Parte 10

 

 

 

 

Las senshis volvieron a sus identidades civiles en un sitio escondido. Apenas analizaban lo que acababa de pasar.  Aquella figura en azul, que definitivamente no parecía ser Ami Mizuno, les había salvado la vida por segunda vez y ayudado a derrotar a ese enemigo.

 

¿Acaso sus investigaciones habían fallado?... ¿Entonces no era Ami Mizuno la persona que ese ser buscaba?... Y a todo eso... ¿Quién era esa nueva figura en azul?

 

“Ami-chan debe estar en el templo justo ahora,” les dijo Rei a las demás, “estábamos de compras cuando el enemigo apareció. La mandé a casa en ese momento...”

“¿Podrías llamarle para cerciorarnos?” le pidió Haruka, prestándole su celular. “Nunca se sabe...”

 

Rei marcó el número rápidamente. Le sorprendió que Ami no fuera la persona a la que ese ser buscaba para quitarle su Cristal de Corazón Puro, ella misma vio en sus lecturas en el fuego que Ami era la víctima... Pero... ¿qué tal si algo le había pasado de regreso al templo?... ¿Y si esa figura en azul era un enemigo también?... Sin querer recordó los sueños que había tenido hacía algún tiempo sobre una figura azulada que flotaba sobre el agua y la hacía bailar a su antojo.

 

¿Y si la persona de sus sueños y la figura encapuchada que les había salvado la vida era la misma?... El asunto resultaba ser cada vez más confuso.

 

Un tono, dos tonos, tres tonos... Y nadie contestaba...

 

***** ***** ***** ***** *****

 

Ami llegó barriéndose al templo cual beisbolista. El abuelo ni Yuuichiro se encontraban en casa, seguramente habían salido. Escuchó el teléfono sonar y corrió para contestar. Diana sólo volaba como cometa, pues iba colgada de la blusa de Ami, fuertemente sujeta con sus garras.

 

La chica genio recuperó algo de aire antes de levantar el auricular.

 

“Templo Hikawa. Habla Mizuno” dijo, tratando de aparentar un tono de voz normal, pero podía adivinarse cierta agitación en su respiración. Diana seguía sobre su hombro y acercó una de sus orejas al auricular para escuchar la conversación.

 

“Ami-chan, soy yo...” contestó Rei al otro lado de la línea. Puso un gesto grave al escuchar cierto cansancio en su voz. Por otro lado, hizo hasta lo imposible para no sonrojarse ante sus amigas al recordar el beso que se habían dado antes de mandarla a casa.

 

“¡Rei-chan!” exclamó Ami con alegría. Sus mejillas se tiñeron con un fino rubor, a la vez que su corazón latía con fuerza inusitada al escuchar aquella grave y dulce voz. “Qué bueno que estás bien.”

 

“Um... sí, estoy bien... ¿Porqué tardaste en contestar?” le preguntó enseguida, como queriendo asegurarse de algo. Las demás le miraban con cierta expectación.

 

“¿Uh?... Ah, estaba en el baño, siento haberte hecho esperar,” mintió, con una pequeña gota de sudor en una sien.

 

“Entiendo” musitó con enorme alivio la guerrera de fuego. “Al rato vuelvo a casa, no te preocupes.”

 

“Claro, Rei-chan...” contestó alegremente, y enseguida se sonrojó con fuerza al recordar el beso. “Yo... bueno... eh...”

 

“...” Rei no pudo decir nada al escuchar el inconfundible tono apenado en su voz, se sonrojó levemente. “Hablaremos cuando regrese... Adiós.”

 

“Adiós”

 

Colgaron. Rei le devolvió su teléfono celular a Haruka y explicó que Ami había regresado con bien al templo. En ese momento llegaron Luna y Artemis. Hacía varios días que ninguno de los dos gatos hacía acto de presencia.

 

“Hola, chicas” saludó Luna con su casual gesto serio. “Supimos que una persona con capucha azul derrotó al enemigo”

 

“Pero no crean que por eso ya estamos a salvo” agregó Artemis ante la sorprendida mirada de las guerreras. “Setsuna se comunicó con nosotros y nos advirtió de algo: el verdadero enemigo es esa persona de azul.”

 

“¡¿Qué?!” exclamaron todas con sorpresa. Si era el enemigo, entonces ¿porqué les había salvado la vida?...

 

Como leyendo la pregunta que estaba en el aire, Luna retomó la palabra.

 

“El encapuchado sólo era un enemigo casual... buscaba a ésta persona que les salvó, por que no sólo le era una amenaza, sino que quiere encargarse personalmente de ustedes. Nos confundimos con Ami Mizuno por que ella, al igual que muchas personas, tiene una energía especial que viene de su corazón puro... es todo.”

 

Rei sintió un inmenso alivio al escuchar eso, lo cual expresó con un silencioso suspiro.

 

“¿Y qué es lo que quiere éste enemigo, Luna?” le preguntó Haruka, seria.

 

“Setsuna no nos dijo, pero mientras lo averigua bien, habrá que desconfiar de esa persona... ¿De acuerdo?” preguntó Luna finalmente y todas asintieron en total acuerdo. Cos eso, se dio por terminada la junta y todas regresaron a lo que estaban haciendo antes de la pelea.

 

***** ***** ***** ***** *****

 

Diana y Ami estaban en la habitación de la chica genio, la gatita le explicaba a Ami el por qué no había estado con el resto de las senshi desde el principio...

 

“Usted nació tiempo después que las demás y, por si eso fuera poco, en un lugar muy lejos de Japón. Nunca se encontraron, y por eso usted no pudo descubrir sus poderes de senshi sino hasta ahora que regresó.” Explicó Diana con porte serio.

 

“Pero... ¿Porqué no puedo presentarme ante las demás?” preguntó una extrañada Ami, “si soy del equipo, lo mas natural es que me una a ellas cuanto antes... Empezando por que me dijiste que un enemigo más fuerte se acerca.”

 

“Lo siento, pero tengo órdenes de que aún no debe unirse a las demás... Por ahora, para las senshi, usted es el enemigo más fuerte del que le hable... y que ellas también esperan.”

 

“¡¿Yo?!” exclamó con sorpresa, seguida de la pregunta obvia... “¿Porqué?”

 

“Por ahora no puedo decir nada más... sólo asegúrese de que nadie, ni siquiera las personas que viven con usted, se enteren de su identidad... Incluso yo debo permanecer oculta, las senshi me conocen y todo se arruinaría si descubren que usted es Sailor Mercury. Lo único que va a hacer desde ahora, será ganar más experiencia en batalla peleando contra sujetos malos... si las senshi aparecen, tendrá que pelear contra ellas. ¿Entendió?”

 

“Lo entiendo, pero no logro asimilarlo...” murmuró con evidente desencanto, “pero supongo que no tengo otra opción mas que seguir tus instrucciones, verdad?”

 

Diana sonrió y asintió con su pequeña y peluda cabeza. De pronto, escucharon algunos pasos dentro del templo... seguramente era Rei. Diana huyó por la ventana después de prometer que estaría cerca de ella para ayudarla en cualquier cosa que necesitara. Justo cuando la gatita desapareció de escena, una apurada Rei entró a la habitación de Ami.

 

“Rei-chan...” murmuró Ami al ver a la sacerdotisa. Se sonrojó al instante cuando la alta chica se sentó junto a ella y le sonrió, ruborizándose también. “Me alegra que hayas regresado con bien...”

 

Rei sólo asintió, pero Ami no parecía querer escuchar sus explicaciones de por qué se había ido de repente, al contrario, la sonrisa en su rostro sólo emanaba contento de verla de nuevo. A decir verdad, Ami no creyó adecuado preguntarle algo que creyó secreto, cuando ella tenía algo muy importante que esconder... incluso de la persona de la que se había enamorado...

 

Sin saber cómo, se tomaron de las manos y sólo miraban el suelo y de vez en cuando sus ojos. Después del beso ya todo era obvio...

 

Rei se inclinó hacia delante lentamente, de manera que no pareciera muy brusco su movimiento. Ami captó lo que ella quería y también se inclinó. Cerraron los ojos y sus labios se juntaron en un beso primero suave y ligero... para después subir de intensidad y recostarse en el piso de la habitación para seguirse besando y acariciando...

 

No fue necesario decir nada... ya eran novias...

 

 

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XD... ¡Por fin!... ¡Por fin puse la siguiente parte!... ^^;;; disculpen la tardanza... sólo espero que les esté gustando la historia.

 

¡Ciao!

 

“¡Soy un bebéeeeeeeee salseroooooooooooo!” (No me escuchen cantar por Dios...)

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