, secuestrar, vejar y asesinar con tal de organizar megamarchas para estrenar ropa, salir en los periódicos y burlarse de los policías. Este es el hermoso mensaje de un gobernante que supuestamente fue electo para garantizarle a toda la ciudadanía una convivencia segura y armónica.

Hasta la fecha, ignoro quién es el dueño del privilegiado cerebro que urde estas historietas. Lo juzgo exclusivamente por su trabajo y me basta con él para afirmar que como guionista es una bestia, como creador de personajes es una consternación y que como elaborador de mensajes políticos es un mal bicho y una supervivencia fósil de un marxismo degradado y populachero: nosotros los pobres (los buenos), contra ustedes los ricos (los frívolos explotadores megamarcheros y justamente asaltables, ¿quién les manda trabajar y tener bienes?). Esto es lo que AMLO quiere comunicar sin "mucho gasto" (para él, ninguno. Somos nosotros "los megamarcheros" los que con nuestros impuestos financiamos las coloridas mentadas de madre que nos dedican las historietas y los segundos pisos y las becas de los ancianos que marchan durante cien horas).

Las cursis, melodramáticas, maniqueas e ideologizadas "Historias de la Ciudad" no "comunican" nada interesante o positivo para una mejor convivencia ciudadana; están al servicio exclusivo de las ambiciones políticas de López Obrador. En estas cuatro babosadas ya hemos invertido conservadoramente seis millones de pesos. Hace poco nos inconformamos drásticamente ante el hecho de que un Presidente pusiera los bienes y los privilegios del Gobierno al servicio de la candidatura de su esposa. No veo por qué no hemos de inconformarnos ante el hecho de que un Jefe de Gobierno haga lo mismo -usar los bienes y poderes que le hemos confiado- en beneficio de su propio proyecto político. Dicho de otro modo: Fox está casado con Marta; López Obrador está casado con Andrés Manuel (y está resultando peor que Marta).

Yo asistí a la marcha y no acepto que un guionista imbécil me ridiculice (¡con mi lana!) y dictamine que asistí por razones totalmente banales. A punto de ser ahogado por la bilis, descubro un dato interesante: esa historieta que tanto encomia nuestro Jefe de Gobierno porque comunica mensajes tan importantes para la ciudadanía no ha sido leída por el Rayito de Esperanza. ¡No la leyó!, ¡habla maravillas de ella y no la ha leído!... ¡ay, mis lectores!... al principio escupí bilis, pero luego me fue ganando la serenidad y me dije: el Rayito es un sabio; la mejor manera de hablar bien de las infames "Histerias de la Ciudad" es no haberlas leído. Al parecer, la no lectura ya es casi un requisito para el que quiera ser Presidente.

¡AAAPAC!

Hoy, hoy, hoy. Hoy nos toca hacer el bien y mirar a quién. Se trata de las niñas y niños con parálisis cerebral. En tus manos y en tu generosidad está que muchos de ellos vivan mejor. Entrémosle a la colecta de Fundación Azteca. Frenk está con Serrano Limón; alguien tiene que resolver los problemas reales.

¿Qué tal durmió? CCCXXIV

Una sombra más: las ancianas estranguladas del DF. En Juárez duermen, en el DF también; en todo México las mujeres siguen siendo las víctimas propiciatorias.


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21 DE JULIO 2004Agujeros

Osama bin Bucles ha abandonado el hogar. Por una semana su cuartel general estará ubicado en Erongarícuaro, Michoacán, que es una bella comunidad cercana al Lago de Pátzcuaro. Nuestro capullito está de campamento. Es cosa sabida que los campamentos de verano constituyen uno de los escasos alivios de los que podemos disponer los padres aztecas asediados por la vacacional turbamulta de moconetes (el otro sería congelar a los caperuzos hasta la reanudación de clases, pero las madres se muestran muy renuentes).

El domingo a tempranísima hora zarpó nuestro heredero. El sábado anterior su madre decidió convertirlo en una prolongada "despedida" (se va una semana, pero la Jaguara ha hecho unos panchos que harían pensar que el pequeño le va a dar la vuelta al mundo en una balsa de carrizo). Pido a mis lectores del sector masculino que se imaginen lo que es pasar un día entero en un lugar llamado "Six Flags" pletórico de ixcuintles. Yo también, con grave merma de la paz conyugal, decidí imaginarme el hecho y no presentarme. Si yo me mareo en los elevadores, imagínense lo que me puede ocurrir en juegos que se llaman "El martillo supersónico", o "El látigo intergaláctico", o "La licuadora de neuronas". Prefiero, afirmé con aire resignado, quedarme a cuidar la casa. La Jaguara me miró con ojos de Irma Serrano y arrancó en una camionetota pletórica de larvas. ¡Ocho horas estuvieron en los juegos!; el Bucles regresó radiante y diciendo que había estado padrísimo. Su madre no hablaba, nomás hacía bizcos, caminaba ladeada y con el cutis jaspeado en verde. Su venganza fue fulminante: ahora los tres nos vamos a abodollar para ver una película preciosa. Lo hicimos. La preciosa cinta se llama "Agujeros" y es una historia demencial. Si Kafka hubiera sido tejano, habría escrito este horror. Se supone que a los niñitos tejanos que han incurrido en algún delito leve, se les da a escoger entre la correccional o un campamento. Todos escogen esta segunda posibilidad y van a dar al Mezquital tejano donde hay unos directivos pandrosos y sádicos que obligan a los moconetes a hacer, sin finalidad alguna, agujeros en la polvosa y desértica superficie. De vez en cuando aparecen víboras de cascabel y unos lagartijones venenosísimos. Tras una hora de exhibición, la situación era la siguiente: el Bucles a punto de dar de alaridos y de renunciar a su campamento; el perplejo padre preguntándose qué demonios hacíamos viendo esa película y la abnegada madre petrificada de sueño y con una enorme sonrisa en el rostro. El director terminó como pudo esta muestra del existencialismo tejano y el pequeño Andrés comentó: está un poco mala esta película. Yo lo abracé, le dije que lo iba a extrañar mucho y que no excavara agujeros en su campamento; pero que si se veía obligado, no se preocupara; seguramente encontraría un tesoro.

Confesión a posteriori: lo extrañamos.

¡Aaapac!

Dos mujeres: Carmelina Ortiz Monasterio y Gaby Vargas. Cada una en su momento ha aceptado amorosamente la tarea de hacerse cargo de APAC, una institución que ha venido a cambiar y a iluminar el otrora tétrico panorama de los chavitos con parálisis cerebral. Es un deleite trabajar con ellas y comprobar la expansiva eficacia de estos esfuerzos. Fundación Azteca se suma a la específica labor de darle a estos niños estimulación temprana y con ello mucho mejores esperanzas de rehabilitación. Nosotros podemos ser parte de este trabajo. El jueves 22 será la colecta nacional. Tu donativo lo puedes hacer por teléfono, con tu tarjeta, en cualquier sucursal de Banamex, o de Banco Azteca, o de Inbursa, o en cualquier tienda Elektra, o en el Sanborns más cercano. Ayúdanos, no seas perrón. Te conviene.

El caso zubiría

Un buen muchacho viene a casarse. Minutos antes de la boda, por robarle el reloj lo matan y hieren a su padre. El Ministerio Público hace gala de su proverbial ineficiencia. ¡Maldita sea!...¿y la marcha?

¿Qué tal durmió? CCCXXIII

Me dicen que los días como Fiscal de María López Urbina están contados. Su valentía y su eficiencia para evidenciar las dolosas tonterías del Procurador y del Poder Judicial de Chihuahua no parecen haber sido bien recibidas. Es mejor que todos duerman.


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20 DE JULIO 2004Primera quincena II

Lo que me faltaba: México 0, Brasil 4. Tan contento que estaba yo en las 350 representaciones de "Extras" en compañía de los hermanos Bichir y de Sabina Berman. Me voy a pasar a retirar, dije con voz de funcionario nacional, porque tengo que ver el fut. En pocos minutos, la diligente Jaguara me colocó frente a la televisión para que contemplara yo el minucioso desmantelamiento de un equipo mexicano que nunca había jugado tan mal, por cuenta de un equipo brasileño que nunca había jugado tan bien. Nos encueraron, nos aniquilaron y, como en la antigua épica, arrastraron nuestros cadáveres frente a las murallas. Los mariachis callaron. Horas antes y sin saber de estas iniquidades, escribí mi columna para "Señor Futbol" y no encontré cosa más atinada y visionaria que decir con voz firme y segura, que la semifinal la jugaría Paraguay contra México. Futbolísticamente hablando, es la primer regada doble que obtengo. A Paraguay lo desflecaron los uruguayos y a los mexicanos nos aniquilaron; la semifinal será Uruguay-Brasil. De mi público espero respeto y ternura. Bromistas absténganse.

Han sido broncas estas horas de julio. Me bastó con cumplir sesenta años para que la barquilla de mi vida ingresara de golpe en unos turbulentos rápidos. Y no me refiero solamente a las enfermedades que, en fulgurante sucesión, me cayeron encima, ni al desconcertante y deprimente regalo de un disfraz de Puma confeccionado en plebeyo peluche; no es sólo eso, es el generalizado desgobierno de nuestro país cuya cabeza está a punto de perder toda visibilidad. La advertencia de Denise Dresser es tajante y nítida: "hoy más que nunca el Presidente debe decidir si rompe con el viejo orden o permite su continuación. Hoy más que nunca, el gobierno de Vicente Fox está en riesgo y sólo la verdad puede salvarlo. Caiga quien caiga. Porque si no, caerá él." (REFORMA, 19 de julio). Estoy totalmente de acuerdo, aunque sospecho, ojalá y me equivoque, que Fox ya optó por la caída y ya permitió que el PRI se reorganizara y creciera de tal modo, que si ahora decidiera juzgar y castigar a seres tan turbios como Echeverría o Moya, o algunos Generales, el costo para el País podría ser altísimo o por lo menos, así nos lo quieren hacer creer los que prefieren no menearle a nada, pero se asombran de que el cambio no se esté cumpliendo. De mí sé decir que no alcanzo a ver con claridad qué tan viable es en 2004 aquel espíritu justiciero que a todos nos invadió en el 2000; pero sé decir también cuánto me repugna ver que, una vez más, triunfa la impunidad y le sirve de cobijo a Madrazo, a Bartlett, a Manlio Fabio, a Gamboa quienes con una sonrisita en los labios ya enderezan rumbo a Los Pinos el paso de sus caballos. Sobre este dilema, hacer justicia o volver a cerrar los ojos, ya hemos dicho muchas cosas los opinadores. Nadie sabe en verdad todo lo que hay que saber, pero todos alcanzamos a percibir que están por decidirse asuntos de enorme trascendencia y sabemos, tristemente sabemos, que la decisión está en manos de alguien como Vicente Fox que, hasta ahora, ha mostrado que se halla a años luz de la grandeza política y humana implícita en los retos enormes que libre y voluntariamente asumió al aceptar la Presidencia. Para decirlo con los términos que ha empleado F. Reyes Heroles: estamos entre lo deseable y lo posible. Añado yo: en el año 2000, la deseable justicia era posible. ¿Lo será en 2004?

No opino en frío. Yo tuve un primo, el más querido, que siempre soñó con volar manejando un avión. Escapó de su casa y se formó en Santa Lucía. Era bondadoso, sensible y amable. Se hizo piloto militar. Esta felicidad le duró poco. Pronto sus superiores lo destacaron a Acapulco para que ayudara en las tareas de aventar a seres humanos, vivos y muertos, al mar. Su carácter cambió radicalmente. Se hizo hosco, agresivo, amigo del alcohol. Murió de mala manera y su muerte todavía espera justicia. Ahora me vienen con la historia de que son crímenes del tiempo. De ningún modo lo acepto; pero tampoco creo que Vicente Fox tenga con qué restaurar tantos daños. Si me equivoco, créame Presidente que estaré con usted. ¡Qué quincena!

¿Qué tal durmió? CCCXXII

Todo es desfiguro. Las muertas de Juárez dan para todo. Para todo, menos para la justicia.


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19 DE JULIO 2004Primera quincena

Me encantaría que alguna Casandra azteca, alguna vidente autóctona, me informara si es que así van a seguir las cosas por el resto de mis sesenta años, para tomar las debidas providencias y un frasco grande de Gerolán (¿todavía existirá este benéfico bálsamo para los senectos?). Si la primera quincena de mi tercera edad es una muestra de cómo -en frecuencia e intensidad- van a darse las cosas en esta etapa de mi vida, ya me puedo ir preparando para la desmesura, la extravagancia y el estrépito. Sin exageración puedo decir que en aquellos seis años de mi infancia que transcurrieron bajo el discreto mandato de Adolfo Ruiz Cortines pasaron menos cosas que en los primeros 15 días de julio de 2004. Como los mexicanos de hoy vamos, en cuestión de horas, de la crispación al soponcio, ya no recordamos aquellos tersos tiempos donde no ocurría nada y si ocurría, no nos lo notificaban a los ciudadanos de a pata. Tal sosiego ya no existe. Esto se ha convertido en algo muy similar a "Nosotros los pobres" y así, apenas comienza a proyectarse la película, al Torito ya le ocurrieron todas las desgracias imaginables y ya están en embrión todas las inimaginables. Así me siento y así siento al País: ya se nos incendió la carpintería, ya se desflemó la Chorreada contra el Popocatépetl, ya nos engordó Chachita, ya nos atropellaron al Camellito y la Guayaba y la Tostada ya andan otra vez en el agua. No exagero. Nomás volteen a ver al Torito Fox y verán que el pobre ya solamente levanta sus ojitos al cielo, contempla el calendario, suspira por los brócolis que lo están esperando allá en San Cristóbal y se hace su camita en la perrera presidencial (estoy seguro de que la Chorreada Sahagún ya no lo deja regresar al tricolor tálamo nupcial).

No todo ha pasado en estos 15 días. Hay asuntos que se venían cocinando desde tiempo atrás, pero en estas dos primeras semanas de julio han hecho crisis y tienen a nuestro Ejecutivo en fase de implosión. Hago un veloz e incompleto recuento: el Fiscal Especial Ignacio Carrillo Prieto anuncia con toda anticipación que, a más tardar el 15 de julio, habrá consignaciones, persecuciones y detenciones. Esto es contrario a toda lógica, a toda discreción y a todo aseo jurídico. Es una enorme estupidez, es una acción dolosa, o es las dos cosas. Gracias a esta estrategia de avisar el golpe y proclamar la futura acción, el sagaz Carrillo Prieto alborota a todo mundo, lo pone sobre aviso y provoca que un plañidero coro judicial encabezado por el Secretario de la Defensa se arranque cantando a varias voces "Perdón, vida de mi vida...". Se suelta la pelota caliente y ahora nadie quiere cacharla. Horas antes de la fecha límite, reaparece Carrillo Prieto en toda su incompetencia y, sin que le gane la risa, nos dice que el castigo ejemplar se pospone porque hacen falta los testimonios de mexicanos muy importantes. Echeverría declara que tiene su conciencia muuuy tranquila (tan hermoso él) y el velo de la impunidad vuelve a caer.

En los mismos días, Juditas Durazo se refina 19 cuartillas que dejan a los habitantes de Los Pinos con el cuerpo machacado. Bombón 1º y la Princesa Caramelo se van a Sudamérica para que la susodicha princesa se luzca defendiendo a la mujer. Regresan y, tras una enérgica y violentísima manita de puerco, la Primera Dama renuncia a sus mafufas aspiraciones presidenciales. Mientras esto sucede, la Lotería Nacional retiembla en sus centros, sale la Directora, entra Tomasito Ruiz y sigue el jaripeo: a Provida le descubren unas facturas que demuestran que parte de la lana que sin saberlo le dimos, se la gastaron en fantasiosos calzones y en fiestas infantiles. Calderón anuncia que, todavía no hay precandidatos, pero que en cuanto los haya él ya está apuntado. El gran Yunes se chispa del PRI porque este partido no se conduce con verdad (¡alma mía!); Bartlett aprovecha para darnos clases de ética política, Madrazo quiere que nos portemos bien y Jorge Hank, mi animal favorito, le declara ¡háganme el c. favor! la guerra al narcotráfico. Mañana le sigo, hoy solamente pregunto: ¿así van a estar?

¿Qué tal durmió? CCCXX

Ya comenzó el nuevo Alcalde de Juárez a curarse en salud. Dice que lo de las muertas fue hace muchísimo y que ya chole. O sea que se dispone a dormir bien.


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16 DE JULIO 2004La noche es agua vida

"...Respondo a toda esa infamia con la alegría". Hacia las dos de la mañana que nos llevó del miércoles al jueves, estoy leyendo un estremecido e intrépido libro de una mujer llamada Clarice Lispector (Ucrania, 1920-Río de Janeiro, 1977). Ella es una bruja, una sabia, una maga, una escritora inclasificable y genial. El libro se llama "Agua Viva" (Ed. Siruela) y es un texto arrebatador que, en principio, no quiere ser nada en particular, porque pretende asediar el centro mismo de ese ser esencial que se refracta, se crea y se consume en todo lo que vamos siendo y en todo lo que nos gustaría ser. Se trata de atrapar la volátil duración de lo fugaz; atrapar cosas como la tenue vida femenina que engendro cuando digo me gustaría ser mujer africana y arrullar a mi hijo, o inventar una canción para que se duerman los elefantes y ya luego dormir con la emocionante duda de si despertaré (¿despertaré?) siendo ella (madre africana) o siendo él (niño o elefantito); sea como fuere, qué alegría despertar. Así va la escritura de Clarice Lispector que fluye como agua viva que va humedeciendo de sonriente vida cuanto nombra. El lector debería estar dormido; de hecho, hace un rato se dijo que solamente leería dos o tres páginas y luego cerraría la llave de la luz. Voy terminando el libro y el sueño ya dio un paso atrás para no mojarse. Ya es hora de dormir, me digo, pues de otro modo el día de mañana no serás ni elefantito; si acaso, moco de pavo o secreción del Xitle. Sabias palabras. Cierro "Agua Viva", lo coloco en mi camota junto a mí (me gusta hacer vida conyugal con los libros), respiro hondo y estiro el brazo rumbo al interruptor. Fracciones de segundo. Con el rabillo del ojo bueno alcanzo a ver un volumen de 400 páginas que llegó en la tarde: "Gritos y Susurros. Experiencias intempestivas de 38 mujeres", coordinación de Denise Dresser (Ed. Grijalbo/Raya en el Agua). ¿No pensarás ponerte a leerlo?... Bueeeno, dos o tres paginitas nomás para ver cuántas son y cómo vienen. Tan era firme mi voluntad de hojearlo simplemente, que comencé a leerlo por el centro, luego leí un poquito del final y luego exploré el principio y, cuando vine a ver, la noche y el libro se habían terminado.

Terminé con el cerebro como huevos motuleños, pero mi piloto automático me dijo que había valido la pena pasar la alta noche en compañía de 38 compatriotas muy lúcidas, muy entronas y enormemente seductoras. Ninguna refunfuña, ninguna se queja, ninguna denuncia a los machos ni reivindica sus derechos políticos. Más sencillamente, los ejercen y nos cuentan lo que han tenido que hacer para ser y seguir siendo en su plena humanidad. Cuando le toca hablar a Doña Olga Sánchez Cordero, ella dice algo que todavía me inquieta y me conmueve: nuestra voz es el resultado de una larga acumulación de silencios. Leo esto y pienso en la enorme carga moral de la voz femenina que se conquista día a día en contraste con la gratuita y gárrula voz masculina. Elenita Poniatowska, alegremente condenada a la escritura, dice: después de haber cumplido 50 años, mi mamá me dijo que era yo un rayito de sol y yo me quedé pensando: ¿en verdad lo soy? y si lo soy ¿por qué no me lo dijo antes? Leí esto y desde el plexo hasta los lacrimales sentí una oleada de ternura y una necesidad urgente de ir en busca de mis hijas, Juana Inés y Mariana, para despertarlas y decirles, ahora que todavía es tiempo, que son maravillosas, que iluminan mi vida y que nacieron para ser sonriente luz. El agua viva de la noche seguía fluyendo mientras yo iba cual lánguido sultán, de mujer en mujer y de asombro en asombro. Aunque ya lo sabía, es emocionante escuchar el firme y sereno testimonio de las mujeres que tranquilamente afirman: somos indestructibles e insumergibles.

Se me acabó el libro, reapareció el sueño, la luz se asomó por debajo de la cortina. A mi izquierda, como sueño del sueño, la Jaguara dormía y era como Ofelia fluyendo por el agua viva cubierta de flores madrugada que se tramaron con mi amor y con sus sueños... agua viva... hoy toca.

¿Qué tal durmió? CCCXIX

Una exageración. Eso le dijeron a Rossana Fuentes-Berain cuando, en 1994, denunció los feminicidios en C. Juárez. Esto lo cuenta en "Gritos y Susurros". Con la pena, señores funcionarios, de que la exageración ahí sigue.


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15 DE JULIO 2004¡Stomp!

Onomatopeya de pisotón, o golpe dado con el pie sobre el piso y por extensión, ruido percutivo producido por el hombre. Este dato está tomado del diccionario de voces intraducibles editado incesantemente en mi cabeza. He echado mano de él, porque te quería contar, lectora lector querido, que ayer miércoles 14, como lejano homenaje a la Revolución Francesa, había decidido invitar a Osamita Bin Bucles y a su agraciada y Jaguara madre a disfrutar de "Stomp!", un interesante espectáculo dancístico, teatral y musical. Esa era mi intención, pero el lunes, la intempestiva Jaguara me habló por teléfono para notificarme lo siguiente en su peculiar estilo de telegrama nazi: olvídate del teatro el miércoles stop cambio de planes stop nuestra amiga la Madre Coraje, superiora de las Ursulinas nos invita a cenar el miércoles stop ya acepté stop Madre Coraje nos consiguió boletos para martes Stomp! stop ya acepté stop pónte a trabajar porque hacen falta las repisas del baño cambio y fuera. No sé si ustedes captaron el subtexto de este comunicado, pero para mí quedó clarísimo que sobre mi jerarquía de marido y mi dignidad de hombre, una mujer en connivencia con otra habían tranquilamente hecho ¡stomp!. En espera de que se desocupe Juan Velázquez y me represente en los tribunales apropiados, me presenté al espectáculo que, en principio, me pareció maravilloso, aunque ciertamente riesgoso en este periodo vacacional. El Teatro Metropolitan estaba lleno de moconetes temporalmente desempleados y, si he de guiarme por las reacciones del Bucles, he de decir que resulta entre catastrófico y subversivo que un puñado de aguerridos niños aztecas reciba una viva y exhaustiva lección de que con todo -cajitas, periódicos, botes de basura, palos, pedazos de tubo, botellas, bolsas- se puede hacer un ruido infernal. Los infantes, ya se sabe, son unas bestezuelas que huelen a tornillo y que tienen al ruido en altísima estima. Lo que menos necesitan es que alguien les enseñe la infinita cantidad de instrumentos que ellos pueden emplear para deshilacharle el sistema emocional a los adultos y esto además en temporada alta, cuando los bellaquetes tienen todo el tiempo del mundo para engolfarse en la experimentación sonora. Esto fue lo único que me preocupó del espectáculo, todo lo demás me pareció maravilloso.

El público mexicano suele ser consternantemente pasivo, pero niños y adultos tenochcas tenemos una particular inclinación para esto de la incesante producción de ruidos: percutirnos la panza, abrir y cerrar un monedero, tronarse los dedos, accionar una pluma atómica hasta extremos delirantes, sorber la nariz y carraspear con un desagradable rumor de turbulencia de flemas, conciertos percutivos con la dentadura, bisbiseos y gran variedad de palmeos y gorgoritos. Mi primo el Chilaquil podía ejecutar "La barca de Guaymas" ahuecando las dos manos y golpeándolas virtuosísticamente en la cercanía de la boca abierta. El caso es que los mexicanos amamos ese ruido y estuvimos muy contentos y muy participativos en el concierto de Stomp!.

Salimos del teatro y Stomp!, no encontrábamos nuestro transporte. Lo bueno fue que otros 200 compatriotas estaban en las mismas. La capacidad de organización de los mexicanos es notable. Alguien dijo que había que formarse y nos formamos. Al rato llegó un explorador y nos dijo que Stomp!: los coches estaban en otro lado. Ya ni nos formamos.

Me voy dando cuenta de qué manera la onomatopeya de pisotón forma parte de nuestra vida actual. Doy tres ejemplos: apareció Marta Sahagún (me dicen que contra toda su voluntad) y: Stomp!. Horas después y a resultas de una denuncia del PRI (¡háganme el c. favor!), a la directora de la Lotería Nacional que siempre me pareció una mujer de bien le hicieron Stomp!. ¡Ojo, amiguitos!, revisemos ahora lo que está ocurriendo en el país: ¿no será que a su Presidente Constitucional, entre su Secretario de Defensa, su Procurador y su Presidente de la Suprema Corte, le acaban de hacer Stomp!?... y todo por defender a ese moco fosilizado que es Luis Echeverría. Stomp!.

¿Qué tal durmió? CCCXVIII

Si al país entero y a su orden institucional lo están pisoteando, ya verán que allá en Ciudad Juárez el horizonte es más hipnótico que nunca.


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14 DE JULIO 2004La chica de rojo

¿Y ya le habrá pedido perdón a su marido?. Como decía ayer: las mujeres son siempre intempestivas. Tengo una amiga con la que suelo platicar a media mañana y, en nuestro acuerdo de hoy martes, me dio la orden (nada disfrutan más las mujeres que darme órdenes) de que en mi artículo de hoy y en referencia a la difícil y poco entusiasmante cuartilla que ayer lunes leyó ante los medios la Princesa Caramelo, comenzara por preguntar: ¿y ya le habrá pedido perdón a su marido?, porque no sé tú qué opines, Germancito (la estúpida computadora cambia esta palabra y pone "germencito"), pero yo creo que a la señora en su comunicado le faltó pedirnos perdón a todos los que nos ha tenido empelotados y con el corazón en la boca con sus devaneos presidenciales. He obedecido la orden porque mi estrellita matutina es una mujer violenta y ejecutiva cual rayo poblano, pero además porque me parece que su reclamo es muy pertinente. Fueron muchos meses dedicados a descomponer el ambiente político, a crear contra Fox irritantes innecesarios (como si no bastara con los necesarios) y a convertir a los ciudadanos en espectadores de una pésima telenovela. Y como decían mis tías: si por lo menos hubiera valido la pena; si por lo menos la señora hubiera tenido posibilidades reales, ya no digamos de ser presidenta; pero ni siquiera de ser candidata. Para poder serlo, Doña Marta hubiera necesitado del respaldo de alguno de los tres partidos grandes (no sé en qué resida su grandeza, pero son los grandes). No creo que el PRI se hubiera aventado el tiro, aunque produce un cierto regocijo imaginar a la señora Fox deschongándose en un debate político con Beatriz Paredes que es una sagaz máquina trituradora. Tampoco veo a Doña Marta siendo postulada por el PRD. ¿Se imaginan la muina del Rayo frente a la irrupción del Hada Campanita?. Ese sí sería complot y no payasadas. Sólo queda el PAN que jamás dio muestras de querer jugarse su futuro en tan riesgoso lance. Mucha razón tienen los comentaristas políticos que han señalado la grave responsabilidad que el PAN ha tenido en este sainete tan artificial y tan irritante. Si Acción Nacional, al comienzo de toda la aventura, se hubiera pronunciado institucional y tajantemente en contra de la peregrina candidatura, las cosas no hubieran tomado tanto vuelo y el partido azul le hubiera hecho un enorme favor al país, a su ambiente político y, muy en particular, a Vicente Fox quien, me imagino, habría agradecido enormemente tan significativo aliviane. No fue así y, en la mejor tradición mexicana, de una nadería terminamos haciendo un megapancho en el que hasta la prensa gringa tuvo que intervenir (¡qué pena con mi compadre!).

De todo esto, sobrevive un misterio: si Doña Marta era sabedora de que nomás no había para dónde hacerse, ¿por qué se aferró tanto a la indefinición? (todavía el lunes, vestida de rojo por dentro y por fuera, se percibía que hablaba bajo protesta y a regañadientes. Imagino con nitidez a Don Vicente preparándole su tecito de Rivotril con hierbas de amansalocos y tumbavaqueros y sacándola a escena a los puros empujones). ¿De veras valió la pena?, ¿fue indispensable que viniera a primer plano Juditas Durazo con su aire de pollo sietemesino y sus 19 cuartillas?. ¿Sabrá Doña Marta algo que nosotros no sabemos?. Misterio.

Una última pregunta: ¿así será para todo Doña Marta?. Sería terrible. No quiero ni imaginarme al sufrido cónyuge esperándola en el endoselado lecho con su piyama la nueva, la de rayitas y ella maniobrando infinitamente en el baño con sus frasquitos. ¿Va usted a venir, Doña Marta?... no sé, Don Vicente, no quiero cancelar la posibilidad, tal vez acuda, pero hay que esperar el momento propicio, no quisiera lesionar su proyecto de gobierno, aunque mantengo intactos mis derechos, pero no quiero precipitarme... (a todo esto, Don Vicente ya se durmió).

Ni perdón ni olvido

Los que me regalaron un disfraz de Puma de peluche la van a pagar. Desde que lo recibí, mi salud se ha quebrantado de modo notorio. No es justicia, es venganza pura.

¿Qué tal durmió? CCCXVII

Todos los que nos hemos comprometido con C. Juárez esperamos lo que tenga que contarnos el Dr. Soberanes al término de su visita al lugar de los hechos. Ojalá y propicie un despertar.


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13 DE JULIO 2004Gritos y susurros:...

...Experiencias intempestivas de 38 mujeres". De este modo ciertamente enigmático se titula un libro que Denise Dresser acaba de publicar en Grijalbo-Raya en el Agua. Me dispongo a leerlo, pero, por lo pronto, me he detenido en las amplias reseñas que le han dedicado "Enfoque" de REFORMA, "Proceso" y en los comentarios de viva voz que varias de las autoras hicieron esta húmeda mañana de lunes en "Monitor" de G. Vivó. Me he detenido también en el título del libro que comienza por hacerle un guiño a I. Bergman cuya película "Gritos y Susurros" nos muestra los modos que empleamos mujeres y hombres para comunicarnos a través de la densa bruma de nuestra fugaz existencia. Algo sé yo de estas cosas. La Jaguara es mujer briosa y un poco dura de oído y yo, por mi parte, soy tímido y casi nunca estoy muy seguro de lo que digo. Resultado: la Jaguara habla a gritos y yo respondo con susurros. Vistas así las cosas, es milagroso que tengamos un hijo quien, por cierto, es de la escuela susurrante. Regreso al libro: hecha la venia a Bergman, la Dresser, audaz y certera cual pistolera del oeste, redondea el título de su trabajo con una expresión que no se digiere al primer bocado: experiencias intempestivas de 38 mujeres. Todo el problema está en el adjetivo "intempestivas" que es una dominguera palabra cuyo origen está directamente vinculado con la palabra latina que se emplea para designar al tiempo. Así, intempestivo vendría a significar todo aquello que hacemos o nos ocurre en el tiempo inesperado, impropio, sorpresivo o fuera de lo proyectado. Establecido esto y trayendo a cuestas el masculino prejuicio de que las mujeres por naturaleza son intempestivas y hacen cosas rarísimas en tiempos rarísimos, regreso al texto de la Denise y sigo hecho bolas. No sé si el libro va a tratar acerca de lo que 38 mujeres han decidido intempestivamente hacer (por ejemplo: publicar un libro), o bien, el libro se refiere a lo que 38 mujeres han hecho cuando les ha ocurrido algo intempestivo. Colijo, por el prólogo de D. Dresser y por los fragmentos publicados, que esta segunda hipótesis es la correcta: 38 mujeres mexicanas, todas ellas enormemente valiosas en sus campos de actividad, nos cuentan, supongo, lo que han hecho para procesar, superar, asimilar y hasta disfrutar lo inesperado (otra mujer había escrito: la única manera de que ocurra lo inesperado es esperarlo). Este libro yo lo quiero leer.

¿Por qué quiero leerlo?. Por muchas razones: porque adivino que hay mucho que aprender de estas bravas mujeres que, con toda legalidad y con enorme esfuerzo, se han abierto paso en el hostil, aunque declinante, horizonte de los machos; porque, por lo menos 30 de las 38 mujeres encuestadas son, por ser mis cuatas, mis maestras milagrosas; porque estaré siempre junto a Guadalupe Morfín quien me regaló un poema de cumpleaños, junto a la amorosamente inevitable Loaeza, junto a la exquisita Gaby Vargas que leyó en el periódico que estaba yo enfermo y me mandó una charola de pan dulce; junto a Carmen Aristegui cuyo dulce hijo me acepta como proveedor oficial de conejos azules, junto a Marta Lamas, patrocinadora oficial de mis más locas incursiones; junto a Elena Poniatowska, maestra de ética y de lúcida compasión; junto a María Amparo Casar, soledad en llamas y ojos remansados y hospitalarios; junto a Julieta Fierro, experta en los júbilos de la inteligencia; junto a todas estas conciudadanas que tanto nos honran. Leeré sus gritos y susurros y creo que entenderé perfectamente que en ellos no esté Marta Sahagún. Aquí hago una pausa y exclamo ¡aleluya!, doña Marta acaba de anunciar clara y tajantemente que no participará en la contienda presidencial de 2006. Aunque tardía y defensiva, la declaración es bienvenida. Me alivia saber que puedo volver a respetar a doña Marta. Ella parece pedir perdón por sus exabruptos; yo lo pido por los míos.

Vuelvo a Denise Dresser y a su libro: creo que seremos muchos los que lo leeremos intempestivamente.

¿Qué tal durmió? CCCXVI

Hoy lunes 12, "Juan Ciudadano" hace una leve semblanza de la estulta y corrupta irresponsabilidad de Patricio Martínez y le pregunta a Reyes Baeza si seguirá en las mismas. ¡Ay, Chihuahua!


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12 DE JULIO 2004Caballo verde para la poesía

El sábado 10 nuestro tambaleante verano despertó de buen humor y se fue a hacer una caminata matutina por el Centro de la Ciudad de México. Ahí, a la sombra del verdoso y broncíneo caballo de Carlos IV, nos reunimos las amorosas huestes nerudianas. Se trataba de leer entre todos el "Canto General" que es, sin ánimo de exagerar, nuestra íntima, poética y auténtica acta de nacimiento. Leer este poema es descubrir que Neruda fue el Adán que nos reveló el verdadero nombre de todo lo que entre nosotros es real, o ensoñado, o imaginario, o misterioso. Todos los que somos hijos de la espesura americana tendríamos que leer, por lo menos una vez en la vida, el "Canto General" que es nuestra irrenunciable constitución, nuestra verdadera carta magna.

Muy al gusto de Neruda, se trató de un acto popular, igualitario, variopinto y espontáneo. Un gritado secreto a voces. Los que ahí estábamos nos culpábamos mutuamente de nuestra presencia. Nadie sabía muy bien quién organizaba, quién convocaba y quién proveyó la mínima logística indispensable. Nadie sabía muy bien esto, pero todos sabíamos muy bien que queríamos estar con don Pablo en sus cien frondosos años cereales y nombrar las palabras que nos nombran. Esta lectura colectiva fue de lejos mucho más exitosa que la que hace unos meses hicimos de "El Quijote". Ahora tuvimos mejor sonido, mejor y más atenta concurrencia y, ¡alabado sea Tláloc!, no acudieron los políticos a pavonearse y a leer con voces oratorias. Fuimos mujeres y hombres de muchas edades; poetas entrañables como David Huerta, actores queridos como Carlos Bracho, amigos del alma como Carlos Payán y Antonio López, mujeres de humildísimo aspecto que, en cuanto se arrancaban leyendo, se convertían en torrentes, cordilleras y playas y, en general, fuimos la encarnación de ese "hombre común" a quien Neruda dedicó una hermosa oda elemental.

Si tú, lectora lector querido, me estás leyendo en algún lugar fuera de la Ciudad de México, te suplico que no caigas en la trampa de pensar que una lectura como ésta, es un privilegio exclusivamente capitalino. Piénsalo y verás que el caballo verde de la poesía nerudiana merece caminar por todos nuestros rumbos. Tan sencillo como reunirte con tus amigos, que el libro pase de mano en mano, que se levanten las voces y que la poesía se cumpla.

La educación secundaria

Lo que ocurrió con las Bibliotecas de Aula y con la Guía de Padres ha vuelto a ocurrir, ahora con motivo de la reforma de los planes de estudio para la educación secundaria. Parecemos locos. En lugar de discernir lo que estas propuestas tienen de útil y de positivo, de inmediato nuestros tutores intelectuales se ponen su túnica de liberales decimonónicos y comienzan a lanzar alaridos de condena y berridos de denuncia en contra de estos atentados que pretenden vulnerar las más exquisitas esencias de lo mexicano. Y no se trata de coartar el derecho que todos tenemos de manifestar nuestros desacuerdos, pero en estos asuntos, la única manera de ser útiles es rescatando lo rescatable y sugiriendo lo que, a nuestro juicio, pudiera mejorarse en estas nuevas propuestas.

He consultado a personas realmente conocedoras de la problemática educativa en México. Todas coinciden en que los planes de educación secundaria que teníamos eran horrendos por dispersos y excesivos. Se proponen los nuevos planes avalados por personas tan serias y dignas de crédito como Lorenzo Gómez Morín y Elisa Bonilla y nuestras aves del paraíso no encuentran mejor cosa que satanizarlo todo y pedir garrote vil para todos los presuntos implicados. Yo no estoy de acuerdo con estos melodramas. A mí me gustaría saber en qué puedo ayudar para que nuestros chipotes reciban la mejor educación posible.

Ya se empoderó La Señora

Desde el Cono Sur, Santa Teresita de Celaya lanzó vituperios terribles (y muy celebrados, según su consorte) contra los machos aztecas que nos oponemos al empoderamiento de las mujeres. El argumento es bueno, pero en su caso no es aplicable. Por mí, que se empodere, pero que no se apodere de nuestro país. El problema de esta señora no es su respetable condición femenina, sino su indigencia moral, civil e intelectual.

¿Qué tal durmió? CCCXVI

¿Cuántas veces ha estado la pareja presidencial en Ciudad Juárez?


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9 DE JULIO 2004Apuntes ociosos V

Pido permiso para nacer. Aunque este verso es de Pablo Neruda, yo con la misma impavidez alegre con la que procedía "Il Postino" lo tomo en préstamo porque estoy en el complejo trámite de volver a nacer. En 60 años de vida he podido comprobar que ni nacemos ni morimos una sola vez, sino que en el curso de los días y las noches del hombre morimos -de hastío, de miedo, de amor, de impaciencia, de náusea, de hipo mental, de rabia y de pura pasión- cientos de veces. Si de tantos modos morimos y no nos gusta presentarnos muertos ante la vida, tenemos que urdir otras tantas maneras para volver a nacer. Para esto, sólo los poetas (incluyo a Cristo, a Gandhi, a Camus, a Simone Weil, a Tehilard de Chardin, a Teresa de Calcuta, a Leonardo Boff) tienen la fórmula de la resurrección. Me consta que para preparar estas minúsculas pero potentes dosis de amanecer no se requieren ingredientes muy complicados, sino que éstos están al alcance de cualquier mano extendida. Pedro Salinas decía que el amanecer (el renacer) es el rastro de luz que dejan los amantes que se acarician por la noche. Gran verdad. Los poetas sonrientes suelen ser gente muy seria. Como decía mi tío Rosendo: en estas agencias ando. Después de varios meses de andar malherido, aparecieron en veloz sucesión AMLO, los microbios de la neumonía, Durazo, Fox y su avión y los peteretes que me regalaron el peluchoso disfraz de Puma. Entre todos ellos me dieron la puntilla y entre todos me han obligado a la impostergable tarea de juntar mis pedazos, de averiguar en qué cajoncito dejé la sonrisa y en dónde tiré mi alma que ni la sentí. La mirada benévola de la Jaguara me indica que ya me volví a armar y que ya estoy en condiciones de citar a Neruda y pedir permiso para nacer.

Hace 100 años nació Neruda y todo indica que vivirá para siempre. Mi amigo Jaime Sabines decía de Neruda que era "el poeta total", que nadie como él tenía el poder para extraer la luz de las cosas con sólo mirarlas y nombrarlas. Sabines me contaba lo siguiente: cuando Neruda ya era Neruda vino a México y un amigo me invitó a conocerlo; por supuesto que fui emocionado y jubiloso. Don Pablo estaba en el interior de una casa rústica y sencilla. Nos pidieron que lo esperáramos en el patio y ahí en el patio había una charola con un letrero que pedía nuestra cooperación económica para poder publicar "El Canto General". ¡Puta!, dije yo; si el gran Neruda tiene que hacer coperacha para publicar una de sus obras mayores, qué me espera a mí que soy un pinchurriento poeta (pueta, decía él) chiapaneco. Esto me contaba Jaime y yo le decía lo que el tiempo ya ha mostrado y demostrado: Sabines no es para nada un poeta pinchurriento, aunque el destino de los poemas siga siendo la divulgación por coperacha. Precisamente este sábado 10, me propongo darme de alta mediante la jubilosa participación en una de estas coperachas. A las 11 de la mañana nos reuniremos ahí entre el MUNAL y el Palacio de Minería, a los pies de ese caballo de bronce que lleva cargando a un bobalicón Carlos IV, nos sumaremos a una celebratoria lectura colectiva de los poemas de Neruda. Aikir. Si tienes gran amor por algún poema de Neruda y lo sabes leer decentemente, ven con nosotros a leerlo. Si lo que te gusta es escuchar poesía, te esperamos con el mismo gusto en esta guerra florida donde todos ganan.

Hoy jueves amanecí con la kafkiana sensación de ser un perro mojado, andaluz y café. A media mañana me enteré de que una de mis mejores lectoras, una que me lee con buenos ojos, amaneció con la molesta sensación de que un candente extraterrestre le va a brotar de la panza (Neruda le diría: amiga, no te mueras/ ...tendido entre la hierba yo soy el que te espera. ¡Entras, cañón! -esta interjección es mía). Minutos después, yo, perro mojado, decidí que ya estaba bueno (dice la canción: "anda y que te ribetién, que te andas deshilachando"). Junto fuerzas, respiro hondo y me sacudo violentamente. Veo miles de gotitas que salen despedidas para todos lados. Ahora que me dejen solo. Pido permiso para nacer... HOY TOCA (y si me esmero, ya no estaré solo).

¿Qué tal durmió? CCCXV

Al Sr. Murguía ya le dieron su certificado. Ya es oficialmente el Alcalde electo de C. Juárez. Ya se sacó el tigre en la rifa. No se duerma, ni se haga el dormido porque se lo come el tigre.


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8 DE JULIO 2004Apuntes ociosos IV

Todo marcha de maravilla. Esto pudo haberlo dicho el Presidente Fox en su más reciente arrebato aéreo. Alguna nociva influencia ejercen los aviones sobre la de por sí frágil estabilidad mental de Don Vicente. Ya en otro viajecito, se aventó el imperecedero rollo de "la turbulencia"; en otro le cayó un rayo (de desesperanza) y, si no se aplica urgentemente una limpia aeronáutica, va a acabar recitando infinitamente la tabla del ocho.

En este último arrebato celestial, nuestro mandatario nos dijo cosas muy extravagantes: que las cosas van de peluches, que él no favorece ninguna precandidatura, que las aspiraciones presidenciales de Doña Marta son, de principio a fin, fabricaciones de los medios y que él con todo y señora, dejará de servir a los mexicanos en el 2006 para irse a su pueblo, porque aquí no se halla. Ya en su pueblo, Doña Marta y él se dedicarán a escribir (supongo que previo aprendizaje). Todo marcha de maravilla. Esto, días antes de que Fox se pronunciara en el mismo sentido, lo dijo Gina Romand el pasado domingo hacia las 11 de la mañana. Ustedes saben que los que padecemos prisión y confinamiento, aunque sea por causas médicas, necesitamos entretenernos con lo que sea. En mi caso "lo que sea" fue una coruscante película del Enmascarado de Plata: "El Santo contra la hija de Frankestein". Fue una experiencia muy estimulante. Todo lo que ocurría en la película era mucho más lógico y coherente que lo que está pasando en el País. Cuando yo perdí contacto hace muchos años con Gina Romand, ésta ya se conformaba con ser la Rubia de Categoría. Ahora me la encontraba como hija del Dr. Frankestein en pleno ejercicio de unos poderes tan desmedidos, que le permitían, por ejemplo, poner al servicio de su plan de dominación mundial a los más prestigiados científicos europeos quienes, para mayor maldad, habían transformado su aspecto hasta parecer choferes de Microbús, o paleteros de Silao. Maldad pura. Ahí estaban todos, con unas playeritas rojas que les quedaban chicas y los obligaban a mostrar la panza de bisquet, entregados al servicio de los terroríficos planes de Gina Romand que, en una isla recóndita igualita a Xochimilco, tenía su laboratorio secreto lleno de foquitos y de palancas "de aceleración de protones" que se zafaban en cuanto las agarrabas. Ahí la maldad de esta mujer fabricaba un poderoso suero que, si lo tomabas, te daba la vida eterna, aunque te dejaba cara de diputado suplente y, si no lo tomabas, te hacía mutar hasta provocarte aspecto de Crujipollo Kentucky para que luego murieras maldiciendo al libretista de la película. Al espectador de todo esto nunca le explican cómo, pero el caso es que con ese suero la pérfida rubia pensaba adueñarse del mundo (hagan de cuenta Martita) y poner a la humanidad a su servicio. A esta conspiración terrible se enfrenta el Santo que llega acompañado de Anel que tiene cara de que a ella no le han explicado bien. Por la panza del Santo deduje que este filme ya era de la última época y aunque nuestro héroe salva al mundo, no se lo reconoce ni Ebrard y esto explica que tenga que seguir peleando con otros panzones en la Arena Coliseo. Reconozco que todo lo que he contado no suena muy lógico, pero si ven la película, podrán comprobar que ya visto, todo es peor y que si se asoman a la realidad política mexicana, lo del Santo, en comparación, es un texto de Kant. ¿Cómo que a Andrés Manuel le mandan decir misas para que no pierda su candidatura?, ¿cómo que en México ocurre la manifestación más concurrida de la historia y que a diez días de distancia no haya ocurrido nada en concreto y los políticos sigan dándonos el avión, o considerándonos víctimas de la mano negra y del amarillismo?, ¿cómo que el leal y discreto Secretario del Presidente se saca de la manga un subversivo texto de ética política y lo disfraza de renuncia a sabiendas de que es una pedrada en la frente de ese patrón que lo salvó de su triste condición de viuda de Colosio?, ¿cómo que el patrón dice que aquí no ha pasado nada y que en dos años, él y su señora serán la versión guanajuatense de Sartre y Simone de Beauvoir? Creo que, en cuanto me alivie, agarro mi disfraz de Puma y me voy a trabajar con Gina Romand.

¿Qué tal durmió? CCCXIV

Todo indica que siguen durmiendo bien.


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7 DE JULIO 2004Apuntes ociosos III

¿Cuánto le ha costado y le sigue costando al País la señora Marta Sahagún? Entiendo que esta cifra no es cuantificable, pero es enorme. Todavía en el pasado cercano algunos conservamos el recuerdo de la catástrofe financiera que provocó Jorge Carpizo cuando, en gitano arrebato, le renunció a Carlos Salinas. Alguien llegó a hablar de 5 mil millones de dólares. Fue una renuncia breve pero costosa que, de cualquier manera, nos salió más barata, creo yo, que la no renuncia de la señora Sahagún. Es aferrada, pero aferrada. Comento esto porque comienzan a menudear los comunicados que me fulminan por haber sido tan pelado, irrespetuoso y malmodiento con una "dama". Yadibodobadito. Lo dicho, dicho está. Ni siquiera puedo decir que he sido víctima de algún mal trato por parte de Doña Marta que siempre ha sido cordial y amable conmigo. Mi reclamo es otro y no tiene nada que ver con asuntos que conciernan a la intimidad. Cuanto he dicho está directamente relacionado con el desastroso, irregular, conflictivo y perjudicial desempeño público de la "dama". En esto consiste mi reclamo. En esto y en su absoluta falta de compasión por México. Una y otra vez, frente a sus ambiciones de Lady Macbeth del Bajío, nuestro País, su dolor, su futuro, sus problemas y su grandeza le han valido gorro. Esta sí ha sido una gravísima falta de respeto. Entonces, ni me escriban para regañarme. Como diría mi nana Luz: antes di que no le dije más.

Por otra parte, lectora lector querido, tienes que entender que los agonizantes somos muy sensibles y si el pre-cadáver acaba además de ingresar a la condición de adulto en plenitud, todo se agrava aún más. Fíjense qué itinerario: confinamiento de alta seguridad en el cuarto verde, pertinaz festival estomacal de Porky y sus amigos, fantasmal celebración cumpleañera, inopinada y febril neumonía, retiro a mis cuarteles de invierno y lo peor de lo peor: un disfraz de Puma de peluche que me obsequió el comité directivo de la mutual mexicana de sádicos. Mi alma es un tepanyaki de aflicciones. Creo que nunca había pasado tanto tiempo de doméstico ocio forzoso. Las chicas de servicio cada vez están más entusiasmadas conmigo.

Pasando a otra información, el PRD ya comenzó su ritual expiatorio para exorcizar a las "fuerzas oscuras" (la expresión se la birlaron a Echeverría) que desde las cavernas de la reacción conspiran contra el Rayito de Esperanza. Todo el numerito de rogativas, movilizaciones y clausuras simbólicas de las Procuradurías es como de juegos florales en Nacajuca, Tab. No me defenderé, dijo AMLO, pero sí voy a mandar a mis becarios para que lo hagan. Me parece que es meterle más fuego al fuego, aunque considero que el reclamo del Rayito es enteramente correcto: no es posible que por un asunto tan menor, pretendan nuestros descerebrados poderosos quitarle a un mexicano la oportunidad de contender por la Presidencia. Ya que las huestes perredistas andan en estas tareas de clausura, bien podrían terminar su movilización con un solemne y emotivo acto de reinauguración del cerebro de López Obrador quien, desde que se caracterizó de celestial y esperanzada descarga eléctrica, trae el claxon pegado, el timón desgobernado y el discurso más amazacotado que nunca.

Miren por dónde vine a encontrar la similitud entre Doña Marta y Don Andrés Manuel. Ambos consideran que sus ambiciones se justifican por la grandeza de su "proyecto" y ambos consideran que lo único que desean es lo mejor para México, siempre y cuando se considere que ellos son lo mejor para México: el Redentor tabasqueño y la Santísima señora del Cubilete. ¿Qué pasaría si nos gobernara alguien que fuera, ni más ni menos, estrictamente ciudadano como tú, o como ella (de mí ni digo nada porque, por respeto a mi País, me di de baja en la carrera del 2006); ya me conformo con llegar "con todos y a tiempo".

¿Qué tal durmió? CCCXIII

Para indocumentar el optimismo de Don Patricio: durante la Gubernatura de Pancho Barrio tuvimos 186 feminicidios; con el gran Patricio, 187. Esto sin contar los horrores que perpetró en compañía de Chito Solís, su grotesco Procurador.

Señor Héctor Murguía, candidato triunfador a la alcaldía de Ciudad Juárez: le tomo la palabra. Usted declaró que ni una muerta más en Juárez. Le tomamos la palabra. No se nos duerma.


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6 DE JULIO 2004Apuntes ociosos II

Yo creo que con un día más de reposo y cariño hogareños tengo suficiente para caerme muerto. Se confirma la teoría Rattán-Dehesa: un mexicano está genética e históricamente preparado para resistir el odio, la pobreza, el ninguneo, la derrota, la grilla adversa, la calumnia y la persecución; todo esto, lejos de aniquilarnos, nos tonifica, nos fortalece y nos permite evidenciar nuestros mejores talentos; lo que nos puede destruir es el éxito, la victoria, el reconocimiento y, de modo muy especial, el amor familiar, éste sí no lo resiste ninguno de los nacidos entre el Bravo y el Suchiate. Yo llevo dos días de este tratamiento (mi amor: ¿por qué no te quitas de ahí para que pasen la aspiradora; no vaya a ser que te aspiren y yo qué hago?) y ya estoy boqueando como las carpas mutantes del Lago de Chapultepec.

El domingo 4 de julio ha sido el más largo de mi existencia. Mi agenda deportiva venía muy cargada e incluía la final varonil de Wimbledon y la final de la Eurocopa que me interesaba especialmente porque, por razones poéticas y financieras, mi fatigado corazón estaba con los griegos que, en una fiesta tan elegante, eran los astrosos gorrones que, sin méritos reales, se habían colado al convivio. Tenía además dos artículos pendientes, una agonía que seguía su curso y la pertinaz mala conciencia de no estar en Zacatecas acompañando a Amalia García, la recia huérfana, en el encuentro con su gente y con su destino.

La ofensiva familiar comenzó temprano. Ya te veo con mejor cara, me dijo la Jaguara que ni me estaba viendo. Esto es peor que una mentada de madre o una carta de Bátiz. Mujeres: nunca le digan algo así a un hombre que está viviendo intensamente su particular telenovela en la que él encarna el gustado y difícil papel del hombre que regresó de las garras de la muerte para que el amor triunfara. Por sí o por no, fui al espejo y comprobé que, desde hace 30 años, no es técnicamente posible que tenga yo mejor cara. Vino luego otra rudeza innecesaria: ya te has de sentir mejor, porque ya estás haciendo peladeces, mi amor. Explíquenme: esto, ¿es una observación favorable o una descalificación ontológica? El domingo transcurrió con sus acostumbrados pasos cansinos. Federer ganó Wimbledon en un aceptable partido, aunque la imborrable luz de este torneo haya corrido por cuenta de María Sharapova que es exactamente el tipo de mujer que los científicos alemanes han recomendado para revitalizar a los sexagenarios enfermitos. En la casa, todo mundo hacía algo, menos yo que languidecía cual cuija crepuscular sobre un reposet. Cual bandada de canarios llegaron mis hijos que me observaron como quien mira los restos del Xitle. Se sentaron para ver el fut. Tanto me animó la victoria que moví una mano y le indiqué a la Rosachiva que había llegado la hora de escribir. Nos pusimos a ello. Por la noche jugué póker y gané in artículo mortis. El cariño doméstico seguía al acecho y de eso no te salva ni una defensiva griega.

El lunes, entre ovaciones del personal doméstico, me vine a trabajar. No les conté (pero luego les contaré) de un grupo de extraviados mentales que me regaló un disfraz de Puma de peluche. Cosas así son las que deprimen. En mi oficina me esperaban dos publicaciones sufragadas por nosotros: "Historias de la Ciudad" y "Ciudad de la Esperanza", dos pasquines bastante infectos en alabanza abyecta de Kalimán López Obrador. Horas después, entró por Internet la prolija y bien redactada renuncia de Alfonso Durazo. Da la impresión de que es en contra de Marta Sahagún, pero realmente el objetivo es el Presidente Fox a quien su Secretario le reclama su lenidad y su papalonería que han permitido el encumbramiento de esta tonta, cursi, mediocre, nueva rica del Bajío, naquita de medio pelo, malévola intrigante de sacristía que no pudo ni con Celaya y que ahora se sueña Presidenta de México. Feliz aniversario. Calcule, Doña Marta, que la cárcel queda cerca. No tiene la culpa el indio, sino el que ve sus películas. Para ser mi primer día de trabajo, con eso tuve.

¿Qué tal durmió? CCCXII

Dice Patricio que todo es culpa de Pancho Barrio. No tiene vergüenza el truhán Martínez. ¿Se le olvidan las trapacerías y las atrocidades de Chito Solís, esa bestia que tuvo en calidad de Procurador?. Mejor duérmase.


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5 DE JULIO 2004Apuntes ociosos

¡Estoy detenido! Lo que no han logrado Sherlock Bátiz, ni la PFP, lo logró un médico internista quien, esgrimiendo unas radiografías que parecen hechas por Jackson Pollock, me dijo, palabras más palabras menos: Germán, ¡ya déjate de lactosucciones!, cancela cuanta locura tengas en la agenda, evítanos la pena de ver cómo reptas por el mundo cual si fueras Cuasimodo (en mi caso: Cuasinimodo) y enciérrate en tu casa por lo menos tres días, sirve que te alfabetizas y lees algún libro. Así me dijo el recio galeno. Tienes que aprender, añadió el sagaz internista, a oír lo que pide tu cuerpo y a cumplirle sus deseos (muchachas: estén atentas a este aviso), porque cuando no los tenga, será señal de que ya no está; por lo pronto, lo que exigen tu cuerpo y tu alma es que los dejes un rato en paz; lárgate a descansar y deja de hacerle al vigía de occidente. A mí, en cuanto alguien me ordena algo, ya estoy pensando cómo negociar la desobediencia civil, pero en este caso y sólo por este caso, lo que hice fue callar y obedecer.

No acabo de salir del atroz confinamiento en el cuarto verde, cuando ya estoy encarcelado en mi recámara y atado a mi camota. Me da gusto por la Jaguara y las chicas del personal doméstico que tienen ahora el raro privilegio de verme y oírme a lo largo de las 24 horas. Estoy seguro de que, aunque me vean con cara de mentada de madre, están encantadas de tenerme tan cerquita y en la posibilidad de responder mis atinadas preguntas del tipo de ¿qué están cocinando que huele como a rata insepulta?, o ¿por qué sacuden tan guanguito? (la Tractor me dice con los ojos: guanguita tu mula madre, pero guarda un silencio admirable). Con tal de que ellas gocen, a mí no me importa sufrir. Ando por la casa con mi tacita de café supervisando todas las faenas domésticas, abriendo los múltiples y bellos regalos que recibí, leyendo, urdiendo ociosidades y contestando el teléfono (reproduzco: ¿está Linda?... esa pregunta es como de Rubén Darío... no entiendo, ¿con quién tengo el gusto?... usted, no sé; yo ya con muy pocas... ¿es la casa del señor Germán Dehesa?... y suya también si me ayuda con los gastos... ¿podría hablar con Linda?... si no están enojados y si ella no es muda, yo creo que sí... ¿pero está Linda?... ya volvimos al principio, aunque no sé si se refiera a alguna parte de mi anatomía... ¿me podría comunicar con Linda?... con mucho gusto lo haría, pero no conozco a ninguna Linda... me dijo que ahí iba a estar... no lo quiero predisponer, pero se me hace que le están haciendo la tambora de lado, aquí no está Linda, ni conocemos a ninguna Linda. Aquí se oye el alarido de Jemima, cocinera en jefe: ¡sí está Linda!; Linda es mi hermana y vino a ayudarme con la comida de su fiesta. Con aire de Andrea Palma, Linda sale de la cocina donde, según averiguo luego, lleva asignada más de una semana (a mí, al jefe de la casa, nadie me notifica de estas anómalas e indocumentadas presencias). Esta es mi hermana Linda, dice Jemima como si me estuviera presentando a la Virgen del Cobre. Linda toma el teléfono, me borra de su vida, y saluda con voz de mujer mundana: ¿qué pasó, Poncho? (respetuosa sugerencia para AMLO: ahora que está invirtiendo en libros de monitos, ¿no podría hacer un cómic que cuente y reivindique mis tres días de confinamiento?, quedaría más divertido que las autopromocionales patochadas que está publicando con nuestra lana.

He tratado de descansar, pero sé que la Jaguara y sus muchachas necesitan mi benévola ayuda de tiempo completo. Para eso estoy aquí, aunque haya tenido que cancelar mi dominical viaje a Zacatecas para estar con Amalia García, mi admirada amiga. No pude acompañar al Bucles al estreno del "Hombre Araña" (esto no cuenta como desgracia). No he podido darle seguimiento a la fiesta charra que organizó con sus enigmáticas declaraciones mi General Secretario (como dijo mi admirado Luis G. de Alba: nosotros estamos dispuestos a perdonar, nada más que nos digan a quién y de qué tenemos que perdonar). No he hecho nada. Aquí me he estado sentado, no me he movido de aquí. Esto continuará.

¿Qué tal durmió? CCCXI

Ya se cumplió una semana de la marcha. Los políticos le apuestan al olvido y a la pasividad ciudadana. Creen que tomamos la calle nada más por un ratito. Están orates.


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2 DE JULIO 2004Un día en la vida

Como preparación para los magnos festejos de mi cumpleaños, consideré oportuno y conducente ir a cenar a prestigiado restorán la noche del martes. Grave error. A mi sensible estómago regresó el festival de Porky (para las cinco de la madrugada, hasta se oía la música). A las nueve de la mañana hubo una enérgica movilización de galenos cuya misión era la inmediata restauración de mi paz estomacal de modo que pudiera, con mi habitual júbilo, hacerme presente en el orgiástico convivio preparado por la Jaguara. Los resultados fueron apenas aceptables. Digamos que esta noche de miércoles yo tenía lo que se llama "acabado de inauguración", pero distaba mucho de tener esa enérgica disposición y esa hambre de gol que me son características. El destino quiso que yo fuera el que menos se divirtió. No me desmayé, no convulsioné, no hice nada que pudiera ruborizar a Angel María Carreño, pero hasta ahí llegué. La Jaguara flotaba vagarosa por las mesas cual erótica libélula tahitiana y yo me sentía como esos pobres sostenidos por horquetas que dibujaba Abel Quezada. Me dicen que la fiesta estuvo muy bien, pero voy a tener que hacer otra para poder enterarme. Yo no sé si es blanca o negra la mano que ha conspirado para impedir mi pleno acceso a la tercera edad, pero percibo que los medios y el amarillismo están en mi contra. Como sea, ya llegué a los sesenta que según un amigo que quiere animarme, es la edad de cenar poquito y dormir solito; pero no te preocupes, añade el zopilote humano, con tu tarjeta del INSEN y tu beca de AMLO puedes tener muchísimas satisfacciones (¿ATKI?).

Es muy pronto para hacer un juicio sobre cómo vive la década de los sesenta el adulto azteca del periodo tardío. Apenas llevo un día, pero esto no me está gustando. Aquí es justo señalar que hay muchos factores que no son directamente atribuibles a mi condición de sexagenario, sino a mi calidad de gastroagonizante y de cónyuge de la implacable Jaguara. Estoy muy lejos de haberme repuesto del severo aislamiento que se me impuso en el cuarto verde que es una condena que aún no termina. El Pulpo, según sus propias palabras, ya está en el trabajo de "detallado" y me insiste en que no sea yo impaciente porque va a quedar "precioso". Lo que ya pude hacer fue subir la escalinata de la imponente tina. Me sentí como Queta Basilio cuando llegó al pebetero. Sin embargo, no me abandona la certeza de que me voy a acomodar un tarugazo filmable. De hecho, mi suéter Azul me acaba de regalar casco, coderas y rodilleras para cuando me bañe. No sé si este regalo implique desprecio u homenaje, pero yo, por sí o por no, lo voy a usar.

Tenemos también el drama del teléfono. No me pregunten por qué, ni cómo, pero la Jaguara, en un acto de sublime ociosidad, programó nuestro teléfono inalámbrico para que dé la alarma en la alta madrugada. Lo malo es que no sabe cómo se desprograma y así, llevamos seis semanas escuchando a una hora estúpida un histérico sonido de teléfono. El espectáculo es como del Titanic: todos corremos en calzones, subimos y bajamos escaleras, nos miramos estupefactos hasta que la Jaguara dice: ya pasó. Esto ocurre diario y nos tiene a todos los habitantes de esta casa tomando Passiflorine como agua de uso.

Entre todo lo ya reseñado, más la marcha, más Sherlock Bátiz, más todo lo que ahora se viene, ya verán que no es una buena época para tener 60 años. Y hay más: al borde ya de la quiebra física y emocional, viene al estrado mi General Secretario Vega y se avienta unas declaraciones que andan entre Nostradamus y el Oráculo de Delfos. Pueden significar una cosa, o pueden significar la contraria. Hoy todos los periódicos y todos los servicios noticiosos se han dedicado a descifrar esta doméstica y castrense versión del Código Da Vinci. Yo les suplicaría que a mí ya no me hablen para preguntar: no sé qué quiso decir realmente mi General, pero me parece oportuno indicarle que si ya se va a animar a hablar, hable más clarito para que no se organicen estos jaripeos semánticos.

Dentro de algunas horas, mis sesenta años llegarán a una definitiva prueba de fuego. Espero su apoyo masivo: HOY TOCA.

¿Qué tal durmió? CCCX

Hace unas horas secuestraron a una mujer aquí en el DF. Ya liberada intentó denunciar el asalto. El funcionario le dio una bella respuesta: ¿de qué se queja; ya hizo su marcha?


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