Argumento
original:
Kero-chan
Edición: Escarlata
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Era una tarde
muy especial, las chicas celebraban el cumpleaños de Minako en casa de Makoto,
quien había preparado un delicioso pastel de merengue para la fiesta.
Todas se
divertían, bailaban en la pequeña sala.
Ami parecía
tranquila, sentada en un sillón mientras bebía un refresco y miraba a sus
amigas bailar. La tranquilidad era un estado muy usual en ella. Nadie lo notó,
pero ésta vez algo la inquietaba... mejor dicho, no era algo, sino alguien...
Y ese alguien
estaba bailando en la sala.
Ami siempre
había querido a sus amigas, ellas y su madre eran lo más importante en su vida,
pero desde hace poco, o quizás desde hace mucho, no estaba segura; una de las
chicas le hacía tener pensamientos extraños, sentir algo nuevo que jamás había
experimentado... ¿acaso sería amor?
No lo
sabía... pero de lo que sí estaba segura, era de que sentía más que una
profunda amistad con Rei
Desde las
últimas batallas, ellas se habían convertido en grandes amigas y hacían todo lo
que las chicas de su edad pudiesen hacer: ir de compras, comer helados, hacer
pijamadas, etc...
Entre esos
pensamientos, llegó el momento de partir el pastel... por medio de una petición
a gritos de Usagi, que estaba más impaciente que la festejada por probar el
pastel.
Con una
gotita de sudor en la cabeza, Mako fue por un cuchillo, velas y un
encendedor... después de las tradicionales mañanitas, Minako pidió su deseo
(salir con un chico guapo, millonario, que la quisiera, amase, respetase,
tuviera un gran carro del año, empleo bien pagado, gustos iguales... entre
otras cosas... en el mismo hombre... el mismo día de su cumpleaños ^^)
Una nueva
petición a gritos de Usagi (repleta de negras intenciones) obligó a Minako a
darle la famosa ‘mordida al pastel’... y claro que la rubia de coletas estaba
lista para empujarla...
1... 2...
3...
Schump!!!!
Minako,
molesta y divertida a la vez, tomó un pedazo de pastel y se lo lanzó a Usagi,
quien inmediatamente dejó de reír al recibir tremendo pedazo en la cara. Y así,
Usagi siguió con el juego, solo que el pedazo que había lanzado le cayó a Rei
y... ¡oh, no!... comenzaron los problemas... una guerra de merengue se había
iniciado en casa de Mako-chan (pobre de ella... porque haría la limpieza
después ^o^')
Ami, al ver
lo que pasaba, rápido se escondió tras la puerta del baño, sólo asomando medio
cuerpo para ver lo que sucedía. Makoto aprovechó para sacar su cámara y grabar
ese momento tan divertido En eso volteó a ver a Ami y le dijo a las demás que
ella aún no había sido manchada... y eso no era justo... pero la única que se
percató del comentario de Makoto fue Rei... Usagi y Minako se estaban
embarrando pastel sobre un sillón como niñas pequeñas...
... Así que
tomó un gran pedazo de pastel y se dirigió hacia Ami... Makoto regresó con las
demás a seguir grabando y luchando.
El tiempo se
movía lentamente para las dos chicas... Ami sentía que su corazón latía 1000
veces por segundo al ver a Rei venir. Debía admitir que se veía muy linda
manchada de merengue por toda la cara, brazos y algunas otras partes en la
ropa...
Rei se sentía
igual, sólo que algo dominante, ya que tenía acorralada a esa chica que desde
hace mucho movía su mundo. Lo aceptó, pero jamás había tenido el valor de
confesárselo a Ami por temor a ser rechazada... pero, tal vez esa noche podría
ser diferente.
Rei sonreía
maléfica y divertidamente mientras veía que Ami tenía un rostro de '¡ni lo
pienses!'
Al acercarse,
Rei, con una voz muy tierna y suave, le dijo a Ami “tú no has sido manchada”.
Mientras, empezó a frotar el merengue lenta y sutilmente sobre el rostro de la
inteligente chica.
Qué bueno que
Ami traía el merengue, ya que de no haber sido por esa mezcla dulce que Rei le
colocaba en el rostro, ella hubiera visto lo sonrojada y embobada que la tenía
por lo que estaba haciendo
“No es justo”
decía Ami “pensé que ya me había salvado...”
Rei seguía
esparciendo el merengue sobre el rostro de Ami, con una sonrisa muy tierna... y
ya ni siquiera tenía mezcla en las manos.
Rei había
quedado hipnotizada por Ami en esos instantes... y Ami lo notó...
Juntaron
miradas... y éstas dijeron lo que jamás se atrevieron a articularse ellas
mismas... el momento creó una tensión romántica entre ellas y sus rostros
llenos de merengue y pedazos de pastel se empezaron a acercar lentamente...
5 cm... unos
labios rosas y que al parecer se veían muy delicados...
3 cm... unos
labios que contenían fogosidad y candela pero que a la vez se veían tan
sutiles...
2cm... 1cm...
“¡Chicas!”
gritó Minako “¡vengan, es hora de comer algo!”
Ambas
salieron del romántico trance.
“¡Sí!... ya
tengo hambre” decía Usagi en forma juguetona.
“Además
tenemos que lavarnos...” agregó Mako en tono maternal.
Tal vez...
otro día será... pensó Ami, mirando tímidamente al suelo.
Siente lo
mismo que yo... soy tan feliz. Ella tendrá que saber de mí que la quiero... exclamó Rei
en sus pensamientos, apretando sus puños de la emoción.
Ambas
entraron al baño, agarradas de la mano y sonriéndose en complicidad. Un sólo
momento les hizo saber lo que mil palabras jamás pudieron expresar... un gran
amor...
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