Capítulo 8
“El amor de una madre”
Después del tercer ataque de
Nereo, las chicas se fueron a sus respectivas casas a descansar, ya que casi
habían tenido dos batallas continuas. Así que al día siguiente, en la mañana...
*En casa de Serena...
Ikuko: Hija! – llamaba con un
pequeño grito a su hija (que estaba en el segundo piso) desde abajo – Baja a
desayunar!!!
*En el cuarto de Serena*
Serena: Ya voy!!! – decía todavía
con una voz muy adormilada –
Luna: Serena despierta! – le decía
la felina –
Serena: Ayyyyyy....estoy muy
cansada!!! Me duele tooooooodooooo!!! – decía con mucho dolor –
Luna: Anda...- le decía con voz
tranquila – levántate, el desayuno de tu mamá, te hará muy bien, además te
devolverá fuerzas...
Serena: Pero...- Serena le iba a
replicar a Luna cuando el olor del delicioso desayuno de su madre llego a su
cuarto – T_____T Que felicidad!!!! Mi madre preparó un pastel de
fresas!!!!!!!!!
Luna: -___-U....ay niña, solo así
te levantes...- decía una muy resignada Luna –
De repente, un gran estruendo se
oyó (y sacudió) a la casa Tsukino...
Ikuko: Serena...^^; el pastel no
se va a acabar....- decía su mamá con una sonrisa -
Serena: Lo se...- empezaba a
decir, cuando se estaba sirviendo un gran trozo de pastel de fresas – pero es
que tu haces los mejores pasteles del mundo...!
Ikuko: Hija...- decía con voz
tierna – podría hablar contigo un momento???
Serena: Claro mamá...- decía a
duras penas ya que se estaba atragantando de pastel – que sucede...?
Ikuko: Serena...- decía mientras servía un vaso de leche a su hija – últimamente...he notado que ya no pasas mucho tiempo con nosotros, o por lo menos conmigo...
Serena: A que te refieres...-
decía Serena mientras tomaba un poco del vaso de leche –
Ikuko: No es que no quiera que
veas a tus amigas – decía en tono suave – se que ellas son una de las cosas mas
importantes, pero...de vez en cuando, podrías contarme tus días, tus
aventuras...
Serena empezaba a sentirse
confundida por los comentarios de su mamá, no se veían por ningún rumbo, pero
ella temía lo peor.
Serena: Mamá – decía Serena
después de unos segundos – yo amo mucho a Papá, a Sammy y a ti. Ustedes son la
principal razón de mi alegría...
Ikuko: Es bueno saber eso...pero
es que temo demasiado que te lastimes cada vez que sales a una batalla...-
decía su madre, mientras desviaba la vista a un lado –
Serena se quedó helada, tanto el
pedazo de pastel que tenía en la boca, como el vaso de leche se le cayeron, ya
que no se esperaba el comentario de su mamá.
Serena: A...a...qu...e te refie...res???
– decía entrecortada –
Ikuko: Serena – decía con una
tierna sonrisa en su rostro – hace tiempo que lo se...- empezaba a explicarle a
su hija – iba pasando por tu cuarto, era muy de noche, y oía voces...
*FLASHBACK*
(Era una noche, cuando Galaxia
recién había empezado sus ataques)
Luna: Serena, tenemos que darnos
prisa!!! Las chicas han hecho una junta de emergencia en casa de Rei debido al
nuevo enemigo...
Serena: Claro!
Luna: Transfórmate!!!
Serena: Moon Eternalu!!!!!!!! Make
up!!!
Serena se transformó en eternal
Sailor Moon, su madre mientras tanto veía todo lo sucedido por la ranura de la
puerta, no podía acreditar lo que sus ojos veían. Después de que Serena salió
por la ventana de su cuarto, su madre entró.
Ikuko: Ahora...- decía con
lágrimas en los ojos pero con una leve sonrisa – entiendo todo...tu eres Sailor
Moon y tus amigas son guerreras al igual que tu...Mi querida hijita...ten mucho
cuidado...
*FIN DEL FLASHBACK*
Serena tenía lágrimas en sus ojos,
al igual que su madre...
Serena: Lamento...- decía con una
sonrisa, mientras se secaba sus lágrimas – nunca habértelo dicho...
Ikuko: No hay problema hija...- la
consolaba su madre – estoy aun mas orgullosa de lo que ya estoy. Eres una gran guerrera, y gracias a ti, el
mundo se ha salvado muchas veces. Desde
que supe que eras Sailor Moon, veía todas las noticias que hablaban de lo bien
que luchabas tu y tus amigas contra el mal...
Serena: Mamá! – Serena no aguantó
y volvió a llorar, mientras abrazaba a su madre que le correspondía – Te quiero
mucho!!!
Ikuko: Hija...- decía entre
sollozos – solo deseo que te cuides mucho...perderte sería muy doloroso para
todos nosotros...
Serena: Y...- decía mientras se
separaba de sus mamá – Sammy o mi papá ya lo saben?
Ikuko: No...no les quiero
decir. Dejemos este como nuestro
pequeño secreto...- le decía mientras que con una sonrisa le quiñaba el ojo –
Serena: Esta bien...Jajajajaja ^_^
Así, Serena y su mamá pasaron toda
la tarde de ese día platicando. Serena le contó desde que conoció a Luna, hasta
lo más reciente de los enemigos. Le contó del Milenio de Plata, de Beryl, de
Metalia, de Black Moon, Allan y Ann, Los cazadores de la muerte, del circo Dead
Moon, de Chibi-Chibi y de Galaxia.
Hasta le dijo la verdad de Rini y Darien. También le describió a detalle
todo sobre sus amigas y sus respectivas transformaciones. Ikuko, se sorprendía de lo que su hija le
comentaba, y se preocupaba como toda una madre, pero Serena la tranquilizaba;
después Luna bajo las escaleras y Serena la llamó, la presentó correctamente a
su madre y siguieron platicando. Luna se había sorprendido extremadamente, a
tal punto que casi se desmaya (^^;), pero conforme la conversación avanzó, se
tranquilizó y entendió a la perfección la tranquilidad que ahora tenía Serena.
En la noche, ya cuando terminaron
su larga charla, Ikuko, tomo a su hija entre sus brazos y le dio un caluroso
abrazo y un tierno beso en la mejilla.
Serena: Te quiero mucho mamá...-
decía tranquilamente –
Ikuko: Yo también hija...- le
contestaba con dulzura – yo también...
Y así, sentadas en un mueble de la
sala, alumbradas por la cálida luz de la Luna, se siguieron abrazando.
Continuará...
¿Qué les pareció este capítulo?
Espero que les haya gustado, y ya saben, comentarios, sugerencias, quejas o lo
que deseen...dejen review. =)
atte.
Kero-chan