UN ANGEL NO ES

 

 

 

Por: Escarlata

Canción: “Un ángel no es” => Eros Ramazzotti

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Ella pronto llegará

Un momento que he esperado yo una eternidad

Y no acabo de creerme que conmigo vendrá

Me lo ha dicho sonriendo así sin más

 

Ella había salido de viaje hacía algunos meses, por motivos de la escuela, claro estaba. No pudo acompañarle y sólo le quedó la opción de esperarla. Se hallaba sentada en el piso al lado de su cama, mirando con particular encanto y alegría una foto de ambas juntas, abrazadas y haciendo la señal de “amor y paz” con sus manos libres.

 

Justo al lado de esa foto, se encontraba una más reciente de la ausente en esos momentos. A su espalda se lograba ver una parte de la arboleda del colegio, justo donde, según las numerosas cartas recibidas hasta el momento; solía estudiar sentada bajo el árbol con la sombra más fresca del lugar. “El calor a veces es insoportable”, decían muchas de las cartas entre párrafos, “pero bajo el árbol que te comento, el aire se siente delicioso... casi tan placentero como lo son tus manos sobre mi piel...”

 

Sonrió al releer mentalmente aquellas líneas...

 

“Así te extraño un poco menos...” continuaba la frase anterior.

 

Cerró los ojos y tomó aquella foto entre sus manos... su amada con una gran sonrisa en los labios, aquel gesto amable y gentil, el viento jalando su cabello hacia la derecha. Vestía ropa casual y que seguramente se había comprado en aquel país extranjero, pero le iba muy bien. Pese a ser ropa discreta y elegante, de todos modos se adivinaba su grácil figura debajo y acentuaba sus curvas hasta donde el tope de la foto permitía ver.

 

Quien le hubiese tomado la foto, realmente era bueno, pues el uso de la luz y las sombras realzaba más el brillo de los ojos de su amada. Era eso... o que ella simplemente era hermosa y lucía bien donde quiera que estuviese plasmada.

 

Sonrió de nuevo.

 

La última carta recibida, hacía cuatro días, prometía regresar para los festejos de fin de año. Aún faltaba un mes para eso, pero era seguro que ella vendría sin importar qué pasara. Era una chica de palabra y nunca faltaba a sus promesas.

 

Yo lo he preparado ya

Flores frescas en la mesa que darán más alegría

Esta vez ya no será mentira a casa llegará

Esta noche ningún otro la verá

 

Casi podía imaginar su regreso. Podía verla... con enormes maletas en sus manos, cansada pero sonriente pese al duro e incómodo viaje en avión. Ciertamente, en aquel momento no estaría recibiéndola sola, sino que Usagi, Minako y Makoto estarían a su lado para darle la bienvenida a su estudiosa compañera.

 

Tendría que abstenerse de darle un beso, pero después habría oportunidad de hacerlo, ella, como amiga y compañera, era entrañable y todas sus amistades le echaban de menos. Si bien era una tentación, de ser posible, la tendría sólo para ella y no la dejaría ir... Pero amarrarla no era la mejor manera de mantener su relación.

 

Se fue para cumplir su sueño de ser doctora y no quería ser un obstáculo. La amaba y quería verla feliz... y si el destino quería ponerles como prueba la distancia... nadie podía dudar que la estaban superando con creces. Estaba ansiosa por verla, la extrañaba mucho... pero le hacía muy feliz saber que ella día a día se volvía la mejor en su género.

 

No lo dudaba... su chica era la mejor...

 

En mi mente ella está, como una obsesión está

Arde en mis sentidos y mi fantasía

Me imagino cuando llegue aquí

Me imagino cuando yo la estreche entre mis brazos

Un largo abrazo así

 

Deseaba sentir sus manos de nuevo... su cuerpo... ver su dulce sonrisa... dormir sobre su pecho...

 

“No sabes cuánto te extraño...” le decían aquellas cartas en repetidas ocasiones, “a veces me despierto por las noches y creo que estás a mi lado... y quiero abrazarte... pero reacciono y recuerdo que estoy del otro lado del mundo... Sólo me queda esperar...”

 

También tendría que esperar.

 

También solía despertar por las noches e imaginar que ella estaba a su lado, como casi siempre sucedía antes de que partiera al extranjero. Pero ella no estaba ahí... dormía en otra cama al otro lado del mundo.

 

Pero ver su puño y letra en esas cartas, las fotos, sentir su aroma en los regalos que llegaban por correo, las postales prediseñadas que veía por el monitor de una computadora... todo eso le convencía de que ella también le echaba de menos y deseaba volver a su lado.

 

Aún faltaban algunos años para que terminara su carrera... pero estaba segura de que pronto regresaría a su país natal para no volver a irse... para estar a su lado y no permitir que se fuera...

 

En mi mente siempre está, en mi piel aún está

Como un fuego que no sé cómo extinguir

Con mis ojos yo la sueño así

Como un ángel ella es para mi

Justo ella que un no, no es

 

Su ángel de agua... su amiga... su amante... su compañera de batallas...

 

Podía sentirla al cerrar los ojos... su perfume aún estaba impregnado en aquella habitación, en la cama, en las sábanas, en las almohadas... En una prenda suya que había dejado olvidada y la cuál guardaba como tesoro: un camisón blanco para dormir.

 

También estaba una libreta con anotaciones de matemáticas... Era un lenguaje que sólo su ángel entendía... mientras que a ella se le figuraban como indescifrables jeroglíficos numéricos. Estaba un libro en inglés que sólo ojeaba, pero para leer las pequeñas anotaciones que el ángel había hecho en las orillas de las hojas. También tenía en su posesión un par de lentes que había dejado olvidados... y que le hacían ver muy sensual cuando se le observaba bien...

 

Medianoche debe ser

Las estrellas bajo el techo ahora ya las apagué

Vuelvo a la cama y pienso que conmigo vendrá

Me lo ha dicho un día mucho tiempo atrás

 

Ya era bastante tarde y decidió regresar a la hoja donde redactaba la contestación de la última carta recibida. Sólo faltaba alguna frase de despedida, algo que le dijera en pocas palabras lo mucho que la amaba y la extrañaba.

 

Había pasado buena parte de la tarde y noche finalizando esa carta... sólo faltaba una frase.

 

Como un ángel ella es para mi

Justo ella que un no, no es

 

Decidió que la almohada con su aroma le dijera cómo finalizar la carta... era hora de dormir...

 

 

FIN

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