Rei miraba a
su amiga Ami desde la puerta de la habitación. Ella dormía plácidamente, como
si nada le preocupara o molestara...
Seguía sin
creer lo que sus amigas le habían dicho... era imposible que Ami fuese un
enemigo. Era imposible pensar algo así de una chica que desprendía tanta
tranquilidad. Pero pronto recordó lo que aquel encapuchado había dicho: buscaba
a una chica, a una niña...
... ¿y si la
niña que buscaba el tipo aquel era Ami?...
Sacudió su
cabeza de semejante idea y trató de no poner tanto atención al problema. Ami no
era mala y lo sabía bien.
Entró al
cuarto y tapó bien a Ami. Mañana entrarían a clases, así que debían descansar.
En la tarde tendría una junta con las chicas para tratar de localizar al ser
encapuchado y saber con exactitud a qué niña era la que buscaba. Naturalmente
esperaba que no se tratara de Ami.
Después de
arroparla, acarició el suave cabello que caía graciosamente en la frente de la
chica y se inclinó sobre ella para besarle la mejilla...
... pero un
súbito movimiento de Ami hizo que sus bocas se juntaran...
El fugaz y
repentino toque de sus labios hizo que Rei sintiera como si un relámpago le
hubiese atravesado el cuerpo. De inmediato se separó de la chica, que seguía
dormida, y retrocedió un par de pasos; bastante asustada de lo que había
pasado. Sintió su cara arder al rojo vivo, mientras un cosquilleo revoloteaba
dentro de su pecho y le aceleraba el corazón.
Sólo atinó a
huir y cerrar la puerta tras de sí.
Ya en su
dormitorio, el corazón le latía a mil por hora. Nunca había tenido novio, pero
ya había experimentado un beso antes... y ese “beso” con Ami no se parecía para
nada que hubiera sentido antes.
“Fue sólo un
accidente” repitió varias veces dentro de su cabeza, “un pequeño y simple
accidente...”. Se decía una y otra vez. “Yo me incliné... ella se movió... y
nuestros labios se tocaron... fue todo... nada más”
Y sin
embargo, no lograba convencerse.
Se sentía
bastante extrañada por todo los sentimientos que se arremolinaban en su pecho y
corazón... ¿cómo era que ese “beso” falso le había emocionado tanto?...
“¿Acaso es
que siento algo por ella?” pensó de repente y de inmediato se negó a la idea...
“¡Es imposible!... ¡No es correcto, Ami es una chica igual que yo!... ¡Apenas
las conocí hace un par de días!... ¡Es imposible que nazca algo así tan
rápido!” gritó mentalmente, tirándose sobre su cama y tapándose la cara con su
almohada. “Pero... ¿porqué siento ésta calidez en mi pecho?”
Era cierto,
sentía una cálida y agradable sensación en el pecho que por alguna razón le
obligaba a sonreír cada que remembraba el ‘beso’.
“Mejor me
duermo, estoy delirando” murmuró lentamente, acomodándose para dormir. “Además
sólo yo sé de esto, Ami-chan no tiene por qué enterarse”. Y con eso en mente,
por fin se durmió.
Y en su
dormitorio, Ami se tocaba los labios... Al voltearse, Ami claramente sintió
otros labios sobre los suyos. Al abrir los ojos, vio a Rei salir del cuarto.
Igualmente
estaba algo confundida... pero extrañamente se sentía feliz...
Y con ese sentimiento
en el corazón, volvió a conciliar el sueño.
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(Unos días
después)
Haruka y
Michiru, en su forma de senshis, vigilaban a Ami regresar de la escuela junto
con Rei. La chica era callada, discreta y no solía interrumpir las juntas que
se llevaban a cabo en el templo. Tampoco parecía sentir las sospechosas miradas
que le lanzaban. Mas esa actitud no las iba a engañar.
Lo cierto es
que esa niña era un verdadero genio en todas las materias de la escuela. En
poco días, días en los que se llevaron a cabo los exámenes nacionales, Ami
Mizuno se coló hasta el primer lugar con unas calificaciones perfectas.
Escucharon que en la preparatoria de Rei, Ami había arrasado con todas en un
torneo interno de ajedrez. También se enteraron que era una hábil nadadora.
“Comienzo a
pensar que tal vez Rei-chan tenga razón” comentó Michiru, “Ami-san no parece
ser una amenaza”
“Puede que
sea cierto... pero no hay que confiarnos” respondió una seria Haruka, que
estaba escondida a su lado en un enorme árbol. “¿Te parece que le demos un
vistazo más de cerca?”
“¿Qué
planeas, eh?”
“Es fácil,
esperemos un día que Rei esté fuera, y tú la invitarás a nadar” explicó entre
seria y sonriente. “Será más fácil sentir su verdadera energía si la tenemos
frente a frente. ¿No crees?”
“Me parece
buena idea”
Decidieron
regresar a su casa, después de todo, el ser encapuchado aún no se presentaba. Y
eso no las tenía muy tranquilas, pues era probable que estuviera planeando otro
ataque. Debían estar preparadas para cualquier cosa. Setsuna y Hotaru estaban
por unirse a ellas. La guerrera del tiempo había estado investigando a Ami
Mizuno y al parecer ya tenía resultados.
Resultados
muy interesantes, según la guerrera.
Mientras, sin
saber que eran vigiladas por Haruka y Michiru, Ami y Rei platicaban
animadamente sobre una clase que la sacerdotisa no había entendido y que la
chica más joven le explicaba con lujo de detalles.
“Creo que ya
te entendí, Ami-chan, pero mejor me lo explicas cuando lleguemos” dijo la
morena después de escuchar atentamente toda la explicación. “Cuando hagamos la
tarea, ¿de acuerdo?”
“Claro, como
quieras”
“¿Quieres un
helado?... Yo invito” preguntó enseguida, en cuanto pasaron frente a una
heladería. Ami parecía estar a punto de negarse, pero de inmediato dijo “Al fin
que no hay prisa para llegar al templo. Recuerda que Yuuichiro iba a hacer los
quehaceres hoy”
“Cierto”
respondió, sonriente. “¡Vamos!” exclamó, encarando a Rei; mirándola directo a
los ojos.
Tan intensa
fue la mirada que Rei se sonrojó, al igual que Ami. La sacerdotisa fue la
primera en reaccionar. Aclaró su garganta y tomó a Ami de la mano.
“Anda, pues,
entremos” dijo con aparente desinterés, entrando al establecimiento sin
atreverse a mirar a Ami de nuevo. “Tú siéntate donde quieras, yo iré a ordenar”
continuó, aún sin dirigirle la mirada. “¿De qué quieres tu helado?”
“De vainilla,
por favor” respondió un tanto apenada, agachando el rostro sonrojado que le
produjo aquella mirada azabache.
“Ahora
vuelvo”
Y
literalmente corrió hasta el mostrador, dejando a una sonrojada y extrañada
Ami; quien se sentó en la mesa que tenía al lado.
Haruka y
Michiru, observándoles desde afuera, miraron la escena con tremendo interés.
Aquél fue un comportamiento bastante extraño. Algo en la manera en que ellas se
miraron nos les gustó mucho. Ahí había atracción... y no era muy conveniente de
ser Ami un enemigo.
Ahora menos,
Rei iba a desconfiar de la chica.
“Será mejor
que nos apuremos con el plan” murmuró Haruka “si ella resulta ser del bando
enemigo, entonces Rei-chan está en peligro”
“Setsuna
llegará pasado mañana, haré lo que pueda para citar a Ami-san mañana en la
tarde en la piscina” dijo Michiru bastante preocupada. “Es obvio que Rei-chan
siente algo por ella... pero se me hace muy extraño que la atracción fuera
inmediata” comentó enseguida.
“¿Y no pasó
lo mismo con nosotras?” preguntó Haruka juguetonamente, a lo que Michiru
respondió con una sonrisa y un leve sonrojo. Pero, en segundos, la guerrera del
viento recuperó su seriedad. “Podríamos sospechar que eso no es más que un plan
del enemigo... tener bajo su poder a una de las nuestras”
“No es
necesario que exageres... no creo que sea eso”
“Mejor mañana
lo comprobamos”
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El ser
encapuchado de nuevo hacía una lectura en el agua. Había estado investigando
una extraña energía que se manifestó después de su primera pelea contra las
senshis, justo cuando se fue, y que les salvó la vida a las guerreras.
Aquella
energía era de Sailor Mercury, pues sólo ella podría manejar con tanta
facilidad unos seres de agua.
Ahora sólo
tendría que encontrar a la dueña de aquella energía.
Estaba muy
cerca de encontrar su identidad, después de todo, si su elemento era el agua,
el agua debía saberlo.
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^-^ Hoy no
diré mucho, sólo que espero que les esté gustando el fic tanto como a mi.