Sabor a chocolate
Por: Escarlata
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¿Qué hora sería? ¿Las siete? Quién sabe, y realmente la hora no importaba, sólo deseaba que su mente ordenara todo ese caos emocional que le causó Mina.
Mina...
Jamás imaginó algo así de ella. Jamás. Pero la vida trae más sorpresas de las que uno espera, pudo comprobarlo hace unas horas cuando, en un normal paseo por el parque en compañía de la rubia, ocurrió lo inesperado.
Pasado un rato de su paseo, Mina le pidió que le comprara un helado de chocolate. Compró dos del mismo sabor y los degustaron mientras caminaban a paso lento entre los arboles. De pronto, se dio cuenta de que Mina le guió de forma indirecta hasta un claro abandonado.
"¿Qué hacemos aquí?" le preguntó con extrañeza. Pero Mina sólo se sentó en el césped y le indicó con un gesto que se sentara a su lado. Obedeció sin saber porqué.
Ya no le cuestionó más.
A ratos miraba el cielo y a ratos miraba a Mina, que estaba muy callada, algo raro en ella, claro. Por eternos minutos no se le ocurrió nada para iniciar de nuevo la plática, por lo que también permaneció callada.
Terminó con su helado, mas no habló por otro rato. Mina terminó el suyo y le miró directamente a los ojos, con una extraña sonrisa manchada de chocolate.
"Delicioso" exclamó Mina aún sonriente.
Se tranquilizó al verla así y rió con ligereza. "Estás manchada de chocolate" le dijo mientras acaba un pañuelo de su bolsillo. "Pareces bebé" continuó "deja te limpio"
Mina sonrió más y se dejó limpiar. "Gracias"
Le devolvió la sonrisa y limpió el rostro de la rubia. Entonces, Mina le tocó la mejilla. "Tú también estás manchada" murmuró con dulzura "Deja te limpio"
"De acuerdo" respondió.
Le extendió el pañuelo, pero ella lo ignoró por completo, en cambio, clavó sus ojos en los suyos y se acercó a su rostro.
Quedó paralizada de la sorpresa al sentir los labios de Mina sobre su mejilla. Automáticamente cerró los ojos y suspiró al percibir que la lengua de Mina lamía los restos del helado en su rostro. Entonces, sus bocas se encontraron en un cálido beso, beso que correspondió sin saber porqué. Su corazón latía como maniático.
Fue un beso largo y tierno con sabor a chocolate. Quiso abrazarla, pero Mina rompió el contacto. La vio sonreír de nuevo antes de ponerse de pie.
"Delicioso" repitió Mina y se fue corriendo, dejándola más confundida aún.
Llevaba un buen rato caminando, no muy decidida a regresar a su casa. Ese beso que recibió de Mina le gustó, pero no podía acomodar sus sentimientos hacía ella.
"Mina" pensó, no sin cierta emoción, y viró en dirección a su casa. Tal vez si lo consultaba con su almohada sabría qué hacer.
Caminó a través del parque, sin saber que la rubia diosa del amor le miraba a escondidas desde un árbol.
"Mako" murmuró Mina, sonriendo, antes de regresar, también, a su casa. "Me gusta mucho el helado" comentó para sí y suspiró "me encanta el chocolate"
¿FIN?
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Nota de autor: ¿Quieren que continúe? Escríbanlo en el libro de visitas.