Universidad Yacambú

Área de Estudios Virtuales

Asignatura: Documentación

 

Trabajo 7

 

Realizado por: Emwid E. Castillo D.

C. I.: 12.366.125

Prof.: Griselda González

 

 

1.- Rol del Documentalista en la Sociedad de la Información:

 

A. Cornella (1999) define a la sociedad de información "como una sociedad en que la información se usa intensivamente en la vida social, cultural, económica y política".

A partir de los años 80 surge una nueva disciplina en el ámbito de la Documentación e Información: La Gestión de la Información, que demanda un nuevo profesional de la información con importantes responsabilidades en el diseño e implantación de los Sistemas de Información de las organizaciones.

 

Según Cronin el rol del gestor de información ha de extenderse más allá del modelo de suministrador y servidor de información, habitualmente asociado con la figura de los documentalistas, y llegar a abarcar responsabilidades de planificación a nivel corporativo y de aplicación de sistemas. En este sentido es importante aclarar brevemente el origen y características de estas dos disciplinas: La Documentación y la Gestión de la Información.

 

La Documentación surge como respuesta a una serie de cambios del siglo XXI. El aumento de la producción científica y el interés de los científicos por la producción reciente desbordaron las causas de la bibliografía científica y condujeron a la constitución de una serie de técnicas y procesos específicos y propios de esta nueva disciplina.

 

Los bibliotecólogos tienen en la actualidad una misión y un desafío muy importante en esta sociedad de la información que es, aprovechar la tecnología del mundo globalizado y reducir de alguna forma la brecha entre informados ricos e informados pobres, permitiendo que todos participen de la sociedad de la información, creando una cultura de individuos con capacidad de trabajar con información, para su desarrollo personal y profesional.

 Para Teresa Márquez (1998) "el rol del bibliotecario, cada día transformado exige mas capacidades y preparación, demanda acciones mayores de impacto y responsabilidad social."

"El bibliotecario se ha convertido en un agente social constructor de información dejando de ser aunque nunca lo fue un mero facilitador de libros y enciclopedias."

El advenimiento e incorporación de las nuevas tecnologías en actividades científicas y productivas, los roles de los profesionales de la información, se han ido transformando llegando a ser gestores de recursos de información e Ingenieros de información. Estos nuevos roles cobran mas protagonismo en organizaciones empresariales donde la adecuada gestión de la información permite decisiones acertadas por parte de los directivos.

Con el crecimiento explosivo de la información y del conocimiento y por ende de la documentación en las últimas décadas, el rol del bibliotecólogo adquiere un papel preponderante en esta sociedad de la información, que es el de actuar como "mediador" entre las fuentes documentales y los usuarios.

Su función ya no es solo de conservador y de celoso "guardián" del conocimiento como lo fue en el pasado, sino que ha pasado a ser un moderno profesional, encargado del tratamiento y gestión de la información, para satisfacer las necesidades informativas de la comunidad de usuarios a la cual sirve.

Este moderno profesional efectúa las siguientes funciones: recopila, administra, procesa, difunde y disemina la información necesaria para el progreso científico y técnico de la sociedad. Estas funciones las realiza tanto en soportes impresos como es el caso del libro o de otros soportes no librarios ya sean estos electrónicos, magnéticos, audiovisuales, sonoros etc. Actúa de nexo entre el mundo de la información y los usuarios reales y potenciales.

Además descubre y diagnóstica las necesidades de información de la comunidad a la cual sirve, creando servicios y productos de alta calidad, acordes al mercado de información actual.

 

2.- Evolución del Profesional “Del Bibliotecario al Documentalista”:

 

Bibliotecario: Es aquella persona que tiene a su cargo la colección, cuidado, ordenación, conservación, organización, dirección y funcionamiento de una biblioteca; es decir, aquel que trata con el saber formalizado por la escritura en sus diferentes formas y sustentos, así como la administración de las instituciones, además en la actualidad su función se amplía, convirtiéndose en educador, guía y preceptor de lecturas; por lo cual debe poseer las condiciones de cultura y técnica.

La profesión del bibliotecólogo ha sufrido profundos cambios y transformaciones debido a la incorporación de las nuevas tecnologías a nuestras bibliotecas y unidades de información.

Para Paloma Portela (1998) " El impacto tecnológico en el sector de la información es abrumador. La aplicación de herramientas esta siendo intensiva y punta de lanza para su uso en otras industrias y sectores , ese impacto afecta de manera muy especial a los gestores de información y documentación obligándolos a un reciclaje continuo de sus conocimientos y técnicas de trabajo..."

La computadora personal, el acceso a base de datos, bancos de datos, discos compactos, multimedia, memorias ópticas que posibilitan almacenar gran cantidad de información y por último la aparición de la red global como es Internet ha modificado y cambiado el tradicional paradigma bibliotecario.

En el Congreso INFOEM (1996) se toca este punto cuando se dice "...en la incorporación masiva de la Tecnología de la información a gran parte de las actividades productivas y de carácter científico esta modificando los roles de muchos profesionales y en nuestro ámbito el profesional no debe quedarse al margen...."

Muchos decían que la profesión del bibliotecario desaparecería con la irrupción de la información electrónica y de las bibliotecas virtuales, con los cuales las actividades tradicionales efectuadas por los bibliotecarios quedarían sin sentido, y el documento virtual dejaría de lado al libro impreso, A esto se puede afirmar que la cultura digital y la cultura impresa coexistirán, es decir que el nuevo profesional bibliotecólogo deberá mantener ciertas cualidades del bibliotecario tradicional e incorporará el dominio de la nuevas tecnologías, como así también aplicará herramientas de administración y management para sobrevivir a esta nueva realidad que se presenta.

 

Por su tipo de formación el rol del bibliotecario se basó en tres principios fundamentales:

 

Es un guardián del fondo bibliotecario y una de sus funciones primordiales es la de adquirir y preservar el patrimonio bibliográfico.

 

Es un gestor de sistemas de almacenaje y una de sus funciones principales es la de crear sistemas de ordenamiento para el fondo bibliográfico bajo su custodia.

 

Es un mediador entre los sistemas de ordenamiento y los usuarios y como tal debe facilitar el acceso a la información contenida en la colección que tiene a su cargo.

 

Sin embargo, estos principios sobre los cuales se fundamentaron la mayoría de las prácticas profesionales en la bibliotecología se fueron adaptando a las nuevas necesidades informativas impuestas por los cambios tecnológicos.

 

En consecuencia, parece oportuno fijar que el término de documentalista o de profesional  de la información se refiere al conjunto de profesionales que son sujetos emisores del proceso informativo-documental.

 

El Nuevo Profesional: El bibliotecario, con el tiempo, se ha convertido en un agente social constructor de información, dejando de ser un mero facilitador de libros.

 

Este nuevo profesional adquiere el papel de mediador entre las fuentes documentales y los usuarios que necesitan acceder a la información, tarea tradicional en la profesión, pero que actualmente se ve revitalizada por el empleo del entorno electrónico.

 

Estos nuevos profesionales se desempeñan como consultores, imparten cursos de formación e intervienen en el diseño de sistemas informáticos; además, con la aparición de Internet se han convertido en expertos en búsquedas en la red, en webmasters y hasta en diseñadores de páginas web y de intranets. Por lo tanto, han tenido que adaptarse a los cambios impuestos por la aplicación de la informática en su ambiente laboral.

 

Se encargan de recopilar, administrar, procesar, difundir y diseminar la información necesaria para el progreso científico y técnico de la sociedad en soportes impresos, electrónicos, audiovisuales, sonoros, etc.; y actúan como nexo entre el mundo de la información y los usuarios reales y potenciales, tanto presénciales como virtuales.

 

De la mano de la Gestión de la Información emerge el antiguo bibliotecario convertido en  Gestor de Información. Este profesional desempeña un papel clave en la consecución de los objetivos de las organizaciones.

 

Según Cano (1996): “…el gestor de información debe ser visionario para poder predecir la demanda de futuros servicios y poder actuar de manera prospectiva en el desarrollo de los nuevos servicios dentro de los  marcos legales y económicos adecuados a las necesidades de la empresa y de su país en concreto”. 

 

Muñoz Cruz (1998) considera que “el gestor de información se ocupará de la planificación estratégica y la coordinación de todos los recursos relacionados con la información y participará en el diseño e implantación del sistema de información de la organización, a través de la coordinación de todos aquellos departamentos que manejan información. Esa es la labor que tiene encomendada para el siglo XXI y su formación ha de estar en consonancia con esta necesidad potencial que se detecta desde hace algunos años”.

 

De acuerdo a esta afirmación este profesional deberá trabajar en forma interdisciplinaria, con los otros profesionales que forman parte de la organización, aportando sus conocimientos de organización y gestión de los recursos informativos.

 

 

3.- Requisitos que Exige la Profesión en el Nuevo Contexto Nacional e Internacional. Nuevos Retos:

 

Según A. Cornella sostiene que la formación del gestor de la información debe apoyarse sobre tres áreas básicas de conocimientos: Administración de Empresas, Tecnologías de la Información e Información, junto al desarrollo de habilidades que le faciliten la relación con el entorno empresarial: comunicación, presentación y negociación.

 

El objetivo básico de la faceta dedicada a la Administración de empresas es suministrar al gestor sólidos conocimientos sobre el mundo de los negocios y sobre la estructura y funcionamiento de las organizaciones. Incluirá temas como: contabilidad, finanzas, micro y macroeconomía, marketing, política de empresa, estructura de las empresas, planificación estratégica, gestión de proyectos, gestión de recursos humanos, etc.

 

El gestor de información no debe ser un especialista en informática, pues el equipo multidisciplinar habrá de contar con estos especialistas, pero si debe contar con conocimientos suficientes para  aprovechar las posibilidades que las nuevas tecnologías puedan aportar a la organización. Los temas a incluir, entre otros, son: informática, telecomunicaciones, análisis y diseño de sistemas, diseño, manejo y gestión de bases de datos, redes telemáticas, automatización de oficinas, sistemas de apoyo a la decisión y de información ejecutiva, etc.

 

Por último, el gestor debe ser especialista en Información, manejando temas como: gestión de recursos de información, técnicas de organización de la información, psicología del usuario de la información, fuentes de información internacional en bases de datos en línea, inteligencia corporativa, métodos de investigación y elaboración de información, evaluación de la calidad de la información, políticas de información, economía de la información, etc.

 

El esquema de formación presentado por Cornella se está impartiendo en escuelas de estudios de información en los EEUU y en el Reino Unido.

De acuerdo con la Special Libraries Association, los profesionales de la información requieren:

  • Sentido de compromiso con la excelencia del servicio.
  • Capacidad para enfrentar y buscar el reto, así como para identificar nuevas oportunidades dentro de la biblioteca y fuera de ella.
  • Visión amplia
  • Facilidad para buscar asociaciones y alianzas.
  • Habilidad para crear ambientes de mutuo respeto y confianza.
  • Habilidades para comunicarse.
  • Saber trabajar bien en equipo.
  • Tener espíritu de líder.
  • Saber planificar, priorizar y enfocar los aspectos más críticos.
  • Estar comprometidos con la formación continuada y el desarrollo de su carrera profesional.
  • Habilidades para los negocios y para captar las nuevas oportunidades.
  • Reconocer el valor de la cooperación y la solidaridad entre los profesionales.
  • Ser flexibles y tener una actitud positiva ante los continuos cambios.

 

Nuevos Conocimientos, Cualidades y Habilidades Profesionales:

 

El bibliotecario en la actualidad debe adquirir nuevas habilidades, conocimientos y cualidades personales que le permitan adaptarse a las nuevas tecnologías y hacer frente a la nueva realidad, para una práctica profesional acorde a las necesidades que requiere la sociedad moderna.

 

 

 

Sitios Visitados:

 

http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_2_04/aci10204.htm

 

http://eprints.rclis.org/archive/00002242/01/2004_005.pdf

 

http://64.233.169.104/search?q=cache:c7LL12YfhVcJ:www.um.es/fccd/anales/ad10/ad1015.pdf+Evoluci%C3%B3n+del+Profesional+de+la+Informaci%C3%B3n&hl=es&ct=clnk&cd=9&gl=ve

 

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