Por: Escarlata
*****
***** ***** ***** *****
Lluvia
cruel...
Era
una tarde gris cuando empezó a caer
el
aguacero aquel que te trajo hasta mi
era
una tarde gris y la lluvia cayó
y
cómo se mojó lo que sentía por ti
Makoto
había asistido puntual a la cita que su senpai le había pedido. Afuera el cielo
se veía gris y nublado, pero estaba demasiado contenta como para preocuparse
por algo como el clima. Había corrido todo el camino hasta la plaza central de
la ciudad, aún estaba algo agitada por la carrera, pero la felicidad
rápidamente se adivinaba en su moreno rostro.
Miró
su reloj. Él llevaba diez minutos de retraso... sonriendo, pensó que algo,
quizá, lo estaba entreteniendo en el camino. Después de todo era una persona
muy ocupada.
Una
gota cayó en sus hombros. El aire era un poco frío y olía a humedad. No tardó
en soltarse una ligera brizna de lluvia, las gotas era suaves y apenas
perceptibles. La gente que caminaba a su alrededor llevaba puestos impermeables
y tenían paraguas en sus manos. Las nubes indicaban que la lluvia pronto sería
recia. Tampoco le importó...
No
tardó en distinguir la silueta de la persona esperada entre los transeúntes y
las gotas de lluvia, sonrió ampliamente y caminó hasta él. Como todos a su
alrededor, su senpai sostenía un paraguas negro que le protegía del agua. Tenía
puesta la gabardina obscura de la escuela.
Pero
algo en su gesto le auguró noticias malas... no le gustó aquel dejo de...
¿tristeza?... no... ¿arrepentimiento, dolor?... Tampoco... Era otra cosa, no
sabía qué podría ser. El corazón empezó a dolerle...
-
Senpai... ¿pasa algo malo?
No
respondió nada al principio, escondió un poco su rostro tras el paraguas.
-
Senpai...
Ni
una palabra salió de su boca. El corazón de Makoto emitió más dolor, mientras
la lluvia arreciaba más fuerte sus flechas de agua sobre la ciudad.
Yo
vi arrastrados por las cunetas mis sentimientos
y
mis sufrimientos se iban alejando
y
el aguacero iba socavando mis ilusiones perdidas
y
en la cuneta el agua arrastraba una parte de mi vida.
-
Todo ha acabado entre nosotros – dijo simplemente, evadiendo la mirada de
Makoto, escondiendo su rostro tras el paraguas.
Makoto
se sintió desfallecer. ¿Porqué había roto con ella así como así?... ¿Porqué?...
No lograba encontrar ninguna explicación que le convenciera, pero esperaba que
él se la diera. Miró fijamente a su senpai y se acercó un par de pasos. Pero le
sorprendió cuando dio media vuelta, con la clara intención de irse.
-
¡Senpai!
-
Todo a acabado, Makoto... no me sigas... – repitió fríamente, alejándose a paso
rápido entre la lluvia.
Las
fuerzas le faltaron a la joven y simplemente no se pudo mover de donde estaba.
Sintió con toda claridad que su corazón se había roto en pedazos de dolor...
aquello era imposible...
Siempre
habían sido buena pareja, nada parecía funcionar mal... Y de repente él la
dejaba... se iba sin razón aparente... ¿porqué?... ¿porqué?
¿Porqué?
Apretó
sus puños con aquel dolor en carne viva. Apretó los dientes tratando de retener
algo que quería explotar en su interior. Las frías gotas resbalaban en su
rostro y cabellos, dándole un aspecto más miserable a su gesto triste e
incrédulo.
Y
caminan los amantes bajo el aguacero muy enamorados
y
yo sufriendo en silencio por que no estás a mi lado...
y
sufro...
(Cada
gota de lluvia caída)
en
una tarde gris
(se
ha llevado un poco de tu amor)
A
su alrededor, caminaban personas solas, pero también muchas parejas que se daban
calor mutuamente, que se protegían bajo sus paraguas y se abrazaban de forma
amorosa y dulce. Apenas el día anterior, saliendo de la escuela, ella y su
senpai habían hecho eso mismo. La lluvia les había sorprendido a la salida y
compartieron el paraguas y un cálido abrazo.
Sufría,
estaba sufriendo... todavía no podía creer lo que él acababa de decirle.
Ya
lo había perdido de vista entre la gente que huía de la lluvia, pese a que su
retirada pareció ser en cámara lenta.
El
se había ido, la había dejado... ¿Porqué?... No sabía... De haberle dado alguna
explicación, de haber alguien más en su vida, o de haber hecho ella algo mal,
probablemente la herida dolería menos. No estaría sufriendo tanto. La duda y la
ignorancia hacían mas grande y palpable el dolor.
Debajo
del aguacero pero las lágrimas no se notan
y
mi corazón se muere lentamente, gota a gota
(Cada
gota de lluvia caída)
en
una tarde gris
(se
ha llevado un poco de tu amor)
Por
fin sintió que líquido escurría por su rostro, en su mayoría gotas de lluvia,
pero, si es que estaba llorando, no lo podía saber. Ni ella podía asegurar eso.
En
cada gota lo veía a él aún. Una sonrisa, un abrazo, un gesto divertido, una
felicitación por el almuerzo... y cada gota con recuerdo moría al chocar y
explotar en el suelo. Y ella podía sentir el dolor de las gotas al desfallecer
de manera tan súbita y violenta.
la
lluvia que cae del cielo
la
que cae a borbotones y me mata
(Cada
gota de lluvia caída)
en
una tarde gris
(se
ha llevado un poco de tu amor)
La
lluvia le gustaba por él, ahora no sabía qué pensar... Desde esa tarde, la
lluvia iba a recordarle el doloroso e inesperado adiós.
No
podría soportar verlo en la escuela al día siguiente. No sabía como iba a
reaccionar al verlo. Sólo encontró una solución... irse también...
Si
él no quería verla, si la dejó, no quería toparse con él y sentir dolor a cada
momento del día y la noche. No soportaría estar tan cerca de él y a la vez tan
lejos.
La
lluvia cayó más fuertemente.
Un
trueno resonó en todo el suelo, asustando a algunos transeúntes. Makoto levantó
la vista y un rayo cayó, cayó lejos, en el horizonte... Makoto siempre había
sentido que los rayos y los truenos eran algo de ella, el rayo le indicó un
lugar en específico... tenía que irse a ese lugar...
Es
que el cielo se está nublando
también
mi vista se nubla
y
yo no sé si es la lluvia
o
soy yo el que está llorando por ella
Lluvia
cruel...
Sus
ojos se nublaron un poco, al igual que el cielo en ese momento, mientras miraba
al lugar señalado. Le dolieron los ojos... ¿acaso lloraba?... Ya no le dio
importancia... Sólo caminó a su casa... tenía que empacar...
Su
destino: el distrito de Juuban.
*****
***** ***** ***** *****