Hielo sobre fuego

Parte tres

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Las luces estaban opacas en la cómoda sala, sólo iluminada por una lámpara que estaba en una esquina. Dos figuras se acariciaban ahí, mientras suave música tocaba en el fondo. De repente, Haruka se liberó del beso de Michiru, interrumpido por un frenético golpeteo en la puerta. Molesta, caminó hacía allá, azotó la puerta al abrirla y vio a una paralizada Ami ahí. "Yo, Rei y yo, vamos a tener una cita, no sé qué hacer o vestir o..." comenzó a divagar.

Haruka suspiró y permitió pasar a la temblorosa chica, prendiendo las luces en su camino. "Michiru, ¿podrías preparar una de tus especialidades?" preguntó Haruka mientras sentaba a Ami en la esquina.

Una muy divertida Michiru dijo "Prepararé una doble" y caminó al bar. Después de un poco de medir, verter y mezclar; Michiru le llevó una rara y colorida bebida. "Bébela toda" animó a Ami con una sonrisa.

Ami miró la bebida, dudosa, y la bebió. La sintió suave, pero, entonces, sus ojos se abrieron muy grandes, sudó frío y respiró fuerte y dificultosamente por un minuto o más. Haruka asintió con la cabeza, satisfecha. "Ahora que la medicina ha hecho efecto, dinos qué está mal"

"Después de que se fueron" graznó "Rei y yo estuvimos hablando. ¡Ella quiere tener una cita conmigo!"

"¿Te dijo qué siente por ti?" preguntó Michiru, saltando, preocupada.

"No está segura" admitió Ami con suavidad en un tono de voz más normal. Haruka violentamente le miró de reojo, recibiendo una feroz mirada de Michiru. "¿Qué?" preguntó Ami.

"Escucha tu corazón, amiga" dijo Haruka con simpleza "Pregunta en el bar y aprenderás de chicas a las que les ha ido mal"

"¿Así que piensas que ella sólo está jugando?" preguntó Ami. Haruka se encogió de hombros. Ami volteó hacía Michiru, quién le sonrió cálidamente.

"Yo no lo creo" dijo Michiru "Rei no es ese tipo de persona. Pero podría lastimarte sin querer" agregó.

"Espera un minuto". Haruka preguntó "¿Dices que tendrán una cita? ¿Cuándo? ¿Dónde?"

"Ésta noche, y le he dicho que la llevaré a La Rosa" respondió Ami preocupadamente.

Haruka asintió con la cabeza, como un padre dando su aprobación. "Buena elección. Un lugar de clase alta. Pero las chicas del personal te lanzarán fuera si las atrapan besuqueándose en la esquina" Ami se sonrojó ante eso. "Llevarás un traje" le sonrió Haruka.

Ella y Michiru avanzaron lentamente a su dormitorio, y después de buscar un poco alrededor, Haruka sacó un claro y escarchado traje azul. "Éste color nunca me ha ido" comentó Haruka poniéndolo encima de Ami. Después de tomar unas pocas medidas, Haruka sonrió, satisfecha. "Ven como a las cinco y te ayudaremos a vestir"

Michiru encaminó a Ami a la puerta. "Vi la etiqueta de precio" comentó Ami suavemente. "¿Es nuevo, verdad?" preguntó. Michiru rió con ligereza.

"¿Crees que ella admitiría que te compró el traje?" comentó Michiru. "Es demasiado orgullosa para eso" dijo, divertida.

 

 

Minako se tumbó en su cama, vistiendo una tonta sonrisa y nada más. "Bones" dijo y suspiró suavemente. La chica hacía una hora que se había ido, explicando que tenía que dormir algo antes de su turno de esa noche. Minako sólo agradeció que sus padres estuvieran de acuerdo en que dos chicas durmiendo juntas en una cama no fuera tan mala idea.

Se levantó al oír el sonido de un ligero toque en la puerta, se puso encima su short y una camiseta. Sonrió felizmente al abrir la puerta y ver a Rei. "¿Cómo estuvo tu noche?" preguntó Minako, bromista.

Rei le miró de reojo. "Veo que no tan buena como la tuya" dijo secamente, mirando su figura adormilada y el desorden de la cama.

"No dejes de golpear hasta que la puerta ceda, siempre lo he dicho" contestó Minako alegremente. Rei se quejó con ligereza.

"Eso ni siquiera tiene sentido" se quejó ante la sonriente Minako, que le dejó pasar. "Sólo necesito que me ayudes con algo"

"¿Primero me insultas y ahora pides mi ayuda?" Minako hizo pucheros.

"¡Hey, me debes por darle esa tonta excusa a tus padres hace un mes!" protestó Rei en voz alta. Minako puso un gesto somnoliento en su rostro, murmurando el nombre de un joven. Rei suspiró. "De cualquier manera, sólo necesito que me prestes un vestido" dijo Rei en voz baja.

"¡Oh, oh!" dijo Minako felizmente. "¡Ha sido por el bar de anoche! ¿Quién es la dama afortunada?" preguntó Minako, alegre.

"Ami, si querías saberlo" respondió Rei con un claro sonrojo. Minako sólo le sonrió, feliz.

"Así que, ¿qué necesitas?" le preguntó Minako. Rei se encogió de hombros, indefensa. "¿Es una cena formal o informal?" elaboró Minako.

"Creo que ¿formal?" Rei hizo de su respuesta una pregunta. "Ami dijo que el restaurante se llama La Rosa" finalizó.

"Eso debe ser formal" Minako asintió con la cabeza, volteó a su closet y comenzó a buscar. "¡Ah ha!" gritó y sacó un sensual vestido escarlata. "Trata con éste" incitó a Rei. Rei se lo puso por encima de su ropa, bajo la contemplación de Minako y soltó el vestido. "Va con tus ojos" dijo Minako satisfecha.

Rei miró el espejo y lentamente sonrió a la pecaminosa y sinuosa figura en rojo que estaba reflejado ante ella. "Me lo llevo" dijo.

 

 

Ami esperaba nerviosamente en la entrada del templo, donde ella y Rei acordaron encontrarse. El liso y planchado traje azul le ajustaba como guante, abrazando sus curvas y haciendo claro que había una mujer adentro. ‘Una mujer’ pensó Ami. ‘¿Me pregunto desde cuando comencé a pensar sobre mí de ésta manera?’ Su serie de pensamientos fueron descarrilados por Rei caminando grácilmente acercándose a ella. El vestido rojo se ajustaba a Rei encima de su pecho y justo debajo de sus rodillas, algo fuerte para la imaginación de Ami.

"Wow" dijo Ami en voz baja, sintiendo que su pulso comenzaba a acelerarse. Vio un destello blanco cuando Rei le sonrió, satisfecha. Se detuvo ante Rei y le ofreció su brazo como un caballero. "En momentos como éste estoy feliz de ser una Sailor Senshi" le bromeó a Rei.

Rei arqueó su ceja mientras tomaba el brazo de Ami. "¿Porqué es eso?" preguntó mientras bajaban por las escaleras del templo.

"En ese vestido podría haber un enfrentamiento armado entre tú y yo" respondió, sonriendo. Rei se sonrojó y le regresó la sonrisa.

"Gracias" dijo Rei suavemente y besando con gentileza la mejilla de Ami.

Después de ir en un taxi, Ami ayudó a salir a Rei del vehículo. Ella tomó de nuevo su brazo y la siguió al interior del restaurante. Era al estilo del viejo oeste, pero Rei sonrió con un poco de alivio al ver la gran variedad de platos servidos, mientras contemplaba el tamaño de la fila de espera. Ami la llevó hasta el frente de la fila y le sonrió a la hermosa anfitriona que esperaba ahí. Quién, Rei supo, con una sorpresa encendida en celos, tenía ciertos privilegios y le sonreía cálidamente.

"Mesa para dos, reservada bajo Mizuno" dijo Ami con una confidente sonrisa. La joven checó el libro, asintió con la cabeza y las guió a una mesa ubicada en la esquina. Apenas alumbrada por opacas lámparas, ensombreciéndola lo suficiente para la privacidad. Les dio sus menús y puso dos vasos con agua, entonces espero un momento.

"Si necesitas algo" dijo con especial énfasis, sonriéndole con gran calidez a Ami "sólo llámame, ¿O.K.?" le sonrió dulcemente y se retiró.

Rei miró a Ami, bastante asombrada, y sonrió, con una risilla, entonces comenzó a reír con ligereza. "¿Cómo es que ella sólo te dejó pasar?" preguntó Rei en voz baja, sonriente.

"Perdón" dijo Ami, enrojeciendo. Se cubrió con el menú, tratando de recobrar la compostura.

"Todo está bien" dijo Rei amablemente, poniendo su mano sobre la de Ami. "Cuando te vi en ese traje, estaba más que asombrada" Rei se ruborizó un poco al admitirlo.

Ami rió suavemente. "No vine en un vestido. Si hubiera seguido mi primer impulso, no estaríamos tan bien aquí" dijo con una sonrisa.

Compartieron una risa y Rei sintió que la tensión que tenía disminuía un poco. Pensó sobre hace un momento cuando caminaba lentamente al lado de esa galante figura vestida de azul por la puerta del templo. Sus ojos se movieron cuando vio la sorpresa en la cara de Ami. Rei se sonrojó un poco al darse cuenta que en ese momento ella buscaba a Ami, y si era honesta consigo misma, buscaba más.

Ellas hablaron durante toda la comida, pero Ami y Rei se encontraron más y más entretenidas contemplándose con intensidad. Ami era encantadora y amable con Rei, y Rei se encontraba correspondiéndole como si estuviera en una cita con un guapo chico. Pero Rei no tenía una cita con un chico, esa calidez y afabilidad eran de Ami. Sus manos ocasionalmente se rozaban a través de la pequeña mesa, y Rei cada vez sentía que su respiración era difícil de controlar. ‘No sé si pueda seguir así más tiempo’ pensó Rei.

"Rei". Ami preguntó en voz baja "¿Has considerado antes tener una cita con una chica?" Ami miró dentro de los ojos de Rei.

"¿Haruka cuenta?" preguntó Rei, sonriendo abiertamente. Ella y Ami rieron un poco por eso. "Ya me he fijado en alguien antes" admitió, "pero no tiene que ver con chicos con los que he salido antes. Chad no es mas que un amigo para mí, y Mamoru, bueno, creo que eso ya quedó en el olvido" Rei sonrió con tristeza y nostalgia.

Ami puso su mano confortablemente sobre la de Rei. "Nunca te he visto coquetear con otro chico antes", dijo Ami con suavidad "Así que" preguntó, sonriéndole cálidamente "¿En quién te fijaste?"

Rei se ruborizó un poco. "Usagui"

La mano de Ami apretó la suya y comenzó a reír. "Al encontrarnos en el bar, estuve segura de que todas las senshis han estado han estado un poco enamoradas de ella". Ami miró dentro de los ojos de Rei y desapareció su sonrisa. Sus ojos azul zafiro parecieron entristecerse mientras contemplaba a Rei.

"¿Ami?" preguntó Rei, encontrando los ojos de Ami con los suyos.

Ami lentamente se inclinó hacía delante, cruzando la mesa, y dijo "Lo siento, pero he buscado hacer esto toda la noche" Sus labios suavemente tocaron los de Rei, entonces regresó a su asiento.

Rei abrió los ojos, mirando a Ami. "Ya lo tengo" admitió Rei y se estiró para darle otro beso. Se besaron por unos momentos, entonces volvieron a su lugar.

"¿Qué ha sido eso?" le preguntó a Rei con un ligero tono ronco.

"Oh, sí" dijo Rei con una sonrisa "Ami, creo que te amo"

"Y yo te amaré por siempre" dijo Ami con lágrimas en sus ojos. "Creo que he cenado bastante, ¿qué tal tú?" preguntó Ami, regalándole una intensa mirada.

Rei le sonrió. "Estoy llena" dijo sensualmente.

El taxi de regreso a casa fue algo fugaz para la mente Rei. Ami salió, rodeó el taxi y con una seductora sonrisa le ayudó a salir. Subieron lenta y constantemente cada escalera del templo. Rei llevó a Ami a su cuarto y Ami se detuvo en la puerta, su mano evitó que Rei la abriera.

"Rei, no tenemos que hacer esto si no quieres..." comenzó Ami cuando Rei la agarró del cuello y se unieron en un intenso beso. Ellas se separaron finalmente, con un jadeo de aire.

"Si no entramos ahí ahora" dijo Rei en peligroso tono "Juro que te tomaré en el suelo del pasillo".

Ami abrió rápidamente la puerta y entró. Atrapó a Rei con otro tardado beso, liberando un momento una mano para cerrar lenta y firmemente la puerta detrás de ellas.

 

FIN

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