¡Hola! Sé
que no actualicé tan seguido como dije, pero hay una sorpresa…planeaba dejar en
dos capítulos el final, pero los resumiré en uno “largo” como disculpa, y
también como ¡Regalo de año nuevo! XD
*Ningún personaje
de Sailor Moon me pertenece, y la historia no tiene ningún fin lucrativo
XD…solo me pertenecen: Saria, Neria, el planeta Vludenfer y Dion XD*
Capítulo 20
“¡Revive
Serena! ¡Hay mucho por que vivir!”
-.-
“Jajajajaja!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!”
_ reía cínicamente _ “Lo logré!!!!!!!!!!!!!!!!”. “No estés tan seguro
Iberos!!!!!!!!!!!!” _ Una voz se oía desde las oscuridades del abismo _. Una
brillosa cadena salió de las tinieblas y tomó de una garra a Iberos jalándolo
hacia con ella. El auto golpeo la superficie rocosa y dio varios giros antes de
caer al fondo del abismo. En la carretera solo se veían las últimas marcas de
la anterior batalla que se llevó acabó ahí. De repente una gran explosión se
escuchó en el fondo del abismo...una nube de fuego alcanzaba a salir hasta la
superficie, en la carretera, y abajo, solo se podían ver destellos naranja.
-.-
Las llamas eran la
única luz que alumbraba la escena, donde minutos antes había ocurrido tal
incidente. El profundo abismo parecía imitar a un volcán, por las bocanadas de
humo que salían de éste, debido a la gran explosión que hizo el carro de Sailor
Uranus. Afortunadamente, durante los giros que dio el carro, todas pudieron
salir ilesas de la explosión, mas no del accidente, ya que considerables golpes,
raspones y demás heridas se podían visualizar en los cuerpos y rasgadas
vestimentas de las Sailors. Habían quedado esparcidas unas de otras, las que
pudieron, tomaron a la reina para protegerla lo más que se pudiese, ya que su
misión también residía en su bienestar. Cerca de la explosión del auto, se
apreciaba el cuerpo calcinado de la bestia chillona, que por tantos momentos
hizo sufrir a Saria y a las Sailors.
//Flash back//
Todas las chicas se encontraban tratando de proteger
sus cuerpos y a la reina, también trataban de salir del coche, ya que sabían
como es que iba a terminar todo el desastre.
“Protejan a la reina” gritaba Sailor Mars mientras
resentía los fuertes golpes de las volteretas.
Para esos momentos, uno de los giros había sido muy brusco y la reina
había perdido el conocimiento. “¡La Reina Neria!” gritó Venus que se encontraba
un poco menos aturdida que todas “¡Perdió el conocimiento!”. El auto dio
algunas vueltas más, Mercury se encontraba junto con Sailor Plut y Saturn
tratando de abrir los seguros de las puertas para que todas pudieran salir;
mientras tanto, Neptune trataba por su parte, de ayudar a Sailor Uranus que
seguía demasiado aturdida del reciente ataque de Iberos. “Debemos de salir
pronto posible” exclamaba como podía Sailor Jupiter. Por fin los forcejeos
dieron resultado, y con un poco de ayuda de los brincoteos del carro, las
puertas se abrieron, y las Sailors salieron tan rápido como pudieron del carro,
dando vueltas y raspándose con las filosas rocas del abismo, y a la vez
tratando de detenerse de alguna manera para no seguir lastimándose más.
Por fin lograron detenerse, cada quién por su lado;
Mars, Jupiter y Venus tomaron y protegieron a la reina, mientras que Saturn
quedó cerca de Mercury, Uranus de Neptune y Plut no muy lejos del grupo. El
cansancio precipitación, golpes y miedo hicieron que todas quedaran totalmente
en blanco, habían perdido el conocimiento. El auto siguió dando unas vueltas
más y terminó tocando fondo y creando una gran explosión. Iberos había quedado
atrapado entre las cadenas de Venus, que poco después de desvanecerse hicieron
que parte de su cuerpo se atorara en la parte baja del carro, propinándole una
buena cantidad de golpes, mas la culminante explosión que de una vez por todas
acabaron con él.
//Fin del Flash Back//
Dentro de la guarida,
se encontraban Astra y Lombardo dándole los últimos detalles a su plan
maestro. Lombardo enfrentaría al grupo
de las Sailor Scouts, mientras que Astra se encargaría de tomar hasta la última
gota de vida de Sailor Moon, absorbida por la espada de la Media Noche.
“Mi señora…” decía la
gran bestia mientras se aproximaba a ella por detrás “…ya es hora de recibir a
las Sailor Scouts, ¿verdad?”. Astra ponía una sonrisa triunfante mientras
volteaba a ver a su más fiel servidor. “Iberos era un tonto” dijo “Sé que tu no
cometerás ese error y destruirás a esas chicas que solo estropean mis planes”.
Lombardo asintió y con una breve reverencia se empezaba a retirar, cuando Astra
lo llamó. “Lombardo…” “Sí mi señora…”
“Tráeme el Rocío de Luz, aunque eso signifique matar a la tonta de la reina
Neria…” “…Como usted lo desee…”. La gran bestia empezó a caminar por el largo
pasillo oscuro y lleno de maleza, el cuál servía de entrada a la guarida,
pronto, entre las tinieblas, desapareció. Astra por su lado, veía con gozo,
como Sailor Moon palidecía más y más, ya solo era cuestión de horas su muerte;
cuando la espada de la Media Noche brillara tremendamente en tonos negros, ese
sería el momento en el que el Cristal de Plata dejaría de existir, llevándose
consigo, la vida de Sailor Moon.
-.-
Por otro lado, en el
Templo Hikawa, los 3 felinos aguardaban la llegada victoriosa de las guerreras,
pero cada vez, esa posibilidad se veía más alejada. Ninguno perdía la
esperanza, pero dadas las condiciones, su fe flaqueaba; Luna era la única que
seguía con su confianza firme en Serena, aunque en el fondo ella sentía que su
mas querida guerrera, estaba pasando por un momento doloroso, y que tal vez, la
victoria terminaría teñida de rojo y con una profunda tristeza.
Una sombra se acercaba
presurosa al Templo Hikawa, la oscuridad esparcida en todo Juuban gracias al
hechizo de la Media Noche de Astra, no permitía denotar la identidad de la
sombra. Súbitamente, la puerta de una de las habitaciones del templo Hikawa se
abrió, sorprendidos, los tres felinos pusieron la guardia, pero un gran asombro
cubrió sus rostros cuando la sombra se reveló ante ellos. “Artemis…” dijo Luna
sin aliento “Es…” decía Diana mientras se alejaba un poco “Tú eres…” terminó
diciendo Artemis.
-.-
Poco a poco las
Sailors se recuperaban y se incorporaban. Cuando ya todas se levantaron y
ayudaron a la reina Neria (que todavía estaba un poco aturdida por el golpe
anterior) se decidieron a buscar la entrada a la guarida, cosa que, las
tinieblas de la noche dificultaban un poco.
“Debemos de
encontrarla lo más rápido posible” decía Sailor Mars mientras volteaba a todos
lados. “Sailor Mercury” dijo Neptune “¿No es posible que busques la
entrada a la guarida con tu computadora?”. La Sailor de cabellos azules se le
había adelantado a Sailor Neptune, sólo para dar malas noticias. “La recepción
es interrumpida por la oscuridad que hay en todo el lugar…” dijo con decepción
“Ésta oscuridad…” decía Sailor Uranus mientras avanzaba un poco sin rumbo
“…desde que apreció súbitamente, se me ha hecho muy sospechosa, Sailor Neptune,
¿tu espejo no ha reaccionado?”. Sailor Neptune sacó su espejo, mientras que se
acercaba a su compañera con una cara llena de completa seriedad “Sólo ha
mostrado oscuridad, nada concreto…”.
“Podría ser algo del enemigo…tal vez…algún hechizo…” murmuró la Sailor
de la Destrucción. En ese mismo momento, la mini-computadora de Sailor Mercury
indicó que todo el distrito de Juuban y muy pronto todo Tokio y Japón, se
encontrarían bajo un hechizo del enemigo. “Rayos…” maldijo “Si no destruimos
los malvados planes de Astra…dentro de muy poco, todo el mundo quedará cubierto
con sombras, y el caos reinará entre la gente…” al terminar hizo una pausa
larga, para después continuar con su descubrimiento “…hasta que los seres
humanos se destruyan a sí mismos…”. Las Sailors permanecieron calladas,
Lombardo ya se encontraba muy cerca de la entrada, y sus ojos denotaban esa
necesidad por destruir, destruir a esas guerreras que interrumpían los planes
de su ama.
“Debemos de
apresurarnos y encontrar la entrada” exclamó la reina de una manera decidida y
fuerte “Es la vida de mi hija y de su princesa la que está en juego, no debemos
de decaer, ¡aún es tiempo de impedir que todo eso que dicen suceda!”. Las
guerreras de la Luna levantaron sus cabezas una vez más, la reina Neria les
había recordado porque estaban ahí, y que después de un largo y difícil
recorrido, no se dejarían decaer por lo que todavía estaba a tiempo de impedirse.
-.-
Las calles del
distrito de Juuban encerradas en un inmenso silencio, poco a poco se llenaban
del fuerte sonido de una moto que se dirigía hacia las afueras de la ciudad.
Una sombra la abordaba; la noche no permitía distinguir su figura, pero era muy
notable que dentro de la rapidez con la que viajaba, encerrara una exasperante
desesperación por llegar a su destino.
-.-
“Esa tonta que siempre
se mete en problemas…” decía con un tierno gesto la Sailor del fuego.
“Cabeza de bombón…resiste…”
siguió Sailor Uranus
“Ella nos ha brindado
su amistad…y debemos de salvarla” continuó Mercury
“De seguro querrá
alguno de mis pastelillos cuando todo esto acabe…” dijo con una sonrisa Lita
mientras veía a la nada
“¡Hagámoslo por nuestra
princesa!” exclamó Sailor Saturn esbozando una sonrisa
“¡Sí!” gritaron al
mismo tiempo con entusiasmo las guerreras uniendo sus manos al centro,
decidiendo emprender el último tramo que las separaba de su mejor amiga.
Neria también estaba
ansiosa por enfrentar cara a cara a aquella que le había hecho pasar momentos
angustiantes, después de todo, con el Rocío de Luz, la vencería. Las Sailors
junto con la reina empezaron a correr entre las hierbas y arbustos que había en
su camino, su destino era llegar hasta la parte más baja de la montaña, donde
seguramente se encontraba la entrada a la guarida. Lo que ninguna de ellas
sabía, es que Lombardo ya se encontraba listo para darles la bienvenida.
“Chicas, solo un poco
más” expresaba Venus mientras visualizaba entre la oscuridad las faldas de la
montaña que colindaba con el abismo en el que habían caído. “Por fin pude
encontrar la entrada” expresó gustosa Sailor Mercury mientras terminaba de
analizar los datos recientes que arrojaba su mini-computador. “Logro ver algo
que se mueve en la dirección a la que nos dirigimos” musitó Sailor Uranus de
manera que solo Neptune la pudo escuchar. “¡Chicas, tengan precaución, puede
que el enemigo nos esté esperando!” alertó Neptune.
Un rayo proveniente de
la entrada hizo desconcentrar y romper la formación de las Sailors. Gracias al
fuego recién ocasionado por el rayo de Lombardo, en las cercanías de lugar,
todo se había iluminado de una manera considerable, dejando ver así, al autor
de ese ataque sorpresa.
“Bienvenidas Sailor
Scouts” dijo con tono ronco la enorme e imponente bestia “Hasta aquí llegarán,
éste será el lugar de su tumba, y mi ama reinará con el cristal de plata…”
Lombardo hizo una pausa escalofriante ante las Sailors y la reina, que estaban
impactadas con semejante monstruosidad “…y el rocío de Luz, ¡Jajaja!”.
“¡¡¡¡Eso nunca!!!!”
gritó la reina “¡¡¡Devuélveme a mi hija!!!” exaltada se abalanzó contra
Lombardo, pero gracias a Sailor Mars, fue detenida una asegurada
desgracia. “¡Reina Neria!” exclamó
alarmada Sailor Plut “Las cosas no deben ser así, pronto usted podrá ver de
nuevo a su hija”. Con un poco de ayuda de Sailor Mars, la reina se contuvo de
no echársele encima a Lombardo, y entre sus ropas, escondido, apretujaba
fuertemente el rocío de luz. “Pronto liberaré tu máximo poder…” murmuró “…y
Astra me las pagará” Neria contenía una furia en sus ojos, estar tan cerca del
enemigo le había causado una rabia que nunca antes había tenido.
“Mis preciadas
guerreras” dijo en tono suave a la vez que no movía su mirada de la entrada de
la guarida “Necesito llegar con Astra, ella es a la que realmente me debo de
enfrentar”. Las Sailors Scouts se vieron las unas a las otras, comprendiendo la
situación de la reina, la cuál, no quería perder ni un segundo, en poder tener
de regreso a su hija, quién le fue cruelmente arrebatada.
“¡Ni piense que podrá
avanzar de aquí!” decía Lombardo mientras daba un paso al frente. “Mientras
haya un ideal por el cuál luchar…” murmuró Jupiter “Y el deber de nuestro
corazón nos llame…” continuaba Venus “Y tengamos la fe de que podemos derribar
cualquier obstáculo…” agregó Mercury “Nada nos detendrá…” finalizó Sailor
Mars. “¡Nosotros iremos con usted reina
Neria!” exclamó la sacerdotisa. “Vaya…parece que nos quieren dejar el trabajo
sucio a nosotras ¿verdad chicas?” bromeó Neptune. “Anda…vayan” dijo con una sonrisa la Sailor
del viento “Nosotros nos encargaremos de ésta bestia”.
Las Sailor Scouts del
sistema solar interior, empezaron a correr junto con la reina, Lombardo no se
encontraba muy contento, su misión era destruir a todas las Sailors y traer el
rocío de luz consigo.
“Ni crean que pasaran
de este punto” gruño fuertemente. La bestia lanzo varios rayos que fácilmente
fueron esquivados, a la vez de que protegían a la reina. “¡Tierra Tiembla!”
gritó fuertemente Sailor Uranus; el ataque fue directo hacia Lombardo, causando
así que atrajera su atención a las guerreras del sistema solar exterior. “¡¡¡Tu
pelea esta aquí, bestia maligna!!!” dijo fuertemente Saturn. “Malditas
Sailors…” dijo mientras se incorporaba “…nadie nunca ha dañado a la bestia
nocturna Lombardo y vivido para contarlo…” al finalizar esas palabras, la
bestia se abalanzó contra las guerreras y la pelea comenzó; mientras tanto, en
el oscuro y engañoso pasillo que guiaba a la guarida de Astra, las Sailors se
encontraban batallando entre la maleza y espinas de las plantas que se
encontraban desde los pisos hasta lo mas alto de las paredes interiores de la
cueva.
“Parece que esto no tiene
fin” decía Mars mientras corría y se quitaba maleza de sus brazos.
“Pronto llegaremos”
señalaba Sailor Mercury “La entrada al sitio de Astra no está muy lejos ya”
“Vaya…” decía en tono
infantil la Sailor del Amor “…si yo tuviera una guarida, no la tendría tan
descuidada…Ajajajaja”. Venus amenizó un poco el tenso ambiente que se sentía
mientras que el quinteto corría con fervor hacia donde Astra, el cual, poco a
poco se empezó a vislumbrar.
-.-
“¡Maremoto de
Neptuno!” gritó. Lombardo se las estaba viendo de malas luchando con 4 fuertes
guardianas, al parecer, había estado subestimando el poder de las guerreras de
la Luna. “¡Rayos Nocturnos!”, invocó, varios rayos de energía comenzaron a
salir de las manos de Lombardo, los cuáles, difícilmente eran esquivados por
las 4 guerreras.
“Al parecer ya se
enojó”, bromeaba Sailor Uranus, mientras que en coordinación con su compañera
Neptuno, esquivaban los rayos que iban dirigidos hacia ellas.
“…Grito Mortal…”
murmuró elegantemente Sailor Plut, en cuanto cesaron los rayos provenientes de
la bestia nocturna. El ataque fue directo, pero ahora, las defensas de Lombardo
se habían alzado, y justo delante de él, la gran esfera de energía color vino,
se deshizo. “No puede ser…” dijo Plut, mientras apretaba con fuerza su báculo
del tiempo.
Lombardo aprovecho la
rápida distracción de las Sailors. “¡¡¡Sombras de la Noche!!!”, la parte del
suelo en el cual se encontraban las guerreras se empezó a ennegrecer y de éste
comenzaron a salir brazos largos y esqueléticos tan intensos como el color de
la Media Noche, las 4 guerreras quedaron totalmente inmovilizadas. La bestia
corrió rápidamente y golpeo con sus fuertes garras una por una.
“¡¡¡¡¡TOMEN ESTO
GUERRERAS TONTAS!!!!!”, gritó con una voz infernal. Sailor Uranus se resistía,
pero a los pocos segundos cedió, su cuerpo había quedado rasgado y muy
lastimado, más de lo que ya estaba por el accidente anterior con el coche.
Sailor Neptune no resistió como su compañera, pero logró darle una patada a
Lombardo, el cual por dolor y resentimiento, rasgó una última pero efectiva vez
a la Sailor de los mares. Sailor Plut y Sailor Saturn no resistieron mucho y
cedieron ante las garras de la bestia.
“¡JAJAJAJAJA!” reía
desquiciadamente “¿Acaso este es todo el poder de las guerreras de la Luna?” se
burlaba “Que patéticas…”. “¡¡¡Rayos Nocturnos!!!” invocaba una vez más.
“¡AHHH!” gritó del
dolor Sailor Uranus.
“¡Sailor Uranus!”
gritaba desesperada Sailor Neptune, mientras veía como la bestia se abalanzaba
sobre su mas preciada amiga. “¡DETENTE!”
ordenó fuertemente. “No te preocupes
guerrera…” dijo “…pronto será tu turno…”. Los ojos de Michiru se abrieron como
platos, al ver a semejante bestia acercársele casi hasta sentir su aliento en
su rostro y comenzar a atacarla con sus rayos de energía.
“¡¡¡¡¡SAILOR
NEPTUNE!!!!!” gritaba casi con lágrimas Sailor Uranus al ver que su amiga ya no
resistiría tanto los golpes del enemigo. Lombardo decidió dejar tranquila a
Sailor Neptune y repitió lo mismo con Plut y Saturn.
“¡Ahhhh!” gritó en dolor
Sailor Plut
“¡Arghhh!” exclamó en
un grito ahogado la mas pequeña de las guerreras.
Por fin los brazos que
detenían a las Sailors se esfumaron y éstas cayeron al suelo sin energías. Lombardo
caminó entre ellas, mientras que se daba aires imponentes, al fin había ganado
la batalla y podría ir en ayuda de su ama.
“Ahora les daré el
golpe final…”, murmuró con una sonrisa maquiavélica “¡¡¡Esfera Sombría!!!...”.
Una enorme esfera color negro intenso y violeta, se empezó a formar en las
manos de Lombardo. La mirada de las 4 Sailors se alzó, solo para que éstas se
iluminaran con el ataque que preparaba la bestia. “…¡¡¡Destruye!!!”, las 4
esperaban solo lo peor…
-.-
Poco a poco las Sailors
y la reina Neria se adentraron en la cueva principal, en donde se encontraba
Astra. Al entrar, solo se oían los murmullos de alguien, Neria inmediatamente
identificó la voz de Saria y corrió junto con las guerreras a liberarla; un
momento maternal invadió la lúbrica esencia del lugar. La poca tranquilidad que
se sentía en el lugar, pronto fue irrumpida por la maligna aura de Astra.
“Vaya, vaya…” dijo
mientras de la nada sacaba una copa y bebía su contenido satisfactoriamente
“…Neria, y las futuras guerreras de Tokio de Cristal” hizo una pausa “Ah…pero
es cierto…para éstos momentos, Tokio de Cristal ya ha de ser historia” reía
burlonamente al haber dicho tal comentario.
“¡Pagarás caro lo que
has hecho!” exclamó Sailor Jupiter quién rápidamente fue detenida por Mars y
Venus antes de aventársele encima a Astra.
“Tontas…”, ahora Astra se levantaba y se dirigía hacia donde estaba el
pequeño grupo, ya con Saria integrada, al parecer, nadie notaba a Sailor Moon a
un costado no muy alejado de ellas “…no saben a quién se están enfrentando, y
sin su compañera…Sailor Moon, ¡nunca podrán vencerme!”. Al mencionar el nombre
de su princesa las guerreras rápidamente reaccionaron, “¿Dónde tienes a Sailor
Moon?” cuestionaba Sailor Mars.
Astra de una manera
muy galante indicó a las Sailors que voltearan a sus espaldas, al ver a Sailor
Moon entre las cadenas, todas corrieron a auxiliarla, al verla tan pálida,
creían lo peor. Neria estaba asombrada, y Saria solo de verla abrazaba a su
madre en busca de protección. “¿Qué le has hecho?” cuestionaba de manera
asombrada la reina “Lo mismo que te haré a ti y al rocío de luz, en cuanto mi
espada de la Media Noche absorba toda la energía del Cristal de Plata, y la
vida de Sailor Moon…”.
“¡¡¡¡¡No!!!!!”
gritaron las Sailors mientras algunas lágrimas ya salían de sus ojos al
sentirse impotentes por no poder ayudar a su mejor amiga. Las Sailors caminaron
un poco, hasta que quedaron frente a la reina Neria y Saria, después de esto,
se pusieron en defensa listas para pelear. “Haremos todo lo posible para
proteger a la reina Neria y a su hija…” sentenció Mars, “…y a Sailor Moon”
finalizó Mercury.
“¡¡¡¡¡Legendaria Luz
de Luna Nueva!!!!!” gritó con fuerza Sailor Venus, a la vez de que era envuelta
en miles de destellos y éstos, después de varios segundos, era arrojados contra
Astra.
“¡¡¡¡¡Revolución Eléctrica
de Flores Salvajes!!!!!” invocó la Sailor del Trueno, a la vez que su ataque se
fusionaba con el de Sailor Venus.
Astra parecía
tranquila ante los ataques, y solo bastó un rápido movimiento de sus manos, para
que éstos se disolvieran. “Rayos…” musitó Sailor Jupiter “No puede ser…” le
seguía Sailor Venus.
“Sailor Scouts…” decía
Astra mientras avanzaba más hacia ellas “…esto...es un verdadero ataque…”,
levantando sus brazos y cerrando sus ojos, la dueña de la Dinastía de la Media
Noche estaba invocando un conjuro, el cual estaba reuniéndose en forma de un
triángulo sobre ella, éste era de color negro y verde intenso. “¡¡¡Cábala de la
Media Noche!!!”, el fuerte ataque fue en dirección de las Sailors y la Dinastía
de la Luz (Neria y Saria).
“Rocío de Luz…” comenzó
a decir Neria mientras sacaba el fastuoso cristal de su vestido “¡…báñanos con
tu luz y protégenos de éste mal!”. El cristal comenzó a brillar, y creo una
barrera protegiendo así a las Sailor Scouts y a ellas mismas del ataque de
Astra.
“¡¡¡Maldita!!!”
gritaba Astra con rabia, al ver su ataque frustrado “¡¡¡Rayos Oscuro de la
Media Noche!!!” exclamó enojada. La barrera creada repelaba los ataques, pero
Saria previno a las Sailors de que la terquedad de Astra no se detendría hasta
ver destruida la barrera y poder derrotarlas.
“Será mejor que la
ataquemos con todo lo que tengamos…” dijo Jupiter con certeza.
“¿…Mercury?” cuestionó
Mars “¿Alguna idea?”. Sailor Mercury comenzó a analizar la situación en la que
se encontraba, y en su mini-computador rápidamente pudo encontrar la respuesta.
“Chicas…si atacamos
todas juntas, podríamos darle un golpe certero y… ¡disminuir su energía maligna!”
“¡¡¡Místico Fuego Volcánico!!!”
gritó Sailor Mars sin perder tiempo.
“¡¡¡Armonía Terminal
de Agua!!!” invocó la Sailor del Agua.
“¡¡¡Revolución Eléctrica
de Flores Salvajes!!!” dijo con fuerzas Sailor Jupiter.
“¡¡¡Legendaria Luz de
Luna Nueva!!!” exclamó con decisión la Sailor del Amor.
Los ataques se unieron
en una gran esfera de luz, que despedía miles de destellos y colores. Astra vio
como el ataque iba contra ella, pero confiada levanto una mano para detenerlo.
El ataque estaba siendo repelido con mucha fuerza de Astra y al parecer iban a
fallar de nuevo.
“¡No te permitiré que
lo vuelvas a hacer Astra!” gritaba Neria “¡¡¡Rocío de Luz!!!” invocó una vez más
“¡¡¡Brinda tu poder al ataque de las Sailors!!!”. El Rocío de Luz comenzó a brillar,
y el ataque de las Sailors se hizo aún más poderoso; Saria veía como Astra se
preparaba para invocar más de su fuerza, pero rápidamente se colocó junto con
su madre, y puso sus manos sobre las de la reina, agregándole aún mas fuerza al
ataque de las Sailors del Sistema Solar Interior. “¡No permitiré que te salgas
con la tuya malvada!” exclamaba con fuerza, a la vez que su broche ámbar
brillaba con fuerza. El ataque se hizo inevitable para esquivar y dio de lleno
contra el cuerpo de Astra.
“¡¡¡¡¡NOOOOO!!!!!”
gritó mientras recibía el ataque y caía derrotada al suelo.
“¡Lo logramos!”
celebraba Sailor Venus “¡Sí!” continuaba Jupiter. Rápidamente corrieron con su
princesa, al verla entre las cadenas buscaban una manera de poderla quitar de
ahí. “Sailor Moon…” dijo triste Mercury “…como podremos sacarla de ahí…”
continuaba Saria “…y quitarle esa espada” terminaba con dolor Sailor Venus.
Cada una de las
guerreras tenía una de sus manos en las miles de cadenas que salían de la
oscuridad detrás de Sailor Moon, las 4 guerreras tenían su mirada hacia abajo
en señal de tristeza, pero lentamente, sus broches y tiaras empezaron a brillar
con sus respectivos colores y el mismo brillo y calor que expedían sus manos, rompieron
todas las cadenas que aprisionaban a Sailor Moon. Al desaparecer éstas, Sailor
Moon cayó al suelo, rápidamente Sailor Mercury la analizó.
“Se encuentra muy débil”,
decía mientras seguí revisándola “Su cara está demasiado pálida”, alertó. “Es la Espada que tiene clavada en ella la
que le está causando todo eso” dijo Saria mientras se unía a Sailor Mercury “Le
está quitando toda la energía al Cristal de Plata, y con ello, está absorbiendo
la vida de Sailor Moon”. “¡Tenemos que
hacer algo!” dijo desesperada Sailor Mars.
-.-
“¡Mueran Sailor Scouts!”
gritó Lombardo al liberar por fin la esfera de energía que sostenía en sus
manos. Cada una de ellas estaba ya resignada a lo que viniera.
Una rosa golpeó la
esfera que contenía el ataque de Lombardo, haciendo que ésta desapareciera y
Lombardo se desconcentrara. “¿¿¿Quién hizo eso???” preguntaba mas que molesto “Aprovecharse
de las guerreras de la Luna no está bien, prepárate para conocer tu destino…bestia
del mal”. La sombra dueña de la rosa, saltó cerca de las 4 guerreras y la luz
alumbró su rostro.
“Es…el príncipe…” dijo
asombrada Sailor Plut.
“Vamos, levántense,
hay una batalla por terminar” alentó Tuxedo Mask.
Como si por arte de
magia fuera, la presencia del futuro rey de Tokio de Cristal brindó nuevas
energías a las Sailors del Sistema Solar Exterior. “¡Este será tu fin Lombardo!”,
decía Uranus mientras se levantaba “Es hora de que conozcas nuestro verdadero
poder…” continuaba Neptune “Pagaras caro lo que hiciste…” siguió Saturn “¡…y te
venceremos!” terminó con fuerza la Sailor del Tiempo.
Tuxedo Mask rápidamente
golpeó a Lombardo en el cuello con su bastón y este perdió el equilibrio. “¡Ahora
chicas!” exclamó mientras empezaba a correr dentro de la guarida.
“¡¡¡Toma esto!!!”,
gritaba Sailor Uranus mientras corría hasta la bestia y le daba una certera
patada en el estómago, “Creo que nos debes algunos golpes…” continuaba Sailor Neptune,
a la vez que le daba varios codazos en el mentón y la espalda.
“¡¡¡Time Essence!!!”,
gritaba Sailor Plut al invocar su ataque, que rápidamente distorsionó el
Espacio-Tiempo de Lombardo, creando pequeñas explosiones en su cuerpo y lastimándolo
gravemente.
“¡¡¡Silent Death!!!”,
invocó Sailor Saturn, mientras que con su hoz del silencio empezaba a girar y
era envuelta en listones color lila, a la vez de que miles de destellos en
formas de cruces aparecían alrededor de ella, creando una masa enorme de energía
que fue directamente hacia Lombardo.
“¡¡¡Imperious Erossion!!!”, gritó con rabia Sailor Uranus, a la vez de
que con su mano derecha quebraba el suelo y la misma tierra mostraba como se
tragaba a Lombardo causándole daño.
“¡¡¡Tropical Tsunami!!!”,
Sailor Neptune fue bañada por torrentes
de agua tropical, que después de girar con ella, dieron de lleno con Lombardo.
“Mal…di…tas…” musitó
antes de caer al suelo. La enorme bestia comenzó a brillar y a expedir
oscuridad que contenía dentro de si, de pronto se levantó, alertando a las
Sailor Scouts. “¡¡¡¡¡LO SIENTO AMA!!!!!” gritó con fuerzas antes de ser
absorbido por la misma oscuridad que había liberado su cuerpo, que, segundos
después, desapareció.
“Lo vencimos…”, dijo
satisfecha Sailor Saturn.
“Nuestra misión no ha
acabado aún…” comentó Sailor Plut “¡…debemos de seguir al príncipe y a las demás
Sailors para vencer a Astra!”
-.-
Tuxedo Mask corría tan
rápido como podía entre la maleza y las hierbas que crecían dentro de la cueva,
Luna le había comentado acerca de todo lo que había sucedido desde que el se
había ido a estudiar fuera de Tokio.
//Flash Back//
“Artemis…” dijo Luna sin aliento “Es…” decía Diana
mientras se alejaba un poco “Tú eres… ¡Darien!” terminó diciendo Luna. Darien
entró al Templo Hikawa buscando a las chicas, ya que se había alarmado al ver
todo el distrito de Juuban en completa oscuridad.
“Luna, Artemis…” dijo alarmado “¿…que es lo que sucede
aquí?”
“Darien” dijo Luna “Llegas en el momento más oportuno”
Luna comenzó explicando a Darien todos los sucesos
ocurridos últimamente, desde la llegada de un nuevo enemigo, hasta la visita de
la Reina Neria proveniente del Planeta Vludenfer, años luz de la tierra. También,
le explicó acerca de la estatua de la Neo Reina y de la presentación de Dion,
la mensajera de Tokio de Cristal. Luna siguió comentando con Darien acerca de
las bestias, los comandantes y también de cómo Astra, Lombardo e Iberos habían
raptado a Saria, la hija de Neria y también raptado a Sailor Moon. El felino
color negro no tuvo que decir más, para que Darien se transformara en Tuxedo
Mask, subiera a su moto y se fuera en dirección a las afueras de la ciudad.
El ruido del motor de la moto de Tuxedo Mask, rompía
el lúgubre silencio de todo Juuban. Al llegar a las carreteras, Darien vio como
las defensas de una parte del camino estaban destrozadas, a la vez de que también
veía como un poco de humo salía desde la parte mas baja del abismo, al igual
que se venía fuego en la parte más profunda. Sin dudarlo, Tuxedo Mask bajó, topándose
con el auto de Haruka en el camino, así como también con el cuerpo inerte de
Iberos. Temió lo peor, pero al oír a las guerreras luchando en la parte de
abajo, se tranquilizó un poco.
//Fin del Flash Back//
El hombre enmascarado
por fin pudo vislumbrar la entrada al cuarto del trono de Astra y vio a todas
las Sailors reunidas con el cuerpo de Sailor Moon. Caminó un poco hasta que se
acerco lo más que se pudo y se hinco para ver a su amada.
“Tuxedo Mask…” dijo en
asombro Venus
“Que es lo que le pasa…”
preguntó angustiado al ver a Serena tan pálida. Sailor Mercury con ayuda de
Saria le explicaron lo que tenía Sailor Moon, pronto buscaron una solución.
No muy lejos de ellos
el cuerpo de Astra comenzaba a brillar y éste comenzó a levantarse, parecía no
ser la misma; sus ojos estaban ahora más inyectados de sangre, su piel era
ahora mucho más pálida, su traje era completamente negro, y las flamas que tenía
pintadas el mismo, se tornaron color violeta, su cabello estaba más alborotada
y sus dientes se habían afilado en peligrosos colmillos.
“Sailor Scouts…” dijo
con un tono de voz mas grave y lúgubre “…pagarán caro lo que hicieron…Espada de
la Media Noche…¡¡¡¡¡VEN A MÍ!!!!!”, la espada incrustada en el cuerpo de Sailor
Moon, salió disparada hacia Astra quién hábilmente la agarró y empezó a
dirigirse hacia las Sailors, quiénes se encontraban aterradas al verla en esa
forma tan diabólica en la que se había transformado.
“Chicas…”, decía Jupiter
mientras se ponía en defensa.
“…defendamos a nuestra
princesa…” dijo Sailor Venus a la vez que se ponía en pose de ataque. En ese
mismo instante, las Sailor Scouts restantes llegaron, viendo la situación, rápidamente
se le unieron a las otras.
“Astra…” dijo Neria “…ahora
no tendrás ninguna oportunidad, ¡ya estamos todos reunidos!” terminó
triunfante. Astra caminó rodeando a las Sailors, mientras que blandía su espada
“Mi espada ha absorbido casi toda la energía vital de Sailor Moon… ¿creen acaso
que tienen alguna oportunidad?”. Todos se miraron unos a otros con
preocupación.
“¡Lo sabía!” exclamó “Espada
de la Media Noche…¡¡¡Destruye!!!”, de la espada de Astra comenzaron a salir
miles de rayos oscuros que al contacto con el cuerpo parecían punzantes
navajas, nadie pudo evitar el ataque.
“¡¡¡Tierra Tiembla!!!”
“¡¡¡Revolución Eléctrica
de Flores Salvajes!!!”
Los ataques fueron
directos contra Astra y dieron en el blanco, pero Astra seguía como si nada.
Saria había tomado a Sailor Moon y se la había llevado a un rincón para que no
sufriera más daño del que tenía.
“Chicas…chicas…” farfullaba
“…debo…ayudarles…”. “Sailor Moon…” susurró Saria “…no debes moverte…”
Astra seguí lanzando
rayos contra las guerreras y la reina ya no las podía seguir protegiendo por
siempre con su Rocío de Luz. “¡Místico Fuego Volcánico!” “¡Legendaria Luz de
Luna Nueva!” “¡Maremoto de Neptuno!” “¡Grito…Mortal!”, los 4 ataques fueron
disueltos por Astra y después absorbidos por la espada de la Media Noche.
“Tontas…”decía “¡…mientras
más fuertes sean sus ataques, más se alimentará mi espada!”. Astra se colocó en
una pose desconocida para las Sailors, además de aterradora, la Espada la tenía
en lo alto con una de sus manos, mientras que con la que tenía libre, empezaba
a recorrer a filosa hoja de la misma, derramando ya un hilillo de sangre, los
ojos de Astra brillaban en un rojo carmesí tan fuerte que casi iluminaban todo
el cuarto, una ventisca oscura comenzó a presenciarse debajo de ella, y a
envolverla, todo el lugar estaba empezando a temblar.
“¡¡¡¡¡Espada de la
Media Noche…concede mi deseo…destruye a las Sailor Scouts y bríndame todo su
poder y su energía!!!!!”, el hechizo de Astra contra las Sailors era demasiado
fuerte, miles de rayos empezaron a destruir el lugar y a lastimar a las
Sailors.
“¡Campo de Energía!”
gritaba Sailor Saturn como podía al estar aturdida y lastimada por todos los
rayos. Neria se unió a Saturn creando un escudo más fuerte aún, pero Astra
incrementó la fuerza del hechizo, y el escudo se volvió añicos.
“¡Es demasiado fuerte!”
exclamaba Sailor Mars entre todo el ruido gracias a la destrucción masiva. “¡Nunca
podremos acercarnos de ella así!”. Sailor Mercury se levantó entre los ataques
de Astra y empezó con su computador.
“Una vez me enseñaste
que esa era tu forma de pelear Sailor Mercury…” dijo Sailor Uranus al ver a su
amiga levantarse sobre todos los rayos “…y te volveré a ayudar”, Sailor Mercury
sonrió ante tal actitud de su amiga, y rápidamente siguió con su análisis,
tratando de encontrar una manera de derrotar a Astra; al igual que si compañera
Uranus, Neptune y los demás se levantaron, aún no estaban vencidos, tenían una
esperanza.
“Tonta…” sonreía
maquiavélicamente “Seres de la Media Noche… ¡EMERJAN!”, cientos de sombras
aparecieron delante de Astra, rápidamente llenaron el lugar y las Sailors,
Tuxedo Mask, Neria, Saria y Sailor Moon pronto quedaron rodeados.
“¡¡¡Sailor Mercury!!!”
gritó Sailor Mars “¡¡Nosotras te cubriremos!!”, Sailor Mercury cada vez se
acercaba más y más al punto débil de Astra; aún con las sombras presentes, la
Espada de la Media Noche parecía haber tomado vida propia, ya que se había
colocado justo debajo de las Sailors por si sola, lanzando aún los rayos
oscuros. “¡Tenemos que atacarla!” gritó la chica inteligente al descubrir nueva
información de su mini-computadora “¡Es la única manera en que lograremos
debilitarla!”
“¡¡¡Rayo Creciente de
Venus…Fulmina!!!”
“¡¡¡Reflejo Submarino!!!”
“¡¡¡Fuego Sagrado de
Marte…Enciéndete!!!”
“¡¡¡Centella
Relampagueante de Jupiter!!!”
“¡¡¡Daga de Urano…Elimina!!!”
Los ataques
destruyeron gran parte de las sombras, pero éstas seguían apareciendo de la
nada. Astra había regresado a su trono y comenzaba a disfrutar del espectáculo,
pero gracias a la distracción, no se dio cuenta de que Neria y Saria se
encontraban a un costado de ella, listas con el Rocío de Luz.
“Luz Sagrada…” invocó
Neria “…Rocío de Luz” terminó Saria, mientras que una blanca esfera de luz salía
disparada en dirección de Astra, la cuál no pudo defenderse y cayó al suelo. “¡¡¡Maldita!!!”
musitó “¡¡¡Garra Carmesí!!!” el fuerte ataque desgarró el vestido de las dos y
cayeron al suelo, dejando el Rocío de Luz desprotegido. “Vaya, vaya…” decía “…al
parecer, llevo las de ganar” Neria dirigió su cansada vista hacia arriba viendo
como Astra se acercaba hacia ellas. “No…te…atrevas…Astra” dijo una voz cercana
de ellas “¡No te lo permitiré…!”. Sailor Moon se había levantado con sus pocas
fuerzas y se había dirigido a proteger a las integrantes de la Dinastía de la
Luz.
Las Sailor Scouts habían
logrado eliminar a todas las sombras, y al parecer, ya no salían más. Todas rápidamente
corrieron con Sailor Moon y se colocaron detrás de ella, Tuxedo Mask se dirigió
al lado de Sailor Moon, e invocó su traje de príncipe.
“Es hora de que pagues
por todo Astra…” dijo seriamente el futuro rey de Tokio de Cristal. La sonrisa
de Astra estaba desapareciendo, al parecer sus planes ya no estaban saliendo a
la perfección. Sailor Moon rápidamente se incorporó al grupo, lista para sacar
el Cristal de Plata, su traje de princesa pronto se hizo presente y todos los
guerreros de la luna, se veían listos para vencerla. Astra recorrió la mirada
de cada una de las guerreras, de Neria y Saria, y del Príncipe y la Princesa de
la Luna.
“Es tu hora…”, dijo la
princesa recuperando sus fuerzas “¡…el Cristal de Plata purificará toda ésta
oscuridad!”, las Sailors se preocuparon al saber que Serena utilizaría el
Sagrado Cristal, pero sabían que era indispensable para derrotar tanta energía
maligna y oscura que irradiaba ese ser.
“¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NO ME
VENCERÁS!!!!!!!!!!”, gritó Astra, ahora desesperada; comenzó a lanzar cientos
de rayos contra las guerreras, las cuáles comenzaron a repelar los mismos con
sus propios ataques. Neria junto con su hija se colocó a un costado de los
futuros gobernantes de Tokio de Cristal y ambas comenzaron a invocar el poder máximo
del Rocío de Luz.
El cielo en lo más
alto se estaba despejando, mostrando una luna llena totalmente brillosa, la
oscuridad de la Media Noche estaba dando paso al brillo del Cristal de Plata…al
brillo de la Luna…al brillo de la Princesa. Serena comenzó a reunir gran
cantidad de energía sobre ella, se estaba formando una gran esfera de luz, que
poco a poco se fusionaba con la de Neria y Saria, quiénes estaban haciendo lo
mismo que ella. Astra veía como la esfera iluminaba el cuarto, por unos
instantes dejó de lanzar su ataque contra las Sailors, su mirada era totalmente
de rabia, bajó la cabeza y comenzó a reír desquiciadamente “Nunca pensé a
necesitar esto…”, Astra llamó de regreso a la Espada que se había quedado
flotando en el aire y empezó a conjurar su arma secreta “¡¡¡DISCORDIA SOMBRÍA…EL
ULTIMO HECHIZO DE LA DINASTÍA DE LA MEDIA NOCHE!!!” ella comenzó a brillar
intensamente, mientras que miles de sombras danzaban rodeándola, el piso debajo
de ella comenzaba a fracturarse, y la ventisca que apareció pronto se convirtió
en un fuerte viento “¡¡¡MUERAN GUERRERAS!!!”.
“¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡POR EL
PODER DEL CRISTAL DE PLATA!!!!!!!!!!” Serena comenzó a brillar intensamente, al
igual que Astra, Neria pronto liberó su ataque “¡¡¡SUBLIME LUZ SAGRADA!!!”, las
dos esferas de energía pura se unieron, y junto con la Astra crearon un choque
que hicieron que todo el lugar temblara irremediablemente. La princesa pronto
se comenzó a sentir débil, y su ataque junto con el de Neria estaba cediendo. “Chicas…”
suplicó “¡...bríndenme un poco de su poder!”. Endymion pronto abrazó
fuertemente a Serena brindándole toda su energía y Saria abrazó a su madre, dándole
un poco del poder que contenía su broche ámbar.
“¡POR EL SAGRADO PODER
DE MERCURIO!”
“¡POR EL SAGRADO PODER
DE MARTE!”
“¡POR EL SAGRADO PODER
DE JUPITER!”
“¡POR EL SAGRADO PODER
DE VENUS!”
“¡POR EL PODER DEL
CRISTAL DEL PLANETA DE URANO!”
“¡POR EL PODER DEL
CRISTAL DEL PLANETA NEPTUNO!”
“¡POR EL PODER DEL
CRISTAL DEL PLANETA PLUTÓN!”
“¡POR EL PODER DEL
CRISTAL DEL PLANETA SATURNO!”
Serena recibió toda la
energía de sus amigas, pronto, la gran esfera tomó fuerza y comenzó a brillar
con todos los colores de las Sailors, así como también al frente se visualizaba
el dibujo de una luna creciente. Astra un daba pelea y no dejaba acercar a la
gran esfera.
“Por favor Cristal de
Plata…” suplicó mentalmente “¡¡¡…dame el poder necesario para vencerla y salvar
a los que quiero, aunque con ello tomes…mi vida!!!”, la luna en el cielo comenzó
a brillar de una manera en la que nunca lo había hecho, pronto explotó en miles
de rayos y destellos, que pronto se filtraron por el tragaluz de la guarida e
iluminaron a Serena, para sorpresa de todos, incluso de Astra. El ataque se
había concentrado ahora solamente entre Serena y Astra, la batalla pronto
llegaría a su fin.
“¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡MUERE!!!!!!!!!!”
“¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡PROTEGERÉ A
TODOS LOS QUE QUIERO Y SALVARÉ A ESTE PLANETA!!!!!!!!!!”
El ataque de Serena
por fin absorbió al de Astra, desintegrándola completamente y derrotando así,
toda la oscuridad que amenazaba a la tierra, pronto, toda la oscuridad
esparcida desapareció. Serena sonrió, y el cristal de plata se dividió en miles
de partículas, llevándose así la vida de Serena, quién cayó en los manos de Endymion.
-.-
“¡Lo lograron!”, celebró
Artemis
“Sabía que podrían…”,
sonrió Luna mientras veía el claro cielo que brindaba la noche
Los 3 felinos se
sentaron en la entrada del Templo Hikawa esperando a que las guerreras
regresaran, pero no sabían que una catástrofe había ocurrido.
-.-
“¡Serena!”, gritaba
Darien “Serena…responde…”, Darien la sostenía en sus brazos, Serna se
encontraba un poco pálida, pero su rostro mostraba una pequeña sonrisa e
irradiaba mucha tranquilidad.
“Porque…” dijo Sailor
Mars “¡…por que le tiene que pasar esto a ella!” terminó cayendo al suelo y golpeándolo.
“Serena…” decía entre
lágrimas Sailor Mercury.
“No otra vez…” murmuró
Jupiter quién cerraba sus ojos con fuerza.
“No…” Venus miraba con
tristeza a Serena.
Las Sailor Scouts del
sistema solar exterior se limitaron a soltar unas lágrimas pero denotaban el
dolor que sentían al ver como la vida de su princesa se había escapado de sus
manos. Saria miró el cristal que su madre sostenía en sus manos, “Madre…” dijo
con cierta esperanza en su voz “…si utilizamos la poca luz del Rocío de Luz en
Sailor Moon, podremos regresarla… ¿no crees?”. Todos acordaron hacer lo que la
pequeña princesa había sugerido, no tenían nada que perder. Neria acerco el
cristal lo más que pudo al pecho de Serena, pero éste…no reaccionaba.
“¡Demonios!” ahora era
Sailor Uranus la que golpeaba el suelo “Cabeza de Bombón…regresa…” no pudo
resistir más y pronto recurrió a los brazos de Sailor Neptune, que la abrazó a
su vez buscando el consuelo. “¡¡¡No…Serena…!!!” Endymion sujetaba fuertemente a
Serena mientras se movía lentamente en un vaivén.
La enorme luna en el
cielo estrellado comenzó a brindar nuevos y tranquilos destellos, ninguno
comparado con los de la previa batalla, éstos destellos irradiaban vida, poco a
poco los destellos descendieron de la luna, pasaron por el tragaluz e
iluminaron el Rocío de Luz y el cuerpo de Serena, éste último se elevó un poco
en el aire; el color volvía al rostro de la joven, las miles de partículas del
Cristal de Plata se reunieron y se volvieron a formar, el cristal regresó al
interior de Serena y ella abrió los ojos, el Rocío de Luz regresó a su estado
normal y Serena a los brazos de Endymion.
“Lo logramos…” dijo
con una sonrisa y los ojos entreabiertos, todos comenzaron a reír y a quitarse
las lágrimas, su amiga, había vuelto.
-.-
Todos se encontraban
reunidos en el lugar donde varios días atrás había aterrizado la nave de la
Reina Neria. Saria se encontraba con su traje de realeza y Neria portaba una
nueva corona, y en una caja forrada en piel, se llevaba guardado el Rocío de
Luz.
“No se como
agradecerles mis guerreras” dijo con una sonrisa la Reina del planeta
Vludenfer.
Las chicas se
encontraban en sus ropas habituales, habían acordado ir a despedir a los visitantes.
Darien junto con Luna, Artemis y Diana también se encontraban ahí, todos querían
despedirse, porque a su vez, también estaban agradecidos, ya que el Rocío de
Luz había regresado de nuevo a su princesa.
“Reina…” decía Serena
mientras se acercaba a ella “…gracias…”, ambas se dieron un abrazo, Saria se
dirigió con Serena y la Reina con Rei. “Reina
Neria…” sollozaba “…mi querida Rei…nos volveremos a ver”, las dos sonrieron,
los ojos de la Reina mostraban la verdad y Rei confiaba en ella, después de
todo, ella se había encariñado mucho, por haberle brindado su hogar como
alojamiento y haber estado ahí en sus momentos tristes. Despidiéndose, Neria
subió a la majestuosa nave.
“Sailor Moon…es decir…Serena”
sonreía “Quiero que conserves esto…” Saria tomó la mano de Serena y le colocó
su broche ámbar, “Saria…yo…no puedo…” balbuceó “Tu me ayudaste a pasar esos
momentos amargos cuando estaba encerrada, quiero dártelo en señal de nuestra
amistad…”. Saria dio media vuelta y se encaminó a la nave, la cuál solo la
esperaba para despegar, un rápido vistazo a la tierra y se introdujo en la gran
nave, todo sonreían al ver que estaban con bien. La nave despegó, se alzó en el
cielo y en un rayo de luz, desapareció de la vista de todos.
Serena se volteó a ver
a sus amigas y sonrió… “Esto…es mi razón para vivir” pensó antes de correr y
abrazar a Darien quién le sonreía de vuelta, así como para ver a todas sus
amigas que le sonreían de vuelta.
_~ .:: f I N ::. ~_
^__^ Espero que haya
sido de su agrado, y ¡¡¡muchas gracias a todos los que me acompañaron en ésta
aventura!!!
¡¡¡¡Nos veremos en mis
próximas historias!!!! ^ O ^
Atte.
Kero-chan